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Steve Jobs, un líder excepcional en la revolución tecnológica en curso…

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Se marcha el mago?

Steve Jobs, el hombre que revolucionó el ordenador personal con los Mac, el cine de animación con Pixar, la música con el iPod, los móviles con el iPhone, y pretende cambiar los medios de comunicación con el iPad, se retira forzado por una grave enfermedad

LOLA GALÁN 23/01/2011

altDesde el lugar desconocido donde cuida de su maltrecha salud, Steve Jobs, co-fundador de Apple en 1976, habrá visto con alivio cómo ha soportado la empresa el terremoto de su partida y su sustitución temporal por su lugarteniente Tim Cook. Las cosas, de momento, van viento en popa para Apple, que en abril pasado superó a su eterno rival, Microsoft, y se colocó como la segunda compañía del mundo por capitalización bursátil, con un valor de 232.000 millones de euros, solo por detrás del gigante petrolero Exxon. Y todo gracias a Jobs. Expulsado de la que era su casa en 1985 y repescado en 1997, en poco más de diez años ha conseguido el milagro: colocar a Apple en la cima y hacer de ella una de las empresas punteras del mundo en innovación. Un logro más de esta especie de rey Midas moderno que solo cobra un dólar simbólico al año, y ha convertido en oro casi todo lo que ha tocado.

Jobs tiene el don de anticiparse a los deseos de los consumidores. Lo ha conseguido con los ordenadores iMac, con el iPod, con el iPhone, con el iPad, productos que han conformado la fisonomía de nuestro mundo. La gente, cree, no está en condiciones de saber cuál será el siguiente producto estrella. Por eso le gusta la frase de Henry Ford, el hombre que hizo del automóvil un producto de consumo masivo: "Si les hubiera preguntado a mis clientes lo que querían, me habrían dicho: ‘un caballo más rápido".

Budista, vegetariano -aunque come también pescado-, con fama de autoritario e intratable, casado y padre de cuatro hijos – a la mayor, fruto de una relación juvenil tardó meses en reconocerla-, Jobs ha estado marcado desde el principio por un destino especial. Nacido en San Francisco, en febrero de 1955, sus padres, dos jóvenes licenciados de la Universidad de Wisconsin, decidieron darle en adopción. Su madre, según contaría el propio Jobs muchos años después, había localizado a un matrimonio de abogados de buena posición para entregarles a la criatura, pero a última hora lo rechazaron porque querían una niña. Se abrió pasó entonces una solución de urgencia, la de los Jobs, los segundos en la lista de aspirantes al bebé, un matrimonio de Mountain View, una pequeña ciudad en el área de la bahía de San Francisco (California). No puede decirse que fuera la mejor manera de llegar al mundo, pero el pequeño Steve Paul Jobs tardó en enterarse de estos detalles.

En algún momento de su vida, sin embargo, el asunto debió de obsesionarle lo suficiente como para contratar a un detective privado para que localizara a su madre biológica. Resultó ser Joanne Simpson, especialista en terapia del lenguaje que finalmente se había casado con el padre de Steve, Abdulfattah Jandali, sirio de religión musulmana, poco después de entregarle a él en adopción. La pareja duró apenas cuatro años, tiempo en el que nació una hija, Monna Simpson, una escritora famosa en Estados Unidos. Todo un culebrón que contribuyó seguramente a construir la personalidad hermética y exigente del jefe de Apple.

¿Vivió Jobs el episodio como el primer rechazo de su vida? Es imposible saberlo. En Estados Unidos no son infrecuentes los vientres de alquiler, ni este tipo de acuerdos para evitar el recurso al aborto en casos de embarazos indeseados. Pero no era lo más frecuente en los años cincuenta. Lo único claro es que las relaciones de la señora Simpson con su hijo se reanudaron, ya que fue invitada a la boda de Steve, oficiada por su gurú budista, en 1991. El padre, en cambio, ha sido borrado de la memoria del patrón Apple. Los Jobs, la pareja que le crió, eran gente normal de clase obrera, con pocos estudios, que prometieron gastar sus ahorros en dar al niño una buena educación. Después de asistir a la escuela de Cupertino (California), pasó al Reed College de Portland (Oregón).

Inconformista y autodidacta por naturaleza, dejó los estudios a los seis meses de iniciarlos, pero siguió yendo a algunas clases. No faltaba a las de caligrafía, mientras malvivía recuperando latas vacías de Coca- Cola y disfrutando de la caridad de los comedores de los Hare Krishna. Jobs pertenece a una generación que se entregó a los ídolos de sus hermanos mayores: devoto de Bob Dylan y de los Beatles, tuvo, años después, una relación con la cantante Joan Baez. A mediados de los setenta viajó a la India en busca de la paz interior. Experimentó con el LSD y volvió convertido al budismo. Sin haber perdido un ápice del talento y el sentido práctico que le llevarían a crear Apple, con la ayuda de su amigo Steve Wozniak, en el garaje de su casa, en 1976.

El éxito temprano, y los tremendos enfrentamientos después en el seno de Apple, las dificultades para competir con los sistemas operativos de Microsoft, que les ganó inicialmente la partida, forjaron el carácter de Jobs. Un tipo trabajador, entregado con pasión a su empresa, acostumbrado a controlar todas las variables de su vida. Buscar el propio camino, seguir los propios criterios, vivir de acuerdo con lo que uno realmente piensa de las cosas, ese es su ideario. En junio de 2005 aconsejó a los estudiantes de Stanford recién licenciados: "No os dejéis atrapar por los dogmas, que es vivir con el resultado del razonamiento de otros. No dejéis que el ruido de las opiniones ajenas ahogue vuestra voz interior, Y, lo más importante, tened el coraje de seguir vuestros impulsos y vuestra intuición. Porque de alguna manera son los que saben lo que queréis ser. Lo demás es secundario".

El consejo no parece fácil de seguir, pero a Jobs le ha llevado a la cima y le ha convertido en una de las personas más reverenciadas y temidas de Silicon Valley. Como ha explicado Jean-Louis Gasse, ejecutivo que trabajó un tiempo a sus órdenes, "las democracias no crean productos estupendos, se necesita un tirano competente para eso". Y los productos de Apple lo son. La firma de la manzana ha conquistado no solo un mercado, sino una legión de admiradores. En noviembre pasado, Christie’s subastó el primer ordenador -el Apple I- salido del garaje de la casa de Jobs, en 1976. Lo compró un italiano, por casi 160.000 euros, para incorporarlo a un museo de Apple.

Es verdad que el mito estuvo a punto de perecer en los años noventa, tras una serie de fracasos de la firma de Cupertino, con productos lanzados al mercado que no obtuvieron éxito. Pero entonces llegó la salvación. Appel compró Next, una empresa de ordenadores puntera creada por Jobs en los años de exilio aunque no especialmente rentable, y con ella regresó el antiguo jefe. La noticia no fue celebrada por todos. Muchos empleados se echaron a temblar. La leyenda dice que coincidir con Jobs un mal día en el ascensor puede significar un despido fulminante. Él no lo niega del todo. En unas declaraciones a la revista Fortune, hace casi tres años, explicaba: "Mi trabajo no es ser un tipo fácil con la gente, sino procurar que mejoren. Mi tarea es unir las diferentes piezas de la compañía, despejar los obstáculos del camino y conseguir el dinero para los proyectos clave". No todas las ideas geniales salen de su cabeza, pero Jobs es el que escoge qué proyectos desarrollar y el que da forma definitiva al producto resultante. Su criterio, aseguran empleados y ex empleados, es vital.

Otra cosa es lidiar a diario con un tipo de sus características, que vive por y para Apple, según confesión propia. "Solo le pido a la gente que se enamore de la empresa", ha dicho más de una vez. Él es el primer enamorado de su criatura, sobre la que ejerce un férreo control.

Dicen que Jobs no se siente un mero genio, un gurú cultural, sino un verdadero artista. Su nombre figura en más de un centenar de patentes de la firma, y la estética es una de sus mayores preocupaciones. En tiempos criticó a Microsoft duramente, no tanto por la calidad de sus productos como por "su fealdad". En Apple, la belleza ha sido siempre una parte del todo. Desde el Macintosh, uno de los primeros ordenadores personales que llegó a los consumidores, en 1984, hasta el más moderno iMac, un ordenador de mesa que solo consta de teclado y pantalla. "El sistema operativo tiene sus dificultades, pero se entiende admirablemente con cualquier aparato que le conectes, cámara de fotos, de vídeo, iPod", dice una usuaria que compró un iMac hace un par de años al precio, ciertamente no económico, de 1.000 euros. Estética y funcionalidad se conjugan también en el iPod, el iPad y en el exitosísimo iPhone. ¿Por qué entró Appel en el terreno de la telefonía móvil? "Todos detestábamos nuestros teléfonos móviles, todos teníamos quejas", dijo Jobs por toda respuesta.

Steve Jobs es un hombre directo, acostumbrado a mandar, sin pelos en la lengua ni tiempo para complacencias. Cuando en octubre de 2003, durante un chequeo rutinario, los médicos le descubrieron un tumor en el páncreas, decidió tomar el tema bajo su control. Inicialmente, un tumor de páncreas es algo bastante serio, pero una biopsia reveló que el suyo era de un tipo mucho menos agresivo y perfectamente operable. Pero Job dijo no. No se operaría y buscaría otra alternativa, quizá de medicina holística. Mientras decidía qué hacer mantuvo una dieta especial. Pero las cosas no funcionaron, y nueve meses después, un tiempo enormemente largo para este tipo de dolencias, se operó en el hospital universitario de Stanford, en San Francisco.

Aunque la intervención fue un éxito, y Jobs reapareció en público aparentemente recuperado, la enfermedad no estaba vencida. Su aspecto empeoró alarmantemente a finales de 2008. En enero de 2009 fue sometido a un trasplante de hígado en un hospital de Tennessee. De nuevo empleó solo unos meses en recuperarse, pero su salud volvió a deteriorarse a mediados del año pasado. Jobs se había convertido en una figura esquelética, con el rostro completamente consumido. Finalmente, el lunes 17 de enero se hizo público su mensaje electrónico enviado a los empleados de Apple donde, en unos pocos párrafos, anunciaba una nueva baja médica, sin fecha de regreso.

La enfermedad, al contrario que su trabajo, escapa a su control. Aunque nadie hable del tema y el propio Jobs subraye su derecho a la privacidad, inversores y periodistas se han lanzado a hacer toda clase de especulaciones. Hace unos tres años, preguntado por la sucesión, Jobs respondió con sensatez. "Si algo me ocurre, no será una fiesta, pero hay mucha gente capaz en Apple para sucederme". A corto y medio plazo puede que sí. Las dudas se plantean más a largo plazo.

La identificación de Jobs con Apple es tal que, según las malas lenguas, controla desde el diseño de las sillas hasta la empresa que se contrata para llevar la cafetería.

Él hace las reglas. También en su vida privada. Conduce un Mercedes sin placas y, según Fortune, a veces aparca en los espacios para minusválidos. Vive en una gran mansión, pero no profesa especial amor a los objetos, salvo a los juguetes informáticos que crea su compañía. Hace años adoptó un uniforme que se adapta a sus gustos y su estética. Una camiseta de manga larga y cuello alto, invariablemente negra, jeans azules y zapatillas deportivas. Tras las gafas de montura ligera brillan unos ojos intensos y dominantes. Jobs es uno de los mitos vivientes de Silicon Valley, un lugar donde crecían árboles frutales hace unas décadas, y donde despuntan ahora las primeras compañías de Internet del mundo, empresas punteras como Google o Facebook.

Es legendaria su rivalidad con Bill Gates, fundador de Microsoft, una especie de personalización de la batalla entre las dos empresas. Prácticamente coetáneos (Jobs nació en febrero de 1955, y Gates, en octubre de ese año), sus orígenes y su vida no pueden divergir más. Gates nació en un hogar acomodado de Seattle, estudió en la Universidad de Harvard (aunque nunca terminó sus estudios) y ha desarrollado una segunda personalidad como gran filántropo. Jobs creció en un hogar trabajador en California, fue al Reed College de Portland, dejó los estudios a los seis meses, y cortó el grifo a las donaciones caritativas nada más regresar a Apple. Ambos son grandes triunfadores, pero solo Jobs ha sido elevado a la categoría de semidiós, con su culto y sus adoradores, por sus dotes de visionario y los conocimientos tecnológicos que ha demostrado. Y, al contrario que la de Gates, su carrera ha registrado inusuales retrocesos. Tras el éxito inicial de Apple, a los 26 años era millonario y portada de la revista Times. Pero a los 30 años, Jobs se vio de patitas en la calle por incompatibilidad manifiesta con la persona que él mismo había contratado para guiar los destinos de Apple, el antiguo jefe de Pepsi Cola John Sculley. ¿Por qué? Diferencias de criterio. En su libro de memorias, Sculley le compara con una especie de Trotski. Un tipo mesiánico, un purista que persigue la perfección más allá de los límites razonables. Pero Sculley cayó, y Jobs volvió al puesto de mando cargado de ideas.

Años después reconocería que, pese a la amargura del momento, aquel despido fue crucial en su carrera. "Dio paso a la etapa más creativa de mi vida". Una etapa en la que fundó la empresa Next, se casó con Laurene Powell y dio vida a Pixar, su incursión en el mundo del cine de animación por ordenador, que cosechó éxitos clamorosos con Toy story o Buscando a Nemo y que fue, finalmente, adquirida por Disney.

La enfermedad ha truncado, de momento, esa espectacular carrera. Para alguien acostumbrado a decidir y a llevar el timón de una gran empresa debe de ser muy duro rendirse a la evidencia de que lo más importante, su salud, es un tema incontrolable, que se escapa a sus dotes de intuición, a sus firmes creencias budistas. A todo. Y devuelve a esta deidad de Silicon Valley a la contingente y frágil condición de mortal.

El País.com

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Escrito por Eduardo Aquevedo

23 enero, 2011 a 3:11

Chile: la huelga de hambre de los presos mapuches y el doble discurso del gobierno…

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Por José Aylwin / Co Director Observatorio Ciudadano

Una veintena de presos mapuche recluidos en diversos centros carcelarios del sur han iniciado en los últimos días una huelga de hambre. Exigen del Estado poner fin a la aplicación de la ley antiterrorista en causas que les involucran así como a su procesamiento por la justicia militar, y la desmilitarización de sus comunidades. Pocos saben que en Chile hoy existen 58 personas mapuche, o simpatizantes de su causa, procesados o condenados por la ley antiterrorista por la reivindicación de sus tierras o de sus derechos políticos. De ellas 5 se encuentran condenadas y 42 en prisión preventiva, en tanto que 11 se encuentran cumpliendo medidas cautelares en libertad. Entre los delitos que se les imputan, o por los que cumplen condena, están los de incendio, homicidio frustrado y lesiones, amenazas, y asociación ilícita, todos ellos con carácter “terrorista”.

Debemos recordar que la ley antiterrorista, aprobada bajo el régimen militar, ha sido aplicada en forma casi exclusiva a los mapuche por casi una década. Dicha ley ha sido cuestionada dado que en ella se establecen tipos penales amplios que posibilitan su aplicación a hechos que nada tiene que ver con terrorismo, y que pueden ser juzgados y sancionados por la legislación penal ordinaria. Ha sido cuestionada además, por cuanto no garantiza el debido proceso al permitir la mantención del secreto de la investigación por largos períodos, la protección de los testigos, dando lugar a la existencia de testigos sin rostro, y al impedir la aplicación de medidas cautelares distintas de la prisión preventiva. También lo ha sido por la elevada penalidad que establece, la que duplica en varios casos aquella establecida en la legislación ordinaria.

Esta realidad ha sido representada por diversas instancias de DDHH de la ONU, incluyendo el Consejo de Derechos Humanos que nuestro país integra (2009), los que lo han instado al Estado chileno a revisar la aplicación de esta ley a los mapuche por hechos de protesta social, y a reformarla de modo de eliminar los tipos penales abiertos que contiene que hacen posible su aplicación arbitraria.

Otro hecho que ha sido cuestionado desde la perspectiva de los derechos humanos es la intervención de la justicia militar en algunos de los procesos que se siguen en contra de los mapuche por hechos de protesta social. La necesidad de que el Estado chileno reforme el Código de Justicia Militar, limitando la jurisdicción de los tribunales militares al enjuiciamiento de personal militar acusado de delitos de carácter militar, fue representada a Chile por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en su sentencia en el caso Palamara Ibarne v. Chile (2005). Lamentablemente a la fecha, dicha reforma sigue sin materializarse.

La militarización de las comunidades mapuche involucradas en conflictos de tierras también ha concitado preocupación internacional. Solo el año pasado la UNICEF llamó la atención por los impactos adversos que la presencia masiva de las policías, así como su actuar abusivo, generaron en niños y niñas de diversas comunidades de la Araucanía, entre ellas Temucuicui y Rofue.

Esta huelga de hambre de los presos mapuche es la primera que enfrenta Piñera como presidente. Los mensajes que ha dado su gobierno en relación a ella, hasta ahora, no son muy auspiciosos. Pocos días antes de su inicio el propio Piñera anunció el endurecimiento de la política de seguridad pública, proponiendo, entre otras medidas, la reforma a la ley antiterrorista para agravar las penas por los delitos que considera y para favorecer la delación. Tales anuncios desoyen las recomendaciones de los órganos internacionales ante referidos, dejando en evidencia que su compromiso con los derechos humanos no pasa de ser meramente discursivo.

El inicio de la huelga de hambre, además, coincide en el tiempo con la liberación de los presos políticos en Cuba, hecho por cierto valorable, que ha sido celebrado por diversos personeros de gobierno y de oposición. Curiosamente, quienes aplauden esta medida, mantienen hasta ahora silencio respecto a la situación de los mapuche encarcelados por la aplicación de legislación antiterrorista, quienes, bien pueden considerarse como presos políticos, en la medida ello es consecuencia de una opción política del Estado chileno para perseguir su responsabilidad en hechos que, si bien en ocasiones pueden ser delictivos, pueden ser investigados y sancionados en base a la legislación ordinaria existente en el país.

El doble estándar del gobierno de Piñera, así como de personeros de la que hoy es la oposición, que en el pasado desde el gobierno también usó de esta ley para perseguir la protesta social mapuche, es patético. Habla mal de la clase política chilena.

The Clinic.cl

Escrito por Eduardo Aquevedo

23 julio, 2010 a 23:00

Matrimonio para gays y lesbianas en Argentina, un gran avance de la igualdad de derechos…

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Discursos de la época del medievo en debate sobre uniones gays en Argentina

Stella Calloni, Corresponsal

image Periódico La Jornada
Jueves 15 de julio de 2010, p. 37

Buenos Aires, 14 de julio. El Senado de Argentina debatía esta noche el proyecto de ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, que ya fue aprobado por la Cámara de Diputados, en un enfrentamiento en el que algunos discursos parecían surgir del medievo, mientras en las calles se cruzaban las manifestaciones de uno y otro lado.

Algunas mujeres permanecían rezando ante el Congreso de la nación, convencidas de que se trata de una guerra de Dios contra el demonio y en defensa de la familia, y otros haciendo sonar vuvuzelas –un nuevo elemento que se introdujo en las manifestaciones locales después del Mundial de Futbol en Sudáfrica– manifestaban su apoyo en defensa de los derechos de las minorías.

Al cierre de esta edición continuaba el intenso debate y se esperaba una reñida votación en las próximas horas.

Anoche en una de las manifestaciones en contra de la ley de matrimonios gays, se escucharon incluso voces que pedían el retorno del 76, es decir, de una dictadura militar, ante la amenaza a la integridad de la familia y otros conceptos tan conocidos para los que vivieron los regímenes autoritarios que padeció el país.

Aunque este proyecto de ley fue introducido por legisladores no oficialistas, la oposición más dura es contra el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, alentada por la cúpula eclesiástica, lo que ha transformado esta situación en un nuevo esquema de enfrentamiento.

En esta cruzada hay una particularidad, y es que el tema dividió las aguas en todos los bloques del Congreso.

Una comisión senatorial intentó cambiar lo aprobado en la Cámara de Diputados por otra propuesta de unión civil, lo que fue considerado anticonstitucional, porque ya no era un debate sobre lo consensuado en la cámara baja, y porque tenía graves contenidos que fueron calificados como discriminatorios, lo que provocó una oleada de protestas de los promotores de esta legislación.

El bloque oficialista sostenía que se había violado la Constitución, en su artículo 81, al cambiar intencionalmente los giros a comisión y violentar el reglamento y la historia.

El dictamen de minoría que avala el proyecto sancionado por los diputados cuenta con el apoyo del oficialismo y de parte de la opositora Unión Cívica Radical.

FotoEn las calles, con el frío inclemente, las discusiones tienen otro tono. Militantes de organizaciones sociales, estudiantes, legisladores, sindicalistas, siguen los debates y corean consignas. Y hay algunos encontronazos discursivos con los remanentes de los que ayer marcharon convocados por la cúpula de la Iglesia en la guerra de Dios.

El ministro de Economía Amado Boudou, citado por la agencia oficial Télam, sostuvo por su parte que la ley es un avance de la sociedad que tiene que ver con el acceso a derechos civiles y que las distintas marchas no tienen demasiada importancia: lo importante es ver a una sociedad que avanza en la igualdad de derechos.

Por otra parte, César Cigliutti, de la Comunidad Homosexual Argentina (CHA), destacó que esta organización logró dar un debate esencial en la sociedad alrededor de la familia, porque nuestra campaña afirma que somos familias, y agradeció la respuesta de la sociedad que acompaña esta demanda y a los medios de comunicación.

También mencionó con emoción los discursos hermosos de senadores heterosexuales y padres de familia, en favor de nuestros derechos, y sostuvo que respetaban las posiciones contrarias, pero a lo que nos oponemos es a la imposición de ese dogma a toda la nación, porque estamos hablando de leyes civiles en una sociedad diversa.

Otro tema que salió a luz en estos días es el apoyo de autoridades de la Iglesia a la pasada dictadura militar y a la participación de sacerdotes junto con represores en crímenes de lesa humanidad, dejando solos a los religiosos que se enfrentaban a estos crímenes. La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, cuestionó a la Iglesia, porque nunca se pronunció por los 500 niños que nos robó la dictadura y tampoco ha condenado este delito probado del padre Jullio Grassi, que fue encontrado por la justicia responsable de abusos hacia menores.

"Argentina es referente"

El secretario de Movimientos Sociales del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Pedro Zerolo, felicitó "al pueblo y los legisladores" argentinos por la aprobación en el Senado de la Ley de matrimonio entre personas del mismo sexo, que, aseguró, convierte a Argentina en un ejemplo para América Latina. El dirigente asistió al debate de la norma en Buenos Aires, de cuya elaboración participó como experto.

"Argentina se convierte hoy en un referente para América latina al reconocer la igualdad legal para lesbianas y gays", señaló Zerolo tras abandonar Buenos Aires hacia donde viajó para asistir al debate de la Ley que, según opinó, tiene como modelo la legislación española al respecto.

"Al cumplirse cinco años de la aprobación de nuestra ley, volvemos a vivir un día histórico para América latina que pone de manifiesto que el camino hacia la igualdad que iniciamos en España es imparable, a pesar de los de siempre", opinó.

Zerolo, que participó como experto en la elaboración de esta Ley en el Congreso argentino, reconoció la labor de las organizaciones argentinas que llevan "muchos años trabajando de forma incansable para concienciar a la sociedad y a los partidos políticos argentinos de la necesidad de reconocer la igualdad jurídica para las parejas de lesbianas y gays".

El responsable de Movimientos Sociales del PSOE calificó, asimismo, de "valiente" la actitud y el compromiso del Gobierno argentino y de su presidenta, Cristina Fernandez, con la aprobación de este texto legislativo.

CHA: "Se trata de igualdad y de igualdad ante la ley”

César Cigliutti, presidente de la Comunidad Homosexual Argentina manifestó sentir “mucha emoción” por la reciente aprobación de la ley que habilita el matrimonio homosexual y cuestionó nuevamente las declaraciones del Obispo Bergoglio: “Fue muy violento para nuestra comunidad y para sus propios feligreses", subrayó.

“Si de algo se trata es de igualdad y de igualdad ante la ley", manifestó Cigliutti en declaraciones radiales horas después de que el Senado haya convertido en ley la iniciativa que ya contaba con media sanción de la Cámara de Diputados.

“Con respecto a este concepto en los discursos que hubo en contra del proyecto, hubo muchas apreciaciones tan denigratorias en cuanto a la diferencia, que nos parece lamentable que en un Senado se confundan los conceptos y se cambie por fundamentalismos y dogmas religiosos”, explicó el representante de la CHA.

“De los argumentos en contra, lo que para nosotros fue el peor discurso sostenido fue el de la senadora Liliana Negre de Alonso por lo que viene diciendo en todos los medios”, indicó.

En cuanto a las declaraciones del Cardenal Bergoglio, Cigliutti dijo que le parecieron “dolorosas”. “No puedo creer que un obispo esté hablando de guerra, del demonio, puede estar en la injusticia pero no referido a la modificación de una ley civil. Creo que fue muy violento para nuestra comunidad y para sus propios feligreses”, advirtió.

“A muchos no les gustó lo que dijo porque fue muy violento y, con respecto a este resultado, se ve que fue una mala estrategia”, agregó.

Al ser consultado sobre si hubo incidentes en la Plaza de los Dos Congresos, dijo que había mucha gente en apoyo a la ley y 20 personas que estaban rezando frente al Congreso con un cartel en una reja donde nadie puede colgar un cartel. “Hubo una discusión entre 20 personas y otras 15 del otro lado. Fue un incidente menor”, concluyó.

Página/12

Escrito por Eduardo Aquevedo

15 julio, 2010 a 18:58

Cuba, disidencia y presos políticos…

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Por Santiago O’Donnell

CUBA-FC2 El anuncio de que el gobierno cubano liberará a 52 presos políticos en los próximos cuatro meses, tan festejado por la derecha como silenciado por la izquierda, es sin dudas un hecho importante, quizás el más importante de las últimas décadas de vida de la revolución.

Por eso es también muy importante cómo se entiende, cómo se interpreta. Hasta ahora sólo se conocen el comunicado de la Iglesia cubana y las declaraciones del canciller cubano, o sea la voz de los mediadores. El gobierno cubano aún no se ha pronunciado a través de sus medios o sus voceros, y los intelectuales que apoyan a la revolución tampoco han dicho demasiado. Queda entonces el relato de los grandes medios, que como todo relato cuenta una parte de la verdad, o la verdad tal como se ve desde determinada perspectiva.

Cuentan que los 52 futuros liberados fueron arrestados en la llamada Primavera Negra del 2003 y condenados en juicios sumarísimos a penas de entre 6 y 28 años. Al principio eran 75, pero una veintena se fue liberando con el correr de los años por problemas de salud, casi siempre en el marco de un gesto hacia algún dignatario de visita. Muchos de ellos eran periodistas que trabajaban para medios internacionales y fueron condenados por delitos de traición a causa de los artículos críticos que mandaban por teléfono o fax.

Mientras el gobierno cubano sostenía que esos periodistas y esos artículos habían sido comprados por potencias extranjeras, los medios que habían publicado esos artículos empezaron a denunciar las detenciones, generando una ola mundial de protesta. El interés sobre la suerte de esos presos se reavivó en febrero, cuando el disidente Orlando Zapata murió en una cárcel cubana tras dos meses y medio en huelga de hambre. Aunque Zapata estaba en las listas de prisioneros políticos de las organizaciones internacionales de derechos humanos, el gobierno dijo que se trataba de un delincuente común y publicó su prontuario de delitos menores. Pero poco importó, porque al día siguiente de la muerte de Zapata entró en huelga de hambre Guillermo Fariñas (foto), un opositor preso más reconocido. Cuatro meses más tarde dieron la vuelta al mundo unas fotos en las que Fariñas parecía un faquir.

Mientras tanto Cuba vive una de sus peores crisis económicas. En los últimos meses se ha visto forzada a implementar una suerte de período especial y recortar el gasto estatal, incluyendo algunos rubros muy caros al régimen, como los subsidios para comedores escolares. Venezuela, el principal socio y benefactor de Cuba, no puede ayudar mucho porque está inmerso, en su propia crisis debido a la caída del precio del petróleo.

Así las cosas, el gobierno cubano parece haber decidido que necesita inversión extranjera para salir del pozo. Pero al bloqueo estadounidense se suma la llamada “posición común” de la Unión Europea, que desde 1996 condiciona contactos con la isla a la mejora en la situación de los derechos humanos.

Aprovechando que el gobierno socialista español asumió este año la presidencia de la UE, el gobierno cubano buscó un acercamiento a través de la Iglesia cubana. Con el canciller español Moratinos en La Habana, el arzobispo cubano anunció que los presos de la Primavera Negra serían liberados y enviados a España en un plazo de cuatro meses. Moratinos felicitó al gobierno cubano y declaró que la “posición común” ya no tenía razón de ser. Fariñas anunció que levantaba su huelga de hambre.

Esto es más o menos lo que aparece publicado en los diarios y se muestra en la televisión y se transmite por Internet desde los medios masivos. La conclusión que sacan los opinadores a partir de este relato se cae de madura: se trató de un acto tardío y desesperado de un régimen forzado a negociar por su incapacidad para generar riqueza.

Entonces piden más. Dicen que hay todavía hay más de cien presos políticos en Cuba y que no hay libertad de expresión. Lo cual suena muy bien, pero no es tan simple.

Cualquier crítico razonable del régimen cubano debe al menos reconocer que se trata de un gobierno legítimo, apoyado por la inmensa mayoría de los cubanos, por lo menos de los que viven en Cuba. Y que es legítima la decisión de los cubanos de apoyar a un régimen que prioriza el bien común por sobre la libertad individual. Los logros alcanzados en materia de salud y educación, especialmente cuando se los compara con sus vecinos del Caribe y Centroamérica, le da sentido a esta decisión.

Como es de rigor en un país gobernado por un régimen comunista, la Constitución cubana limita la libertad de expresión: “Ninguna de las libertades reconocidas para los ciudadanos puede ejercerse contra lo que se establece en la Constitución y la ley, o contra la existencia y objetivos del Estado socialista, o contra la decisión del pueblo cubano de construir el socialismo y el comunismo”.

Hasta ahora Cuba nunca había aceptado la existencia de prisioneros políticos. Los presos estaban bien presos porque eran agentes desestabilizadores al servicio de las potencias extranjeras. Y las leyes cubanas, esas leyes que sirvieron para defender a la revolución del terrorismo made in Miami, le daban la razón. “Las leyes (vigentes en Cuba) son tan vagas que casi cualquier acto de oposición puede criminalizarse de alguna manera, por lo que es muy difícil que los activistas hablen contra el gobierno”, dijo Kerrie Howard, directora adjunta para las Américas de Amnistía Internacional.

“El Código Penal establece un rango de vagos cargos criminales que pueden utilizarse para acallar la disidencia, tales como ‘peligrosidad social’, ‘propaganda enemiga’, ‘desprecio a la autoridad’, ‘resistencia’, ‘difamación de las instituciones nacionales’ e ‘impresión clandestina’”, señala el último informe sobre Cuba de AI.

Por eso el anuncio de las liberaciones esta semana equivale ni más ni menos que al reconocimiento tácito por parte del gobierno cubano de la existencia de prisioneros políticos en su país. Porque habrán sido detenidos bajo cargos criminales, pero serán liberados como fruto de una negociación política.

No debe haber sido una decisión fácil, sobre todo porque era previsible que los grandes medios pondrían el acento en el supuesto oportunismo y la supuesta debilidad del régimen. Con un gigante como Estados Unidos al acecho, listo para transformar la experiencia cubana en un gigantesco shopping. Con el triste recuerdo de la revolución blanda derrotada en Nicaragua. Con Fidel enfermo y Raúl cerca de la jubilación.

En eso pensaba cuando por casualidad me topé con un pequeño recuadrito de una página perdida de la revista Time, a propósito de nada. El recuadrito citaba el informe anual 2010 de Amnesty. Decía que el treinta por ciento de los 153 países incluidos en su informe mantiene prisioneros de conciencia. O sea, prisioneros políticos. Más llamativo aún, decía que el cuarenta y dos por ciento de los países del G-20 (los más importantes) mantienen prisioneros de conciencia. Está bien: mal de muchos consuelo de tontos. Pero por alguna razón sólo los presos cubanos tienen buena prensa.

Leyendo el informe AI, en su sección dedicada a Cuba, aparece otro dato interesante que saltearon las crónicas: según Amnesty, en mayo del 2010 Cuba tenía “al menos 53 prisioneros de conciencia.” El número coincide exactamente con las liberaciones anunciadas desde entonces, si se toma en cuenta la liberación de un disidente el mes pasado por razones de salud.

A diferencia de otras organizaciones citadas en los grandes medios, que no dudan en poner la cifra de detenidos políticos en Cuba por encima de 170, Amnesty, explica el informe, se toma el trabajo de revisar cuidadosamente los expedientes judiciales de los presos antes de declararlos prisioneros de conciencia.

En otras palabras, si no se identifican nuevos casos, Cuba debería salir de la lista de Amnesty el año que viene, mientras un grupo importante de países, incluyendo algunos de los más poderosos, permanecerán en ella.

Mirada desde esta perspectiva, la decisión del gobierno cubano, más que una muestra de debilidad, parece una muestra de fortaleza. Una señal de que un gobierno que se ha encargado como ningún otro de los derechos sociales de su pueblo ahora se permite también elevar los derechos humanos de sus ciudadanos a la norma internacional, inaugurando una nueva etapa, más abierta, más confiada y más tolerante, de la revolución.

Entonces la reacción lógica sería celebrar la iniciativa cubana e instar a otros países violadores a seguir su camino. Pero cuesta imaginar el mismo revuelo que se armó con Cuba para que Indonesia, China o Israel liberen a sus prisioneros políticos. O lanzar un bloqueo internacional de Estados Unidos hasta que Obama cumpla con su promesa de cerrar la cárcel de Guantánamo y llevar a la Justicia a los asesinos, torturadores y secuestradores surgidos de la política de “guerra al terrorismo”. Pero no, el foco mediático no está puesto en los prisioneros políticos, está puesto en los pecados de Cuba.

Sería necio negar que en la revolución, entre todo lo bueno, algunas cosas, muchas, pocas, grandes, chicas, se hicieron mal. O salieron mal, o no salieron, o fracasaron. Pero los Castro no necesitan prodigarse demasiado en busca de argumentos para acusar de hipócrita al coro mediático que siempre repite la misma canción.

sodonnell@pagina12.com.ar

Escrito por Eduardo Aquevedo

11 julio, 2010 a 22:12

Lapidación en Irán y otros lugares: una lacra cultural criminal y medieval…

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¿Quién tira la primera piedra?

El proceso de lapidación está descrito, con toda la frialdad de los textos legales, en los artículos del Código Penal iraní.- Las condenadas deben ser enterradas "hasta por encima de los senos"

ÁNGELES ESPINOSA | Teherán 09/07/2010

image Debe de ser una de las muertes más horribles que se pueda imaginar. Una a una, las piedras van golpeando la parte superior del cuerpo, magullándolo, lacerándolo, hasta que la acumulación de heridas acaba con la vida del reo. Despacio. Sin piedad. El proceso está descrito, con toda la frialdad de los textos legales, en los artículos 98 al 107 del Código Penal iraní, que incluso establece quién debe tirar la primera piedra.

En primer lugar, se entierra en un agujero al condenado, "hasta la cintura" si es un hombre y "hasta por encima de los senos" en el caso de las mujeres, según estipula el artículo 102. Parece evidente que es más fácil escapar del agujero en el primer caso, extremo que garantiza el perdón si no hubiera testigos (artículo 103). También se determina (artículo 104) que "las piedras no pueden ser tan grandes como para que maten a la víctima al primer o segundo golpe, pero tampoco tan pequeñas que no puedan ser llamadas piedras".

En el caso de que la condena haya sido fruto de la confesión, como se pretende en el caso de Sakineh Ashtiani, el juez tiene la responsabilidad de arrojar la primera piedra. Si hubiera habido testigos, serían estos quienes tendrían el dudoso honor; a continuación, vendría el juez y el resto de los presentes en la ejecución que por ley no pueden ser menos de tres.

Dado que las lapidaciones son muy polémicas, suelen celebrarse a puerta cerrada y es por tanto difícil saber qué tipo de personas acceden a participar en un castigo tan cruel. Hay que tener mucho estómago para aguantar la lenta agonía que garantiza el goteo de piedras hasta qué las hemorragias o la fractura del cráneo causan la muerte. La película La Lapidación de Soraya M., basada en el libro del mismo título de Freidoune Sahebjam, permite acercarse a ese horror.

Lapidación en Irán

El destino de la mujer condenada a ser lapidada en Irán sigue en el aire

Fuentes de las autoridades iraníes aseguran que suspenden la lapidación por la presión internacional pero sigue la condena a muerte.- El abogado de Ahstiani dice no saber nada

ÁNGELES ESPINOSA / EL PAÍS | Teherán / Madrid 09/07/2010

La mujer condenada a muerte por adulterio en Irán no será lapidada, según han anunciado las autoridades iraníes. Sin embargo, el abogado de de la víctima asegura que no tiene constancia de ningún tipo de decisión por parte de las autoridades iraníes.

De cumplirse lo dicho por las fuentes iraníes, el régimen de Teherán cede en principio a la presión internacional, pero sólo en parte, ya que sigue condenada a muerte. Amnistía Internacional (AI), que lleva a cabo una campaña de firmas para salvarla, asegura que en el comunicado del Gobierno iraní sólo se dice que no va a ser lapidada pero no menciona que vaya a conmutarse su pena de muerte, por lo que puede ser ejecutada "en cualquier momento". El método de ejecución más usual en Irán es "el ahorcamiento", añade AI.

La sentencia a muerte por lapidación para Ahstiani, de 43 años y madre de dos hijos, implicaba ser enterrada hasta el pecho y golpeada hasta la muerte con piedras que no sean tan grandes como para matarla de forma instantánea ni tan pequeñas que no le causen daño, tal como establece el código penal de la República Islámica.

"No hay pruebas en su caso que justifiquen esta sentencia inhumana", denunció la Campaña Internacional por los Derechos Humanos en Irán, la primera en dar la voz de alarma. La campaña respondía al llamamiento del abogado de Ashtiani, Mohammad Mostafaeí, quien, agotadas todas las instancias, difundió el caso en su blog. Desde entonces, Amnistía y Human Rights Watch, entre otras, se han sumado a la movilización internacional pidiendo su perdón.

El código penal vigente en Irán desde la revolución islámica de 1979 establece la lapidación para los adúlteros, pero de acuerdo con esa polémica interpretación de la sharía (ley islámica), el delito debe probarse por la confesión repetida del acusado o el testimonio de cuatro testigos varones (o de tres hombres y dos mujeres). El ayatolá Mohammad Ebrahim Yannati asegura que no hay base religiosa para ese castigo.

Ashtiani había sido condenada con anterioridad a 99 latigazos por "relación ilícita" con el presunto asesino de su marido. Sin embargo, otro tribunal reabrió el caso y decidió que dicha relación se había producido en vida del finado, por lo que constituía "adulterio", a pesar de carecer de testigos. En el juicio, la mujer se retractó de la confesión que hizo durante el interrogatorio porque dijo que había sido coaccionada. Desde entonces ha negado la acusación y pedido clemencia. Además, según su abogado, tiene dificultades para entender el persa, porque pertenece a la minoría azerí que habla un dialecto turco.

Según Amnistía, "las circunstancias que rodean el caso de Ashtiani no son la excepción, sino la regla en Irán", donde al menos otras ocho mujeres y tres hombres corren el riesgo de ser lapidados. Como resultado del diálogo con la UE, el poder judicial decretó una moratoria de esa pena en diciembre de 2002. Igual que otros avances conseguidos durante el mandato del reformista Mohamed Jatamí, no se convirtió en ley. Así que se han seguido pronunciando veredictos de lapidación y los jueces más conservadores las han ejecutado. El último caso conocido se produjo en enero del año pasado en la ciudad de Mashhad.

Escrito por Eduardo Aquevedo

9 julio, 2010 a 23:16

Holanda y el “fútbol total”: una visión estratégica que ganará el título…?

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Holanda es peor enemigo que Alemania

Los jugadores españoles destacan la verticalidad y la rapidez de ejecución de la jugada de su adversario en la final

image RAMON BESA - Potchefstroom – 10/07/2010

Nada más ser nombrado seleccionador de Holanda, en agosto de 2008, Bert Van Marwijk, proclamó: "Marco Van Basten me deja un equipo que sabe atacar muy bien, como se ha visto en la pasada Eurocopa. Mi reto es conseguir que también sepa defender y si conseguimos el equilibrio, podemos ser campeones". El anuncio del técnico holandés, especialmente conocido en el Feyenoord y en el Borussia Dortmund, provocó una cierta sorna, más que nada porque la oranje siempre penó por las concesiones en su área hasta que Holanda eliminó a Brasil de la Copa del Mundo. "Espero que a partir de ahora nos tomen en serio", respondió Van Marwijk, que ha mantenido el mismo dibujo y bloque del equipo nacido hace seis años: el 4-2-3-1. Ayer, en la sede de la concentración española, los muchachos de Vicente Del Bosque visionaron un vídeo de Holanda y llegaron a la misma conclusión: "Los holandeses serán más peligrosos que los alemanes en la semifinal. El partido pinta muy duro".

A los internacionales españoles les impresionó la verticalidad con la que juega Holanda. "Es un equipo muy directo y, sobre todo, que piensa muy rápido", argumenta Xavi. "Procesan las jugadas dos segundos antes que Alemania. "Sneijder va como un tiro, a la que te descuidas se ha puesto un pase de gol o ha engatillado un tiro difícil para el portero", reitera el medio español. "El reto es que Sneijder no tenga tiempo para pensar", añade Busquets. "A la que se da la vuelta y toma la pelota, Robben ya está corriendo hacia el área contraria", matiza Xavi. "Sneijder, Van Persie, Robben y Kuyt, los cuatro jugadores de arriba, son muy rápidos". La sorpresa para muchos es el papel de Kuyt, al que Johan Cruyff define como "el jugador que resuelve todos los problemas: aguanta el balón, asiste, marca goles y trabaja para el equipo". El viento del norte le convirtió en una fuerza de la naturaleza. "Hay que tenerle muy en cuenta", coincide Xavi con Xabi Alonso, buen conocedor de Kuyt.

Xavi aspira a convertirse en el jugador que más toques ha dado al balón en una fase final de un Mundial desde 1970. Únicamente le faltan 10. "Los retos individuales no me interesan. ¿Balón de Oro? Yo lo que quiero es que el equipo gane la Copa del Mundo. Hay que pensar en el bien común y no ser egoísta; si somos un equipo, podemos ganar a Holanda". El punto neurálgico del partido estará nuevamente en la divisoria. A España le interesa que los delanteros holandeses no reciban la pelota y forzar sobretodo llegadas al área de Stekelenburg. Holanda no tiene buenos zagueros, pero se defiende bien porque cuenta con un muro de contención en la divisoria con el doble pivote que forman Van Bommel y De Jong. "Son dos futbolistas tremendos por su despliegue físico", coinciden de nuevo Xavi y Xabi Alonso. "A Van Bommel se le conoce más porque ha jugado en grandes equipos", interviene Alonso. "Pero De Jong es terrible. Ambos son fuertes y pícaros, duros. Pegan".

El poder de intimidación de la pareja de medios holandeses dependerá parcialmente de la intervención arbitral y, sobre todo, de la manera que administre las tarjetas. Holanda comete muchas más faltas que España. También es un equipo con mayor poder ofensivo (12 goles frente a 7) y que selecciona mucho mejor los remates a portería: de los 80 tiros contabilizados, 41 han ido a portería, mientras que España ha disparado 103 veces, 40 entre los tres palos. "Hay que tener de nuevo la pelota y tocar sin parar", concluye Xavi. "La posesión volverá a ser decisiva". Los jugadores españoles entienden que los holandeses no les respetarán tanto como los alemanes.

Joachim Löw estuvo especialmente cordial con más de un futbolista español el día del partido de semifinales y hasta el calentamiento del equipo fue seguido con una especia atención por los técnicos alemanes, enamorados del juego español. Holanda ha competido con tal determinación que no está para cortesías.

A Van Marwijk se le puso en la cabeza que Holanda, finalista en 1974 y 1978, tenía que ganar la Copa del Mundo de una vez y no piensa parar (el equipo suma 14 victorias consecutivas) hasta que lo consiga por más que los genuinos defensores de la naranja mecánica consideren que jugar con un doble pivote sea una traición al juego de extremos de toda la vida. Sneijder le da la razón. No es Cruyff ni Van Basten, pero aspira a convertirse en Pelé y ganar en una temporada la Champions, la Liga, la Copa -los tres torneos con el Inter- y el Mundial con la selección, igual que O Rey en 1962. Voraz como ninguno, Sneijder pretende competir incluso con Villa por el Pichichi (5 tantos cada uno) y con Xavi por el Balón de Oro.

Escrito por Eduardo Aquevedo

9 julio, 2010 a 21:53

Mundial de futbol: Holanda-España, la final de Johan Cruyff…

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El legendario holandés se siente más cercano a La Roja, que simboliza la evolución del juego que abanderó en los años setenta y en el Barça, mientras que la ‘oranje’ señala más su recesión

RAMON BESA - Johanesburgo – 09/07/2010

Johan
 Cruyff Johan Cruyff comenzó la Copa del Mundo con la esperanza de que España triunfara futbolísticamente y el deseo de que las cosas le fueran bien a Holanda. Ambos deseos se han cumplido, para mayor gloria de El Profeta, y a mitad de camino, a caballo de Sudáfrica y su residencia de El Montanyà, ha tenido tiempo incluso de devolver la insignia de presidente de honor del Barcelona. No necesita ninguna distinción, ni siquiera acreditación, para ser reconocido como uno de los personajes más fascinantes del fútbol. Ni siquiera ha precisado ganar el Mundial para ser considerado uno de los mejores campeones de la historia porque la grandeza no se mide necesariamente por los trofeos obtenidos, sino también por la influencia que provocan determinadas maneras de entender el juego. Más que la final de Cruyff, que también, el partido del domingo en Johanesburgo supone sobre todo el triunfo del cruyffismo como religión universal.

"¿Con quién voy?, se pregunta Cruyff en su articulo de El Periódico. "Soy holandés, pero defiendo el fútbol que juega España", se responde. La misma afirmación que transmitió a EL PAÍS nada más comenzar el torneo. El drama de Cruyff es que se siente más cercano a la selección española que a la holandesa porque La Roja simboliza la evolución del juego que abanderó en la década de los setenta, regularmente reflejado en el Barça, mientras que la oranje señala más su recesión. El punto de partida continúa siendo la Holanda de 1974. Nunca levantó el trofeo, como tampoco la Hungría de 1954. Sin embargo, ambas se ganaron la credibilidad que nunca tuvieron selecciones coronadas, seguramente con la excepción de Brasil. Juegue quien juegue, la canarinha siempre será esclava del impacto que provocó su artística actuación en el Mundial de México 1970, cuando llegó a formar con cinco dieces en la delantera: Jairzinho, Gerson, Tostão, Pelé y Rivelino.

A Cruyff le da igual que el fútbol le deba una Copa a Holanda. A veces son los equipos pequeños los que se cobran las grandes deudas. La Quinta del Buitre nunca ganó la Copa de Europa y, sin embargo, su huella futbolística fue especialmente benigna para el fútbol español. Más trascendente fue todavía la onda expansiva del dream team de Cruyff. El éxito actual del fútbol español, y también el de La Roja, se explica precisamente por fenómenos como los vividos durante los ochenta en el Madrid y los noventa en el Barça. Nunca fueron éxitos nominales sino colectivos. Jamás se les conocerá por el nombre de un futbolista o un entrenador determinado, o por un cheque al portador, sino que han pasado a la posteridad por su espíritu asociativo, solidario, total, respetuoso con las leyes del fútbol, deporte de equipo por excelencia, nunca una competición individual. Ahí está la diferencia entre Diego Armando Maradona y Cruyff. Ambos han trascendido de manera muy diferente.

La Roja está impregnada del espíritu de Cruyff y de la estética del Barça, de la misma manera que tiene los rasgos reconocibles del gen competitivo del Madrid, la épica española de toda la vida, y se mantiene permeable a las influencias propias del momento futbolístico. El toque de Xavi, la garra de Ramos, el gol de Villa, el despliegue de Xabi Alonso o la naturalidad de Capdevila se complementan extraordinariamente en un equipo plurinacional que juega con la pelota del Barça. El fútbol pertenece al equipo azulgrana, la administración y gestión la llevan figuras del madridismo y el presidente es un vasco. Y la mayoría de los aficionados sienten suya la selección porque el debate de los clubes ha sido sustituido por el sentido de la identificación y pertenencia al juego. Ya no se trata de defender la furia, sino de presumir de una forma de atacar, sin complejos, provocando la admiración de los rivales, resaltando una serie de valores.

España no admite personalismos de ningún tipo ni permite el culto al egoísmo. La prensa argentina subrayaba al inicio del torneo: "A España le falta Messi". A día de hoy, a punto de finalizar el campeonato, se oye: "A Argentina le falta Xavi". Los triunfos no tienen propietario ni llevan la firma de un entrenador. Vicente del Bosque no quiere ni ser ni parecerse a José Mourinho y esquiva cualquier polémica con Luis Aragonés. "Las cosas de Luis" han pasado a mejor vida.

Imposible practicar el individualismo en La Roja. Las figuras están mal vistas en la cancha, en los despachos y en las salas de prensa. El sentido común y la discreción se impone al periodismo a distancia o de despacho y a la banalización. Casillas es noticia por sus paradas y no por su noviazgo con Sara Carbonero. También el politiqueo interesado está mal visto y ya no se pregunta por el color de las medias de los jugadores que son catalanes o vascos ni se mira qué jugadores se ponen más o menos trascendentes cuando suena el himno.

Tampoco se mercadea. No se compra ni se vende, sino que se juega. El valor del fútbol es un intangible al que ha contribuido mucha gente, sobre todo los discípulos de Cruyff y de La Naranja Mecánica. Louis van Gaal, por ejemplo, presente también en selecciones como la alemana o la holandesa además de la española. Y muy especialmente Pep Guardiola, un cruyffista radical, el mejor a la hora de desarrollar el juego del holandés. Ahí están Busquets y Pedro, dos futbolistas que hace dos temporadas militaban en la Tercera División al igual que el alemán Müller.

Los españoles juegan de memoria, tienen los automatismos muy aprendidos y su repertorio es tan importante que son muy capaces de resolver el mejor de los partidos con un córner. No desprecian ninguna de las suertes del fútbol. Únicamente se imponen tener la pelota y jugar en el campo del contrario, circunstancia que convierte el trabajo defensivo en un exigente ejercicio de tensión y concentración, tan imprescindible como la fluidez y la velocidad de circulación en el juego de los medios y la versatilidad, profundidad y dinamismo de los delanteros.

Posesión, presión y precisión. Al adversario no le queda más remedio que correr detrás del balón y de los españoles. La furia pasó a mejor vida y Cruyff siente hoy que La Roja está más cerca de la selección holandesa que perdió el Mundial de 1974 que de la que disputará el título en Johanesburgo. "España es la copia del Barça", escribe Cruyff, entusiasmado con Guardiola y más receloso con Bert van Marwijk, y sus ayudantes, Frank de Boer y Cocu, que ya pertenecen a una generación distinta de la que tuvo en el Barça, más cercana a Van Gaal.

Ahí está el éxito de Cruyff por encima de cualquier Copa. El fútbol que propagó perdurará siempre a partir de equipos como La Roja. Hoy, todos los equipos quieren ser España, gane o no el título, de la misma manera que antes la mayoría quería parecerse a Holanda por sus finales de 1974 y 1978. Difícilmente puede haber una mejor victoria y un mayor honor.

Cruyff se sentirá orgulloso el domingo de la final. A un lado, Holanda, una selección que, en palabras del periodista Simon Kuper, refleja "la inteligencia nacional del fútbol más que la calidad individual de los jugadores". Y al otro, España, la versión más modernizada de La Naranja Mecánica, sin grandilocuencia, a la española si se quiere, heredera del fútbol más revolucionario, aquel en que el espíritu colectivo prima sobre la mayor de las individualidades. Nadie la retrata mejor que Del Bosque y su jugador preferido, Busquets.

El Mundial de los centrocampistas

Los medios de España y Holanda, los mejores del torneo, han silenciado a cuantos delanteros se han cruzado en su camino

RAMON BESA - Johanesburgo – 09/07/2010

Cristiano Ronaldo se largó del Mundial con un escupitajo a la prensa deportiva y, para evitar que la del corazón siguiera sus pasos, anunció que había sido padre. A Messi se le vio llorar dentro del campo y fuera de él por la eliminación de Argentina. A Rooney ni siquiera le quedaron palabras para explicar el fracaso inglés. Tampoco Eto’o y Drogba tuvieron nada que decir pese a jugar en África. Los delanteros armaron mucho ruido a su llegada y se fueron de mala manera, silenciados por el juego de los mejores centrocampistas, como Xavi o Sneijder. Únicamente Villa, junto al alemán desterrado Klose, aguanta el tirón y compite por ser pichichi.

Joachim Löw anunció que la semifinal entre Alemania y España se decidiría en el centro del campo: "Nuestro problema número uno se llama Xavi; el dos, Iniesta". La tesis del seleccionador germano se cumplió sin que encontrara una solución al cuestionario. Alemania goleó a Inglaterra y Argentina a partir de su hegemonía en la divisoria, con futbolistas del calibre de Schweinsteiger, Khedira, Müller y Özil. Pero la ausencia de Müller resultó capital para que Löw no diera con la manera de responder al juego de Xavi, Iniesta, Alonso y Busquets. Vicente del Bosque ni siquiera tuvo que recurrir al renqueante Cesc y aprovechó para refrescar un ratito a Silva.

Alrededor de Xavi, el mejor jugador de la pasada Eurocopa y aspirante a ser elegido el número uno del Mundial, la selección completó, por fin, una actuación de mérito contra el equipo que más y mejor venía actuando en África, Alemania. El seleccionador español consiguió que Busquets y Xabi Alonso mezclaran tan bien como Xavi e Iniesta sin que se debatiera sobre el doble pivote con la misma vehemencia que antes se discutía sobe los carrileros. Al igual que en el Barça, los especialistas se imponen a los polivalentes en una tarea en la que el apoyo de los zagueros resulta capital a fin de que el campo resulte corto y ancho, a gusto de los medios más técnicos.

Puyol y Piqué están acostumbrados a defender desde posiciones avanzadas en el Barça. Prefieren jugar con tensión psicológica y concentración a despejar el balón desde el área de Casillas. Ayudan a los volantes a superar la divisoria con su empuje y, por otra parte, invitan a los delanteros a trabajar como medios en la presión. Pedro se cansó de hacer la goma en el partido contra Alemania. Aunque la Mannschaft no se partió, sus medios quedaron en inferioridad, superados por el juego de entrelíneas de España. Trochowski y Özil acompañaron mucho menos de lo que lo hizo al final Kroos. A los alemanes siempre les faltó un medio para aplicar el plan de Löw. El seleccionador alemán pretendía imitar a Mourinho para que el Alemania-España fuera una repetición del Inter-Barça. No le salió porque, habitualmente, la victoria siempre cae del lado del equipo que más se arriesga con la pelota.

Ahora, el reto de La Roja es superar a la oranje, que presume igualmente de tener una buena línea divisoria. Van Bommel y De Jong se combinan bien con Sneijder y, si es necesario, con Van der Vaart mientras Kuyt ayuda como lo hace Pedro.

"Va a ser un partido muy táctico y tenso", aventuró ayer Bert van Marwijk, el seleccionador holandés, sorprendido porque los españoles "apenas dejaron jugar a los alemanes". Del Bosque, mientras tanto, mantenía la serenidad y la naturalidad de los partidos anteriores. A buen seguro que se guarda una carta táctica porque, a veces, sorprende desde la alineación, como pasó contra Alemania al poner a Pedro, y en otras aprovecha la profundidad de banquillo para cambiar el tono del duelo. Los medios, sin embargo, siempre han sido fijos: Busquets, Xabi Alonso, Xavi e Iniesta, que solo se perdió el partido frente a Honduras. La incógnita está en el delantero que acompañe a Villa.

Holanda-España, Xavi contra Sneijder, los medios al poder, con Villa y Robben como agitadores ofensivos, el uno como punto y final de La Roja y el otro como vedette de los oranje. África, finalmente, le ha venido bien a Europa cuando la Copa pintaba muy cercana a América. Los medios han cambiado el pronóstico.

EL PAIS.COM

Escrito por Eduardo Aquevedo

8 julio, 2010 a 22:41

Cuba excarcela a 52 presos (políticos)…

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Página/12

CUBA-CASTRO-RAULFIDEL El anuncio se hizo tras la reunión del canciller español con el presidente Raúl Castro. El disidente Guillermo Fariñas anunció que dejará la huelga de hambre cuando liberen a los primeros doce.

Cuba liberará a 52 presos en los próximos tres o cuatro meses. El anuncio llegó de la mano del canciller español, Miguel Angel Moratinos, que estuvo de visita el La Habana y se reunió con el presidente Raúl Castro. El disidente Guillermo Fariñas anunció que dejará la huelga de hambre cuando los primeros doce estén excarcelados. El gobierno cubano rechaza la calificación de presos políticos con relación a los liberados, ya que fueron acusados de delitos comunes

Moratinos volvió hacia la Península Ibérica con la misión cumplida. Ayer se entrevistó con el mandatario cubano y con el arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega. En ese encuentro logró del líder socialista su promesa de liberar inmediatamente a cinco de estos presos que son calificados como políticos por la disidencia. Estos podrán viajar con sus familias a España. Otros 47 serán excarcelados en un plazo máximo de cuatro meses y tendrán la posibilidad de abandonar la isla. Esos reclusos integran lo que se conoce como el Grupo de los 75, que fueron detenidos en 2003 y sentenciados hasta a 28 años de cárcel por atentar contra la soberanía del Estado y conspirar con Estados Unidos. También, según informaron las autoridades eclesiásticas, otros seis detenidos serán llevados hasta penales en sus provincias.

“Este proceso ha tomado en consideración las propuestas expresadas previamente al cardenal Ortega por los familiares de los presos”, dijo la Arquidiócesis de La Habana en un comunicado difundido ayer. De las Damas de Blanco, movimiento que aglutina a familiares de los presos políticos, no se supo mucho.

Sin embargo, opositores cubanos en el exterior no tomaron tan bien las noticias. “Es un gesto positivo, pero lo positivo e importante sería que se queden en Cuba para defender los derechos humanos en la patria y no en el extranjero –afirmó Ernesto Gutiérrez, secretario general de la Federación Española en Asociaciones Cubanas–. No sería realmente un avance si se les impone el exilio.” Además, Gutiérrez remarcó: “Si tienen que marcharse al extranjero se trataría solamente de una señal de humo para que la Unión Europea modifique su posición común”. El canciller español había mostrado su intención de que sus socios europeos revisaran su política hacia la isla. El canciller cubano había saludado la iniciativa de su homólogo: “La posición común constituye un obstáculo insalvable en el avance de las relaciones con la Unión Europea, pues establece una política injusta, unilateral e injerencista”.

El diplomático español llegó el lunes por la noche a La Habana y se entrevistó con su par cubano, Bruno Rodríguez. También se reunió con Ortega, quien le agradeció por el apoyo y le hizo conocer sus esperanzas por la situación de los presos. La visita de Moratinos sirvió para fortalecer las negociaciones que se iniciaron el 19 de mayo entre la Iglesia Católica cubana y el régimen castrista. A raíz de esas conversaciones, doce presos fueron trasladados a cárceles en sus lugares de origen y un prisionero enfermo fue liberado. Es Ariel Sigler, un detenido parapléjico.

La cuestión de los prisioneros políticos en Cuba adquirió mayor repercusión tras la muerte de Orlando Zapata, un opositor detenido que realizó una huelga de hambre por 85 días. Desde ese entonces, el sociólogo disidente Guillermo Fariñas lleva adelante un ayuno. La salud del hombre de 48 años empeora cada día y esta semana culpó a Raúl y Fidel Castro por su inminente muerte. Fariñas busca con su protesta que sean liberados los 26 presos políticos enfermos. “Siempre he dicho que hasta que no liberen a doce y la Iglesia Católica me lo informe oficialmente, no voy a dejar la huelga”, dijo Fariñas, que ayer cumplió 134 días de ayuno. “Estoy escéptico. Hasta que nuestros hermanos estén en la calle no confiamos en las autoridades”, advirtió en una conversación telefónica con las Damas de Blanco, que fue escuchada por altavoces por la prensa.

En diálogo con Europa Press, la portavoz de Fariñas, Licet Zamora, manifestó que el disidente está decepcionado por el rol asumido por la Iglesia Católica. “No lo llamaron cuando excarcelaron a Ariel Sigler ni lo han llamado ahora”, denunció Zamora. Más allá de las críticas hacia las autoridades eclesiásticas, los disidentes cubanos estiman que Fariñas abandonaría la huelga de hambre en las próximas horas.

La oposición estima que son 167 los disidentes encarcelados. Por lo que el número de prisioneros de conciencia bajaría a unos 100. La Habana los denomina mercenarios de Washington y niega que existan prisioneros políticos. De concretarse la liberación anunciada por la Iglesia cubana, sería la mayor excarcelación desde la visita del papa Juan Pablo II en 1998. En ese momento, fueron puestos en libertad 299 reclusos, comunes y políticos. Ya en los últimos seis meses, la cantidad de prisioneros políticos se redujo en un 17 por ciento, como debió reconocer la misma oposición.

Mundial de Sudáfrica: España aguanta una tortura…

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CHILE 1 – ESPAÑA 2

España aguanta una tortura

La selección jugará el martes contra Portugal los octavos de final tras un ejercicio de sufrimiento ante el rival más incómodo posible.- Chile es un equipo de autor, pura obra del estilo Bielsa

JOSÉ SÁMANO - Pretoria – 25/06/2010/ El País.com

Una noche en vilo dejó a la selección española en los octavos de final tras un partido torturador, un desvelo constante para el campeón de Europa. No se encuentra España, ni la de Viena ni la de hace una estación , y Chile confirmó todas las sospechas. En tiempos de zozobra no es el mejor rival posible, es un sacamuelas, un equipo que te deja en los huesos. Para el conjunto de Del Bosque fue un tormento, un encuentro áspero, tensado hasta la extenuación, con las virtudes que se le suponen al equipo laminadas por los celadores chilenos, a destajo en todos los rincones. A España le costó coger aire, dar continuidad al juego. No tuvo hilo y, esta vez, las circunstancias le auparon hasta el reto del martes ante Portugal. Allí llegará tras un martirio que no esperaba. Una lección: ya sabe que en este juego no todo son alfombras, que los Mundiales son un planeta aparte y lo que se ve por el retrovisor no cuenta.

España sigue

Chile es un equipo de autor, con el guión de Marcelo Bielsa, un ajedrecista del fútbol. Un técnico tan apasionado como sus jugadores, que parecen vietnamitas, ocupan los espacios como titanes, a la orden, tal que mosqueteros, siempre de forma gremial. No dejan un trozo de moqueta libre. No hay equipo de Bielsa que dé carrete al rival. El argentino concibe el campo como un tablero, cada pieza en su sitio. Desde la pizarra, Chile es impecable, pero le falta lo que distingue a la aristocracia del fútbol. El oficio es una cosa, el talento no se entrena, llega concebido desde la cuna y en Chile abundan admirables subalternos.

A falta de ingenio, la liturgia chilena fue un engorro para España, desnaturalizada por el campo de minas sembrado por su adversario. El equipo de Del Bosque no encontraba salidas, cada chileno le discutía la pelota, cada chileno apretaba las correas a su presa. Xavi, encadenado por Estrada; Iniesta, rehén de Vidal; y Fernando Torres víctima de sí mismo, desnortado, aún paciente de un menisco extirpado. Chile lograba que a cada instante fuera subastada la pelota. El partido requería el martillo, el de Piqué, Puyol, Alonso y Busquets, sostenes desde el arranque de España, incapaz de dar una puntada hasta que Bravo entregó la cuchara.

Villa tiene una costumbre: marca goles. Estos carpantas del gol no necesitan un partido a favor, con ellos el gol va por su cuenta. Bien lo sabe este asturiano salido de los socavones de carbón de Tuilla. Ante tipos como Villa, cualquier desliz es una condena, máxime si el borrón del rival es considerable. Bravo, el meta de la Real Sociedad, capitán chileno, ya curtido, se saltó el manual. A un pase largo de Xabi Alonso a Torres, muy lejos del área, inclinado a la orilla izquierda, respondió el portero con una precipitada salida. Y aún peor, con un despeje hacia el interior del campo. Un disparate mayúsculo, una ganga para Villa, por mucho que éste estuviera a varias lunas de la portería. Para gente como él, el gol nunca está lejos. Su zurdazo dio comba a la pelota, que embocó en la red desnuda.

Aliviada por Bravo, España tuvo un respiro. En lo anímico, no en lo físico, exigida hasta la extenuación por Chile, que juega con herraduras en las botas, con los tacos bien afilados, un equipo de mucha lija. Golpe a golpe desgasta, intimida y suspende el juego las veces que haga falta. Estrada, el escolta de Xavi, bien pudo ser expulsado mucho antes, como Ponce, que dio una cuchillada a Torres desde el suelo. El encuentro era un suplicio para el grupo de Del Bosque, hasta que por una vez cogió el hilo. Una trenza entre Iniesta, Torres, de nuevo Iniesta y luego Villa derivó en un tanto del azulgrana. Por el camino, Estrada atropelló sin voluntad alguna a Torres. Disculpado en la dureza, una levedad le exilió del partido. Así son los árbitros, de imprevisible rasero.

Ni con todo de cara fue capaz España de coger vuelo, el mal trago se perpetuó toda la noche. La mayor virtud de este equipo es el destino de la pelota, pero Chile fue interruptor constante. Xavi e Iniesta no lograban tener peso en el juego, no había contemplaciones. La selección jugaba atormentada, sin un patrón. Y mucho más desde el tanto de Millar, un remate dislocado por la rodilla de Piqué. A la cara de Bielsa no hay rendición posible, ese voluntarismo castrense que inculca es innegociable, nadie está eximido. Desteñida España, Del Bosque metió tralla con Javi Martínez, relevo de Alonso, cazado en el tobillo izquierdo en el primer acto. Convaleciente Torres, el seleccionador buscó el gol de Cesc, el único centrocampista de la plantilla que tiene vocación de ariete. Pero el encuentro se anestesió definitivamente con una mirada entre unos y otros al marcador de Suiza. El empate sin goles entre helvéticos y hondureños clasificaba a los dos. Un tanto de Suiza y otro de España hubiera hecho descarrilar al grupo de Bielsa. Por ello hubo paz en los últimos minutos, ni un rasguño. Por fin resopló la selección española, rumbo a Ciudad el Cabo para tomar el pulso a Cristiano Ronaldo. El calvario de la primera fase, superado. Enderezado el rumbo tras la penitencia por el batacazo ante Suiza, es hora de que España vuelva a ser España.

Escrito por Eduardo Aquevedo

25 junio, 2010 a 20:20

Chile vs. España en el mundial: «¡Ni un solo paso atrás!»

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«¡Ni un solo paso atrás!»

Los chilenos insisten en la necesidad de jugar al ataque a pesar de que el empate les basta para clasificarse

futbol-suazo-paraguay

JOSÉ MANUEL CUÉLLAR / JOHANNESBURGO-www.abc.es

Día 25/06/2010 – 02.35h

A Chile le llaman la Rojita, y de siempre fue así. No es porque sea menos que España y ahora a la nuestra se le llame la Roja. Es que siempre fue la Rojita para ellos y se muestran orgullosos del apodo. No es de extrañar que en este Mundial lo estén aún más. Por fin han consolidado un equipo de fiar, pues es de lo mejorcito de este evento. Rápidos, ofensivos, con ambición, muy agresivos en el robo de balón y con una convicción permanente en lo que hacen.

Marcelo Bielsa les ha motivado muy bien y potenciado sus puntos fuertes, aunque también tienen sus lagunas. Atrás, sus centrales sacan bien el balón, nada de pelotazos. Además, tienen técnica y potencial para hacerlo. Por los costados son más débiles y cuando no tienen a Carmona para hacer las coberturas lo pasan mal con los balones a sus espaldas. Si se ven presionados, se meten demasiado atrás y eso les crea problemas.

En el mediocampo son fuertes porque su agresividad les permite robar para hacerse con el balón y controlar los partidos, pues luego son muy directos en el pase. Elaboran menos que España, pero al robar tanto propician un buen número de ocasiones.

Arriba tienen problemas cuando no está Suazo porque les falta gol. Estando el «Chupete» completan un bloque muy sólido y competitivo. Será un partido complicado.

Es la enseñanza de Bielsa y a ella se aplican los chilenos como si fuera el catecismo: jugar como siempre, mantener el mismo estilo. Con el empate basta, pero no hay que pensar en él sino salir a por todas, agresivos y no dar un paso atrás.

El capitán que los manda, el portero Claudio Bravo conversó con ABC e hizo hincapié en este aspecto: «El objetivo es no especular. Ir a ganar y no dar un solo paso atrás. Es lo que hemos estado ensayando durante toda la semana porque sería ilógico salir a empatar el encuentro. No entra dentro de nuestra filosofía hacer eso. Jugaremos de la misma forma sea cual sea el resultado que necesitemos, esté quien esté delante. Vamos a morir con nuestra idea».

El central Ponce abundaba en la misma idea: «Afrontamos todos los partidos de la misma forma, tenemos un estilo que nos ha traído hasta aquí y qué mejor forma de refrendarlo que ante un gran equipo como el español». Ponce desveló una de las claves del éxito de Chile, una operación de desgaste que debe seguir en el partido ante España: «La fortaleza de nuestra defensa es porque los primeros zagueros son nuestros delanteros, que hacen una labor de presión tan buena que logra que los rivales lleguen cansados a nuestras últimas filas de retaguardia».

Mark González es, de los jugadores chilenos, el que probablemente mejor conozca a los españoles, pues al igual que Bravo ha jugado en nuestra Liga. De ahí el halago que hizo de los hombres de Vicente del Bosque: «Francamente, a pesar del resultado de Suiza, me sigue pareciendo el equipo más peligroso del Mundial. Les conocemos bien, son los mismos jugadores de la Eurocopa. Sabemos de la calidad que tienen y de sus individualidades. Son capaces de complicar la vida a cualquiera. No nos llevamos a engaño respecto a ellos».

Alexis Sánchez, el habilidoso extremo chileno, reitera la idea: «Hay que salir al ataque y sin complejos. No nos queda otra ante un equipo como el español».

Escrito por Eduardo Aquevedo

25 junio, 2010 a 0:33

Chile vs. España: los 10 mandamientos de Bielsa…

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Marcelo Bielsa, selecionador de Chile. (AP)

Marcelo Bielsa, selecionador de Chile. (AP)

Circulan miles de anécdotas sobre el particular carácter de Marcelo Bielsa, técnico de Chile, el gran rival de España para alcanzar los octavos del Mundial. Una de las más curiosas se remite a su indiferencia por el dinero y a los meses que vivió sin recibir su sueldo (casi un millón de euros anuales) por pura dejadez. Criado en una noble familia de Rosario, nieto de jurista y hermano de ministro, El Loco se volcó en el fútbol y a él dedicó toda su pasión.

Con Chile entrena mañana y tarde en el Ingwenyama Resort, a pocos kilómetros del Parque Kruger, la mayor reserva nacional de Sudáfrica, con más de dos millones de hectáreas para esparcimiento de elefantes, leones o hipopótamos. En ese entorno salvaje prepara el partido ante la campeona de Europa, una selección con la que comparte ideario ofensivo. Estos son los 10 pilares sobre los que se fundamenta el fútbol de la otra Roja.

1. Siempre ataca

Se llenaron demasiadas páginas de periódico y horas de radio con el laboratorio de Bielsa. Pero todas las cifras y esquemas pueden resumirse en un concepto muy sencillo: tener la pelota y buscar continuamente el gol. Durante su etapa al frente de Argentina, quizá se obsesionó demasiado con el ‘sistema’ y la mecanización terminó devorando la creatividad. Pero ahora ha sabido encontrar el equilibrio con un grupo aún joven, que ofrecerá lo mejor de sus posibilidades dentro de cuatro años en Brasil.

2. Elección de los más técnicos y ofensivos

Desde el portero hasta los puntas, Bielsa apuesta siempre por la clase en lugar del puro músculo. Medel, volante en Boca Juniors, juega aquí de defensa central. Carmona, futbolista de toque en la Regina, se encarga de recuperar balones. Sólo Ponce y Jara, otros habituales en el equipo titular, desempeñan el idéntico rol defensivo que ofrecen en sus respectivos clubes.

3. Números y repeticiones

Repetir y repetir hasta que todo salga perfecto. Ése es el lema de Bielsa, que siempre ha enumerado todas las jugadas y movimientos, Desde los saques de esquina a media altura (propicios para cabeceadores que nunca la podrían ganar por altura) hasta las llegadas de Alexis Sánchez por la derecha y sus centro hacia atrás o al segundo palo.

4. Cerca de la portería rival

Se vio claramente ante Honduras, un rival que si sabe jugar a algo es sólo por bajo. Chile fue a presionar a campo rival para impedir la circulación y forzar el pelotazo del portero. Ante España, intentará algo parecido, adelantar la defensa y dejar muchos metos a la espalda. Probablemente este capítulo será clave el viernes en Durban.

5. Duelos individuales por fuera

Bielsa pasó muchas horas de vídeo para extraer su estadística favorita. El 70% de los goles marcados en todas las competiciones llegan por las bandas, ya sea en jugada o en balón parado. Por eso da tanta importancia a los flancos. Por la derecha, Isla y Alexis Sánchez. Por la izquierda, Beausejour y Vidal, con las ayudas Mark González. Todo un desafío para el puesto con menos recursos en el grupo de Del Bosque.

6. Muchos riesgos, muchas tarjetas

No es casualidad que Carmona y Mati Fernández no puedan jugar ante España por acumulación de amarillas. Chile no destaca por su excesiva dureza (40 faltas, octava más deportiva del torneo), pero sus infracciones se producen en lugares comprometidos. De hecho, es la selección más amonestada (ocho tarjetas, igual que México, con un partido menos). Curiosamente, España todavía no vio ninguna amarilla.

7. Llegar con todo

Parece exagerado, pero el ideal de la otra Roja es tener siempre a cuatro futbolistas en el área contraria, con capacidad para el remate decisivo. Así sucedió en la segunda parte ante los suizos, aunque sólo uno de ellos era delantero puro (Paredes). Para alcanzar esta meta no duda en arriesgar atrás. Si el rival apuesta por un único delantero, como sucedió con Nkufo, la zaga se conforma con sólo dos efectivos.

8. Alergia al contacto externo

Las cámaras y los micrófonos son elementos distorsionadores en la expedición chilena. Bielsa elige con mimo cada palabra para no dar ni una pista al rival, ni un titular a los periodistas. De hecho, en las últimas horas, la obsesión del técnico rosarino es ofrecer la última rueda de prensa en Nelspruit en lugar de hacerlo en Pretoria, la ciudad del partido, como obliga la organización.

9. Entrenamientos en doble jornada

En las dos últimas semanas, a orillas del río Cocodrilo, en las afueras de Nelspruit, Bielsa ha machacado a sus hombres con dos sesiones diarias. Trabajo táctico y físico a puerta cerrada y carreritas y rondos en los escasos minutos abiertos a la prensa. El técnico exige máximo compromiso y nunca decide por nombres. Humberto Suazo, que venía de dos lesiones largas, sólo ha jugado 45 minutos en dos jornadas.

10. Jugar para ganar

En las 18 jornadas de la clasificación sudamericana, Chile empató sólo tres veces y marcó 32 goles, únicamente superado por Brasil, con uno más. Este equipo se ha acostumbrado a ganar, aunque a veces el atrevimiento se traduzca en derrota. Ante Honduras y Suiza tampoco especuló con sus posibilidades. Los dos triunfos habrían sido mucho más holgados con un delantero centro de garantías.


http://www.elmundo.es

Escrito por Eduardo Aquevedo

24 junio, 2010 a 0:37

Fetichismo y erotismo en Chile: ¿cómo se comporta el mercado local del placer?

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Aman lamer los dedos, las uñas pintadas y sentir un tacón aguja apretando su sexo. Adoran el bondage, se masturban con lencería ajena y lo gritan a los cuatro vientos en foros y páginas de internet. Los grupos de amantes de extraños objetos sexuales se insinúan tímidamente en nuestro país. Curiosee y practique. Hay para todos los gustos.

Por Carolina Rojas, La Nación.cl

Maraisa es una madura y conocida acompañante VIP que ofrece sus servicios en una página web. Desde hace más de seis años atiende a uno de sus clientes más fieles, un contador auditor de más de cincuenta años. Él nunca le pidió sexo apresurado como todos los demás, que rápidamente se iban pagando setenta mil pesos por la hora. Al contrario, este amable hombre era tímido para pedirle que modelara cada uno de los pares de botas Gacel que Maraisa coleccionaba en su clóset. Él observaba absorto desde el otro lado de la habitación. Con los billetes en la cama, la rubia mujer le hacía caso a cada una de las peticiones. Mientras desfilaba y hacía sonar los tacones con firmeza, su fiel cliente se tomaba la cabeza extasiado.

Maraisa continuaba la larga sesión modelando sus botas de fantasía: de látex, de gamuza, negras, blancas, con terraplén. El final de la escena era así: ella calzaba las botas favoritas del contador, unas de cuero con taco aguja. Su cliente se tocaba el sexo, mientras le pedía a Maraisa que hundiera el taco en su espalda, en sus brazos, en su cara. Ella lo hacía callada y la respuesta era un festival de gemidos. Su cliente se masturbaba frente a sus Gacel. Luego él se rendía para suplicarle que de una vez lo penetrara con la bota, y ella cumplía impresionada de su propio sadismo. “Su versión del preámbulo era abrazar mis botas cafés, negras y otras blancas de fantasía. Y finalmente me pedía que lo hiriera con la bota, en el fondo hacía el amor con ella. De a poco me comenzaron a frecuentar clientes de ese tipo y yo comencé a impresionarme menos. Uno de los últimos fue un amante de pies: me los tocaba, los besaba y raspaba mis durezas con los dientes. Ambos nunca tuvieron sexo conmigo, sólo se estimulaban con los zapatos o los pies”.

Para Maraisa, todas estas escenas tienen un solo nombre: obsesión fetiche.

La palabra fue usada originalmente para denominar a los objetos inanimados venerados por los pueblos primitivos a los cuales le eran otorgadas cualidades místicas. De esta forma la expresión se amplió a un “algo” irracionalmente adorado. La palabra se gastó en la boca de Freud y de Marx, y aunque en otros países la práctica es más común, poco a poco la versión chilensis de los fetichistas del sexo, amantes de pies, lencería y bondage, gana su espacio en el ciberespacio y en Facebook. Allí ya se han organizado grupos asiduos al bondage y a la podofilia. Y se pueden encontrar fotos, descargar videos y proponer lugares de encuentro. Uno de ellos es el bar swinger “La Casona”, donde se realizan fiestas de lencería. Desde el mismo grupo se puede llegar al link “pantyhouse”, lugar donde las personas hablan, se reúnen y suben fotos y grabaciones sobre el placer que les provoca tener sexo cubiertos de pies a cabeza por panties, dejando sólo sus genitales a la vista. En la misma página de los fetichistas del nylon se encuentran otros subgrupos como pantyhouse girls, pantyhouse lesbians, pantyhouse y bondage y secretary pantyhouse.

MEÑIQUE, TE ADORO

“Me encanta observar los pies cuando están juntos, uno sobre otro. Cuando la dama está recostada y se los empieza a acariciar, eso es verdaderamente excitante. Yo los beso, me gusta besar los pies de mi pareja. Los lamo, los besuqueo hasta que ella llegue al éxtasis”. Esos son algunos de los comentarios que impresos en las paginas fetiches de Chile, en los foros, o en el grupo Facebook “Amantes de pies sensuales en Chile”, que tiene 66 miembros, menos que “Amantes del bondage en Chile” (amarras eróticas), que tiene el doble.

Los mensajes dejan ver que revelar el fetichismo de pies no es tan común en nuestro país como en Europa y Argentina. “Allá es un tema como cualquier otro. Es que una mujer con las uñas pintadas, con los pies bien cuidados, me mata. Si hay algo con que la mujer puede seducir a cierto tipo de hombre es con los pies, quienes no lo practican no saben el placer que se pierden; tampoco deben avergonzarse de ello”, dice Rodrigo, un amante de pies que se autodenomina fetichista y explica su gusto por esta parte de la anatomía: “Tener los pies como fetiche es lo mismo que tener pasión por los zapatos. Es como hacer el amor con los pies”, asegura.

Lo mismo ocurre en el sitio trasandino “pies argentinos”, que tiene más de cuatro mil visitantes. Todos se declaran fetichistas de pies desde niños. En la página web, los internautas comparten fotos amateurs de pies de sus esposas y novias, y se organizan para reunirse en algún sitio. Se intercambian fotos en secciones como: “más de los pies de mi mujer”, “los pies de mi vecina”, “los pies de mi cuñada” y “fotos choreadas”, en la que se muestran fotos de pies de transeúntes, con pedicure, en sandalias o sexies uñas rojas.

En Chile, en el grupo “Pies sensuales” también suben fotograf as, y aclaran que este gusto también se denomina “podofilia”, que significa encontrar placer en oler, succionar o infligir dolor a los pies de otro y vicerversa. Las hipótesis freudianas explican que es la primera experiencia del niño con su madre lo que puede provocar adoración por los pies. Si esto deja huella en su conducta sexual, puede llegar a transformar al pie en su primer objeto de deseo o excitación sexual.

Luis cree que este es su caso. Con su nick “amante de pies” en el chat, asegura que no es muy común que se hable de esto todavía en Chile. “Me gustaban los pies pintados con olor, lamerlos, que me hagan footjob. ¿Que qué es el footjob? Es el arte de masturbar con los pies, hay gente que nunca ha hecho eso”, explica Luis.

Luis sigue su confesión al explicar que le gustan los pies femeninos desde que tenía diez años. “Me excito al tocar besar y también oler pies de mujeres; claro, mientras sean lindos, sensuales y ricos. Quizás es un rollo con mi madre”, asegura.

Por cada pregunta, Luis pide que le detalle cómo son mis pies; quiere ver fotos, es una compulsión que se le escapa cada medio minuto y no lo deja concentrarse mientras responde. Al preguntarle si hay mujeres que se asustan con sus peticiones, responde que algunas novias lo han dejado por esta práctica, pero insiste en que hay otras a quienes les ha gustado mucho experimentar con él. Luis asegura que tener un fetiche es algo muy, muy personal, aunque disfruta mirando fotos y exhibiendo las suyas con algunas ex novias. No es algo que Luis vaya a abandonar. Prefiere dejar a una novia, pero no su imagen fetiche. “En la mayoría de las fotos salgo con ex novias que aparecen haciéndome footjobs ¿Lo has hecho? ¿Cómo son tus pies? ¿Tienes una foto de ellos? ¿Tienes webcam?”, insiste. LND

Escrito por Eduardo Aquevedo

22 junio, 2010 a 22:58

Triunfo de Chile 1-0 sobre Honduras. Habla Bielsa…

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Bielsa: “Hay que pasar de ronda para que esta victoria sea recordada”

"El objetivo está más ligado intentar pasar de ronda que a los récords. Hay que clasificarse para la siguiente fase para que esta victoria sea recordada", sostuvo el DT de la ‘Roja’.

por EL MOSTRADOR

Marcelo Bielsa restó importancia al hecho de que la ‘Roja’ logró hoy ante Honduras (0-1) una victoria mundialista, 48 años después de la última.

“El objetivo está más ligado intentar pasar de ronda que a los récords. Hay que clasificarse para la siguiente fase para que esta victoria sea recordada”, sostuvo el director técnico de la ‘Roja’.

Bielsa se mostró satisfecho por el juego desplegado: “la sensación que me deja el partido es que Chile no especuló, jugó siempre del mismo modo, no dejo de atacar por ir ganando y respeto el camino que había elegido”.

Sin embargo, lamentó que la ‘Roja’ no tuviera un mayor acierto de cara a puerta, “una decepción teniendo en cuenta la buena elaboración del equipo en ataque”.

El entrenador argentino explicó por qué no jugó el delantero Humberto Suazo, que estaba “apto” para saltar al terreno de juego, según el mismo ha confirmado, “pero que estuvo un período bastante largo sin poder entrenar normalmente y ese tipo de cosas exige una nueva puesta a punto que aún no ha logrado”, aclaró.

“No es sencillo de asimilar no poder contar con Julio de León ni David Suazo. Eso lo alejo de su verdadera dimensión y por ahí la explicación de la falta de parecido del Honduras de hoy al más genuino y representativo”, concluyó.

MUNDIAL | HONDURAS 0 – CHILE 1

La temible banda de Chile

Isla y Alexis Sánchez brillan por el ala derecha y desarticulan el entramado defensivo de Honduras

JORDI QUIXANO 16/06/2010

Aunque le falta una pizca de precisión en el remate, Chile posee una verticalidad y una rapidez en la transición sensacional, abrumadora. Lo padeció Honduras, aseado en lo defensivo, recogido en su campo y fiable en lo táctico. Pero no supo contener a dos ciclones , al lateral Isla y al extremo Alexis Sánchez (ambos juegan en el Udinese), que devoraron metros por la banda derecha y descuajaringaron al rival. Chile tiene una banda temible.

      Gol de Chile

      Asumido que la tarea de un lateral es defender, en el fútbol moderno brillan los que además descuentan rivales con sus zigzagueos, con sus arrancadas por el costado hasta la línea de fondo. El brasileño Maicon destrozó a Corea del Norte e Isla hizo lo propio ante Honduras. Resulta que el carrilero -aliviado cuando Bielsa alineó a tres centrales y le descargó un ápice de la contención- es un muelle, un auténtico escalador. Tiene piernas, regate, buen pie para el centro y capacidad para seleccionar con acierto los arranques. Honduras no supo retenerle porque en el mismo pedazo de terreno se desempeñaba Alexis Sánchez, un torbellino de bicicletas, requiebros y amagos, por más que en ocasiones pecara de individualista. Un aliado, en definitiva, perfecto.

      Demasiado conservadora y timorata, poco dada al ataque, Honduras sólo realizó un disparo a puerta. Fue en una falta lejana que desbarató Bravo, con las manos un tanto temblorosas. Nada más de los ‘catrachos’, ordenados en el eje por Palacios, demasiado solo para combinar o asociarse. La desesperación la reflejó el ariete Pavón, un molinillo de gestos sin balón. El cuero, entonces, era de Chile. Y todo se enraizaba y definía desde el mismo costado, el derecho. Isla lanzó un amago, lanzó una carrera y llegó hasta línea de fondo con el balón controlado. Puso el balón al primer palo y allí acudió Beasejour, que se tiró en busca del remate. Tocó el cuero pero fue el defensa Chávez, demasiado impulsivo, el que no se retuvo y envió la pelota al fondo de las mallas. Gol y a otra cosa, a Alexis Sánchez.

      Apagado Honduras y Chile sin demasiada mordiente, el juego lo absorbió Alexis Sánchez. Sus regates, galopadas y movimientos de cintura fueron de lo mejor del partido. Pero le faltó puntería en el remate, olfato goleador. Para eso está Chupete Suazo (jugó este año en el Zaragoza), que ayer calentó en la banda pero que no salió para no forzar sus músculos rebeldes. El trabajo estaba hecho, la banda de Chile se había encargado.

      Chile vuelve al primer plano del fútbol mundial con un triunfo ante Honduras

      Tras 48 años sin victorias en citas planetarias, la "Roja" de Marcelo Bielsa batió por 1-0, y el gol de Jean Beausejour entra en la historia del fútbol nacional.

      Emol

      Beausejour y 17 millones de personas vibraron con el primer gol de Chile en Sudáfrica.

      NELSPRUIT.- Fueron 12 años de estar al margen. 48 años sin victorias en mundiales. Y 60 años sin triunfos fuera de casa en la máxima cita del fútbol. Pero la "Roja" de Marcelo Bielsa rompió con eso y se mete en los libros de historia del balompié nacional.

      Y aunque pudo ganar por una diferencia mucho mayor, el 1-0 ante Honduras basta para celebrar. Basta para volver al primer plano del fútbol mundial. Basta para comenzar a soñar con algo mucho mayor.

      En el primer tiempo Chile fue más de principio a fin. A los 2 minutos Matías Fernández sirvió un tiro libre que rozó el travesaño; a los 8’ Arturo Vidal probó de distancia y el efecto que tomó la Jabulani complicó al meta Valladares; a los 24’ el mismo Vidal cabeceó tras un córner y nuevamente inquietó al portero catracho. La “Roja” llegaba, había que decantar todo.

      Y hasta que llegó la apertura de la cuenta. Un gol al estilo Bielsa, un gol que trae al recuerdo todas las eliminatorias, un gol que quedará en la historia como el primero de la selección nacional en un Mundial desde que Marcelo Salas batió a Taffarel en Francia 1998 en los octavos de final…

      Esto se vivió en Nelspruit al minuto 34:Fernández tomó la pelota, encaró un par de metros y le metió un pase entrelíneas perfecto para Mauricio Isla, éste ganó línea de fondo y sacó un centro rasante para que apareciera Jean Beausejour, que de zurda –y con rebote en su marcador incluido-   hizo estallar el Mbombela. 1-0 y el primer abrazo.

      El mayor susto para Chile llegó sobre el final, cuando Núñez probó con un tiro libre desde 33 metros y obligó a Claudio Bravo a mandar la pelota al tiro de esquina. Pero nada más. Chile jugaba mejor y lo plasmaba en el marcador.

      La segunda mitad tuvo a la "Roja" nuevamente como protagonista. Sánchez e Isla tuvieron el segundo, pero la ocasión más clara, sin duda fue la de Waldo Ponce.

      El defensor se zambulló en el área chica y conectó una palomita con bastante potencia, pero con una volada espectacular el arquero Valladares salvó a los hondureños.

      Bielsa ocupó los tres cambios: Gonzalo Jara ingresó por Rodrigo Millar, Pablo Contreras por Vidal -uno de los mejores jugadores de la cancha junto con Fernández- y Mark González por Valdivia.

      El esquema cambió en dos ocasiones (de cuatro en el fondo a tres y luego de vuelta al cuarteto en el fondo), pero el juego de Chile siempre se vio sólido, y los catrachos no complicaron mucho. Al final, la selección demostró el nerviosismo obvio de estar a segundos de hacer historia.  

      Y ahora a descansar y a seguir trabajando. Las oportunidades desperdiciadas quizás sean concretadas con el retorno de Humberto Suazo y sino, con un gol basta y sobra. El lunes vamos contra Suiza para rectificar que la "Roja" no vino a Sudáfrica a pasear, a participar.

      El equipo de Marcelo Bielsa escribe un nuevo capítulo en la historia del fútbol chileno. Debutó con un triunfo en el Grupo H y volvió a celebrar en un Mundial después de 48 años, desde el 16 de junio de 1962, cuando la mítica "Roja" de Fernando Riera logró el tercer lugar de la Copa del Mundo de Chile al vencer a Yugoslavia por la cuenta mínima.

      Ahora Chile espera el partido con Suiza, el lunes 21 a las 10 de la mañana (hora de Chile) para intentar cerrar su clasificación a la segunda ronda.

      La selección chilena sorprendió a la hondureña con una presión contante y consigue la ventaja en el marcador en el primer tiempo del partido disputado en Nelspruit que abre la sexta jornada del Mundial de Sudáfrica 2010 e inicia el Grupo H en que el también jugará hoy España ante Suiza.

      La selección chilena sorprendió a la hondureña con una presión constante sobre todo en el primer tiempo y se anotó su primera victoria en el partido disputado en Nelspruit que abre la sexta jornada del Mundial de Sudáfrica 2010 e inicia el Grupo H en que el también jugará España ante Suiza.

      Chile se confirma como alternativa a España

      Bielsa no quiso arriesgar con el "Chupete" Suazo y Chile notó su ausencia de cara al gol. Pudo golear la ‘Roja’ en un partido en el que hizo gala de un buen juego que enamoró. Honduras no quiso hacer mucho.

      ESTHER SÁNCHEZ-INFANTE | 16/06/2010, http://www.as.com

      Un duelo de alternativas a la gran favorita abría el grupo H en el Mundial de Sudáfrica. Honduras y Chile buscaban una victoria para que sus posibilidades de pasar a octavos aumentaran. Y no hubo duda. Desde el minuto uno del partido Chilese impuso ante una débil Honduras que no hizo por jugar. Beausejour tradujo el dominio absoluto de la ‘Roja’ con un tanto en el 34. La ausencia del"Chupete" se notó de cara a gol.

      La mano de Bielsa en Chile salta a la vista. El juego de toque y el fútbol ofensivo han hecho de esta selección un buen equipo que ha presentado hoy su candidatura a la favorita de su grupo,España. Mati Fernández ya avisó en el minuto dos de partido de lo que iba a ser un repaso en toda regla a Honduras con un disparó que rozó el larguero. Los de Rueda, que vio el partido desde la grada por sanción, sufrieron hasta la saciedad en una primera parte en la que casi ni atravesaron el medio campo. Valladares, guardameta hondureño surfió un auténtico asedio, que llegó a su culmen en el minuto 34. Con una jugada eléctrica, en un pase magistral de Mauricio Isla, Beausejour remató para colocar el que sería resultado final del partido en el marcador.

      El tanto fue un merecido premio a la intención, el dominio y la mentalidad de Chile. Honduras no pudo hacer más que adelantar la defensa para intentar frenar la rapidez mental de los chilenos, pero apenas tuvo capacidad de llegada a la portería de Bravo. Y es que dos de sus jugadores más importantes en la elaboración de juego, Nuñez y Guevara, estuvieron totalmente desaparecidos. Además, ahí estaba Carmona para detener las pocas contras hondureñas.

      Chile perdonó y mucho. Antes de llegar al descanso, pudo sentenciar el choque y en la segunda parte contó con multitud de ocasiones. Fue entonces cuando apareció Valladares para lucirse y dejar en buen lugar a los porteros mundialistas. Cuando corría el 63, el cancerbero realizó un espectacular paradón que parecía salido del mejor Casillas.

      El "Chupete" Suazo salió a calentar. Parecía un síntoma de preocupación de "El Loco", que veía como su combinado perdía una y otra la ocasión de sentenciar un partido que fue más fácil de lo que a priori parecía. Finalmente, el jugador del Zaragoza se quedó en el banquillo y la ‘Roja’consiguió una victoria muy importante por razones varias. Ha dado un paso de gigante en el grupo con respecto a Honduras y Chile, y por otro lado carga de moral a una histórica selección que no ganaba un partido en un Mundial desde 1962.

      Chile sumó su primer triunfo ante Honduras

      La selección de Chile venció 1-0 a Honduras en el debut del Mundial de Sudáfrica 2010 en un encuentro disputado en el estadio Mbombela de la ciudad de Nelspruit en la apertura de la sexta jornada que da inicio a la competición en el grupo H en el que también jugarán España-Suiza.

      Jean Beausejour abrió el marcador a los 34 minutos y hace justicia a la presión que ejerció sobre los hondureños desde el primer minuto. Mauricio Isla metió un centro para Matías Fernández que estaba sobre la raya final y pasó la pelota rastrera al centro del área para que el delantero chileno entrara al remate y venciera al portero Noel Valladares.

      Chile lo intentó con devoción para marcar el segundo tanto, pero los remates desviados y la poca fortuna de cara al arco le impidieron aumentar la victoria.

      Honduras no encontraba la forma de engranar su juego ofensivo para pisar el área chilena. El equipo de Reinaldo Rueda se perdió entre pases errados y la anticipación de los chilenos que robaban rápido la pelota para armar su juego.

      En el segundo tiempo los de Marcelo Bielsa dominaban a su rival y generaron mucho peligro en el área pero Honduras estaba más sólida en defensa y pudo contrarrestar en los primeros 10 minutos.

      Alexis Sánchez tuvo una gran oportunidad con un remate desviado, pero la más cercana de gol en el minuto 63 fue un pase de Jorge Valdivia que Waldo Ponce cabeceó y el portero Noel Valladares paró en gran forma y le quitó el segundo tanto a los chilenos.

      Cuando Chile bajó la presión en la salida Honduras pudo acercarse más al arco defendido por Claudio Bravo que estuvo muy tranquilo durante el encuentro.

      Los hondureños habían tenido una oportunidad con un remate de Roger Espinoza en el minuto 20 que fue desviado, pero la selección que dirige Marcelo Bielsa fue la clara protagonista del primer tiempo con la vocación ofensiva demostrada por Fernández, Jorge Valdivia y Alexis Sánchez quienes subieron a generar peligro al área catracha.

      El propio Fernández pudo abrir el marcador en el minuto 4 con un tiro libre que se fue desviado por muy poco encima del travesaño.

      La selección chilena no aflojó la presión después del gol y asfixió a Honduras intentando buscar un segundo gol antes de irse al descanso. CAsi lo consigue Sánchez con un disparo que detuvo Noel Valladares.

      El portero chileno Claudio Bravo detuvo un remate de Ramón Núñez que pudo poner la igualada en el último minuto del primer tiempo.

      MARÍA JOSÉ REY PALERMO | EL UNIVERSAL
      miércoles 16 de junio de 2010  08:47

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      16 junio, 2010 a 16:50

      Zygmunt Bauman: un pensador de la modernidad y postmodernidad…

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      Maciek Wisniewski*

      ZB2 ¿No que en vez del pesimismo, más bien necesitamos el optimismo y la esperanza?

      Después de tanto triunfalismo capitalista, sin importar que ahora ande un poco apagado por la crisis financiera, y después de un prematuro optimismo antisistémico, encendido precisamente por la misma, un poco de pesimismo no nos vendría mal: sobre todo al estilo de Zygmunt Bauman, sociólogo polaco reconocido recientemente –junto con Alain Touraine– con el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades por ser uno de los máximos pensadores cuyos conceptos ayudan a entender el mundo en que vivimos.

      Nacido en 1925 en Poznaƒ, en Polonia, profesor emérito de la Universidad de Leeds, Inglaterra, autor de más de 50 libros, Bauman es uno de los más influyentes teóricos y analistas de nuestras prácticas sociales, un escritor de sociología, cuyo gran mérito consiste en causar el desasosiego entre los lectores haciéndolos pensar en su condición y en la complicada red de sus causas.

      Su obra más importante es sin duda Modernidad y Holocausto, uno de los 10 libros más citados sobre el Holocausto, dónde argumenta que éste no ha sido un accidente, una momentánea explosión de irracionalidad, ni una monstruosidad típicamente alemana, sino una consecuencia lógica del desarrollo de la razón moderna.

      Dedicado a investigar entre otros temas el paso de la sociedad de productores hacia la de consumidores (más detalladamente en Trabajo, consumismo y nuevos pobres) es también uno de los máximos teóricos de la posmodernidad, pero nunca ha sido su apologista. Luego abandonó este término y acuñó dos nuevos: “modernidad sólida” y modernidad líquida.

      Jamás se deshizo del término capitalismo, hablando de manera paralela del capitalismo sólido y líquido (o pesado y leve), para describir el paso del capitalismo industrial al financiero. Tampoco se volvió antimarxista, subrayando que aprendió mucho tanto de Marx como de Engels y que les es muy agradecido: desde luego el mismo concepto de la liquidez evoca a la increíble fuerza del capitalismo para disolver todo lo sólido en el aire, imagen plasmada en el Manifiesto Comunista.

      Desde hace unos años viene escribiendo una sola obra sobre este cambio de estado de la modernidad, dónde no sólo el capital se sube con su levedad o el mando pasa a las manos de las fuerzas extraterritoriales, sino que en el aire quedan disueltas también las viejas instituciones y reglas orden-constitutivas. A consecuencia de esto, nos quedamos sin las coordinadas fijas, condenados a una búsqueda individual entre las identidades y normas fluidas. Este opus maior lo da por entregas en libros como: Modernidad líquida, Sociedad sitiada, La vida líquida, La vida desperdiciada, Miedos líquidos, Amor líquido, Vida de consumo, El arte de la vida y otros.

      Bauman se posiciona en ellos no sólo como un sociólogo, tratando de restablecer el vínculo perdido entre las “dolencias objetivas” y la “experiencia subjetiva”, sino también como filósofo y sicólogo, prefiriendo en vez de centrarse en datos y encuestas, registrar la atmósfera vaporosa en que flotan nuestras vidas perdidas. Para contarnos esta historia pide prestado tanto de sus colegas como Pierre Bourdieu, Richard Sennett o Ulrich Beck, como los escritores Italo Calvino, Milan Kundera o Josif Brodski.

      A primera vista su literatura nos deja con una sensación de inmovilidad. Su diagnosis es densa y no deja mucho espacio para la actividad. Bauman, no nos ofrece ningún mensaje esperanzador: no hay promesas alentadoras, no hay predicciones fáciles, no hay recetas cómodas.

      En un tono muy característico mientras aboga por recuperar la política, enseguida afirma que no hay un espacio público, donde ejercerla; cuando dice que es necesario organizarse para enfrentar la asimetría capital-trabajo, concluye que es un asunto global, y que aún no existen los recursos globales para los problemas globales; si en medio de la creciente individualización destaca a los movimientos sociales, concluye que estos no representan mucha alternativa y en el mejor de los casos sirven sólo para postergar un poco el paso del juggernaut capitalista.

      La reciente crisis no ha sido, según él, una muestra del fracaso, sino del enorme éxito del capitalismo, que logró “entrenarnos” en la cultura de crédito; aunque ahora ha desaparecido la vieja “normalidad”, aún no hay otra que la sustituya.

      A diferencia de por ejemplo Immanuel Wallerstein (¡a él sí le gusta hacer predicciones!) que dice que ahora es el momento e indica en qué dirección tendríamos que empujar, para Bauman esta coyuntura es como cualquiera y no existe ninguna dirección en particular hacia dónde orientar nuestros esfuerzos…

      Su análisis nos puede pesar sobre los hombros, pero no hay que quedarse con las manos cruzadas; aquí Bauman nos deja una tarea y una lección. Primero: estudiar la sociedad que emerge de manera desordenada de la globalizada, privatizada e individualizada condición humana y cuestionar su razón y moralidad. Y segundo: los procesos son productos de la decisión de la gente y no hay nada determinado e inevitable (como el Holocausto, determinado por la razón moderna, pero no ineludible).

      Una vez hablando de la diferencia entre optimismo y pesimismo, decía que un optimista es el que piensa que este mundo es el mejor de todos los posibles y un pesimista es el que sospecha que el optimista tiene la razón. Pero él –junto a Claus Offe, de quien tomó esta postura– se abstrae de esta disyuntiva, creyendo, a pesar de su análisis negro, que el mundo puede ser otro e incluso mejor.

      En este sentido el autor de Modernidad líquida parece encarnar el pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad, que pregonaba Antonio Gramsci.

      Una mezcla así, es justamente la que necesitamos.

      * Periodista polaco

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      12 junio, 2010 a 17:04

      Z. Bauman: la cultura de la incertidumbre… Entrevista.

      con 3 comentarios

      Acuñador de una feliz metáfora sobre la contemporaneidad, la “modernidad líquida”, Zygmunt Bauman aparece hoy como uno de los más lúcidos pensadores de un presente convulso. Una entrevista y el análisis de su obra nos acercan al pensamiento de este sociólogo de origen polaco, un defensor de la esperanza frente al optimismo.

      Zygmunt Bauman (1925) nació en Polonia en una humilde familia judía con la que emigró a la Unión Soviética tras la ocupación nazi. Tras su paso por el ejército polaco en el frente ruso, fue profesor en la Universidad de Varsovia hasta que con motivo de una campaña antisemita emigró al Reino Unido en donde aún vive. Bauman no es un divulgador de la sociología, pero sus contribuciones a esta disciplina están caracterizadas por un afán ensayístico que no está reñido con el rigor. Autor de “Modernidad y holocausto”, su obra fue estudiada sobre todo en círculos académicos, y no ha sido hasta la década de los noventa que ha pasado a ser conocido y reconocido por un público más amplio a propósito de libros como “Modernidad líquida”, “Globalización”, “Trabajo, consumismo y nuevos pobres”.

      Bauman no ofrece teorías o sistemas definitivos, se conforma con describir nuestras contradicciones, las tensiones no sólo sociales sino también existenciales que se generan cuando los humanos nos relacionamos, es decir, la vida misma.

      Usted afirma que nuestra época es la de lo líquido, que vivimos en la modernidad líquida. ¿Por qué?

      Durante mucho tiempo intenté captar los rasgos característicos de esta época y ahí surgió el concepto de lo líquido. Es un concepto positivo, no negativo. Como dice la enciclopedia, lo fluido es una sustancia que no puede mantener su forma a lo largo del tiempo. Y ese es el rasgo de la modernidad entendida como la modernización obsesiva y compulsiva. Una modernidad sin modernización es como un río que no fluye. Lo que llamo la modernidad sólida, ya desaparecida, mantenía la ilusión de que este cambio modernizador acarrearía una solución permanente, estable y definitiva de los problemas, la ausencia de cambios. Hay que entender el cambio como el paso de un estado imperfecto a uno perfecto, y el estado perfecto se define desde el Renacimiento como la situación en que cualquier cambio sólo puede ser para peor. Así, la modernización en la modernidad sólida transcurría con la finalidad de lograr un estadio en el que fuera prescindible cualquier modernización ulterior. Pero en la modernidad líquida seguimos modernizando, aunque todo lo hacemos hasta nuevo aviso. Ya no existe la idea de una sociedad perfecta en la que no sea necesario mantener una atención y reforma constantes. Nos limitamos a resolver un problema acuciante del momento, pero no creemos que con ello desaparezcan los futuros problemas. Cualquier gestión de una crisis crea nuevos momentos críticos, y así en un proceso sin fin. En pocas palabras: la modernidad sólida fundía los sólidos para moldearlos de nuevo y así crear sólidos mejores, mientras que ahora fundimos sin solidificar después.

      ¿Qué consecuencias tiene esta inestabilidad para la sociedad y los individuos?

      El sentimiento dominante hoy en día es lo que los alemanes llaman “Unsicherheit”. Uso el término alemán porque dada su enorme complejidad nos obliga a utilizar tres palabras para traducirlo: incertidumbre, inseguridad y vulnerabilidad. Si bien se podría traducir también como “precariedad”. Es el sentimiento de inestabilidad asociado a la desaparición de puntos fijos en los que situar la confianza. Desaparece la confianza en uno mismo, en los otros y en la comunidad.

      ¿Cómo se concreta esta precariedad?

      En primer lugar como incertidumbre: tiene que ver con la confianza en las instituciones, con el cálculo de los riesgos en que incurrimos y del cumplimiento de las expectativas. Pero para calcular correctamente estos riesgos se necesita un entorno estable, y cuando el entorno no lo es entonces se da la incertidumbre. Un joven decide estudiar con la esperanza de que se convertirá en alguien con unas habilidades que serán apreciadas por la sociedad, que será un miembro útil de la misma. Pero todos estos esfuerzos no dan ningún fruto, ya que la sociedad ya no necesita individuos con estas habilidades. En segundo lugar como inseguridad, y tiene que ver con el lugar social de cada cual, con las conexiones de los individuos (amigos, colegas, conocidos… ), las afinidades electivas como Goethe y Weber las llamaban, con los individuos que seleccionamos de entre la masa para tener una relación personal con ellos. Para establecer estas relaciones son necesarias por lo menos dos personas, pero para romperlas basta con uno. Esto nos mantiene en un estado de inquietud, ya que no sabemos si a la mañana siguiente nuestro compañero habrá decidido que ya no quiere saber nada más de nosotros. El tercero es el problema de la vulnerabilidad, de la integridad corporal, y de nuestras posesiones, de mi barrio y de mi calle.

      ¿En qué medida la amenaza terrorista determina esta inseguridad?

      El terrorismo es el último factor que se ha añadido para aumentar esta vulnerabilidad. Pero antes existía el miedo de la clase baja, el miedo del inmigrante que ha abandonado su tierra y ya no se siente acogido en ningún lugar. Esto lleva a las comunidades tipo gueto, encerradas en un muro que no permite la entrada de extraños. A esto hay que añadir el creciente número de pánicos a los que nos vemos sometidos: envenenamiento de las substancias, del aire, la comida, los cigarrillos. Lo que hoy es sano mañana puede ser tóxico, mortal. ¿Cómo es posible estar seguro de algo en un mundo así? Se confirma así la sospecha de que el punto neurálgico de la precariedad ha pasado a ser la vulnerabilidad.

      Pero, ¿no encontramos ningún elemento estable en la modernidad líquida?

      En la modernidad líquida la única entidad que tiene una expectativa creciente de vida es el propio cuerpo. La modernidad sólida confiaba en que más allá de la brevedad de la existencia humana se encontraba la sociedad imperecedera. ¿Quién diría algo semejante hoy en día? Yo mismo tengo 78 años y, sólo durante mi estancia en el Reino Unido, he vivido en cuatro sociedades completamente distintas y eso sin moverme del mismo lugar: eran las cosas a mi alrededor las que cambiaban. Así pues, yo soy el elemento más imperecedero de mi biografía. A este fenómeno lo denomino la crisis del largo plazo: el único largo plazo es uno mismo, el resto es el corto plazo.

      ¿Qué hemos ganado con el advenimiento de la modernidad líquida?

      Libertad a costa de seguridad. Mientras que para Freud gran parte de los problemas de la modernidad provenían de la renuncia a gran parte de nuestra libertad para conseguir más seguridad, en la modernidad líquida los individuos han renunciado a gran parte de su seguridad para lograr más libertad.

      ¿Cómo lograr un equilibrio entre ambas?

      No creo que nunca se pueda alcanzar un equilibrio perfecto entre ellas, pero debemos perseverar en el intento. La seguridad y la libertad son igualmente indispensables, sin ellas la vida humana es espantosa, pero reconciliarlas es endiabladamente difícil. El problema es que son al mismo tiempo incompatibles y mutuamente dependientes. No se puede ser realmente libre a no ser que se tenga seguridad y la verdadera seguridad implica a su vez la libertad, ya que si no eres libre cualquiera que pasa por ahí, cualquier dictador, puede acabar con tu vida. Todas las épocas han intentado equilibrar ambas. La idea del estado de bienestar y las iniciativas que propició en la segundad mitad del siglo XX, como, por ejemplo, la asistencia médica universal, surgen de una comprensión profunda de la relación entre seguridad y libertad. Ya lo dijo Franklin Delano Roosevelt: hay que liberar a la gente del miedo. Si se tiene miedo no se puede ser libre, y el miedo es el resultado de la inseguridad. La seguridad nos hará libres.

      En los últimos años se ha concentrado en el concepto de comunidad. ¿En qué medida la seguridad va asociada a la idea de una comunidad cerrada?

      Es necesario dejar claro que no puede haber comunidades cerradas. Una comunidad cerrada sería insoportable. Estamos demasiado acostumbrados a la libertad para no considerar que una comunidad cerrada sería como una prisión. Por otra parte, vivimos en un mundo globalizado y la comunidad no se puede crear artificialmente. La sentencia: “es magnífico vivir en una comunidad”, demuestra por sí misma que uno no forma parte de una comunidad, porque una verdadera comunidad sólo existe si no es consciente de que ella misma es una comunidad. La comunidad se acaba cuando surge la elección, cuando el hecho de formar parte de una comunidad depende de la elección del individuo. Nuestras comunidades actuales no son cerradas, sólo se mantienen porque sus miembros se dedican a ellas, tan pronto como desaparezca el entusiasmo de sus miembros por mantener la comunidad ésta desaparece con ellos. Son artificiales, líquidas, frágiles. No se pueden cerrar las fronteras a los inmigrantes, al comercio, a la información, al capital. Hace pocas semanas miles de personas en Inglaterra se encontraron de repente desempleadas, ya que el servicio de información teléfonico había sido trasladado a la India, en donde hablan inglés y cobran una quinta parte del salario. No es posible cerrar las fronteras.

      ¿Entonces para qué sirve el concepto de comunidad?

      Los científicos necesitan el concepto de experimento ideal. Efectivamente, un experimento así, en el que todo está controlado no es posible, pero la idea nos sirve de criterio para valorar los experimentos existentes. O la idea de justicia. No existe una sociedad perfectamente justa, ya que es imposible satisfacer las distintas visiones del mundo presentes en la sociedad. Pero sin la idea de justicia la sociedad sería terrible, sería el “todo vale”. Lo mismo vale para la comunidad, necesitamos la solidaridad que implica, el hecho de estar juntos, de ayudarnos y cuidarnos mutuamente. Somos seres humanos en la medida en que estamos en compañía de seres humanos, no basta con estar en presencia física de otros seres humanos, es necesaria la compañía. Si no existiera la idea de comunidad no consideraríamos que la falta de solidaridad es un error.

      ¿Cómo se forma y mantiene en la actualidad la solidaridad en las comunidades?

      Hay expresiones ocasionales de solidaridad. Piense, por ejemplo, en lo que ha sucedido en España después del terrible atentado en Madrid. La nación se solidarizó con las víctimas. Fue una reacción mucho más bonita que la de los americanos después del 11-S. Ellos expresaron miedo y reaccionaron de manera individualizada, cada cual portaba la foto de su familiar o amigo fallecido. Aquí, en cambio, todos sintieron que una bomba contra cualquiera era una bomba contra ellos mismos. Por ello portaban pancartas en las que simplemente habían escrito de manera ostensible “NO”. Creo que la memoria de estos hechos permanecerá y que ejercerá alguna influencia, en forma de solidaridad, sobre la vida cotidiana. Pero uno nunca sabe lo que puede suceder. En mi anterior visita a Barcelona me impresionaron mucho las sábanas blancas en los balcones, las señales contra la guerra, esa tremenda expresión de solidaridad en toda la ciudad. Mi mujer se preguntó primero si es que en Barcelona todo el mundo hace la colada el mismo día, ya que al principio no podíamos entender lo que sucedía. Supongo que se trata de un modo específicamente español de reaccionar solidariamente. Pero en general, lo que sucede son expresiones ocasionales de solidaridad. A veces no por razones tan nobles como éstas a las que me he referido. Por ejemplo, llevo 33 años viviendo en Leeds, una área muy aburrida, gris, de clase media, en donde impera una indiferencia política absoluta. Desde que vivo allí sólo en una ocasión hubo cierta excitación política con manifestaciones, reuniones, distribución de panfletos y todo eso. El asunto en cuestión era la construcción de un campo de gitanos a cuatro millas de la ciudad. Eso también fue una expresión de solidaridad.

      Entonces la solidaridad tiene tanto un sentido positivo como uno negativo.

      Sí, eso es lo que sucede con la tendencia de las comunidades a cerrarse. La solidaridad se crea mediante una frontera: un interior donde estamos nosotros y un exterior donde están ellos. En el interior el paraíso de la seguridad y la felicidad, en el exterior el caos y la jungla. Eso es la comunidad cerrada. La palabra no tendría sentido si no implicara la oposición. Y por eso es muy bueno que no podamos construir la comunidad cerrada. Pero también es bueno que tengamos esta idea, ya que podemos discutir sobre el tamaño que debería tener la comunidad. ¿Debería ser tan grande como la de Kant, la “unión universal de toda la humanidad”? ¿ O sólo la comunidad española? ¿O la catalana? Pero ninguna comunidad cerrada incluye a todo el mundo, ya que alcanza su totalidad en tanto que se aísla del exterior, del resto. Es bueno tener la idea de una comunidad que nos incluya a todos, e incluso diría que está en el orden del día. Yo no lo veré porque soy viejo, pero su generación puede acercarse a esa comunidad, ya que las alternativas son demasiado horribles como para pensar que se van a imponer. Nos debemos acercar a la comunidad de toda la humanidad o acabaremos matándonos los unos a los otros.

      Pero ¿no apunta el mundo actual hacia lo contrario, hacia el unilateralismo de los Estados Unidos?

      Cuando oigo esto siempre me viene a la mente un chiste irlandés: un coche se detiene y el conductor le pregunta a uno que pasa por ahí: “¿Cuál es el camino hacia Dublín?” Y el otro responde: “Si yo quisiera ir a Dublín no saldría de aquí.” Hay mucha verdad en ese chiste. Estoy de acuerdo en que éste es un mundo muy poco propicio para iniciar el camino, sería mejor otro mundo, pero no hay otro que éste. No podemos renunciar a llegar a Dublín sólo porque no estamos en el punto de partida idóneo. Tenemos, es cierto, este imperio mundial de asalto de los EE.UU. que no trabaja para conseguir una comunidad de toda la humanidad, sino que al contrario alimenta el terrorismo y el antagonismo y hace las cosas aún más difíciles. Yo no soy optimista pero tengo esperanza. Hay una diferencia entre optimismo y esperanza. El optimista analiza la situación, hace un diagnóstico y dice, hay un 25% de posibilidades etc. Yo no digo eso, sino que tengo esperanza en la razón y la consciencia humanas, en la decencia. La humanidad ha estado muchas veces en crisis. Y siempre hemos resuelto los problemas. Estoy bastante seguro de que se resolverá, antes o después. La única verdadera preocupación es cuántas víctimas caerán antes. No hay razones sólidas para ser optimista. Pero Dios nos libre de perder la esperanza.

      (Publicado en ddooss.org)

      Simce 2010: se confirma mala calidad de educación chilena…

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      2 DE JUNIO DE 2010, Prueba Simce 2010

      La mala educación: 62% de los alumnos de octavo básico van dos años atrasados en Matemáticas

      Nuevamente los resultados del Sistema de Medición de Calidad de la Educación fueron malos, evidenciando que la brecha crece cada año. Al respecto, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, sostuvo: "Necesitamos un punto de inflexión que marque una nueva era (…) si seguimos a así nos vamos a demorar 100 años en lograr el aprendizaje esperado”.

      por EL MOSTRADOR

      Este miércoles fueron entregados los resultados de la prueba Simce (Sistema de Medición de Calidad de la Educación) realizada a los cuartos y octavos básicos en noviembre de 2009.

      El test evidenció falencias en el área de Matemáticas en los niveles de 8º Básico, donde un 62 por ciento no sabe la materia y maneja conocimiento relativo a sexto básico, evidenciando un retraso de dos o más años.

      Las diferencias son acentuadas se mide en sectores socioeconómicos, tanto así que en un sector bajo, sólo un 3% de los niños “sabe lo que tiene que saber” en matemáticas en octavo básico. Es decir, la brecha en educación crece en los sectores socioeconómico alto y bajo.

      En tanto, el promedio nacional en 4º Básico en Lectura fue de 262 puntos. En Matemática fue de 253 -seis puntos más que la medición 2008-, y en Comprensión de Medio Natural fue de 256, con la misma alza.

      En lectura, un 39 por ciento de los estudiantes obtiene un nivel avanzado, un 27 por ciento uno intermedio y 34 por ciento básico: en matemática los números son similares, ya que un 29 por ciento tiene conocimientos avanzados, un 34 intermedios y 27 por ciento inicial.

      Al respecto, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, sostuvo: “Necesitamos un punto de inflexión que marque una nueva era (…) si seguimos a así nos vamos a demorar 100 años en lograr el aprendizaje esperado”.

      El secretario de Estado informó que los padres recibirán una carta con resultados detallados por colegio, premios a los 128 colegios con mejores resultados y además aumentos en las subvenciones de éstos.

      El test se aplicó para los cuartos básicos el 17 y 18 de noviembre del 2009, donde unos 231.455 estudiantes, (un 93 por ciento del total de matriculados) en 7.922 establecimientos dieron el Simce; para los octavos se tomó el 10 y 11 del mismo mes, a 239.745 estudiantes, (un 92 por ciento del total) en 5.814 colegios.

      Simce: Un 62% de los alumnos de 8vo no tiene los conocimientos de un niño de sexto básico

      Los resultados del Simce 2009 lo dio a conocer hoy el Ministro de Educación Joaquín Lavín.POR

      LATERCERA.COM - 02/06/2010

      El promedio nacional de octavo básico en la prueba de Lenguaje fue  de 252 puntos, en Matemáticas los alumnos obtuvieron 260, Estudios y comprensión de la Sociedad registró 251 y en Estudios y comprensión de la Naturaleza 259 puntos.

      En Matemática sólo un 13% de los estudiantes de 8vo básico obtuvo un nivel avanzado en la prueba y por detrás un 62% de los alumnos alcanzó el puntaje menor – inicial. Es decir, más de la mitad de los escolares tiene conocimientos matemáticos de un niño de sexto básico.

      Asimismo, en lectura un 38% de los alumnos no sabe la materia de séptimo; y un 34% sólo alcanza el nivel de comprensión de tercero básico.

      En lectura, entre 2000 y 2009, hubo un leve aumento de dos puntos. En tanto, en Matemáticas, el aumento fue de diez puntos, de 250 a 260 puntos. Sin embargo, el nivel esperado es de 320 puntos (por sobre el nivel avanzado).

      En octavo básico, el promedio en la prueba de Lectura fue de 252, un punto menos que en 2007 y en Matemática subió 4 puntos (260); en Sociedad y Naturaleza subió 1 puntos,  alcanzando 251 y 259 puntos respectivamente.

      En cuarto básico, Lenguaje subió 2 puntos logrando los 262. En cambio, Matemática y Naturaleza aumentaron en 6 puntos, registrando 252 y 256 puntos respectivamente.

      Ante los resultados, el ministro de educación, Joaquín Lavín, señaló que "necesitamos un punto de inflexión que marque una nueva era",  ya que según sus cifras de la década, el Simce sólo ha subido tres puntos, y si seguimos a así "nos vamos a demorar 100 años en lograr el aprendizaje esperado", y esas curvas "no van a cambiar nunca", consignó el medio.

      Profesores, disciplina y asistencia, los factores clave para mejorar resultados del Simce

      En esta edición del test que se aplicó a 4° y 8° básico se midieron también cuáles son las variables comunes de los colegios que concentran los mejores puntajes.

      Por Bárbara Covarrubias, Emol

      Miércoles 2 de Junio de 2010 12:17

      El Ministerio de Educación instruirá a los colegios para que realicen programas de nivelación para ayudar a los niños que presentan mayores dificultades.
      Foto: El Mercurio

      SANTIAGO.- Al entregar los resultados de la prueba Simce 2009 aplicada a los alumnos de 4° y 8° Básico, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, destacó que en esta oportunidad se midieron los factores comunes en los colegios que presentan los mayores puntajes en la prueba que evalúa los conocimientos relevantes de Lenguaje y Comunicación y Matématica.

      Según explicó la autoridad, entre las características comunes de los colegios en los que se concentran los alumnos que manejan de buena manera los aprendizajes esperados para su nivel están la calidad de los profesores, la disciplina y orden en la sala; además del nivel de asistencia de los alumnos.

      "Los buenos profesores son clave y eso se determina comparando los resultados del Simce con los de la Evaluación Docente de los colegios municipales. La medición indica que hay una correlación positiva y significativa", puntualizó el secretario de Estado, dejando el rol que cumple también en el mejoramiento de la calidad de Educación, la preparación de quienes enseñan.

      En cuanto a la medición de la disciplina en clases, ésta se hizo a través de una encuesta a los alumnos para establecer cuánto se demora un profesor en iniciar la clase y cuánto rato perdura el orden. "La correlación establecida es que mientras más orden en la clase, mejores son los resultados del Simce", dijo Lavín.

      La asistencia a clase también se vuelve fundamental a la hora de obtener buenos resultados en esta prueba, ante lo cual el ministro indicó que "aunque parezcan cosas obvias, son importantes y se deben tratar con mucha atención".

      Recomendaciones para los colegios

      El ministro además entregó una serie de recomendaciones a los colegios para revertir cuanto antes los malos resultados que presentaron la mayoría de los establecimientos educacionales del país, incluso en los estratos socioeconómicos altos, donde la escolaridad mensual puede superar los 300 mil pesos.

      "Se debe incentivar la asistencia a clases, incluso hay colegios municipales que están premiando la asistencia a clases. A ello se suma mantener un ambiente ordenado de trabajo, con mucha disciplina y respeto", señaló.

      Asimismo, el ministerio recomienda el aumento de las horas lectivas de Matemática y Lenguaje, sin aumentar la jornada escolar, sino haciendo uso de las horas de libre disposición que tienen los establecimientos para programar su currículum.

      La implementación de programas de nivelación, con horas de clase extra, para los alumnos que estás más retrasado es otra de las medidas que ayudarían a superar la brecha entre los resultados obtenidos y piso base de conocimientos que deben manejar los niños en los cursos en los cuales son medidos.

      "En muchos cursos hay un alto porcentaje de alumnos que va atrasado respecto a sus compañeros y hay que preocuparse de ellos, para lo que también hay que aprovechar al máximo los textos escolares y las bibliotecas", aseveró Lavín.

      27 DE ENERO DE 2010

      OCDE: “Chile debe mejorar la calidad de su educación”

      "Mejorar la calidad del capital humano es importante para Chile para aumentar su productividad, aumentar el empleo y los ingresos y junto con ello disminuir las desigualdades de ingresos entre los ciudadanos", sostiene un informe elaborado por la entidad.

      por EL MOSTRADOR

      La Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) aseguró que uno de los grandes desafíos que debe enfrentar Chile es mejorar la calidad de su  educación pública.

      En su informe “Revisión económica: Chile 2010″, la organización aseguar que si bien la economía nacional ha logrado importantes logros en esta materia, aún existe un déficit respecto a los estándares que exige la OCDE.

      “Mejorar la calidad del capital humano es importante para Chile para aumentar su productividad, aumentar el empleo y los ingresos y junto con ello disminuir las desigualdades de ingresos entre los ciudadanos”, sostiene el documento.

      Para revertir la situación, la entidad aconseja a Chile a contar con mejores profesores.

      “Chile debe aspirar a atraer a personas calificadas a la profesión e impulsar iniciativas para mejorar la formación inicial del profesorado”, explica la OCDE.

      En esa línea, señala que “los profesores son el insumo más importante en la educación. Incluso está demostrado que nivel de los docentes está íntimamente ligado con el desempeño de los estudiantes”.

      De igual modo, asegura que Chile tendrá que poner especial énfasis en los estudiantes de menos ingresos, antes que intentar subir el  promedio de todo el sistema.

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      3 junio, 2010 a 21:29

      Simce 2010: se confirma mala calidad de educación chilena…

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      2 DE JUNIO DE 2010, Prueba Simce 2010

      La mala educación: 62% de los alumnos de octavo básico van dos años atrasados en Matemáticas

      Nuevamente los resultados del Sistema de Medición de Calidad de la Educación fueron malos, evidenciando que la brecha crece cada año. Al respecto, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, sostuvo: "Necesitamos un punto de inflexión que marque una nueva era (…) si seguimos a así nos vamos a demorar 100 años en lograr el aprendizaje esperado”.

      por EL MOSTRADOR

      Este miércoles fueron entregados los resultados de la prueba Simce (Sistema de Medición de Calidad de la Educación) realizada a los cuartos y octavos básicos en noviembre de 2009.

      El test evidenció falencias en el área de Matemáticas en los niveles de 8º Básico, donde un 62 por ciento no sabe la materia y maneja conocimiento relativo a sexto básico, evidenciando un retraso de dos o más años.

      Las diferencias son acentuadas se mide en sectores socioeconómicos, tanto así que en un sector bajo, sólo un 3% de los niños “sabe lo que tiene que saber” en matemáticas en octavo básico. Es decir, la brecha en educación crece en los sectores socioeconómico alto y bajo.

      En tanto, el promedio nacional en 4º Básico en Lectura fue de 262 puntos. En Matemática fue de 253 -seis puntos más que la medición 2008-, y en Comprensión de Medio Natural fue de 256, con la misma alza.

      En lectura, un 39 por ciento de los estudiantes obtiene un nivel avanzado, un 27 por ciento uno intermedio y 34 por ciento básico: en matemática los números son similares, ya que un 29 por ciento tiene conocimientos avanzados, un 34 intermedios y 27 por ciento inicial.

      Al respecto, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, sostuvo: “Necesitamos un punto de inflexión que marque una nueva era (…) si seguimos a así nos vamos a demorar 100 años en lograr el aprendizaje esperado”.

      El secretario de Estado informó que los padres recibirán una carta con resultados detallados por colegio, premios a los 128 colegios con mejores resultados y además aumentos en las subvenciones de éstos.

      El test se aplicó para los cuartos básicos el 17 y 18 de noviembre del 2009, donde unos 231.455 estudiantes, (un 93 por ciento del total de matriculados) en 7.922 establecimientos dieron el Simce; para los octavos se tomó el 10 y 11 del mismo mes, a 239.745 estudiantes, (un 92 por ciento del total) en 5.814 colegios.

      Simce: Un 62% de los alumnos de 8vo no tiene los conocimientos de un niño de sexto básico

      Los resultados del Simce 2009 lo dio a conocer hoy el Ministro de Educación Joaquín Lavín.POR

      LATERCERA.COM - 02/06/2010

      El promedio nacional de octavo básico en la prueba de Lenguaje fue  de 252 puntos, en Matemáticas los alumnos obtuvieron 260, Estudios y comprensión de la Sociedad registró 251 y en Estudios y comprensión de la Naturaleza 259 puntos.

      En Matemática sólo un 13% de los estudiantes de 8vo básico obtuvo un nivel avanzado en la prueba y por detrás un 62% de los alumnos alcanzó el puntaje menor – inicial. Es decir, más de la mitad de los escolares tiene conocimientos matemáticos de un niño de sexto básico.

      Asimismo, en lectura un 38% de los alumnos no sabe la materia de séptimo; y un 34% sólo alcanza el nivel de comprensión de tercero básico.

      En lectura, entre 2000 y 2009, hubo un leve aumento de dos puntos. En tanto, en Matemáticas, el aumento fue de diez puntos, de 250 a 260 puntos. Sin embargo, el nivel esperado es de 320 puntos (por sobre el nivel avanzado).

      En octavo básico, el promedio en la prueba de Lectura fue de 252, un punto menos que en 2007 y en Matemática subió 4 puntos (260); en Sociedad y Naturaleza subió 1 puntos,  alcanzando 251 y 259 puntos respectivamente.

      En cuarto básico, Lenguaje subió 2 puntos logrando los 262. En cambio, Matemática y Naturaleza aumentaron en 6 puntos, registrando 252 y 256 puntos respectivamente.

      Ante los resultados, el ministro de educación, Joaquín Lavín, señaló que "necesitamos un punto de inflexión que marque una nueva era",  ya que según sus cifras de la década, el Simce sólo ha subido tres puntos, y si seguimos a así "nos vamos a demorar 100 años en lograr el aprendizaje esperado", y esas curvas "no van a cambiar nunca", consignó el medio.

      Profesores, disciplina y asistencia, los factores clave para mejorar resultados del Simce

      En esta edición del test que se aplicó a 4° y 8° básico se midieron también cuáles son las variables comunes de los colegios que concentran los mejores puntajes.

      Por Bárbara Covarrubias, Emol

      Miércoles 2 de Junio de 2010 12:17

      El Ministerio de Educación instruirá a los colegios para que realicen programas de nivelación para ayudar a los niños que presentan mayores dificultades.
      Foto: El Mercurio

      SANTIAGO.- Al entregar los resultados de la prueba Simce 2009 aplicada a los alumnos de 4° y 8° Básico, el ministro de Educación, Joaquín Lavín, destacó que en esta oportunidad se midieron los factores comunes en los colegios que presentan los mayores puntajes en la prueba que evalúa los conocimientos relevantes de Lenguaje y Comunicación y Matématica.

      Según explicó la autoridad, entre las características comunes de los colegios en los que se concentran los alumnos que manejan de buena manera los aprendizajes esperados para su nivel están la calidad de los profesores, la disciplina y orden en la sala; además del nivel de asistencia de los alumnos.

      "Los buenos profesores son clave y eso se determina comparando los resultados del Simce con los de la Evaluación Docente de los colegios municipales. La medición indica que hay una correlación positiva y significativa", puntualizó el secretario de Estado, dejando el rol que cumple también en el mejoramiento de la calidad de Educación, la preparación de quienes enseñan.

      En cuanto a la medición de la disciplina en clases, ésta se hizo a través de una encuesta a los alumnos para establecer cuánto se demora un profesor en iniciar la clase y cuánto rato perdura el orden. "La correlación establecida es que mientras más orden en la clase, mejores son los resultados del Simce", dijo Lavín.

      La asistencia a clase también se vuelve fundamental a la hora de obtener buenos resultados en esta prueba, ante lo cual el ministro indicó que "aunque parezcan cosas obvias, son importantes y se deben tratar con mucha atención".

      Recomendaciones para los colegios

      El ministro además entregó una serie de recomendaciones a los colegios para revertir cuanto antes los malos resultados que presentaron la mayoría de los establecimientos educacionales del país, incluso en los estratos socioeconómicos altos, donde la escolaridad mensual puede superar los 300 mil pesos.

      "Se debe incentivar la asistencia a clases, incluso hay colegios municipales que están premiando la asistencia a clases. A ello se suma mantener un ambiente ordenado de trabajo, con mucha disciplina y respeto", señaló.

      Asimismo, el ministerio recomienda el aumento de las horas lectivas de Matemática y Lenguaje, sin aumentar la jornada escolar, sino haciendo uso de las horas de libre disposición que tienen los establecimientos para programar su currículum.

      La implementación de programas de nivelación, con horas de clase extra, para los alumnos que estás más retrasado es otra de las medidas que ayudarían a superar la brecha entre los resultados obtenidos y piso base de conocimientos que deben manejar los niños en los cursos en los cuales son medidos.

      "En muchos cursos hay un alto porcentaje de alumnos que va atrasado respecto a sus compañeros y hay que preocuparse de ellos, para lo que también hay que aprovechar al máximo los textos escolares y las bibliotecas", aseveró Lavín.

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      2 junio, 2010 a 23:10

      E. Hobsbawm: las mutaciones incesantes de un mundo sin sosiego

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      Entrevista al historiador Eric Hobsbawm

      Las mutaciones incesantes de un mundo sin sosiego

      New Left Review/Clarín

      klee101 En la mirada de Eric Hobsbawm. El gran historiador inglés, autor de clásicos ineludibles sobre el siglo XX, examina la crisis actual y los vertiginosos cambios de las últimas décadas en la política global, y retrata el horizonte por venir. Una entrevista especial de la New Left Review, reproducida en castellano por el diario argentino Clarín.

      Es probablemente el mayor historiador vivo. Su mirada es universal, como lo muestran sus libros La era de la revolución y La era del capitalismo. Esta entrevista constituye su más reciente ejercicio de una visión global sobre los problemas y las tendencias del mundo moderno.

      Su obra Historia del siglo XX concluye en 1991 con una visión sobre el colapso de la esperanza de una Edad de Oro para el mundo. ¿Cuáles son los principales cambios que registra desde entonces en la historia mundial?

      Veo cinco grandes cambios. Primero, el desplazamiento del centro económico del mundo del Atlántico norte al sur y al este de Asia. Este proceso comenzó en los años 70 y 80 en Japón, pero el auge de China desde los 90 ha marcado la diferencia. El segundo es, desde luego, la crisis mundial del capitalismo, que nosotros predijimos siempre pero que tardó mucho tiempo en llegar. Tercero, el clamoroso fracaso de la tentativa de Estados Unidos de mantener en solitario una hegemonía mundial después de 2001, un fracaso que se manifestó con mucha claridad. Cuarto, cuando escribí Historia del siglo XX no se había producido la aparición como entidad política de un nuevo bloque de países en desarrollo, los BRIC (Brasil, Rusia, India y China). Y quinto, la erosión y el debilitamiento sistemático de la autoridad de los Estados: de los Estados nacionales dentro de sus territorios y, en muchas partes del mundo, de cualquier clase de autoridad estatal efectiva. Acaso fuera previsible pero se aceleró hasta un punto inesperado.

      ¿Qué más le ha sorprendido?

      Nunca dejo de sorprenderme ante la absoluta locura del proyecto neoconservador, que no sólo pretendía que el futuro era Estados Unidos, sino que incluso creyó haber formulado una estrategia y una táctica para alcanzar ese objetivo. Hasta donde alcanzo a ver, no tuvieron una estrategia coherente.

      ¿Puede prever alguna recomposición política de lo que fue la clase obrera?

      No en la forma tradicional. Marx estaba sin duda en lo cierto al predecir la formación de grandes partidos de clase en una determinada etapa de la industrialización. Pero estos partidos, si tenían éxito, no funcionaban como partidos exclusivos de la clase obrera: si querían extenderse más allá de una clase reducida, lo hacían como partidos populares, estructurados alrededor de una organización inventada por y para los objetivos de la clase obrera. Incluso así, había límites para la conciencia de clase. En Gran Bretaña el Partido Laborista nunca obtuvo más del 50 por ciento de los votos. Lo mismo sucede en Italia, donde el PCI era todavía más un partido popular. En Francia, la izquierda se basaba en una clase obrera débil pero políticamente fortalecida por la gran tradición revolucionaria, de la que se las arregló para convertirse en imprescindible sucesora, lo cual les proporcionó a ella y a la izquierda mucha más influencia. El declive de la clase obrera manual parece algo definitivo. Hay o habrá mucha gente que quede realizando trabajo manual, pero no puede seguir siendo el principal fundamento de esperanza: carece del potencial organizativo de la vieja clase obrera y no tiene potencial político.

      Ha habido otros tres importantes desarrollos negativos. El primero es, desde luego, la xenofobia, que para la mayoría de la clase obrera es, como dijo el alemán August Bebel, el "socialismo de los tontos": salvaguardar mi trabajo contra gente que compite conmigo. Cuanto más débil es el movimiento obrero, más atractiva es la xenofobia. En segundo lugar, gran parte del trabajo y del trabajo manual que la administración pública británica solía llamar "categorías menores y de manipulación", no es permanente sino temporario; por ejemplo, estudiantes o emigrantes trabajando en catering. Eso hace que no sea fácil considerarlo como potencial organizable. La única forma fácilmente organizable de esa clase de trabajo es la que está empleada por autoridades públicas, razón por la cual estas autoridades son vulnerables. El tercero y el más importante de estos cambios es la creciente ruptura producida por un nuevo criterio de clase, en concreto, aprobar exámenes en colegios y universidades como un billete de acceso para el empleo. Esto puedes llamarlo meritocracia pero está institucionalizada y mediatizada por los sistemas educativos. Lo que ha hecho es desviar la conciencia de clase desde la oposición a los empleadores a la oposición a juniors de una u otra clase, intelectuales, élites liberales o aventureros. Estados Unidos es un típico ejemplo, pero, si miras a la prensa británica, verás que no está ausente en el Reino Unido. El hecho de que, cada vez más, obtener un doctorado o al menos ser un posgraduado también te da una oportunidad mejor para conseguir millones complica la situación.

      ¿Puede haber nuevos agentes?

      Ya no en términos de una sola clase pero entonces, desde mi punto de vista, nunca lo pudo ser. Hay una política de coaliciones progresista, incluso de alianzas permanentes como las de, por ejemplo, la clase media que lee The Guardian y los intelectuales, la gente con niveles educativos altos, que en todo el mundo tiende a estar más a la izquierda que los otros, y la masa de pobres e ignorantes. Ambos grupos son esenciales pero quizá sean más difíciles de unificar que antes. Los pobres pueden identificarse con multimillonarios, como en Estados Unidos, diciendo "si tuviera suerte podría convertirme en una estrella pop". Pero no puede decir "si tuviera suerte ganaría el premio Nobel". Esto es un problema para coordinar las políticas de personas que objetivamente podrían estar en el mismo bando.

      ¿En qué se diferencia la crisis actual de la de 1929?

      La Gran Depresión no empezó con los bancos; no colapsaron hasta dos años después. Por el contrario, el mercado de valores desencadenó una crisis de la producción con un desempleo mucho más elevado y un declive productivo mayor del que se había conocido nunca. La actual depresión tuvo una incubación mayor que la de 1929, que llegó casi de la nada. Desde muy temprano debía haber estado claro que el fundamentalismo neoliberal producía una enorme inestabilidad en el funcionamiento del capitalismo. Hasta 2008 parecía afectar sólo a áreas marginales: América Latina en los años 90 hasta la siguiente década, el sudeste asiático y Rusia. En los países más importantes, todo lo que significaba eran colapsos ocasionales del mercado de valores de los que se recuperaban con bastante rapidez. Me pareció que la verdadera señal de que algo malo estaba pasando debería haber sido el colapso de Long-Term Capital Management (LTCM) en 1998, que demostraba lo incorrecto que era todo el modelo de crecimiento, pero no se consideró así.

      Paradójicamente, llevó a un cierto número de hombres de negocios y de periodistas a redescubrir a Karl Marx, como alguien que había escrito algo de interés sobre una economía moderna y globalizada; no tenía nada que ver con la antigua izquierda: la economía mundial en 1929 no era tan global como la actual. Esto tuvo alguna consecuencia; por ejemplo, hubiera sido mucho más fácil para la gente que perdió su trabajo regresar a sus pueblos. En 1929, en gran parte del mundo fuera de Europa y América del Norte, los sectores globales de la economía eran áreas que en gran medida no afectaron a lo que las rodeaba. La existencia de la URSS no tuvo efectos prácticos sobre la Gran Depresión pero sí un enorme efecto ideológico: había una alternativa. Desde los 90 asistimos al auge de China y las economías emergentes, que realmente ha tenido un efecto práctico sobre la actual depresión, pues ha ayudado a mantener una estabilidad mucho mayor de la economía mundial de la que hubiera alcanzado de otro modo. De hecho, incluso en los días en que el neoliberalismo afirmaba que la economía prosperaba de modo exuberante, el crecimiento real se estaba produciendo en su mayoría en estas economías recién desarrolladas, en especial China. Estoy seguro de que si China no hubiera estado ahí, la crisis de 2008 habría sido mucho más grave. Por esas razones, vamos a salir de ella con más rapidez, aunque algunos países seguirán en crisis durante bastante tiempo.

      ¿Qué pasa con las consecuencias políticas?

      La depresión de 1929 condujo a un giro abrumador a la derecha, con la gran excepción de América del Norte, incluido México, y de los países escandinavos. En Francia, el Frente Popular de 1935 solo tuvo el 0,5 por ciento más de votos que en 1932, así que su victoria marcó un cambio en la composición de las alianzas políticas en vez de algo más profundo. En España, a pesar de la situación cuasirrevolucionaria o potencialmente revolucionaria, el efecto inmediato fue también un movimiento hacia la derecha, y desde luego ése fue el efecto a largo plazo. En la mayoría de los otros Estados, en especial en el centro y este de Europa, la política se movió claramente hacia la derecha. El efecto de la actual crisis no está tan definido. Uno puede imaginarse que los principales cambios o giros en la política no se producirán en Estados Unidos u occidente, sino casi seguro en China.

      ¿Cree que China continuará resistiendo la recesión?

      No hay ninguna razón especial para pensar que de repente dejará de crecer. El gobierno chino se ha llevado un buen susto con la depresión, porque ésta obligó a una enorme cantidad de empresas a detener temporalmente su actividad. Pero el país todavía está en las primeras etapas del desarrollo económico y hay muchísimo espacio para la expansión. No quiero especular sobre el futuro, pero podemos imaginarnos a China dentro de veinte o treinta años siendo a escala mundial mucho más importante que hoy, por lo menos económica y políticamente, no necesariamente en términos militares. Desde luego, tiene problemas enormes y siempre hay gente que se pregunta si el país puede mantenerse unido, pero yo creo que tanto la realidad del país como las razones ideológicas continúan militando poderosamente para que la gente desee que China permanezca unida.

      Pasado un año, ¿cómo valora la administración Obama?

      La gente estaba tan encantada de que hubiera ganado alguien con su perfil, y en medio de la crisis, que muchos pensaron que estaba destinado a ser un gran reformista, a la altura de que hizo el presidente Franklin Roosevelt. Pero no lo estaba. Empezó mal. Si comparamos los primeros cien días de Roosevelt con los de Obama, lo que destaca es la predisposición de Roosevelt a apoyarse en consejeros no oficiales para intentar algo nuevo, comparado con la insistencia de Obama en permanecer en el mismo centro. Desperdició la ocasión. Su verdadera oportunidad estuvo en los tres primeros meses, cuando el otro bando estaba desmoralizado y no podía reagruparse en el Congreso. No la aprovechó. Podemos desearle suerte pero las perspectivas no son alentadoras.

      Si observamos el escenario internacional más caliente, ¿cree que la solución de los dos Estados, como se imagina actualmente, es un proyecto creíble para Palestina?

      Personalmente, dudo de que lo sea por el momento. Cualquiera que sea la solución, no va a suceder nada hasta que Estados Unidos decida cambiar totalmente su manera de pensar y presione a los israelíes. Y no parece que eso vaya a suceder.

      ¿Cree que hay alguna parte del mundo donde todavía sea posible recrear proyectos positivos, progresistas?

      En América Latina la política y el discurso público general todavía se desarrollan en los términos liberal-socialistas-comunistas de la vieja Ilustración. Esos son sitios donde encuentras militaristas que hablan como socialistas, o un fenómeno como Lula, basado en un movimiento obrero, o a Evo Morales. Adónde conduce eso es otra cuestión, pero todavía se puede hablar el viejo lenguaje y todavía están disponibles las viejas formas de la política. No estoy completamente seguro sobre América Central, aunque hay indicios de un pequeño resurgir en México de la tradición de la Revolución; tampoco estoy muy seguro de que vaya a llegar lejos, ya que México ha sido integrado a la economía de Estados Unidos. América Latina se benefició de la ausencia de nacionalismos etnolingüísticas y divisiones religiosas; eso hizo mucho más fácil mantener el viejo discurso. Siempre me sorprendió que, hasta hace bien poco, no hubiera signos de políticas étnicas.

      Han aparecido movimientos indígenas de México y Perú, pero no a una escala parecida a la que se produjo en Europa, Asia o África. Es posible que en India, gracias a la fuerza institucional de la tradición laica de Nehru, los proyectos progresistas puedan revivir. Pero no parecen calar entre las masas, excepto en algunas zonas donde los comunistas tienen o han tenido un apoyo masivo, como Bengala y Kerala, y acaso entre algunos grupos como los nasalitas o los maoístas en Nepal. Aparte de eso, la herencia del viejo movimiento obrero, de los movimientos socialistas y comunistas, sigue siendo muy fuerte en Europa. Los partidos fundados mientras Friedrich Engels vivía aún son, casi en toda Europa, potenciales partidos de gobierno o los principales partidos de la oposición. Imagino que en algún momento la herencia del comunismo puede surgir en formas que no podemos predecir, por ejemplo en los Balcanes e incluso en partes de Rusia. No sé lo que sucederá en China pero sin duda ellos están pensando en términos diferentes, no maoístas o marxistas modificados.

      Siempre ha sido crítico con el nacionalismo como fuerza política, advirtiendo a la izquierda que no lo pintara de rojo. Pero también ha reaccionado contra las violaciones de la soberanía nacional en nombre de las intervenciones humanitarias. ¿Qué tipos de internacionalismo son deseables y viables hoy día?

      En primer lugar, el humanitarismo, el imperialismo de los derechos humanos, no tiene nada que ver con el internacionalismo. O bien es una muestra de un imperialismo revivido que encuentra una adecuada excusa, sincera incluso, para la violación de la soberanía nacional, o bien, más peligrosamente, es una reafirmación de la creencia en la superioridad permanente del área que dominó el planeta desde el siglo XVI hasta el XX. Después de todo, los valores que occidente pretende imponer son específicamente regionales, no necesariamente universales. Si fueran universales tendrían que ser reformulados en términos diferentes. No estamos aquí ante algo que sea en sí mismo nacional o internacional. Sin embargo, el nacionalismo sí entra en él porque el orden internacional basado en Estados-nación ha sido en el pasado, para bien o para mal, una de las mejores salvaguardas contra la entrada de extranjeros en los países. Sin duda, una vez abolido, el camino está abierto para la guerra agresiva y expansionista.

      El internacionalismo, que es la alternativa al nacionalismo, es un asunto engañoso. Es tanto un eslogan político sin contenido, como sucedió a efectos prácticos en el movimiento obrero internacional, donde no significaba nada específico, como una manera de asegurar la uniformidad de organizaciones poderosas y centralizadas, fuera la iglesia católica romana o el Komintern. El internacionalismo significa que, como católico, creías en los mismos dogmas y tomabas parte en las mismas prácticas sin importar quién fueras o dónde estuvieras; lo mismo sucedía con los partidos comunistas. Esto no es realmente lo que nosotros entendíamos por "internacionalismo". El Estado-nación era y sigue siendo el marco de todas las decisiones políticas, interiores y exteriores. Hasta hace muy poco, las actividades de los movimientos obreros (de hecho, todas las actividades políticas) se llevaban a cabo dentro del marco de un Estado. Incluso en la UE, la política se enmarca en términos nacionales. Es decir, no hay un poder supranacional que actúe, sólo una coalición de Estados. Es posible que el fundamentalismo misionero islámico sea aquí una excepción, que se extiende por encima de los Estados, pero hasta ahora todavía no se ha demostrado. Los anteriores intentos de crear super-Estados panárabes, como entre Egipto y Siria, se derrumbaron por la persistencia de las fronteras de los Estados existentes.

      ¿Cree entonces que hay obstáculos intrínsecos para cualquier intento de sobrepasar las fronteras del Estado-nación?

      Tanto económicamente como en la mayoría de los otros aspectos, incluso culturalmente, la revolución de las comunicaciones creó un mundo genuinamente internacional donde hay poderes de decisión que funcionan de manera transnacional, actividades que son transnacionales y, desde luego, movimientos de ideas, comunicaciones y gente que son transnacionales mucho más fácilmente que nunca. Incluso las culturas lingüísticas se complementan ahora con idiomas de comunicación internacional. Pero en la política no hay señales de esto y ésa es la contradicción básica de hoy. Una de las razones por las que no ha sucedido es que en el siglo XX la política fue democratizada hasta un punto muy elevado con la implicación de las masas. Para éstas, el Estado es esencial para las operaciones diarias. Los intentos de romper el Estado internamente mediante la descentralización existen desde hace treinta o cuarenta años, y algunos de ellos con éxito; en Alemania la descentralización ha sido un éxito en algunos aspectos y, en Italia, la regionalización ha sido muy beneficiosa.

      Pero el intento de establecer Estados supranacionales fracasa. La Unión Europea es el ejemplo más evidente. Hasta cierto punto estaba lastrada por la idea de sus fundadores, quienes apostaban a crear un super-Estado análogo a un Estado nacional, cuando yo creo que ésa no era una posibilidad y sigue sin serlo. La UE es una reacción específica dentro de Europa. Hubo señales de un Estado supranacional en Oriente Próximo pero la UE es el único que parece haber llegado a alguna parte. No creo que haya posibilidades para una gran federación en América del Sur. El problema sin resolver continúa siendo esta contradicción: por una parte, hay prácticas y entidades transnacionales que están en curso de vaciar el Estado quizá hasta el punto de que colapse. Pero si eso sucede -lo que no es una perspectiva inmediata, por lo menos en los Estados desarrollados-, ¿quién se hará cargo entonces de las funciones redistributivas y de otras análogas, de las que hasta ahora sólo se ha hecho cargo el Estado? Este es uno de los problemas básicos de cualquier clase de política popular hoy en día.

      Eric Hobsbawm es el decano de la historiografía marxista británica. Uno de sus últimos libros es un volumen de memorias autobiográficas: Años interesantes, Barcelona, Critica, 2003.

      Fuente:
      http://www.clarin.com/suplementos/zona/2010/05/23/z-02198934.htm

      Legionarios de Cristo: divisiones y rebelión dentro de la congregación…

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      Pederastia de clérigos… ¿Rebelión de legionarios?

      Difunden grabaciones que confirman malestar existente en esa orden católica

      Equiparan a Marcial Maciel con Jack El Destripador

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      Celebración eucarística en la Basílica antes de la salida de legionarios de Cristo a tareas de evangelización, el 31 de marzo de 2007Foto La Jornada

      Sanjuana Martínez, Especial para La Jornada

      Periódico La Jornada
      Sábado 22 de mayo de 2010, p. 2

      El malestar que la Legión de Cristo está experimentando por los crímenes sexuales y la impostura que su fundador, Marcial Maciel, llevó en vida se ha manifestado entre integrantes de esa orden que han sostenido reuniones privadas con el vicario general Luis Garza Medina y el director territorial en España, Jesús María Delgado, cuyo contenido ha sido filtrado mediante grabaciones clandestinas entregadas a medios del país ibérico.

      “No hay verdad ni transparencia. Me siento traicionado. Hay superiores que todavía tienen fotos del fundador en sus despachos. Es como si yo tuviera una foto de Jack El Destripador”, señala un legionario durante una reunión que sostuvo Garza Medina en Roma con 250 miembros de la orden católica próxima a refundarse por instrucciones del papa Benedicto XVI.

      El legionario no identificado expone que todavía hay hermanos, sobre todo de los más pequeños, que siguen leyendo cartas y escritos de Maciel y conservan sus fotos, a pesar de que el Vaticano ha ordenado limpiar y renovar la Legión de Cristo luego de una investigación de ocho meses, en la cual se imputa al fundador verdaderos delitos.

      La grabación clandestina de la reunión fue difundida por El Periódico de Cataluña: “Tuve una cena con diversos superiores que estuvieron con David Murray (coautor del libro Fundación, historia y actualidad de la Legión de Cristo, la historia oficial de la congregación) y él estrictamente dijo que en unas conferencias que había grabado con el padre Evaristo Sada, en Tlalpan, una de las preguntas a nuestro padre fue si él se sentía siempre fundador o si había veces que tenía una disociación. Y nuestro padre dijo que tenía una disociación y que él distinguía una especie de vida privada y una especie de vida pública. Pero después el padre Evaristo mandó editar eso. Entonces, por un lado se nos va presentando cierto lado de la manzana, pero no se nos presenta el otro”.

      El legionario reclama a Garza Medina que en esa orden no exista actualmente un espíritu de verdad y que se les siga engañando u ocultando cosas importantes: “A veces tengo la impresión de que es un poco de ‘a ver, hermano, usted que quiere saber, que conforme a lo que quiera saber yo le voy diciendo’”.

      Garza Medina no cuestionó el símil entre Jack El Destripador y Marcial Maciel que el legionario hizo durante la reunión; por el contrario, consideró al fundador de la orden un demente, y se justificó ante todos diciendo que los subordinados nunca tuvieron conocimiento de sus fechorías y su doble vida.

      El futuro de la Legión está en renunciar a su fundador y refundarse con otra persona, dice en entrevista con La Jornada Emilio Bartolomé, director de la Asociación de Víctimas de los Legionarios de Cristo. “Pero se ve que a los legionarios les está costando mucho, porque han estado muy apegados a la espiritualidad que supuestamente él les ha legado y a la persona de Maciel, a quien siguen llamando ‘nuestro padre’. Les va a costar mucho recomenzar de cero”.

      Según las estimaciones de la asociación que dirige, Bartolomé considera que en el mundo puede haber alrededor de 200 víctimas de abusos sexuales de Marcial Maciel y su entorno, ya que los sacerdotes de su círculo íntimo que fueron víctimas de abusos del fundador, después abusaron de otros internos, convirtiendo la Legión en una cadena que repite el patrón de los abusos sexuales.

      ¿Carisma de Maciel o de la Legión?

      El legionario que durante la reunión con Garza Medina aprovechó para externar sus quejas se refirió también al futuro carisma y la espiritualidad tanto del fundador como de la Legión: “Mi reflexión es que tal vez es el punto central de todo, pero tal vez el punto menos importante, en el sentido de que nos estamos ahogando. Es un poco como el chiste: ‘Mamá, mamá, no quiero ir a América’, dice el hijo. ‘Pues cállate, niño, y sigue nadando’, contesta la madre”.

      Durante la conversación señala la necesidad de definir la espiritualidad y el carisma: “En la Legión, si ahora mismo nos preguntaran ‘dígame con tres palabras que es lo que hacemos’. Al inicio era formación de líderes, después la eficacia y ahora es el amor. Pero para mí todo queda en una especie de nebulosa sin definir”.

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      Misa en la Universidad Anáhuac en memoria de Marcial Maciel, el 2 de febrero de 2008, tres días después de su fallecimientoFoto José Carlo González

      Respecto de la espiritualidad, comentó que tienen cartas, pero con diversos estilos y manos, como lo demuestra el concepto que los legionarios tienen del salterio: Yo me siento como a quien le han quitado el andamio y solamente le queda una brocha en la mano… ¿Qué hago?

      Garza Medina intenta contestar a los cuestionamientos del legionario, a quien llama padre, pero apenas ofrece explicaciones satisfactorias: Mire padre, no es que yo tenga soluciones a este tema que es complicado y complejo.

      Reconoció frente a todos que definir el concepto de carisma era sumamente difícil, pero dijo que significa el sino de vivir el cristianismo y el apostolado que una congregación tiene: “Creo que la Legión necesita hacer una evaluación para poder definir con más claridad y menos ambigüedad nuestro carisma… y conviene decirlo porque los hombres no nos quedamos con 25 páginas en la cabeza, sino con algunos lemas de acción… Los textos del fundador son textos de él, no son de espiritualidad de la Legión de Cristo. Nosotros hemos utilizado el término de ‘nuestra espiritualidad’ para referirnos a las cartas de nuestro padre”.

      El vicario de los legionarios de Cristo reconoce que ahora tienen que sacar la espiritualidad definiéndola a partir de miles de fuentes, incluidas las cartas de Maciel: No hay que olvidar que el carisma es también un camino de santidad y que en ese sentido nosotros, con la aprobación de las constituciones, tenemos una cierta definición de ese carisma. Si el Vaticano no cambia esa definición, o tal vez sólo purificando algunas cosas, pues allí hay un camino espiritual.

      Garza Medina reconoce en la reunión que viven una situación en la que se les exige tener un estudio sobre su espiritualidad y ofrecer propuesta sistemática: Está claro que ante el mundo hay una barrera sicológica y emocional de conciencia, incluso de los escritos del fundador, pero no debe haber una barrera ante la espiritualidad de la Legión. Para el Vaticano en realidad no está en duda el todo de la Legión de Cristo, no están reflexionando si la Legión sí o la Legión no.

      El impacto de la doble vida de Marcial Maciel también se dejó sentir en una reunión celebrada en un seminario de Salamanca, el pasado 28 de abril, entre legionarios y Jesús María Delgado, según se demuestra en una grabación clandestina dada a conocer por la cadena radiofónica Ser.

      Uno de los asistentes señala que a los legionarios les importa un pimiento las relaciones de Marcial Maciel con mujeres con quienes procreó un número indeterminado de hijos, porque lo que realmente les parece inaceptable fueron los abusos sexuales y el ocultamiento que la Legión hizo de los mismos.

      Entre los legionarios asistentes hubo quejas por la política seguida por la Legión como respuesta a las víctimas de Maciel, ya que consideran que el perdón de la congregación debería ser más claro y público, pero no sólo con base en comunicados, sino mediante reuniones privadas con los afectados por el fundador.

      En la reunión celebrada en el seminario de Salamanca se abordó el tema de las finanzas y las repercusiones de los escándalos desvelados del fundador que han provocado la suspensión de unos 200 créditos destinados para obras. Hubo ejemplos concretos, como la experiencia de un miembro de la orden que acudió con un importante empresario francés y éste le recriminó formar parte de una congregación moralmente corrupta.

      Para Emilio Bartolomé, la refundación de la Legión de Cristo tendrá un camino muy complicado: Porque nosotros hemos acusado a Marcial Maciel de cuatro cosas: abusar de menores, despilfarro de dinero, morfinómano, excesivo control de sus religiosos. Las víctimas con las que he hablado que eran sus secretarios dan testimonio de cómo este hombre derrochó siempre dinero. Maciel se daba lujos que ni siquiera los más ricos de este mundo se han podido dar. La Legión de Cristo fue su pantalla para ganar dinero y vivir bien.

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      23 mayo, 2010 a 1:43

      Legionarios de Cristo: las 900 esclavas de Maciel…

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      Los Legionarios crearon una orden de mujeres sin aval de Roma – Tenían que entregar su dinero y vivir aisladas

      MIGUEL MORA - Roma – 07/05/2010

      image Tras la condena vaticana a Marcial Maciel y el anuncio de refundación y la toma de control por parte del papa Benedicto XVI de los Legionarios de Cristo, empiezan a trascender detalles de la investigación realizada en los últimos 10 meses por los cinco enviados pontificios. Según ha publicado el diario mexicano Milenio, durante la investigación en México, el Vaticano descubrió que Maciel -polígamo y pederasta, fallecido en 2008- había creado una congregación femenina sin el aval de Roma, compuesta por 900 jóvenes que vivían en condiciones de "virtual esclavitud".

      El rotativo afirma que las "religiosas" eran aisladas al ingresar y sólo podían visitar a sus familias 15 días cada siete años y recibir una llamada telefónica al mes; sus padres podían visitarlas una vez al año. Las mujeres, que pertenecían a la rama laica de la orden, Regnum Christi, eran reclutadas entre familias adineradas de España, México, EE UU, Francia, Italia, Alemania y Nueva Zelanda.

      Las consagradas debían ser "mujeres sonrientes, con buenos modales, de buena presencia y escasa formación cultural y religiosa", afirmó el periódico. Entre sus obligaciones estaban las de "no criticar" jamás los actos de los directivos de la orden y delatar a quien lo hiciera.

      Según Milenio, a los 15 años de haber sido consagradas con los votos tradicionales -castidad, obediencia y pobreza- se les exigía entregar la mitad de sus bienes y a los 25 años, la totalidad. Además, afirma el diario, "para el cumpleaños de Maciel, cada 10 de marzo, se les solicitaba un regalo económico, que consistía en un cheque de unos 250.000 dólares".

      La investigación ha destapado otros terribles episodios dentro de la orden. El obispo mexicano de Tepic, Ricardo Watty, uno de los cinco prelados que han investigado a la Legión, ha revelado que entregó al Papa documentación de un grupo de legionarios que sufrieron abusos sexuales por parte del fundador de la Legión, y ha dicho que probablemente Benedicto XVI se encontrará con las víctimas. Watty dijo a Televisa: "Hay muchos elementos de la personalidad del padre Marcial que sí impregnó [a los sacerdotes y miembros del movimiento}. De todo eso hay que liberar a la Legión. Son personas buenas, pero en una cubierta muy dañada, mala".

      El escándalo de los abusos no deja de dar titulares en todo el mundo. Ratzinger aceptó ayer la renuncia del obispo irlandés Joseph Duffy, culpable de haber encubierto abusos sexuales de menores por parte de sacerdotes, informó el Vaticano. La dimisión se produce oficialmente por motivos de edad, pues Duffy cumplió 76 años. El Papa tiene la facultad de aceptar o no una renuncia a esa edad.

      Ya son cuatro los obispos irlandeses destituidos en los últimos meses tras conocerse los dos informes oficiales -el Informe Ryan y el Informe Murphy- que desvelaron que durante 70 años centenares de niños de Irlanda sufrieron abusos sexuales por parte de sacerdotes.

      Maciel consagró a 900 mujeres… para explotarlas

      Los obispos visitadores se sorprendieron al conocer la existencia de consagradas en el Regnum Christi y de la rigurosa normatividad en la que viven, la cual no aceptaría la Iglesia católica en la actualidad.

      Lun, 03/05/2010 – 05:02

      Para el fundador de Legionarios de Cristo era importante la participación femenina, pero sólo para conseguir donativos. Archivo

      México.- Mujeres sonrientes, con buenos modales, de buena presencia y escasa formación cultural y religiosa, que decidieron consagrar su vida al Regnum Christi de los Legionarios de Cristo, viven sometidas en los centros de la congregación en una esclavitud voluntaria que les impide opinar, tener amistades y cercanía con su familia. Bajo un régimen de control total se les ha utilizado por décadas para obtener recursos y vocaciones. Y todo en nombre de Dios.

      A cuarenta años de haberse integrado el primer grupo de consagradas, creado por Marcial Maciel, se descubrió que no están reconocidas por la Santa Sede, incluso los visitadores apostólicos se sorprendieron al conocer de su existencia y de la rigurosa normatividad en la que viven, la cual no aceptaría la Iglesia católica en la actualidad.

      Actualmente son cerca de 900, provenientes de España, México, Estados Unidos, Francia, Italia, Alemania y Nueva Zelanda, principalmente. En el país son aproximadamente 300 en sus centros instalados en Monterrey (hay dos casas, una con 50 y otra con 150 jóvenes recién consagradas), Distrito Federal (cinco casas), Puebla, León, Saltillo, Mérida, Guadalajara y Cotija.

      Perdidas en el laberinto de esa normatividad, han creado una figura “híbrida” que fue aprovechada por su fundador, que las convirtió en su ejército femenil. Tan sólo para el cumpleaños de éste, cada 10 de marzo se les solicitaba un “regalo económico”, un cheque aproximado de 250 mil dólares, cantidad que cada año se intentaba superar.

      Según los Estatutos del Regnum Christi (RC), en el capítulo dedicado al tercer grado, de los que tiene copia MILENIO Diario, se establece un total sometimiento de juicio y se les exige que a los 15 años de haber sido consagradas entreguen la mitad de sus bienes patrimoniales presentes y futuros a la Legión y a los 25 años el total de éste, de los cuales no se dispondrá en vida de la donante, sólo de su usufructo.

      Además, se indica que si cuentan con bienes al integrarse al RC los podrán conservar, y adquirir más, pero no administrar. Y podrán disponer del usufructo de éstos, pero sólo para obras de caridad y de ayuda al movimiento legionario.

      A estas jóvenes diseñadas para ser sometidas se les recluta en sus colegios, entre los grupos de colaboradores y las secciones de jóvenes, las consagran desde los 17 años de edad y se les solicita a sus padres, si pueden pagar, 7 mil dólares anuales para su mantenimiento; en México durante varios años se les pedía una mensualidad aproximada de dos mil a tres mil pesos, para cubrir los gastos de la casa en donde vivían.

      Son aisladas desde el primer momento en que ingresan, las normas son claras: con sus familiares pueden estar 15 días cada 7 años y una vez al año las pueden ver sus padres, en las ciudades en donde éstas se encuentren. También, tienen derecho a una llamada mensual que realiza la familia. Pero esta regla se puede romper si requieren conseguir recursos para los centros.

      Para estas mujeres laicas, que no están consagradas como las religiosas de otras congregaciones, hay permisos especiales para salir del centro e ir con sus familias, los cuales se otorgan en caso de que su padre o madre se encuentren enfermos de muerte, sólo son ocho días, si en ese lapso no fallece, se regresan y es algo extraordinario conseguir otro pase.

      Al interior del centro tienen prohibido hablar de lo personal entre ellas. Ahí debe reinar siempre el silencio, excepto en la media hora destinada para la comida y los 10 minutos que se les concede al final del día para charlar. No pueden ayudarse unas a otras en nada sin el permiso de su directora. Todo es controlado, incluso el ir al baño, lo cual tiene que autorizarlo su directora si están en tiempos de convivencia comunitaria.

      La inflexible normatividad en la que viven las consagradas las obliga a hablar con su directora cada 15 días de manera confidencial; sin embargo, este diálogo es revelado a sus superiores. Situación que va en contra del derecho canónico (CIC 240,2), la Iglesia no permite que ni siquiera para la ordenación sacerdotal se revelen los contenidos de la dirección espiritual.

      También se les asigna uno o dos confesores sacerdotes legionarios, únicos permitidos para confesarse cada semana. Y se les somete a una aplicación de un cuestionario semanal de 45 minutos que las hace sentir culpables y pecadoras, con preguntas como: “¿Soy irresponsable en el empleo del tiempo. Considero la pérdida del tiempo como una falta formal a la pobreza?

      Para Marcial Maciel era importante la participación de las mujeres, pero sólo para conseguir donativos y captar vocaciones, porque siempre se opuso a que las consagradas estudiaran. A diferencia de los hombres que ingresan y se integran a las filas de las universidades.

      Algunas ex consagradas confiaron a MILENIO Diario que a ellas, desde su adhesión, se les dijo que no era necesario que concluyeran carreras universitarias, algunas por seguir a Cristo abandonaron sus estudios; otras los continúan, pero asesoradas de manera individual por profesoras y aisladas de los centros universitarios.

      La mayoría de las profesoras que les imparten los cursos pertenecen a la Legión, tienen poca capacitación y no se han titulado. Estas mujeres pueden estudiar publicidad, técnicas de comunicación humana y pedagogía, entre otras, pero “no la medicina”.

      Pese a que el derecho canónico en el número 822 recomienda que se usen los medios de comunicación, pero con prudencia para cuidar la castidad, ellas no tienen acceso a prensa, televisión, radio e internet libre.

      Bajo este régimen, un número importante de ellas se enferma y de acuerdo a testimonios de médicos y siquiatras que las atienden, acreditan que son mujeres sanas, pero antes de cumplir 30 años de edad tienen síntomas serios de “fibromialgia, neurosis, colitis, gastritis, transtornos del sueño y depresión”.

      Las normas estrictas y los horarios a los que están sometidas les generan ansiedad, “obsesión y perfeccionismo, así como despersonalización, con actitudes regresivas.

      En su vida cotidiana “no hay libertad por la opción personal, básica para una vida adulta plena y feliz, por lo que caen fácilmente en desesperación, desánimo y crisis emocionales.

      Por eso muchas de ellas no rebasan los 40 años en ese estilo de vida, algunas se van enfermas y afectadas. Pero en una indefensión total, porque de acuerdo con su normatividad, si se enferma síquicamente se le envía de regreso a su casa.

      - Claves

      Reclutadas

      • En sus promesas, además de castidad, pobreza y obediencia, tienen que cumplir otras tres: nunca desear… ni intrigar para alcanzar o conservar cargos o dignidades en el movimiento.

      • No criticar jamás externamente, con palabras, escritos o de cualquier otro modo, ningún acto de gobierno, ni la persona de ningún director del movimiento y avisar de inmediato al director quién es el que critica. Evitar la crítica, la murmuración, los particularismos y la intriga, creando un ambiente de estima.

      • De las consagradas el 8 de diciembre de 1969 sólo quedan 4, dos hermanas de apellido Magaña; Patricia Bannon (hermana de quien fue director territorial de la Legión en Estados Unidos) y Margarita Estrada.

      Eugenia Jiménez

      Milenio.mx

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      8 mayo, 2010 a 17:23

      Manuel Castells, La era de la información. Tomo I, Economía, Sociedad y Cultura

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      INVESTIGACION2 Prólogo

      La red y el yo

      -¿Me consideras un hombre culto y leído?
      -Sin duda -replicó Zi-gong-. ¿No lo eres?

      -En absoluto -dijo Confucio- Tan sólo he agarrado el hilo que enlaza el resto*.

      Hacia el final del segundo milenio de la era cristiana, varios acontecimientos de trascendencia histórica han transformado el paisaje social de la vida humana. Una revolución tecnológica, centrada en torno a las tecnologías de la información, está modificando la base material de la sociedad a un ritmo acelerado. Las economías de todo el mundo se han hecho interdependientes a escala global, introduciendo una nueva forma de relación entre economía, Estado y sociedad en un sistema de geometría variable. El derrumbamiento del estatismo soviético y la subsiguiente desaparición del movimiento comunista internacional han minado por ahora el reto histórico al capitalismo, rescatado a la izquierda política (y a la teoría marxista) de la atracción fatal del marxismo-leninismo, puesto fin a la guerra fría, reducido el riesgo de holocausto nuclear y alterado de modo fundamental la geopolítica global.

      El mismo capitalismo ha sufrido un proceso de reestructuración profunda, caracterizado por una mayor flexibilidad en la gestión; la descentralización e interconexión de las empresas, tanto interna como en su relación con otras; un aumento de poder considerable del capital frente al trabajo, con el declive concomitante del movimiento sindical; una individualización y diversificación crecientes en las relaciones de trabajo; la incorporación masiva de la mujer al trabajo retribuido, por lo general en condiciones discriminatorias; la intervención del estado para desregular los mercados de forma selectiva y desmantelar el estado de bienestar, con intensidad y orientaciones diferentes según la naturaleza de las fuerzas políticas y las instituciones de cada sociedad; la intensificación de la competencia económica global en un contexto de creciente diferenciación geográfica y cultural de los escenarios para la acumulación y gestión del capital.

      Como consecuencia de este reacondicionamiento general del sistema capitalista, todavía en curso, hemos presenciado la integración global de los mercados financieros, el ascenso del Pacífico asiático como el nuevo centro industrial global dominante, la ardua pero inexorable unificación económica de Europa, el surgimiento de una economía regional norteamericana, la diversificación y luego desintegración del antiguo Tercer Mundo, la transformación gradual de Rusia y la zona de influencia ex soviética en economías de mercado, y la incorporación de los segmentos valiosos de las economías de todo el mundo a un sistema interdependiente que funciona como una unidad en tiempo real. Debido a todas estas tendencias, también ha habido una acentuación del desarrollo desigual, esta vez no sólo entre Norte y Sur, sino entre los segmentos y territorios dinámicos de las sociedades y los que corren el riesgo de convertirse en irrelevantes desde la perspectiva de la lógica del sistema. En efecto, observamos la liberación paralela de las formidables fuerzas productivas de la revolución informacional y la consolidación de los agujeros negros de miseria humana en la economía global, ya sea en Burkina Faso, South Bronx, Kamagasaki, Chiapas o La Courneuve.

      De forma simultánea, las actividades delictivas y las organizaciones mafiosas del mundo también se han hecho globales e informacionales, proporcionando los medios para la estimulación de la hiperactividad mental y el deseo prohibido, junto con toda forma de comercio ¡lícito demandada por nuestras sociedades, del armamento sofisticado a los cuerpos humanos. Además, un nuevo sistema de comunicación, que cada vez habla más un lenguaje digital universal, está integrando globalmente la producción y distribución de palabras, sonidos e imágenes de nuestra cultura y acomodándolas a los gustos de las identidades y temperamentos de los individuos. Las redes informáticas interactivas crecen de modo exponencial, creando nuevas formas y canales de comunicación, y dando forma a la vida a la vez que ésta les da forma a ellas.

      Los cambios sociales son tan espectaculares como los procesos de transformación tecnológicos y económicos. A pesar de toda la dificultad sufrida por el proceso de transformación de la condición de las mujeres, se ha minado el patriarcalismo, puesto en cuestión en diversas sociedades. Así,, en buena parte del mundo, las relaciones de género se han convertido en un dominio contestado, en vez de sor una esfera de reproducción cultural. De ahí se deduce una redefinición fundamental de las relaciones entre mujeres, hombres y niños y, de este modo, de la familia, la sexualidad y la personalidad. La conciencia medioambiental ha calado las instituciones de la sociedad y sus valores han ganado atractivo político al precio de ser falseados y manipulados en la práctica cotidiana de las grandes empresas y las burocracias. Los sistemas políticos están sumidos en una crisis estructural de legitimidad, hundidos de forma periódica por escándalos, dependientes esencialmente del respaldo de los medios de comunicación y del liderazgo personalizado, y cada vez más aislados de la ciudadanía. Los movimientos sociales tienden a ser fragmentados, localistas, orientados a un único tema y efímeros, ya sea reducidos a sus mundos interiores o fulgurando sólo un instante en torno a un símbolo mediático.

      En un mundo como éste de cambio incontrolado y confuso, la gente tiende a reagruparse en torno a identidades primarias: religiosa, étnica, territorial, nacional. En estos tiempos difíciles, el fundamentalismo religioso, cristiano, islámico, judío, hindú e incluso budista (en lo que parece ser un contrasentido), es probablemente la fuerza más formidable de seguridad personal y movilización colectiva. En un mundo de flujos globales de riqueza, poder e imágenes, la búsqueda de la identidad, colectiva o individual, atribuida o construida, se convierte en la fuente fundamental de significado social. No es una tendencia nueva, ya que la identidad, y de modo particular la identidad religiosa y étnica, ha estado en el origen del significado desde los albores de la sociedad humana.

      No obstante, la identidad se está convirtiendo en la principal, y a veces única, fuente de significado en un periodo histórico caracterizado por una amplia desestructuración de las organizaciones, deslegitimación de las instituciones, desaparición de los principales movimientos sociales y expresiones culturales efímeras. Es cada vez más habitual que la gente no organice su significado en torno a lo que hace, sino por lo que es o cree ser. Mientras que, por otra parte, las redes globales de intercambios instrumentales conectan o desconectan de forma selectiva individuos, grupos, regiones o incluso países según su importancia para cumplir las metas procesadas en la red, en una corriente incesante de decisiones estratégicas. De ello se sigue una división fundamental entre el instrumentalismo abstracto y universal, y las identidades particularistas de raíces históricas. Nuestras sociedades se estructuran cada vez más en tomo a una posición bipolar entre la red y el yo.

      En esta condición de esquizofrenia estructural entre función y significado, las pautas de comunicación social cada vez se someten a una tensión mayor. Y cuando la comunicación se, rompe, cuando deja de existir, ni siquiera en forma de comunicación conflictiva (como sería el caso en las luchas sociales o la oposición política), los grupos sociales y los individuos se, alienan unos de otros y ven al otro como un extraño, y al final como una amenaza. En este proceso la fragmentación social: se extiende, ya que las identidades se vuelven más específicas y aumenta la dificultad de compartirlas. La sociedad informacional, en su manifestación global, es también el mundo de Aum Shinrikyo, de la American Militia, de las ambiciones teocráticas islámicas/cristianas y del genocidio recíproco de hutus/tutsis.

      Confundidos por la escala y el alcance del cambio histórico, la cultura y el pensamiento de nuestro tiempo abrazan con frecuencia un nuevo milenarismo. Los profetas de la tecnología predican una nueva era, extrapolando a las tendencias y organizaciones sociales la lógica apenas comprendida de los ordenadores y el ADN. La cultura y la teoría posmodernas se recrean en celebrar el fin de la historia y, en cierta medida, el fin de -la razón, rindiendo nuestra capacidad de comprender y hallar sentido, incluso al disparate. La asunción implícita es la aceptación de la plena individualización de la conducta y de la impotencia de la sociedad sobre su destino.

      El proyecto que informa este libro nada contra estas corrientes de destrucción y se opone a varias formas de nihilismo intelectual, de escepticismo social y de cinismo político. Creo en la racionalidad y en la posibilidad de apelar a la razón, sin convertirla en diosa. Creo en las posibilidades de la acción social significativa y en la política transformadora, sin que nos veamos necesariamente arrastrados hacia los rápidos mortales de las utopías absolutas. Creo en el poder liberador de la identidad, sin aceptar la necesidad de su individualización o su captura por el fundamentalismo. Y propongo la hipótesis de que todas las tendencias de cambio que constituyen nuestro nuevo y confuso mundo están emparentadas y que podemos sacar sentido a su interrelación. Y, sí, creo, a pesar de una larga tradición de errores intelectuales a veces trágicos, que observar, analizar y teorizar es un modo de ayudar a construir un mundo diferente y mejor. No proporcionando las respuestas, que serán específicas para cada sociedad y las encontrarán por sí mismos los actores sociales, sino planteando algunas preguntas relevantes. Me gustaría que este libro fuese una modesta contribución a un esfuerzo analítico, necesariamente colectivo, que ya se está gestando desde muchos horizontes, con el propósito de comprender nuestro nuevo mundo sobre la base de los datos disponibles y de una teoría exploratoria.

      Para recorrer los pasos preliminares en esa dirección, debemos tomar en serio la tecnología, utilizándola como punto de partida de esta indagación; hemos de situar este proceso de cambio tecnológico revolucionario en el contexto social donde tiene lugar y que le da forma; y debemos tener presente que la búsqueda de identidad es un cambio tan poderoso como la transformación tecnoeconómica en el curso de la nueva historia. Luego, tras haber enunciado el proyecto de este libro, partiremos en nuestro viaje intelectual, por un itinerario que nos llevará a numerosos ámbitos y cruzará diversas culturas y contextos institucionales, ya que la comprensión de una transformación global requiere una perspectiva tan global como sea posible, dentro de los límites obvios de la experiencia y el conocimiento de este autor.

      TECNOLOGIA, SOCIEDAD Y CAMBIO HISTORICO

      La revolución de la tecnología de la información, debido a su capacidad de penetración en todo el ámbito de la actividad humana, será mi punto de entrada para analizar la complejidad de la nueva economía, sociedad y cultura en formación. Esta elección metodológica no implica que las nuevas formas y procesos sociales surjan como consecuencia del cambio tecnológico. Por supuesto, la tecnología no determina la sociedad . Tampoco la sociedad dicta el curso del cambio tecnológico, ya que muchos factores, incluidos la invención e iniciativas personales, intervienen en el proceso del descubrimiento científico, la innovación tecnológica y las aplicaciones sociales, de modo que el resultado final depende de un complejo modelo de interacción . En efecto, el dilema del determinismo tecnológico probablemente es un falso problema , puesto que tecnología es sociedad y ésta no puede ser comprendida o representada sin sus herramientas técnicas .

      Así, cuando en la década de 1970 se constituyó un nuevo paradigma tecnológico organizado en torno a la tecnología de la información, sobre todo en los Estados Unidos (véase el capítulo 1), fue un segmento específico de su sociedad, en interacción con la economía global y la geopolítica mundial, el que materializó un modo nuevo de producir, comunicar, gestionar y vivir, Es probable que el hecho de que este paradigma naciera en los Estados Unidos, y en buena medida en California y en la década de los setenta, tuviera consecuencias considerables en cuanto a las formas y evolución de las nuevas tecnologías de la información. Por ejemplo, a pesar del papel decisivo de la financiación y los mercados militares en el fomento de los primeros estadios de la industria electrónica durante el periodo comprendido entre las décadas de 1940 y 1960, cabe relacionar de algún modo el florecimiento tecnológico que tuvo lugar a comienzos de la década de los setenta con la cultura de la libertad, la innovación tecnológica y el espíritu emprendedor que resultaron de la cultura de los campus estadounidenses de la década de 1960.

      No tanto en cuanto a su política, ya que Silicon Valley era, y es, un sólido bastión del voto conservador y la mayoría de los innovadores fueron metapolíticos, sino en cuanto a los valores sociales de ruptura con las pautas de conducta establecidas, tanto en la sociedad en general como en el mundo empresarial. El énfasis concedido a los instrumentos personalizados, la interactividad y la interconexión, y la búsqueda incesante de nuevos avances tecnológicos, aun cuando en apariencia no tenían mucho sentido comercial, estaban claramente en discontinuidad con la tradición precavida del mundo empresarial. La revolución de la tecnología de la información, de forma medio consciente , difundió en la cultura material de nuestras sociedades el espíritu libertario que floreció en los movimientos de la década de los sesenta. No obstante, tan pronto como se difundieron las nuevas tecnologías de la información y se las apropiaron diferentes países, distintas culturas, diversas organizaciones y metas heterogéneas, explotaron en toda clase de aplicaciones y usos, que retroalimentaron la innovación tecnológica, acelerando la velocidad y ampliando el alcance del cambio tecnológico, y diversificando sus fuentes . Un ejemplo ayudará a comprender la importancia de las consecuencias sociales inesperadas de la tecnología.

      Como es sabido, Internet se originó en un audaz plan ideado en la década de los sesenta por los guerreros tecnológicos del Servicio de Proyectos de Investigación Avanzada del Departamento de Defensa estadounidense (Advanced Research Projects Agency, el mítico DARPA), para evitar la toma o destrucción soviética de las comunicaciones estadounidenses en caso de guerra nuclear. En cierta medida, fue el equivalente electrónico de las tácticas maoístas de dispersión de las fuerzas de guerrilla en torno a un vasto territorio para oponerse al poder de un enemigo con versatilidad y conocimiento del terreno. El resultado fue una arquitectura de red que, como querían sus inventores, no podía ser controlada desde ningún centro, compuesta por miles de redes informáticas autónomas que tienen modos innumerables de conectarse, sorteando las barreras electrónicas.

      Arpanet, la red establecida por el Departamento de Defensa estadounidense, acabó convirtiéndose en la base de una red de comunicación global y horizontal de miles de redes (desde luego, limitada a una elite informática instruida de cerca de 20 millones de usuarios a mediados de la década de 1990, pero cuyo crecimiento es exponencial), de la que se han apropiado individuos y grupos de todo el mundo para toda clase de propósitos, bastante alejados de las preocupaciones de una guerra fría extinta. En efecto, fue vía Internet como el Subcomandante Marcos, jefe de los zapatistas chiapanecos, se comunicó con el mundo y con los medios desde las profundidades de la selva Lacandona durante su retirada en febrero de 1995.

      No obstante, si bien la sociedad no determina la tecnología, sí puede sofocar su desarrollo, sobre todo por medio del estado. 0, de forma alternativa y sobre todo mediante la intervención estatal, puede embarcarse en un proceso acelerado de modernización tecnológica, capaz de cambiar el destino de las economías, la potencia militar y el bienestar social en unos cuantos años. En efecto, la capacidad o falta de capacidad de las sociedades para dominar la tecnología, y en particular las que son estratégicamente decisivas en cada periodo histórico, define en buena medida su destino, hasta el punto de que podemos decir que aunque por sí misma no determina la evolución histórica y el cambio social, la tecnología (o su carencia) plasma la capacidad de las sociedades para transformarse, así como los usos a los que esas sociedades, siempre en un proceso conflictivo, deciden dedicar su potencial tecnológico .

      Así, hacia 1400, cuando el Renacimiento europeo estaba plantando las semillas intelectuales del cambio tecnológico que dominaría el mundo tres siglos después, China era la civilización tecnológica más avanzada de todas, según Mokyr . Los inventos clave se habían desarrollado siglos antes, incluso un milenio y medio antes, como es el caso de los altos hornos que permitieron el fundido de hierro ya en el año 200 a.C. Además, Su Sung inventó el reloj de agua en 1086 d.C., sobrepasando la precisión de medida de los relojes mecánicos europeos de la misma fecha. El arado de hierro fue introducido en el siglo VI y adaptado al cultivo de los campos de arroz encharcados dos siglos después. En textiles, el torno de hilar manual apareció al mismo tiempo que en Occidente, en el siglo XIII, pero avanzó mucho más de prisa en China debido a la existencia de una antigua tradición de equipos de tejer complejos: los telares de arrastre para tejer seda ya se utilizaban en tiempos de las dinastías Han.

      La adopción de la energía hidráulica fue paralela a la de Europa: en el siglo VIII los chinos ya utilizaban martinetes de fragua hidráulicos y en 1280 existía una amplia difusión de la rueda hidráulica vertical. El viaje oceánico fue más fácil para las embarcaciones chinas desde una fecha anterior que para las europeas: inventaron el compás en torno a 960 d.C. y sus juncos ya eran los barcos más avanzados del mundo a finales del siglo XIV, permitiendo largos viajes marítimos. En el ámbito militar, los chinos, además de inventar la pólvora, desarrollaron una industria química capaz de proporcionar potentes explosivos, y sus ejércitos utilizaron la ballesta y la catapulta siglos antes que Europa. En medicina, técnicas como la acupuntura obtenían resultados extraordinarios que sólo recientemente han logrado un reconocimiento universal.

      Y, por supuesto, la primera revolución del procesamiento de la información fue chino: el papel y la imprenta fueron inventos suyos. El papel se introdujo en China 1.000 años antes que en Occidente y la imprenta es probable que comenzara a finales del siglo VII. Como Ojones escribe: «China estuvo a un ápice de la industrialización en el siglo XIV» . Que no llegase a industrializarse cambió la historia del mundo. Cuando en 1842 las guerras del opio condujeron a las imposiciones coloniales británicas, China se dio cuenta demasiado tarde de que el aislamiento no podía proteger al Imperio Medio de las consecuencias de su inferioridad tecnológica. Desde entonces tardó más de un siglo en comenzar a recuperarse de una desviación tan catastrófica en su trayectoria histórica.

      Las explicaciones de un curso histórico tan inusitado son numerosas y polémicas. No hay lugar en este prólogo para entrar en la complejidad del debate, pero, de acuerdo con la investigación y el análisis de historiadores como Needham , Qian , Jones , y Mokyr , es posible sugerir una interpretación que ayude a comprender, en términos generales, la interacción entre sociedad, historia y tecnología. En efecto, como señala Mokyr, la mayoría de las hipótesis sobre las diferencias culturales (incluso aquellas sin matices racistas implícitos) fracasan en explicar no las diferencias entre China y Europa, sino entre la China de 1300 y la de 1800. ¿Por qué una cultura y un imperio que habían sido los líderes tecnológicos del mundo durante miles de años cayeron de repente en el estancamiento, en el momento preciso en que Europa se embarcaba en la era de los descubrimientos y luego en la revolución industrial?

      Needham ha propuesto que la cultura china estaba más inclinada que los valores occidentales a mantener una relación armoniosa entre el hombre y la naturaleza, algo que podía ponerse en peligro por la rápida innovación tecnológica. Además, se opone a los criterios occidentales utilizados para medir el desarrollo tecnológico. Sin embargo, este énfasis cultural sobre un planteamiento holístico del desarrollo no había impedido la innovación tecnológica durante milenios, ni detenido el deterioro ecológico como resultado de las obras de irrigación en el sur de China, cuando la producción agrícola escalonada llevó a la agresión de la naturaleza para alimentar a una población creciente. De hecho, Wen-yuan Qian, en su influyente libro, critica el entusiasmo algo excesivo de Needham por las proezas de la tecnología tradicional china, pese a su admiración por el monumental trabajo de toda una vida. Qian sugiere una vinculación más estrecha entre el desarrollo de la ciencia china y las características de su civilización, dominada por la dinámica del Estado. Mokyr también considera que el Estado es el factor clave para explicar el retraso tecnológico chino en los tiempos modernos. Cabe proponer una explicación en tres pasos: durante siglos, la innovación tecnológica estuvo sobre todo en manos del Estado; a partir de 1400 el Estado chino, bajo las dinastías

      Ming y Qing, perdió interés en ella; y, en parte debido a su dedicación a servir al Estado, las elites culturales y sociales se centraron en las artes, las humanidades y la promoción personal con respecto a la burocracia imperial. De este modo, lo que parece ser crucial es el papel del Estado y el cambio de orientación de su política. ¿Por qué un Estado que había sido el mayor ingeniero hidráulico de la historia y había establecido un sistema de extensión agrícola para mejorar la productividad desde el periodo Han de repente se inhibió de la innovación tecnológica e incluso prohibió la exploración geográfica, abandonando la construcción de grandes barcos en 1430? La respuesta obvia es que no era el mismo Estado, no sólo debido a que se trataba de dinastías diferentes, sino porque la clase burocrática se había atrincherado en la administración tras un periodo más largo de lo habitual de dominio incontestado.

      Según Mokyr, parece que el factor determinante del conservadurismo tecnológico fue el miedo de los gobernantes a los posibles impactos del cambio tecnológico sobre la estabilidad social. Numerosas fuerzas se opusieron a la difusión de la tecnología en China, como en otras sociedades, en particular los gremios urbanos. A los burócratas, contentos con el orden establecido, les preocupaba la posibilidad de que se desataran conflictos sociales que pudieran aglutinarse con otras fuentes de oposición latentes en una sociedad mantenida bajo control durante varios siglos. Hasta los dos déspotas ilustrados manchús del siglo XVIII, K’ang Chi y Ch’ien Lung, centraron sus esfuerzos en la pacificación y el orden, en lugar de desencadenar un nuevo desarrollo.

      A la inversa, la exploración y los contactos con los extranjeros más allá del comercio controlado y la adquisición de armas, fueron considerados, en el mejor de los casos, innecesarios y, en el peor, amenazantes, debido a la incertidumbre que implicaban. Un Estado burocrático sin incentivo exterior y con desincentivadores internos para aplicarse a la modernización tecnológica optó por la más prudente neutralidad, con el resultado de detener la trayectoria tecnológica que China había venido siguiendo durante siglos, si no milenios, precisamente bajo su guía. La exposición de los factores subyacentes en la dinámica del Estado chino bajo las dinastías Ming y Qing se encuentra sin duda más allá del alcance de este libro.

      Lo que interesa a nuestro propósito de investigación son dos enseñanzas de esta experiencia fundamental de desarrollo tecnológico interrumpido: por una parte, el Estado puede ser, y lo ha sido en la historia, en China y otros lugares, una fuerza dirigente de innovación tecnológica; por otra, precisamente debido a ello, cuando cambia su interés por el desarrollo tecnológico, o se vuelve incapaz de llevarlo a cabo en condiciones nuevas, el modelo estatista de innovación conduce al estancamiento debido a la esterilización de la energía innovadora autónoma de la sociedad para crear y aplicar la tecnología. El hecho de que años después el Estado chino pudiera construir una nueva y avanzada base tecnológica en tecnología nuclear, misiles, lanzamiento de satélites y electrónica demuestra una vez más la vacuidad de una interpretación predominantemente cultural del desarrollo y retraso tecnológicos: la misma cultura puede inducir trayectorias tecnológicas muy diferentes según el modelo de relación entre Estado y sociedad. Sin embargo, la dependencia exclusiva del primero tiene un precio, y para China fue el del retraso, la hambruna, las epidemias, el dominio colonial y la guerra civil hasta al menos mediados del siglo XX.

      Puede contarse una historia bastante similar, y se hará en este libro (véase el volumen III), sobre la incapacidad del estatismo soviético para dominar la revolución de la tecnología de la información, con lo que ahogó su capacidad productiva y socavó su poderío militar. No obstante, no debemos saltar a la conclusión ideológica de que toda intervención estatal es contraproducente para el desarrollo tecnológico, abandonándonos a una reverencia ahistórica del espíritu emprendedor individual sin cortapisas. Japón es, por supuesto, el ejemplo contrario, tanto para la experiencia histórica china como para la falta de capacidad del estado soviético para adaptarse a la revolución de la tecnología de la información iniciada en los Estados Unidos.

      Japón pasó un periodo de aislamiento histórico, incluso más profundo que China, bajo el shogunado Tokugawa (establecido en 1603), entre 1636 y 1853, precisamente durante el periodo crítico de la formación del sistema industrial en el hemisferio occidental. Así, mientras que a comienzos del siglo XVII los mercaderes japoneses comerciaban por todo el este y sudeste asiáticos, utilizando modernas embarcaciones de hasta 700 toneladas, en 1635 se prohibió la construcción de barcos de más de 50 toneladas y todos los puertos japoneses excepto Nagasaki fueron cerrados a los extranjeros, mientras que el comercio se restringía a China, Corea y Holanda . El aislamiento tecnológico no fue total durante estos dos siglos y la innovación endógena permitió a Japón seguir con un cambio incremental a un ritmo más rápido que China . No obstante, debido a que el nivel tecnológico japonés era inferior al chino, a mediados del siglo XIX los kurobune (barcos negros) del comodoro Perry pudieron imponer el comercio y las relaciones diplomáticas a un país muy rezagado de la tecnología occidental.

      Sin embargo, tan pronto como la Ishin Meiji (Restauración Meiji) de 1868 creó las condiciones políticas para una modernización decisiva conducida por el Estado . Japón progresó en tecnología avanzada a pasos agigantados en un lapso de tiempo muy corto . Sólo como ejemplo significativo debido a su importancia estratégica actual, recordemos brevemente el desarrollo extraordinario de la ingeniería eléctrica y sus aplicaciones a la comunicación en el último cuarto del siglo XIX . En efecto, el primer departamento independiente de ingeniería eléctrica en el mundo se estableció en 1873 en la recién fundada Universidad Imperial de Ingeniería de Tokio, bajo la dirección de su decano, Henry Dyer, un ingeniero mecánico escocés. Entre 1887 y 1892, un sobresaliente académico de la ingeniería eléctrica, el profesor británico William Ayrton. fue invitado para dar clase en la universidad y desempeñó un papel decisivo en la diseminación del conocimiento en una nueva generación de ingenieros japoneses, de tal modo que a finales del siglo la Oficina de Telégrafos ya fue capaz de reemplazar a los extranjeros en todos sus departamentos técnicos. Se buscó la transferencia de tecnología de Occidente mediante diversos mecanismos.

      En 1873, el taller de maquinaria de la Oficina de Telégrafos envió a un relojero japonés, Tanaka Seisuke, a la exposición internacional de máquinas celebrada en Viena para obtener información sobre éstas. Unos diez años más tarde, todas las máquinas de la Oficina estaban hechas en Japón. Basándose en esta tecnología, Tanaka Daikichi fundó en 1882 una fábrica de electricidad, Shibaura, que, tras su adquisición por Mitsui, prosiguió hasta convertirse en Toshiba. Se enviaron ingenieros a Europa y los Estados Unidos, y se permitió a Western Electric producir y vender en Japón en 1899, en una empresa conjunta con industriales japoneses: el nombre de la compañía fue NEC. Sobre esa base tecnológica, Japón entró a toda velocidad en la era de la electricidad y las comunicaciones antes de 1914: para esa fecha, la producción de energía total había alcanzado 1.555.000 kilovatios a la hora y 3.000 oficinas de teléfonos transmitían mil millones de mensajes al año. Resulta en efecto simbólico que el regalo del comodoro Perry al Shogun en 1857 fuera un juego de telégrafos estadounidenses, hasta entonces nunca vistos en Japón: la primera línea de telégrafos se tendió en 1869 y diez años después Japón estaba enlazado con todo el mundo mediante una red de información transcontinental, vía Siberia, operada por la Great Northern Telegraph Co., gestionada de forma conjunta por ingenieros occidentales y japoneses, y que transmitía tanto en inglés como en japonés.

      El relato del modo cómo Japón se convirtió en un importante actor mundial en las industrias de las tecnologías de la información en el último cuarto del siglo XX es ahora del conocimiento público, por lo que puede darse por supuesto en nuestra exposición . Lo que resulta relevante para las ideas aquí presentadas es que sucedió al mismo tiempo que una superpotencia industrial y científica, la Unión Soviética, fracasaba en esta transición tecnológica fundamental. Es obvio, como muestran los recordatorios precedentes, que el desarrollo tecnológico japonés desde la década de 1960 no sucedió en un vacío histórico, sino que se basó en décadas de antigua tradición de excelencia en ingeniería. No obstante, lo que importa para el propósito de este análisis es resaltar qué resultados tan llamativamente diferentes tuvo la intervención estatal (y la falta de intervención) en los casos de China y la Unión Soviética comparados con Japón tanto en el periodo Meiji como en el posterior a la Segunda Guerra Mundial.

      Las características del Estado japonés que se encuentran en la base de ambos procesos de modernización y desarrollo son bien conocidas, tanto en lo que se refiere a la Ishin Meiji como al Estado desarrollista contemporáneo , y su presentación nos alejaría demasiado del núcleo de estas reflexiones preliminares. Lo que debemos retener para la comprensión de la relación existente entre tecnología y sociedad es que el papel del Estado, ya sea deteniendo, desatando o dirigiendo la innovación tecnológica, es un factor decisivo en el proceso general, ya que expresa y organiza las fuerzas sociales y culturales que dominan en un espacio y tiempo dados. En buena medida, la tecnología expresa la capacidad de una sociedad para propulsarse hasta el dominio tecnológico mediante las instituciones de la sociedad, incluido el Estado. El proceso histórico mediante el cual tiene lugar ese desarrollo de fuerzas productivas marca las características de la tecnología y su entrelazamiento con las relaciones sociales.

      Ello no es diferente en el caso de la revolución tecnológica actual. Se origino y difundió, no por accidente, en un periodo histórico de reestructuración global del capitalismo, para el que fue una herramienta esencial. Así, la nueva sociedad que surge de ese proceso de cambio es tanto capitalista como informacional, aunque presenta una variación considerable en diferentes países, según su historia, cultura, instituciones y su relación específica con el capitalismo global y la tecnología de la información.

      INFORMACIONALISMO, INDUSTRIALISMO, CAPITALISMO Y ESTATISMO: MODOS DE DESARROLLO Y MODOS DE PRODUCCION

      La revolución de la tecnología de la información ha sido útil para llevar a cabo un proceso fundamental de reestructuración del sistema capitalista a partir de la década de los ochenta. En el proceso, esta revolución tecnológica fue remodelada en su desarrollo y manifestaciones por la lógica y los intereses del capitalismo avanzado, sin que pueda reducirse a la simple expresión de tales intereses. El sistema alternativo de organización social presente en nuestro periodo histórico, el estatismo, también trató de redefinir los medios de lograr sus metas estructurales mientras preservaba su esencia: ése es el significado de la reestructuración (o perestroika en ruso). No obstante, el estatismo soviético fracasó en su intento, hasta el punto de derrumbar todo el sistema, en buena parte debido a su incapacidad para asimilar y utilizar los principios del informacionalismo encarnados en las nuevas tecnologías de la información, como sostendré más adelante basándome en un análisis empírico (véase volumen III).

      El estatismo chino pareció tener éxito al pasar al capitalismo dirigido por el Estado y la integración en redes económicas globales, acercándose en realidad más al modelo de Estado desarrollista del capitalismo asiático oriental que al «socialismo con características chinas» de la ideología oficial , como también trataré de exponer en el volumen III. Sin embargo, es muy probable que el proceso de transformación estructural en China sufra importantes conflictos políticos y cambio estructural durante los años próximos. El derrumbamiento del estatismo (con raras excepciones, por ejemplo, Vietnam, Corea del Norte, Cuba, que no obstante están en proceso de enlazarse con el capitalismo global) ha establecido una estrecha relación entre el nuevo sistema capitalista global definido por su perestroika relativamente lograda y el surgimiento del informacionalismo como la nueva base tecnológica material de la actividad tecnológica y la organización social. No obstante, ambos procesos (reestructuración capitalista, surgimiento del informacionalismo) son distintos y su interacción sólo puede comprenderse si separamos su análisis. En este punto de m¡ presentación introductoria de las idées fortes del libro, parece necesario proponer algunas distinciones y definiciones teóricas sobre capitalismo, estatismo, industrialismo e informacionalismo.

      Es una tradición de mucho arraigo en las teorías del postindustrialismo y el informacionalismo, que comenzó con las obras clásicas de Alain Touraine y Daniel Bell , situar la distinción entre preindustrialismo, industrialismo e informacionalismo (o postindustrialismo) en un eje diferente que el que opone capitalismo y estatismo (o colectivismo, en términos de Bell). Mientras cabe caracterizar a las sociedades a lo largo de los dos ejes (de tal modo que tenemos estatismo industrial, capitalismo industrial y demás), es esencial para la comprensión de la dinámica social mantener la distancia analítica y la interrelación empírica de los modos de producción (capitalismo, estatismo) y los modos de desarrollo (industrialismo, informacionalismo). Para arraigar estas distinciones en una base teórica que informará los análisis específicos presentados en este libro, resulta inevitable introducir al lector, durante unos cuantos párrafos, en los dominios algo arcanos de la teoría sociológica.

      Este libro estudia el surgimiento de una nueva estructura social, manifestada bajo distintas formas, según la diversidad de culturas e instituciones de todo el planeta. Esta nueva estructura social está asociada con el surgimiento de un nuevo modo de desarrollo, el informacionalismo, definido históricamente por la reestructuración del modo capitalista de producción hacia finales del siglo XX.

      La perspectiva teórica que sustenta este planteamiento postula que las sociedades están organizadas en torno a proceso humanos estructurados por relaciones de producción, experiencia y poder determinadas históricamente. La producción es la acción de la humanidad sobre la materia (naturaleza) para apropiársela y transformarla en su beneficio mediante la obtención de un producto, el consumo (desigual) de parte de él y la acumulación del excedente para la inversión, según una variedad de metas determinadas por la sociedad. La experiencia es la acción de los sujetos humanos sobre sí mismos, determinada por la interacción de sus identidades biológicas y culturales y en relación con su entorno social y natural. Se construye en torno a la búsqueda infinita de la satisfacción de las necesidades y los deseos humanos. El poder es la relación entre los sujetos humanos que, basándose en la producción y la experiencia, impone el deseo de algunos sujetos sobre los otros mediante el uso potencial o real de la violencia, física o simbólica. Las instituciones de la sociedad se han erigido para reforzar las relaciones de poder existentes en cada periodo histórico, incluidos los controles, límites y contratos sociales logrados en las luchas por el poder.

      La producción se organiza en relaciones de clase que definen el proceso mediante el cual algunos sujetos humanos, basándose en su posición en el proceso de producción, deciden el reparto y el uso del producto en lo referente al consumo y la inversión. La experiencia se estructura en torno a la relación de género/sexo, organizada en la historia en torno a la familia y caracterizada hasta el momento por el dominio de los hombres sobre las mujeres. Las relaciones familiares y la sexualidad estructuran la personalidad y formulan la interacción simbólica.

      El poder se fundamenta en el Estado y su monopolio institucionalizado de la violencia, aunque lo que Foucault etiqueta como microfísica del poder, encarnada en instituciones y organizaciones, se difunde por toda la sociedad, de los lugares de trabajo a los hospitales, encerrando a los sujetos en una apretada estructura de deberes formales y agresiones informales.

      La comunicación simbólica entre los humanos, y la relación entre éstos y la naturaleza, basándose en la producción (con su complemento, el consumo), la experiencia y el poder, cristaliza durante la historia en territorios específicos, con lo que genera culturas e identidades colectivas.

      La producción es un proceso social complejo debido a que cada uno de sus elementos se diferencia internamente. Así pues, la humanidad como productor colectivo incluye tanto el trabajo como a los organizadores de la producción, y el trabajo está muy diferenciado y estratificado según el papel de cada trabajador en el proceso de producción. La materia incluye la naturaleza, la naturaleza modificada por los humanos, la naturaleza producida por los humanos y la naturaleza humana misma, forzándonos la evolución histórica a separarnos de la clásica distinción entre humanidad y naturaleza, ya que milenios de acción humana han incorporado el entorno natural a la sociedad y nos ha hecho, material y simbólicamente, una parte inseparable de él. La relación entre trabajo y materia en el proceso de trabajo supone el uso de los medios de producción para actuar sobre la materia basándose en la energía, el conocimiento y la información. La tecnología es la forma específica de tal relación.

      El producto del proceso de producción lo utiliza la sociedad bajo dos formas: consumo y excedente. Las estructuras sociales interactúan con los procesos de producción mediante la determinación de las reglas para la apropiación, distribución y usos del excedente. Estas reglas constituyen modos de producción y estos modos definen las relaciones sociales de producción, determinando la existencia de clases sociales que se constituyen como tales mediante su práctica histórica. El principio estructural en virtud del cual el excedente es apropiado y controlado caracteriza un modo de producción. En esencia, en el siglo XX hemos vivido con dos modos predominantes de producción: capitalismo y estatismo.

      En el capitalismo, la separación entre productores y sus medios de producción, la conversión del trabajo en un bien y la propiedad privada de los medios de producción como base del control del capital (excedente convertido en un bien) determinan el principio básico de la apropiación y distribución del excedente por los capitalistas, aunque quién es (son) la(s) clase(s) capitalista(s) es un tema de investigación social en cada contexto histórico y no una categoría abstracta. En el estatismo, el control del excedente es externo a la esfera económica: se encuentra en las manos de quienes ostentan el poder en el Estado, llamémosles apparatchiki o ling-dao. El capitalismo se orienta hacia la maximización del beneficio, es decir, hacia el aumento de la cantidad de excedente apropiado por el capital en virtud del control privado de los medios de producción y circulación. El estatismo se orienta (¿orientaba?) a la maximización del poder, es decir, hacia el aumento de la capacidad militar e ideológica del aparato político para imponer sus metas a un número mayor de sujetos y a niveles más profundos de su conciencia.

      Las relaciones sociales de producción y, por tanto, el modo de producción, determinan la apropiación y usos del excedente. Una cuestión distinta pero fundamental es la cuantía de ese excedente, determinada por la productividad de un proceso de producción específico, esto es, por la relación del valor de cada unidad de producto (output) con el valor de cada unidad de insumo (input). Los grados de productividad dependen de la relación entre mano de obra y materia, como una función del empleo de los medios de producción por la aplicación de la energía y el conocimiento. Este proceso se caracteriza por las relaciones técnicas de producción y define los modos de desarrollo. Así pues, los modos de desarrollo son los dispositivos tecnológicos mediante los cuales el trabajo actúa sobre la materia para generar el producto, determinando en definitiva la cuantía y calidad del excedente.

      Cada modo de desarrollo se define por el elemento que es fundamental para fomentar la productividad en el proceso de producción. Así, en el modo de desarrollo agrario, la fuente del aumento del excedente es el resultado del incremento cuantitativo de mano de obra y recursos naturales (sobre todo tierra) en el proceso de producción, así como de la dotación natural de esos recursos. En el modo de producción industrial, la principal fuente de productividad es la introducción de nuevas fuentes de energía y la capacidad de descentralizar su uso durante la producción y los procesos de circulación. En el nuevo modo de desarrollo informacional, la fuente de la productividad estriba en la tecnología de la generación del conocimiento, el procesamiento de la información y la comunicación de símbolos.

      Sin duda, el conocimiento y la información son elementos decisivos en todos los modos de desarrollo, ya que el proceso de producción siempre se basa sobre cierto grado de conocimiento y en el procesamiento de la información . Sin embargo, lo que es específico del modo de desarrollo informacional es la acción del conocimiento sobre sí mismo como principal fuente de productividad (véase el capítulo 2). El procesamiento de la información se centra en la superación de la tecnología de este procesamiento como fuente de productividad, en un círculo de interacción de las fuentes del conocimiento de la tecnología y la aplicación de ésta para mejorar la generación de conocimiento y el procesamiento de la información: por ello, denomino informacional a este nuevo modo de desarrollo, constituido por el surgimiento de un nuevo paradigma tecnológico basado en la tecnología de la información (véase capítulo 1).

      Cada modo de desarrollo posee asimismo un principio de actuación estructuralmente determinado, a cuyo alrededor se organizan los procesos tecnológicos: el industrialismo se orienta hacia el crecimiento económico, esto es, hacia la maximización del producto; el informacionalismo se orienta hacia el desarrollo tecnológico, es decir, hacia la acumulación de conocimiento y hacia grados más elevados de complejidad en el procesamiento de la información. Si bien grados más elevados de conocimiento suelen dar como resultado grados más elevados de producto por unidad de insumo, la búsqueda de conocimiento e información es lo que caracteriza a la función de la producción tecnológica en el informacionalismo.

      Aunque la tecnología y las relaciones de producción técnicas se organizan en paradigmas originados en las esferas dominantes de la sociedad (por ejemplo, el proceso de producción, el complejo industrial militar), se difunden por todo el conjunto de las relaciones y estructuras sociales y, de este modo, penetran en el poder y la experiencia, y los modifican . Así pues, los modos de desarrollo conforman todo el ámbito de la conducta social, incluida por supuesto la comunicación simbólica. Debido a que el informacionalismo se basa en la tecnología del conocimiento y la información, en el modo de desarrollo informacional existe una conexión especialmente estrecha entre cultura y fuerzas productivas, entre espíritu y materia. De ello se deduce que debemos esperar el surgimiento histórico de nuevas formas de interacción, control y cambio sociales.

      Informacionalismo y perestroika capitalista

      Pasando de las categorías teóricas al cambio histórico, lo que verdaderamente importa de los procesos y formas sociales que constituyen el cuerpo vivo de las sociedades es la interacción real de los modos de producción y los modos de desarrollo, establecidos y combatidos por los actores sociales de maneras impredecibles dentro de la estructura restrictiva de la historia pasada y las condiciones actuales de desarrollo tecnológico y económico. Así, el mundo y las sociedades habrían sido muy diferentes si Gorbachov hubiera logrado su propia perestroika, una meta política difícil, pero no fuera de su alcance. 0 si el Pacífico asiático no hubiera sido capaz de mezclar la forma tradicional de interconexión comercial de su organización económica con las herramientas proporcionadas por la tecnología de la información. No obstante, el factor histórico más decisivo para acelerar, canalizar y moldear el paradigma de la tecnología de la información e inducir sus formas sociales asociadas fue/es el proceso de reestructuración capitalista emprendido desde la década de 1980, así que resulta adecuado caracterizar al nuevo sistema tecnoeconómico de capitalismo informacional.

      El modelo keynesiano de crecimiento capitalista que originó una prosperidad económica y una estabilidad social sin precedentes para la mayoría de las economías de mercado durante casi tres décadas desde la Segunda Guerra Mundial, alcanzó el techo de sus limitaciones inherentes a comienzos de la década de 1970 y sus crisis se manifestaron en forma de una inflación galopante . Cuando los aumentos del precio del petróleo de 1974 y 1979 amenazaron con situar la inflación en una espiral ascendente incontrolada, los gobiernos y las empresas iniciaron una reestructuración en un proceso pragmático de tanteo que aún se está gestando a mediados de la década de 1990, poniendo un esfuerzo más decisivo en la desregulación, la privatización y el desmantelamiento del contrato social entre el capital y la mano de obra, en el que se basaba la estabilidad del modelo de crecimiento previo.

      En resumen, una serie de reformas, tanto en las instituciones como en la gestión de las empresas, encaminadas a conseguir cuatro metas principales: profundizar en la lógica capitalista de búsqueda de beneficios en las relaciones capital-trabajo; intensificar la productividad del trabajo y el capital; globalizar la producción, circulación y mercados, aprovechando la oportunidad de condiciones más ventajosas para obtener beneficios en todas partes; y conseguir el apoyo estatal para el aumento de la productividad y competitividad de las economías nacionales, a menudo en detrimento de la protección social y el interés público. La innovación tecnológica y el cambio organizativo, centrados en la flexibilidad y la adaptabilidad, fueron absolutamente cruciales para determinar la velocidad y la eficacia de la reestructuración. Cabe sostener que, sin la nueva tecnología de la información, el capitalismo global hubiera sido una realidad mucho más limitada, la gestión flexible se habría reducido a recortes de mano de obra y la nueva ronda de gastos en bienes de capital y nuevos productos para el consumidor no habría sido suficiente para compensar la reducción del gasto público. Así pues, el informacionalismo está ligado a la expansión y el rejuvenecimiento del capitalismo, al igual que el industrialismo estuvo vinculado a su constitución como modo de producción.

      Sin duda, el proceso de reestructuración tuvo diferentes manifestaciones según las zonas y sociedades del mundo, como investigaremos brevemente en el capítulo 2: fue desviado de su lógica fundamental por el «keynesianismo militar» del gobierno de Reagan, creando en realidad aún más dificultades a la economía estadounidense al final de la euforia estimulada de forma artificial; se vio algo limitado en Europa occidental debido a la resistencia de la sociedad al desmantelamiento del Estado de bienestar y a la flexibilidad unilateral del mercado laboral, con el resultado del aumento del desempleo en la Unión Europea; fue absorbido en Japón sin cambios llamativos, haciendo hincapié en la productividad y la competitividad basadas en la tecnología y la colaboración, y no en el incremento de la explotación, hasta que las presiones internacionales le obligaron a llevar al exterior la producción y ampliar el papel del mercado laboral secundario desprotegido; y sumergió en una importante recesión, en la década de los ochenta, a las economías de África (excepto a Sudáfrica y Botswana) y de América Latina (con la excepción de Chile y Colombia), cuando la política del Fondo Monetario Internacional recortó el suministro de dinero y redujo salarios e importaciones para homogeneizar las condiciones de la acumulación del capitalismo global en todo el mundo.

      La reestructuración se llevó a cabo en virtud de la derrota política de los sindicatos de trabajadores en los principales países capitalistas y de la aceptación de una disciplina económica común para los países comprendidos en la OCDE. Tal disciplina, aunque hecha respetar cuando era necesario por el Bundesbank, el Banco de la Reserva Federal estadounidense y el Fondo Monetario Internacional, se inscribía de hecho en la integración de los mercados financieros globales, que tuvo lugar a comienzos de la década de los ochenta utilizando las nuevas tecnologías de la información. En las condiciones de una integración financiera global, las políticas monetarias nacionales autónomas se volvieron literalmente inviables y, de este modo, se igualaron los parámetros económicos básicos de los procesos de reestructuración por todo el planeta.

      Aunque la reestructuración del capitalismo y la difusión del informacionalismo fueron procesos inseparables, a escala global, las sociedades actuaron/reaccionaron de forma diferente ante ellos, según la especificidad de su historia, cultura e instituciones. Así pues, sería hasta cierto punto impropio referirse a una Sociedad Informacional, que implicaría la homogeneidad de formas sociales en todas partes bajo el nuevo sistema. Ésta es obviamente una proposición insostenible, tanto desde un punto de vista empírico como teórico. No obstante, podríamos hablar de una Sociedad Informacional en el mismo sentido que los sociólogos se han venido refiriendo a la existencia de una Sociedad Industrial, caracterizada por rasgos fundamentales comunes de sus sistemas sociotécnicos, por ejemplo, en la formulación de Raymond Aron .

      Pero con dos precisiones importantes: por una parte, las sociedades informacionales, en su existencia actual, son capitalistas (a diferencia de las sociedades industriales, muchas de las cuales eran estatistas); por otra parte, debemos destacar su diversidad cultural e institucional. Así, la singularidad japonesa , o la diferencia española , no van a desaparecer en un proceso de indiferenciación cultural, marchando de nuevo hacia la modernización universal, esta vez medida por porcentajes de difusión informática. Tampoco se van a fundir China o Brasil en el crisol global del capitalismo informacional por continuar su camino de desarrollo actual de alta velocidad. Pero Japón, España, China, Brasil, así como los Estados Unidos, son, y lo serán mas en el futuro, sociedades informacionales, en el sentido de que los procesos centrales de generación del conocimiento, la productividad económica, el poder político/militar y los medios de comunicación ya han sido profundamente transformados por el paradigma informacional y están enlazados con redes globales de salud, poder y símbolos que funcionan según esa lógica.

      De este modo, todas las sociedades están afectadas por el capitalismo y el informacionalismo, y muchas de ellas (sin duda todas las principales) ya son informacionales , aunque de tipos diferentes, en escenarios distintos y con expresiones culturales/institucionales específicas. Una teoría sobre la sociedad informacional, como algo diferente de una economía global/informacional, siempre tendrá que estar atenta tanto a la especificidad histórica/cultural como a las similitudes estructurales relacionadas con un paradigma tecnoeconómico en buena medida compartido. En cuanto al contenido real de esta estructura social común que podría considerarse la esencia de la nueva sociedad informacional, me temo que soy incapaz de resumirlo en un párrafo: en efecto, la estructura y los procesos que caracterizan a las sociedades informacionales son el tema de que trata este libro.

      EL YO EN LA SOCIEDAD INFORMACIONAL

      Las nuevas tecnologías de la información están integrando al mundo en redes globales de instrumentalidad. La comunicación a través del ordenador engendra un vasto despliegue de comunidades virtuales. No obstante, la tendencia social y política característica de la década de 1990 es la construcción de la acción social y la política en torno a identidades primarias, ya estén adscritas o arraigadas en la historia y la geografía o sean de reciente construcción en una búsqueda de significado y espiritualidad. Los primeros pasos históricos de las sociedades informacionales parecen caracterizarse por la preeminencia de la identidad como principio organizativo. Entiendo por identidad el proceso mediante el cual un actor social se reconoce a sí mismo y construye el significado en virtud sobre todo de un atributo o conjunto de atributos culturales determinados, con la exclusión de una referencia más amplia a otras estructuras sociales.

      La afirmación de la identidad no significa necesariamente incapacidad para relacionarse con otras identidades (por ejemplo, las mujeres siguen relacionándose con los hombres) o abarcar toda la sociedad en esa identidad (por ejemplo, el fundamentalismo religioso aspira a convertir a todo el mundo). Pero las relaciones sociales se definen frente a los otros en virtud de aquellos atributos culturales que especifican la identidad. Por ejemplo, Yoshino, en su estudio sobre la nihonjiron (ideas de la singularidad japonesa), define significativamente el nacionalismo cultural como el objetivo de regenerar la comunidad nacional mediante la creación, la conservación o el fortalecimiento de la identidad cultural de un pueblo cuando se cree que va faltando o está amenazada. El nacionalismo cultural considera a la nación el producto de su historia y cultura únicas y una solidaridad colectiva dotada de atributos únicos .

      Calhoun, si bien rechaza la novedad histórica del fenómeno, resalta asimismo el papel decisivo de la identidad para la definición de la política en la sociedad estadounidense contemporánea, sobre todo en el movimiento de las mujeres, en el gay y en el de los derechos civiles de los Estados Unidos, movimientos todos que «no sólo buscan diversas metas instrumentales, sino la afirmación de identidades excluidas como públicamente buenas y políticamente sobresalientes» . Alain Touraine va más lejos al sostener que, «en una sociedad postindustrial, en la que los servicios culturales han reemplazado los bienes materiales en el núcleo de la producción, la defensa del sujeto, en su personalidad y su cultura, contra la lógica de los aparatos y los mercados, es la que reemplaza la idea de la lucha de clases» . Luego el tema clave, como afirman Calderón y Laserna, en un mundo caracterizado por la globalización y fragmentación simultáneas, consiste en «cómo combinar las nuevas tecnologías y la memoria colectiva, la ciencia universal y las culturas comunitarias, la pasión y la razón» . Cómo, en efecto. Y por qué observamos la tendencia opuesta en todo el mundo, a saber, la distancia creciente entre globalización e identidad, entre la red y el yo.

      Raymond Barglow, en su ensayo sobre este tema, desde una perspectiva sociopsicoanalítica, señala la paradoja de que aunque los sistemas de información y la interconexión aumentan los poderes humanos de organización e integración, de forma simultánea subvierten el tradicional concepto occidental de sujeto separado e independiente.

      El paso histórico de las tecnologías mecánicas a las de la información ayuda a subvertir las nociones de soberanía y autosuficiencia que han proporcionado un anclaje ideológico a la identidad individual desde que los filósofos griegos elaboraron el concepto hace más de dos milenios. En pocas palabras, la tecnología está ayudando a desmantelar la misma visión del mundo que en el pasado alentó .

      Después prosigue presentando una fascinante comparación entre los sueños clásicos recogidos en los escritos de Freud y los de sus propios pacientes en el entorno de alta tecnología de San Francisco en la década de los noventa: «La imagen de una cabeza… y detrás de ella hay suspendido un teclado de ordenador… ¡Yo soy esa cabeza programada!» . Este sentimiento de soledad absoluta es nuevo si se compara con la clásica representación freudiana: «los que sueñan [ ...] expresan un sentimiento de soledad experimentada como existencial e ineludible, incorporada a la estructura del mundo [ ... ] Totalmente aislado, el yo parece irrecuperablemente perdido para sí mismo» . De ahí, la búsqueda de una nueva capacidad de conectar en torno a una identidad compartida, reconstruida.

      A pesar de su perspicacia, esta hipótesis sólo puede ser parte de la explicación. Por un lado, implicaría una crisis del yo limitada a la concepción individualista occidental, sacudida por una capacidad de conexión incontrolable. No obstante, la búsqueda de una nueva identidad y una nueva espiritualidad también está en marcha en el Oriente, pese al sentimiento de identidad colectiva más fuerte y la subordinación tradicional y cultural del individuo a la familia. La resonancia de Aum Shinrikyo en Japón en 1995-1996, sobre todo entre las generaciones jóvenes con educación superior, puede considerarse un síntoma de la crisis que padecen los modelos de identidad establecidos, emparejado con la desesperada necesidad de construir un nuevo yo colectivo, mezclando de forma significativa espiritualidad, tecnología avanzada (química, biología, láser), conexiones empresariales globales y la cultura de la fatalidad milenarista .

      Por otro lado, también deben hallarse los elementos de un marco interpretativo más amplio que explique el poder ascendente de la identidad en relación con los macroprocesos de cambio institucional, ligados en buena medida con el surgimiento de un nuevo sistema global. Así, como Alain Touraine y Michel Wieviorka han sugerido, cabe relacionar las corrientes extendidas de racismo y xenofobia en Europa occidental con una crisis de identidad por convertirse en una abstracción (europeas), al mismo tiempo que las sociedades europeas, mientras veían difuminarse su identidad nacional, descubrieron dentro de ellas mismas la existencia duradera de minorías étnicas (hecho demográfico al menos desde la década de 1960). O, también, en Rusia y la ex Unión Soviética, el fuerte desarrollo del nacionalismo en el periodo postcomunista puede relacionarse, como sostendré más adelante (volumen III), con el vacío cultural creado por setenta años de imposición de una identidad ideológica excluyente, emparejado con el regreso a la identidad histórica primaria (rusa, georgiana) como la única fuente de significado tras el desmoronamiento del históricamente frágil sovetskii narod (pueblo soviético).

      El surgimiento del fundamentalismo religioso parece asimismo estar ligado tanto a una tendencia global como a una crisis institucional . Sabemos por la historia que siempre hay en reserva ideas y creencias de todas clases esperando germinar en las circunstancias adecuadas. Resulta significativo que el fundamentalismo, ya sea islámico o cristiano, se haya extendido, y lo seguirá haciendo, por todo el mundo en el momento histórico en que las redes globales de riqueza y poder enlazan puntos nodales e individuos valiosos por todo el planeta, mientras que desconectan y excluyen grandes segmentos de sociedades y regiones, e incluso países enteros. ¿Por qué Argelia, una de las sociedades musulmanas más modernizadas, se volvió de repente hacia sus salvadores fundamentalistas, que se convirtieron en terroristas (al igual que sus predecesores anticolonialistas) cuando se les negó la victoria electoral en las elecciones democráticas? ¿Por qué las enseñanzas tradicionalistas de Juan Pablo II encuentran un eco indiscutible entre las masas empobrecidas del Tercer Mundo, de modo que el Vaticano puede permitirse prescindir de las protestas de una minoría de feministas de unos cuantos países avanzados, donde precisamente el progreso de los derechos sobre la reproducción contribuyen a menguar las almas por salvar?

      Parece existir una lógica de excluir a los exclusores, de redefinir los criterios de valor y significado en un mundo donde disminuye el espacio para los analfabetos informáticos, para los grupos que no consumen y para los territorios infracomunicados. Cuando la Red desconecta al Yo, el Yo, individual o colectivo, construye su significado sin la referencia instrumental global: el proceso de desconexión se vuelve recíproco, tras la negación por parte de los excluidos de la lógica unilateral del dominio estructural y la exclusión social.

      Éste es el terreno que debe explorarse, no sólo enunciarse. Las pocas ideas adelantadas aquí sobre la manifestación paradójica del yo en la sociedad informacional sólo pretenden trazar la trayectoria de mi investigación para información de los lectores, no sacar conclusiones de antemano.

      UNAS PALABRAS SOBRE EL MÉTODO

      Éste no es un libro sobre libros. Aunque se basa en datos de diversos tipos y en análisis y relatos de múltiples fuentes, no pretende exponer las teorías existentes sobre el postindustrialismo o la sociedad informacional. Se dispone de varias presentaciones completas y equilibradas de estas teorías , así como de diversas críticas 46, incluida la mía 47 . De forma similar, no contribuiré, excepto cuando sea necesario en virtud del argumento, a la industria creada en la década de los ochenta en torno a la teoría postmoderna 48, satisfecho por mi parte como estoy con la excelente crítica elaborada por David Harvey sobre las bases sociales e ideológicas de la «posmodernidad» , así como con la disección sociológica de las teorías posmodernas realizada por Scott Lash . Sin duda debo muchos pensamientos a muchos autores y en particular a los antepasados del informacionalismo, Alain Touraine y Daniel Bell, así como al único teórico marxista que intuyó los nuevos e importantes temas justo antes de su muerte en 1979, Nicos Poulantzas . Y reconozco debidamente los conceptos que tomo de otros cuando llega el caso de utilizarlos como herramientas en mis análisis específicos. No obstante, he intentado construir un discurso lo más autónomo y menos redundante posible, integrando materiales y observaciones de varias fuentes, sin someter al lector a la penosa visita de la jungla bibliográfica donde he vivido (afortunadamente, entre otras actividades) durante los pasados doce años.

      En una vena similar, pese a utilizar una cantidad considerable de fuentes estadísticas y estudios empíricos, he intentado minimizar el procesamiento de datos para simplificar un libro ya excesivamente pesado. Por consiguiente, tiendo a utilizar fuentes de datos que encuentran un amplio y resignado consenso entre los científicos sociales (por ejemplo, OCDE, Naciones Unidas, Banco Mundial y estadísticas oficiales de los gobiernos, monografías de investigación autorizadas, fuentes académicas o empresariales generalmente fiables), excepto cuando tales fuentes parecen ser erróneas (por ejemplo, las estadísticas soviéticas sobre el PNB o el informe del Banco Mundial sobre las políticas de ajuste en África). Soy consciente de las limitaciones de prestar credibilidad a una información que puede no siempre ser precisa, pero el lector se dará cuenta de que se toman numerosas precauciones en este texto, así que por lo general se llega a conclusiones sopesando las tendencias convergentes de varias fuentes, según una metodología de triangulación que cuenta con una prestigiosa tradición de éxito entre los historiadores, policías y periodistas de investigación.

      Además, los datos, observaciones y referencias presentados en este libro no pretenden realmente demostrar hipótesis, sino sugerirlas, mientras se constriñen las ideas en un corpus de observación, seleccionado, he de admitirlo, teniendo en mente las preguntas de mi investigación, pero de ningún modo organizado en torno a respuestas preconcebidas. La metodología seguida en este libro, cuyas implicaciones específicas se expondrán en cada capítulo, está al servicio del propósito de este empeño intelectual: proponer algunos elementos de una teoría transcultural y exploratoria sobre la economía y la sociedad en la era de la información, que hace referencia específica al surgimiento de una nueva estructura social. El amplio alcance de mi análisis lo requiere la misma amplitud de su objeto (el informacionalismo) en todos los dominios sociales y las expresiones culturales. Pero de ningún modo pretendo tratar la gama completa de temas y asuntos de las sociedades contemporáneas, ya que escribir enciclopedias no es mi oficio.

      El libro se divide en tres partes que la editorial ha transformado sabiamente en tres volúmenes. Aunque están interrelacionados analíticamente, se han organizado para hacer su lectura independiente. La única excepción a esta regla es la conclusión general, que aparece en el volumen III pero que corresponde a todo el libro y presenta una interpretación sintética de sus datos e ideas.

      La división en tres volúmenes, aunque hace al libro publicable y legible, suscita algunos problemas para comunicar mi teoría general. En efecto, algunos temas esenciales que trascienden a todos los tratados en este libro se presentan en el segundo volumen. Tal es el caso en particular del análisis de la condición de la mujer y el patriarcado y de las relaciones de poder y el Estado. Advierto al lector de que no comparto la opinión tradicional de una sociedad edificada por niveles superpuestos, cuyo sótano son la tecnología y la economía, el entresuelo es el poder, y la cultura, el ático. No obstante, en aras de la claridad, me veo forzado a una presentación sistemática y algo lineal de temas que, aunque están relacionados entre sí, no pueden integrar plenamente todos los elementos hasta que se hayan expuesto con cierta profundidad a lo largo del viaje intelectual al que se invita al lector en este libro.

      El primer volumen, que tiene en las manos, trata sobre todo de la lógica de lo que denomino la red, mientras que el segundo (El poder de la identidad) analiza la formación del yo y la interacción de la red y el yo en la crisis de dos instituciones centrales de la sociedad: la familia patriarcal y el Estado nacional. El tercer volumen (Fin de milenio) intenta una interpretación de las transformaciones históricas actuales, como resultado de la dinámica de los procesos estudiados en los dos primeros volúmenes. Hasta el tercer volumen no se propondrá una integración general entre teoría y observación que vincule los análisis correspondientes a los distintos ámbitos, aunque cada volumen concluye con un esfuerzo de sintetizar los principales hallazgos e ideas presentados en él. Aunque el volumen III se ocupa de forma más directa de los procesos específicos del cambio histórico en diversos contextos, a lo largo de todo el libro he hecho cuanto he podido por cumplir dos metas: basar el análisis en la observación, sin reducir la teorización al comentario; diversificar culturalmente mis fuentes de observación y de ideas al máximo, utilizando la ayuda de colegas y colaboradores para abarcar las que están en lenguas que desconozco. Este planteamiento proviene de mi convicción de que hemos entrado en un mundo verdaderamente multicultural e interdependiente que sólo puede comprenderse y cambiarse desde una perspectiva plural que articule identidad cultural, interconexión global y política multidimensional.

      Manuel Castells, La era de la información. Tomo I, Economía, Sociedad y Cultura, Edit. Siglo XXI

      http://www.hipersociologia.org.ar

      Neoliberalismo y sociedad del riesgo. Entrevista a Ulrich Beck

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      La reciente publicación en castellano del último libro de Ulrich Beck, “La mirada cosmopolita o la guerra es la paz” (editorial Paidós), ha devuelto al primer plano, resignificándolo, el concepto un tanto desacreditado de cosmopolitismo, que parece ser tan propicio a la rápida difusión como en su momento lo fue otra de las nociones operativas creadas por el sociólogo alemán para describir la índole de las transformaciones que el impacto de la globalización viene produciendo en nuestro mundo: la sociedad del riesgo.

      Beck, nacido en 1944, director del Instituto de Sociología de la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich y profesor en la London School of Economics, cursó estudios de Psicología, Sociología, Ciencias Políticas y Filosofía, disciplina en la que se doctoró en 1972 en la Universidad de Munich. Ha dedicado el grueso de su trabajo intelectual a indagar sobre las nuevas configuraciones de la sociedad contemporánea, y ha volcado sus reflexiones en numerosos libros, entre los cuales se cuentan La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad (1986), ¿Qué es la globalización? Falacias del globalismo, respuestas a la globalización (1997), La democracia y sus enemigos (1998), Un nuevo mundo feliz. La precarización del trabajo en la era de la globalización (2000), todos publicados en español por Paidós, y La invención de lo político. Para una teoría de la modernización reflexiva (1996; en castellano, Fondo de Cultura Económica, 1999).

      En Ulrich Beck el rigor intelectual no excluye el apasionamiento ni el afán polémico. Un indicio cabal de su personalidad lo brinda la respuesta a su interlocutor, Johannes Willms, con la que cierra su libro de conversaciones Libertad o capitalismo (2000): «La situación intelectual es desoladora. Los muros fronterizos que se levantaron para durar eternamente se están desmoronando […]. Y ¿qué hacen actualmente los intelectuales? Los intelectuales han dejado de pensar. Los teóricos de la posmodernidad, del neoliberalismo y de la teoría de los sistemas (Luhmann), por ejemplo, que por cierto se contradicen en todo, anuncian a golpe de trompeta, sentados en el butacón de su despacho, el fin de la política. Y todos siguen este dictado. Todos, pero no la realidad. Es algo verdaderamente paradójico: darían ganas de echarse a reír si no fuera tan grave. Este enamoramiento de los propios límites mentales, que pretende encima imponerse teóricamente y erigirse en guardián de la verdadera ciencia, es algo que me saca de quicio y me deja sin voz al mismo tiempo […]. Entretanto, yo sigo en pos de mi objetivo, maravillosamente inalcanzable: pensar de nuevo la sociedad.»

      – Usted establece una distinción entre los conceptos de globalización y globalismo. Al primero de ellos lo identifica con la convergencia de todas las sociedades y culturas, y al segundo con la reducción de los procesos políticoeconómicos a un modelo financiero uniforme y universal en el cual el protagonismo pasa de los ciudadanos a los inversores. ¿Es este último el que ha predominado claramente en la realidad?

      –Así es. Si pensamos en la convergencia de los diferentes estados y culturas, lo que veremos en cambio es que ha prevalecido hasta hoy la teoría neoliberal, que aboga por la supresión de las fronteras y de todo tipo de restricciones que pongan límites a la actividad financiera como el mejor medio, dicen, de promover el bienestar y la justicia en general. Pero yo pienso que eso es pura ideología.

      – El caos, el retraso y la ineficiencia de los dispositivos de auxilio desplegados por las autoridades de Estados Unidos para hacer frente a la devastación provocada en Nueva Orleans por el huracán Katrina, ¿constituyen un ejemplo de las consecuencias de las políticas neoliberales?

      –Sí. Me gusta que mencione este caso, porque me parece muy significativo. Por un lado, demuestra el grado de negligencia que existía en las instituciones estatales de Estados Unidos en cuanto a las infraestructuras de prevención de catástrofes, y por otro, ha puesto de manifiesto las atroces desigualdades dentro de la población, por ejemplo entre blancos y negros. Y siguiendo con las calamidades causadas por el huracán Katrina, también brindaron otra demostración de que la ideología neoliberal carece de las herramientas adecuadas para reaccionar en una sociedad globalizada del riesgo, como es la nuestra. El estado neoliberal se encuentra ahora a la defensiva, sobre todo frente a los crecientes riesgos y catástrofes, que requieren un potencial estatal de prevención y recompensación, algo que no puede afrontar el sector empresarial privado.

      Le diré más. En rigor, hubo anteriormente en Estados Unidos otro ejemplo muy nítido en cuanto a las insuficiencias de las políticas neoliberales. Después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, surgió una breve discusión –que no fue profundizada – acerca de la privatización de determinados sectores de la seguridad aérea que había llevado a cabo el gobierno norteamericano, que se tradujo en la contratación precaria de trabajadores mal preparados y peor pagados –los encargados de revisar a los pasajeros en los aeropuertos ganaban 6 dólares por hora en el momento de esos atentados. Esto fue una negligencia imperdonable, y la pregunta legítima que surge es si no hubiera sido mil veces más eficaz, y también mucho más barato, si el Estado hubiese invertido lo necesario en seguridad aérea en vez de luchar con medidas militares contra el terrorismo en otros países.

      – La notoria disminución de la tasa de nacimientos en todos los países europeos dibuja un peligroso horizonte: el de un continente de viejos, con la consiguiente amenaza para el financiamiento del sistema de pensiones. ¿Sólo la inmigración puede revertir esta tendencia?

      –Ése es un asunto importante y verdaderamente crucial. Europa está envejeciendo y por eso también corren peligro nuestros sistemas de pensiones y seguridad social, con las graves consecuencias que esto lleva consigo. Es un problema que cada país discute dentro de su ámbito nacional y para el cual busca posibles salidas, pero enfocado así a mí me parece que no tiene solución. El único país europeo que hasta la fecha consiguió promover exitosamente el incremento de su tasa de natalidad es Noruega, y lo hizo a través de importantes subsidios a los padres varones para que pudieran quedarse en casa a cuidar a sus hijos. Pero no se trata de una política extrapolable. Ese lujo se lo puede dar Noruega porque es una nación riquísima, situada literalmente sobre un mar de petróleo y con pocos habitantes. Por eso, hoy la única alternativa que tiene Europa para rejuvenecer su población es la inmigración, pero hasta ahora no está afrontando la cuestión con políticas globales sinceras y efectivas.

      El problema de la baja natalidad en Europa y la manera en que lo enfrentan los gobiernos es un buen ejemplo para extenderlo a otros temas más generales. Yo vengo utilizando un concepto, el de cosmopolitismo, en el que se centra mi último libro, como alternativa a la impotencia que se da cuando se quieren resolver problemas nacionales a nivel exclusivamente nacional. Eso ya no es posible. Habría que aprovechar la circunstancia de la Unión Europea para crear una soberanía ampliada. Pero hasta la fecha se desaprovechan las posibilidades que ofrece la actual situación europea. Pero precisamente una Europa cosmopolita debería aprovechar, por ejemplo, el flujo poblacional de otros continentes.

      – Usted suele utilizar las nociones de mundialización económica y política cosmopolita. ¿Cómo se vinculan ambas?

      –El término globalización –o mundialización–, tanto en el sentido económico como cultural, significó siempre algo así como una agregación a las dimensiones ya existentes de los Estados nacionales. Para decirlo muy esquemáticamente, primero vendría la localidad, tras ella la región, luego el Estado, después el nivel internacional y luego tal vez el de la globalización. El cosmopolitismo, en cambio, borra de cierta manera esas diferencias y pretende reemplazar el concepto de globalización. En la visión cosmopolita no existen más esas nítidas y fáciles polaridades del interior y el exterior, lo nacional y lo internacional, yo y el otro. Hay que analizar las nuevas mezclas que se están dando en la realidad.

      – ¿Podría decirse que esencialmente la mirada cosmopolita es la que incluye a los otros?

      –Sí, en parte, pero es mucho más que eso. Cuidado, el cosmopolitismo del que yo hablo no tiene nada que ver con esa sociedad mundial a la que se refería Niklas Luhmann en los años setenta, ni es el sistema capitalista mundializado de Immanuel Wallerstein. No se trata de una mirada total hacia el mundo; el cosmopolitismo acabó más bien con esas fronteras del pensamiento. Esas otras teorías son, en rigor, una radicalización de las ideas del nacionalismo clásico llevadas a otro nivel, pero continúan impregnadas, de un modo implícito, de los límites anteriores, mientras que el cosmopolitismo quiere abolirlos por completo.

      En la concepción cosmopolita, nuestra propia vida se convierte en un espacio de nuevas experiencias que se vinculan con la globalización. Es preciso reconocer las múltiples identidades que coexisten en cada uno de nosotros. La mirada cosmopolita posee sentido del mundo, es lúcida y busca establecer un diálogo con las numerosas ambivalencias que se dan en la época actual, que se caracteriza por las diferenciaciones en vías de desaparición y las contradicciones culturales.

      Con un paradigma nacional no se pueden analizar más los fenómenos que se están operando, que son, en esencia, cosmopolitas. Un ejemplo: peligros como el de la gripe aviar obligan a todas las personas a dar la cara a los riesgos globales que corremos hoy en día. Otro ejemplo de cosmopolitismo es la concurrencia de distintas personas en el mercado laboral por encima de las fronteras todavía existentes, es decir, la competencia global que se está dando en ese campo.

      – ¿Quiere decir que existe un conflicto fundamental entre la cosmopolitización que se desarrolla en la realidad y las categorías de análisis que tratan de explicarla?

      –Exactamente. Siempre digo que en las ciencias sociales estamos trabajando con categorías de análisis zombis, de vivos-muertos, y eso, claro, no les hace ninguna gracia a mis colegas.

      – La mirada cosmopolita ¿no puede quedarse en una expresión de buenos deseos, tan ineficaz como el esperanto para abolir las diferencias lingüísticas?

      –Pensar eso es incurrir en un malentendido total. He escrito en mi libro que la mirada cosmopolita no es «el amanecer de la confraternización general de los pueblos, ni los albores de la república universal, ni una mirada mundial que flotara libremente, ni el amor al otro por decreto». El cosmopolitismo que propugno es profundamente realista, autocrítico, incluso escéptico. No aboga por un nuevo universalismo, como lo hacía el esperanto en su momento. Por ejemplo, y para no salir del ámbito lingüístico, tampoco pretendo que en Europa todo el mundo hable una sola lengua, el inglés. Por el contrario, abogo por el multilingüismo, por la confluencia y simultaneidad de múltiples culturas. Se trata de reconocer la diversidad con todas sus perspectivas, y también los retos y los conflictos que pueda suscitar. Este cosmopolitismo no tiene nada de ingenuo.

      – ¿Por lo tanto el cosmopolitismo también se diferencia del internacionalismo por el que luchaban los socialistas del siglo XIX y principios del XX ?

      –De hecho, Marx tenía raíces cosmopolitas y creía que la clase obrera podía acabar con las diferencias entre las naciones. En cierto modo, él alimentaba la ilusión, que paradójicamente podríamos caracterizar como neoliberal, de que el mismo capitalismo podía superar las fronteras nacionales. Pero esa visión de una cultura mundial, de una sociedad universal, fue definitivamente enterrada por el estalinismo, que rechazó el internacionalismo y se concentró en la nación. El cosmopolitismo, a diferencia del internacionalismo, no surge de una teoría política ni de una filosofía sino de los hechos, de la propia experiencia de la gente. Una experiencia no tanto deseada sino más bien impuesta por los cambios que se han producido en nuestro mundo y por la constatación de que los otros no pueden ser excluidos porque están en el mismo ámbito que nosotros.

      – ¿La contradicción básica de la globalización económica consiste en que postula la libre circulación de capitales pero restringe la de personas?

      –Sí, en efecto. El capital circula cada vez más libremente mientras que los Estados se están defendiendo con la multiplicación de barreras contra los seres humanos. Me parece muy interesante distinguir entre las palabras movilidad y migración. Mientras que la movilidad es algo que se exige al trabajador dentro del contexto nacional –se le pide más y más flexibilidad–, en el plano internacional se criminaliza la movilidad de esas mismas personas.

      – ¿Cuál es el sentido de la redefinición de Europa que propugna?

      –Mientras que Marx cuando formulaba su teoría tenía como ejemplo el capitalismo manchesteriano, y Max Weber al estructurar la suya sobre la burocracia tenía in mente el Estado prusiano, para mí Europa es un ejemplo histórico que ilustra mi teoría del cosmopolitismo. Las teorías políticas y sociales están fijadas excesivamente en el nivel nacional, lo que constituye un grave error. En Europa se registran nuevas mezclas sociales, tenemos nuevas configuraciones de poder, que afectan al concepto clásico de soberanía nacional, y todo eso tiene que ser analizado desde un nuevo punto de vista.

      – ¿Cómo podrían armonizarse en el seno de una estructura política supranacional y cosmopolita los intereses contrapuestos de las grandes potencias con los de los países absolutamente desvalidos? ¿No sería como pretender que convivan el tiburón y los peces pequeños?

      –Ése es el gran problema, evidentemente, y ni la filosofía política ni la sociología tienen recetas precisas para su solución. Es una pregunta que nos preocupa desde hace muchísimo tiempo y para la cual no existen respuestas claras, pero sí hay planteamientos que se pueden descartar desde el principio. Por ejemplo, la fundación de un Estado mundial no podría solucionar ese problema, porque sería el colmo de la ideología nacionalista llevada a un nivel superior, global. De todos modos, ese sistema que estamos buscando debe basarse en el imperio del derecho a nivel internacional. Hasta la fecha tenemos el problema de que carecemos de una policía y de un ejército a nivel internacional; las fuerzas armadas están gestionadas por los Estados.

      – Sí que existe una policía mundial: el poder militar de Estados Unidos.

      –Precisamente ahí radica el problema. No es fácil salir de este conflicto, porque los derechos humanos sólo pueden ser garantizados de manera sustentable si se crean mecanismos internacionales para impedir que los mismos Estados, que deberían garantizar los derechos de sus propios ciudadanos, los violen. Por eso es necesario el establecimiento de mecanismos de intervención militar que representen verdaderamente a la comunidad mundial.

      – ¿Todas las grandes catástrofes – «naturales» o «sociales» – que se registran en esta «sociedad del riesgo», como usted la definió, obedecen a causas globales y tienen consecuencias globales?

      –No todas las catástrofes tienen un origen ni una repercusión a nivel global, aunque las muy grandes sí, por supuesto. Todavía hay calamidades que se producen en el ámbito nacional o local y no lo exceden. Pero hay un aspecto crucial que me gustaría que tengamos en cuenta, y es el de las expectativas de que se produzca una catástrofe. Desde el punto de vista de la sociedad mundial del riesgo, es muy importante. Tomemos un ejemplo: el terrorismo. Hasta ahora los ataques terroristas han tenido efectos materiales muy limitados, tanto en Nueva York como en Washington, Londres o Estambul. Pero su repercusión, sus consecuencias, se han hecho sentir en todos los rincones del planeta y han alimentado el miedo a que atentados de esa naturaleza puedan ocurrir en cualquier otra ciudad. De modo que el poder de un acto terrorista va mucho más allá de la destrucción material que produce.

      – ¿En qué sentido la guerra es la paz?

      –Para mí, una de las características centrales de la época cosmopolita que estamos viviendo es que ciertas diferencias que eran hasta ahora claves se están esfumando. George Orwell lo planteó muy bien en su novela 1984 , en la que expuso cómo un sistema totalitario puede pervertir hasta el significado de las palabras y sus sentidos opuestos, afirmando así, por ejemplo, que «la guerra es la paz» o que «la dictadura es la libertad». Su libro era una utopía negativa, y me parece que en nuestra época cosmopolita estamos corriendo el peligro de que ocurra lo mismo. Tomemos el ejemplo de la guerra contra el terrorismo: ¿Quién determina cuándo terminará? ¿Quién podría negociar? Son interrogantes que no podemos responder. Con el subtítulo que escogí para mi libro yo quería insinuar que el cosmopolitismo del siglo XXI no es idealista sino más bien escéptico, autocrítico, que ya está anticipando también las posibles consecuencias nefastas que ciertas políticas internacionales pueden conllevar.

      – ¿Cree que la ideología neoliberal ha iniciado su declive?

      - Pasaron más de setenta años hasta que la ideología comunista clásica mostrara su fracaso. Espero que no tengamos que esperar otros setenta años hasta que pase lo mismo con el neoliberalismo. Pero por ahora esto no deja de ser una esperanza.

      Publicado en Revista de Occidente nº 296.

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      13 abril, 2010 a 1:57

      México: líder del cartel de Sinaloa y más importante narco mexicano…

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      • EL PABLO ESCOBAR DE LOS NARCOS MEXICANOS
      • ISMAEL EL MAYO ZAMBADA, LIDER DEL CARTEL DE SINALOA, HABLO CON UN MEDIO LOCAL DESDE LA CLANDESTINIDAD

      DROGA-MEX3 El Mayo Zambada no tiene duda: ni el presidente Calderón ni el ejército van a poder con el narcotráfico. “El narco está en la sociedad, arraigado como la corrupción”, asevera el hombre que siente pánico de que lo atrapen y lo encierren.

      Por Gerardo Albarrán de Alba

      Desde México, DF

      Su cabeza vale millones de dólares para quien lo entregue. Es tan famoso como Joaquín El Chapo Guzmán, enlistado por la revista Forbes como uno de los hombres más acaudalados del mundo. Es tan poderoso como lo fue en su día Pablo Escobar Gaviria, el zar colombiano de la droga. Pero Ismael El Mayo Zambada vive a salto de mata, carga el miedo todo el tiempo.

      Entrevistado por el periodista Julio Scherer García, cuya crónica se publicó en el semanario Proceso que él fundó en 1976, El Mayo Zambada asegura que la administración de Felipe Calderón tiene perdida la guerra contra el narcotráfico que desató hace tres años.

      El narcotraficante deja saber que “llora” a su hijo Vicente, Vicentillo, su primogénito y mano derecha, capturado en la Ciudad de México y extraditado a Estados Unidos. No sabe en qué prisión se encuentra, si en Chicago o en Nueva York, pero se niega a hablar de él.

      A cambio, dice que se dedica a la agricultura y a la ganadería, “pero si puedo hacer un negocio en los Estados Unidos, lo hago”. Cuenta que tiene esposa, otras cinco mujeres, quince nietos y un bisnieto. “Ellas, las seis, están aquí, en los ranchos, hijas del monte, como yo. El monte es mi casa, mi familia, mi protección, mi tierra, el agua que bebo. La tierra siempre es buena, el cielo no, a veces niega la lluvia.”

      Del Chapo Guzmán dice que son amigos y compadres, que hablan frecuentemente por teléfono, pero niega haber tenido algo que ver en su fuga de prisión, hace algunos años, y califica como “tonterías” lo que publica Forbes sobre la fortuna del narcotraficante.

      El Mayo Zambada no tiene duda: ni Calderón ni el ejército van a poder con el narcotráfico. A su juicio, “el gobierno llegó tarde a esta lucha y no hay quien pueda resolver en días problemas generados por años. Infiltrado el gobierno desde abajo, el tiempo hizo su ‘trabajo’ en el corazón del sistema y la corrupción se arraigó en el país. Al presidente, además, lo engañan sus colaboradores. Son embusteros y le informan de avances, que no se dan, en esta guerra perdida”.

      Según el capo, el gobierno no tiene ninguna oportunidad de erradicar el problema, porque “el narco está en la sociedad, arraigado como la corrupción”. En la breve charla realizada en una guarida del narcotraficante, cuya ubicación no revela el periodista, El Mayo Zambada no objeta la persecución que el gobierno emprende para capturarlo. “Está en su derecho y es su deber.” Sin embargo, rechaza las “acciones bárbaras” del ejército.

      “Los soldados, dice, rompen puertas y ventanas, penetran en la intimidad de las casas, siembran y esparcen el terror. En la guerra desatada encuentran inmediata respuesta a sus acometidas. El resultado es el número de víctimas que crece incesante. Los capos están en la mira, aunque ya no son las figuras únicas de otros tiempos”, escribe Scherer.

      La cabeza del cartel de Sinaloa ironiza: “Un día decido entregarme al gobierno para que me fusile. Mi caso debe ser ejemplar, un escarmiento para todos. Me fusilan y estalla la euforia. Pero al cabo de los días vamos sabiendo que nada cambió”.

      Nada va a pasar si él cae, asegura, porque “el problema del narco envuelve a millones. ¿Cómo dominarlos? En cuanto a los capos, encerrados, muertos o extraditados, sus reemplazos ya andan por ahí”.

      De hecho, por lo menos cuatro veces el ejército ha estado muy cerca de El Mayo Zambada, cuenta él mismo y desliza que todavía más veces han estado a punto de atrapar al Chapo Guzmán. Huyó por el monte, “del que conozco los ramajes, los arroyos, las piedras, todo”, cuenta. Inevitable recordar a Pancho Villa, el legendario revolucionario que fue perseguido por tropas federales y hasta por el ejército estadounidense, al mando del general Pershing, pero nunca dieron con él, escondido en las cuevas que conocía como la palma de su mano en las sierras de Chihuahua.

      –¿Teme que lo agarren? –le pregunta el periodista.

      –Tengo pánico de que me encierren –responde sin chistar el narco.

      –Si lo agarraran, ¿terminaría con su vida?

      –No sé si tuviera los arrestos para matarme. Quiero pensar que sí, que me mataría.

      Sabe que al final va a caer, igual que todos los demás capos del crimen organizado. O tal vez no. “¿Lo atraparán finalmente?”, le pregunta Scherer. “En cualquier momento o nunca”, le contesta.

      Zambada tiene 60 años y se inició en el narco a los 16, según narra Scherer, y apunta que los 44 años que lleva en esa vida le dan una gran ventaja sobre sus persecutores de hoy. Sabe esconderse, sabe huir y se tiene por muy querido entre los hombres y las mujeres donde medio vive y medio muere a salto de mata.

      “Hasta ahora no ha aparecido ningún traidor”, dice, como quien piensa en voz alta.

      Página/12

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      8 abril, 2010 a 0:13

      Venezuela, Chávez y la realidad política actual…

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      Entrevista al sociólogo Juan Agulló

      CHAVEZ002 "Se habla mucho de Chávez pero poco de Venezuela"

      Manola Romalo, Rebelión

      Juan Agulló (Madrid, 1971), licenciado en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid (1995). Se doctoró en Sociología por la Escuela de Estudios Superiores en Ciencias Sociales, París (EHESS, 2003). Actualmente es Académico a Tiempo Completo de la Universidad Iberoamericana de México. Está preparando un postdoctorado sobre movilización social y cambio político en la Venezuela contemporánea.

      Con la periodista Manola Romalo (Frankfurt) habló sobre algunos desafíos y logros del gobierno bolivarianos en los últimos 12 años.

      Manola Romalo: Desde su elección en 1998, los medios de comunicación neoliberales suelen calificar al Presidente Hugo Chávez de “dictador” ¿Por qué?

      Juan Agulló: Atacar a Chávez, decir que se “informa” sobre lo que ocurre en Venezuela cuando en realidad se desinforma, es una forma de ocultar la realidad. Hasta 1998, Venezuela era uno de los países latinoamericanos sobre los que menos se hablaba en la prensa internacional. Actualmente sigue siendo así: se habla mucho de Chávez, pero poco de Venezuela. Cuando se habla de Chávez “se olvida”, por ejemplo, que en 11 años ha ganado 15 elecciones y ha perdido una. ¿A cuántos dictadores conoce usted que ganen elecciones internacionalmente vigiladas pero, sobre todo, que también las pierdan?

      Lo que por otro lado se oculta en la prensa internacional al hablar poco de Venezuela, es que una agenda política y económica heterodoxa, contrapuesta a las recetas monetaristas habituales, no solo es viable sino que –como en el caso de Venezuela- puede transformar positivamente la realidad. Venezuela demuestra que la única alternativa para salir de situaciones económicamente desastrosas, no son planes de ajuste, como el que se le está imponiendo, en la actualidad, a Grecia…

      MR: En 1996, en Venezuela, el índice de pobreza era de 70%; en 2009 había disminuido hasta un 23 %, cifras reconocidas por el Banco Mundial. ¿Cuáles son los principales logros?

      JA : El principal logro del actual Gobierno venezolano es haber desarticulado una forma de segregación mucho más grave, típica de América Latina: la exclusión.

      El caso de Venezuela es peculiar por el petróleo: en los años 70 su PIB llegó a ser similar al de Italia. La pobreza disminuyó. Pero en sólo 20 años, como consecuencia del descenso en los precios del petróleo, de la crisis de la deuda externa y de la aplicación de planes de ajuste estructural , su PIB se emparejó con el de Colombia. La pobreza volvió a dispararse precisamente porque estaba asociada a la exclusión.

      De hecho, ése es el auténtico reto: no sólo se trata de luchar contra la pobreza, sino contra la exclusión. ¿Cómo se hace? Pues, en el caso de la Venezuela actual, institucionalizando derechos; llevando las políticas de bienestar hasta zonas a las que antes sólo llegaba la represión; pasando de lo policial a lo político. De gente que no podía acudir a hospitales o a Universidades excluyentes, a módulos sanitarios y misiones educativas en zonas periféricas (a las que los periodistas extranjeros, con la excusa de la “seguridad”, no suelen ir). El Gobierno bolivariano trata de integrar, de incorporar a todo el mundo: el número de estudiantes, en estos años, ha pasado ¡de medio millón a dos millones! Integrar, para el actual Gobierno venezolano es una opción de desarrollo: no se trata de seguir perpetuando un Apartheid sino de que 26 millones de personas piensen, intercambien, consuman, produzcan en un mismo circuito. Fuera de Venezuela poca gente entiende la verdadera filosofía de este proyecto político.

      MR: Usted ha investigado en zonas rurales de Venezuela, ¿qué cambió la Revolución bolivariana para los campesinos?

      JA: El principal logro del actual Gobierno venezolano en las zonas rurales es tan sencillo que abruma: se ha puesto a producir al campo que, desde el boom petrolero de los años 1960, no estaba produciendo. Prácticamente se importaba todo, ¡a precio de oro!

      En la década de los 60 hubo una reforma agraria. Pero corrupción mediante y violando la legalidad, muchas tierras regresaron a sus antiguos propietarios, o a otros nuevos, ligados a la estructura clientelista. ¿Qué hacían los propietarios con esas tierras? Como mucho, dedicarlas a cultivos altamente rentables pero erosivos, como la caña de azúcar. Venezuela tiene uno de los mejores rones del mundo, pero al precio de erosionar tierras muy productivas. Muchos de esos propietarios estaban ligados a mafias importadoras.

      Suena increíble pero cuando uno pisa el terreno se da cuenta de que, en ocasiones, poseer tierras era una forma de excluir, de condicionar, de dominar… Cuando dominas el estómago de la gente dominas su cabeza. De hecho es curioso pero, por una parte, La Ley de Tierras de 2001 fue uno de los detonantes del golpe contra Chávez y por la otra, precisamente los Estados más agrícolas, fueron los que más tardaron en apoyar políticamente a Chávez, aunque ahora son los más chavistas.

      ¿Qué ha ocurrido? Más allá de la reforma agraria, grandes procesos de empoderamiento colectivo. La concentración de tierras en el campo había propiciado grandes flujos migratorios hacia las ciudades. Pero el olvido, todavía, no había sido total: el campo seguía presente en la memoria colectiva, sobre todo de ciudades de provincia en las que vivían muchos de los “nuevos” campesinos (hijos y nietos de viejos agricultores, que en las ciudades se ganaban la vida como taxistas, electricistas, fontaneros, etc.). Ahora, no sólo han tenido que volver a aprender técnicas productivas, por demás orgánicas, sino que están retomando el control de sus propias vidas lejos de un salario, de un patrón, de un horario, de una computadora, etc.

      Algo parecido está ocurriendo en las costas con la pesca artesanal. Además, lo mejor es que la reforma no se ha limitado al campo sino que se ha pensado globalmente. En la Venezuela actual, el Estado está haciéndose cargo de la distribución. Hay una cadena estatal de supermercados a precios muy accesibles para la población de productos básicos que, más que eliminar el hambre, lo que está eliminando es la posibilidad de limitar la capacidad de pensar de la gente mediante el control de sus canastas básicas y por ende, de sus estómagos…

      MR: El 26 de septiembre se celebrarán elecciones parlamentarias. La misma oposición que promovió un golpe militar entre el 11 y el 13 de abril 2002 llama en sus medios de comunicación, -como en el canal tv Globovisión- a “una solución militar” contra el presidente Chávez. ¿Qué proyecto politico tiene la derecha?

      Hay una complejidad ideológica muy grande en la oposición venezolana: gente que viene de la socialdemocracia, de la democracia cristiana, del liberalismo, del conservadurismo e incluso del propio chavismo. La falta de identad política es uno de sus mayores problemas. Además hay otro obstáculo: los proyectos políticos abiertamente neoliberales tienen muy mala fama en el país. Por esa razón, el discurso anti-Chávez, tan fuerte, es lo único que amalgama el universo opositor.

      Por otro lado está la cuestión del liderazgo opositor, que en estos 12 años nunca ha sido el mismo. Al principio estuvo formado por la vieja clase política, socialmente "odiadísima". Su fracaso, después de la aprobación de la nueva Constitución (¡por un 71% de los votos!) propició el ascenso del empresariado que había sostenido a la vieja clase política. El empresariado demostró su impericia haciendo gala de un radicalismo muy torpe: promovió el golpe de Estado, el paro petrolero, el sabotaje. No hay que olvidar que el líder golpista, Pedro Carmona Estanga, era presidente de la Fedecamara, la organización patronal. Para los empresarios había que sacar a Chávez del poder como fuera, casi a cualquier precio. Por eso la oposición perdió el favor del pueblo y poco a poco el de sus propias bases. Eso propició la aparición de un tercer liderazgo, que es el actual. Está conformado, sobre todo, por antiguas clases medias: estudiantes, médicos, profesores, comerciantes, etc. Conoce mucho mejor el país y a su gente y por eso, en teoría, es menos radical. Pero tiene un problema: financieramente depende del empresariado y sobre todo del “exilio” de Miami e incluso de agencias extranjeras, con agendas propias, prisas e intereses radicales. Hasta ahora eso ha limitado mucho su independencia y ha lastrado su crecimiento.

      Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      6 abril, 2010 a 19:35

      Bolivia: victoria de Evo en los comicios regionales…

      con un comentario

      BOLIVIA--EVO1 El mapa político tuvo poca variación en la pelea oriente-occidente. El Movimiento Al Socialismo (MAS) se impuso en La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí y Chuquisaca. La oposición en Tarija, Santa Cruz, Beni y Pando, la llamada Media Luna.

      Por Sebastián Ochoa

      Desde Santa Cruz

      El Movimiento Al Socialismo (MAS) ganó en cinco de los nueve departamentos del país: La Paz, Cochabamba, Oruro, Potosí y Chuquisaca. La oposición se impuso en Tarija, Santa Cruz, Beni y Pando, regiones del oriente donde se inventó la Media Luna. Los recuentos para los cargos de concejales y asambleístas departamentales todavía continuaban anoche. Pero en las alcaldías al MAS no le fue tan bien, ya que perdió en casi todas las ciudades capitales, incluidos los departamentos donde ganó la gobernación.

      Aunque el peso del MAS en Bolivia es determinante –sobre todo en el occidente–, su ausencia en varias alcaldías centrales lo obligarán a lidiar y negociar con la oposición. Molestia que Morales hubiera preferido ahorrarse, lo que quedó claro durante los actos de cierre de campaña, cuando convocó a votar “todo azul” en las papeletas de ayer.

      De nada sirvió que el presidente alertara con declarar “traidor al MAS” a quienes cruzaran su voto entre oficialistas y opositores. En el caso de los gobernadores se eligió mayoritariamente a los oficialistas, pero en las alcaldías los votantes optaron en muchos casos por agrupaciones locales ajenas a la órbita del MAS.

      “Una cosa es el presidente, otra cosa son sus candidatos”, dijo Magalí Espinoza, que últimamente votó a ganador. A Morales en diciembre de 2009, cuando fue reelecto con el 64,2 por ciento. Y ayer, cuando votó como alcalde a Percy Fernández, opositor al MAS. “Está loco y es una bestia peluda, pero es el único que trabajó por la ciudad”, aseguró a este diario.

      En La Paz, el candidato a gobernador César Cocarico se impuso con el 48,1 por ciento de los votos. Segundo quedó el sociólogo Simón Yampara, del Movimiento Sin Miedo (MSM), con el 23,9 por ciento. Luego de las elecciones generales de diciembre pasado, el partido el presidente Evo Morales había roto su alianza con los “sin miedo”, que se largaron a competir contra el MAS en varias alcaldías. Ayer se pudo constatar que la ruptura trajo más beneficios al MSM.

      En Cochabamba ganó la gobernación el ex legislador del MAS Edmundo Novillo, con el 60,4 por ciento. Le siguió, con el 26,8 por ciento, Marvell José Leyes, de Unidad Nacional-Consenso Popular (UN-CP). En Potosí, el oficialista Félix Gonzales obtuvo el 60,4 por ciento de los votos. Segundo quedó Richard Alejo, de Alianza Social (AS), con el 14,9 por ciento.

      En Oruro triunfó con el 54 por ciento el ex legislador del MAS Santos Tito. El 33,2 por ciento fue para Iver Pereira, del MSM. En Chuquisaca, el dirigente campesino Esteban Urquizu se convertía en gobernador con el 49,6 por ciento de votos. Detrás quedó John Cava, ex presidente del comité cívico departamental, de la agrupación Alianza Por Chuquisaca (APC), con el 38 por ciento de los votos.

      La oposición logró mantener las gobernaciones de cuatro departamentos del oriente, que por su forma en el mapa se llama Media Luna. Aunque el MAS quedó segundo en todas estas regiones, todavía no le alcanzó para quebrar el dominio de los partidos de derecha en esta mitad de Bolivia.

      En Tarija, Mario Cossío, de Camino Al Cambio (CAC), ganó con el 49,3 por ciento y seguirá como gobernador. El candidato masista Carlos Cabrera, ex rector de la Universidad Juan Misael Saracho, obtuvo el 44,5 por ciento. El líder de CAC denunció que el partido de Morales ayer trajo a gente de Argentina por las ciudades fronterizas de Yacuiba y Bermejo para votar a favor del MAS.

      En Santa Cruz, Rubén Costas, de Verdad y Democracia (Verdes), consiguió el 51,5 por ciento. El masista Jerjes Justiniano sacó el 39 por ciento. En Beni también seguirá Ernesto Suárez, de Primero Beni, con el 43,4 por ciento. La modelo y ex Reina de Belleza Jessica Jordan, del MAS, quedó con el 38,4 por ciento.

      En Pando ganó el ex legislador de derecha Paulo Bravo, de Concertación Popular (CP), con el 49,6 por ciento. El MAS, con Luis Flores, obtuvo el 48,8 por ciento.

      En cuanto a las alcaldías, el MAS quedó con las manos vacías en las principales ciudades, incluso en las del occidente, donde consiguió todos los gobernadores. Así pudo comprobarse que el “proceso de cambio” impulsado por Morales tiene su principal apoyo en las áreas rurales.

      En la ciudad de La Paz, el candidato a alcalde del MSM Luis Revilla ganó con el 48,7 por ciento. Mientras la ex legisladora del MAS Elizabeth Salguero llegó al 34,4 por ciento. Lo mismo en Oruro, donde la “sin miedo” Rossío Pimentel alcanzó el 40,2 por ciento, por encima del ex legislador Félix Rojas, del MAS, con el 31,2 por ciento.

      En la ciudad de Potosí tampoco logró imponerse el MAS. Allí ganó René Joaquino, de Alianza Social (AS), con el 50,7 por ciento. Le siguió el ex legislador masista César Navarro, con el 33,6 por ciento. También se quedó sin la ciudad de Sucre, cuyo nuevo alcalde es Jaime Barrón, ex rector de la Universidad Mayor de San Xavier.

      Anoche, el ex legislador de derecha Arturo Murillo luchaba voto a voto por la alcaldía de Cochabamba contra Edwin Castellanos, músico masista creador del grupo Tupay. Ambos empataban en 39 por ciento. Las alcaldías de las ciudades de Santa Cruz, Tarija y Trinidad (capital de Beni) continuarán dominadas por la oposición. Cobija, capital de Pando, es la única ciudad de la Media Luna donde se impuso el MAS, con el 54,4 por ciento. Segundo quedó CP con el 42,2 por ciento.

      Al cierre de esta edición, en la plaza Murillo, centro de La Paz, se juntaban tímidamente algunos militantes del MAS, aunque no conocían los límites de su alegría. En el oriente los opositores celebraban desde temprano. Las gobernaciones, que antes se llamaban prefecturas, deberán regirse por estatutos autonómicos. Así quedó establecido en varios referéndum realizados durante los últimos años en todo el país. Algunos departamentos de la Media Luna ya tienen escritos sus textos. En otras regiones aún falta que los redacten. Además, es necesario que la Asamblea Legislativa Plurinacional apruebe una ley que enmarque los regímenes autonómicos. Para esa ocasión, los opositores dependerán enteramente de lo que deseen votar los diputados y senadores del MAS, que están sobre dos tercios de los asientos.

      Aunque no terminaron de computarse los votos, posiblemente en Pando habrá segunda vuelta para definir si ese departamento queda bajo control del MAS o de la oposición, como ha sido hasta ahora.

      PAGINA/12

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      5 abril, 2010 a 22:18

      Cronología de los escándalos de abuso sexual dentro de la Iglesia Católica

      con 2 comentarios

      Redacción, BBC Mundo

      Vaticano

      El Vaticano ha sido afectado por las denuncias de abuso sexual de menores. Una serie de denuncias de abuso sexual de menores y ocultamiento han afectado seriamente a la Iglesia Católica en las últimas semanas.

      El escándalo incluso ha salpicado la figura de la máxima autoridad eclesiástica, el Papa Benedicto XVI.

      BBC Mundo presenta una cronología de algunos de los casos más destacados de los últimos años.

      25 marzo 2010 – Estados Unidos

      El diario New York Times da a conocer documentos que indican que el Cardenal Joseph Ratzinger no respondió a más de 200 quejas de abuso sexual contra Lawrence Murphy, que trabajó en una escuela católica para niños sordos en Wisconsin entre 1950 y 1974. La Iglesia rechazó la denuncia.

      22 marzo 2010 – Alemania

      La diócesis de Ratisbona, en Alemania, lanza nuevas acusaciones contra cuatro curas y dos monjas en incidentes que supuestamente ocurrieron en los años setenta.

      20 marzo 2010 – Irlanda

      El Papa Benedicto XVI pide disculpas a las víctimas de décadas de abuso sexual y maltrato por parte de sacerdotes de la Iglesia Católica en Irlanda.

      En la misiva, Benedicto XVI dice que los líderes de la Iglesia irlandesa cometieron "serios errores" en la respuesta dada a los casos de pederastia y señala que el Vaticano intervendrá directamente para restaurar la confianza.

      Las disculpas del Papa, sin embargo, no se hace extensiva a otros países.

      16 marzo 2010 – Brasil, Chile, Irlanda

      El cardenal Sean Brady

      El cardenal irlandés Sean Brady no tomó medidas contra el cura pedófilo Brendan Smyth

      En Irlanda se conoce que el máximo responsable de la jerarquía católica en Irlanda, el Cardenal Sean Brady, estuvo presente en reuniones en 1975 en las que niños víctimas de abusos firmaron juramentos de silencio sobre las quejas contra el cura pedófilo Brendan Smyth.

      Por otra parte, el Vaticano reconoce la existencia de varios casos de abusos en Brasil después de que el programa de televisión Conexao Reporter recogiera las denuncias de varios alumnos contra religiosos.

      En unas imágenes de cámara oculta aparece el padre brasileño Luis Marques Barbosa, de 82 años, manteniendo relaciones sexuales con un joven en el estado de Alagoas, al noreste del país.

      En Chile, un religioso español es detenido por posesión de pornografía infantil y por haber abusado supuestamente de al menos 15 menores en colegios españoles donde trabajó entre 1992 y 2005. El religioso, que dictaba clases desde enero de 2008 en la universidad Santo Tomás de Santiago de Chile, fue detenido en la capital chilena y podría ser extraditado a España.

      10 marzo 2010 – Holanda

      Los obispos holandeses ordenan que se investiguen más de 200 denuncias de abusos sexuales de supuestos casos que ocurrieron entre 1950 y 1970.

      Enero-marzo 2010 – Alemania

      Desde principios de 2010 emergen más de 300 casos de acusaciones de abusos físicos y sexuales en Alemania, el país de procedencia del Papa.

      Varios de los casos son planteados por quienes fueron miembros del coro de niños del colegio "Regensbug Domspatzen", que durante 30 años fue dirigido por el hermano del Papa, monseñor Georg Ratzinger.

      Junio 2009 – Argentina

      El sacerdote Julio César Grassi, responsable de la Fundación Felices los Niños, es condenado a 15 años de prisión en Argentina por 15 casos de abuso sexual de menores que estaban bajo su cargo.

      Mayo 2009 – Irlanda

      La Comisión Investigadora de Abusos de los Niños en Irlanda revela tras casi 10 años de investigación cifras escalofriantes: se habían recogido más de 2.000 testimonios que relatan abusos físicos y sexuales por parte de sacerdotes. Este es uno de los los mayores casos de reconocimiento de los abusos sexuales de la Iglesia Católica en una investigación que abarca más de 35.000 niños en un período de 60 años (de 1920 a 1980).

      Cuatro obispos dimiten y toda la jerarquía de la Iglesia católica en Irlanda rinde cuentas ante el Papa.

      Enero 2009 – Italia

      La prensa italiana recoge acusaciones de hombres sordos que decían haber sufrido abusos entre las décadas de 1950 y 1980 en el Instituto para los Sordos Antonio Provolo, en Verona, al norte del país.

      La diócesis de Veróna dijo en ese momento que tenía la intención de entrevistar a las víctimas después de que el Vaticano se lo requiriese.

      Octubre 2005 – Irlanda

      Una investigación del Gobierno irlandés en una diocésis del condado de Wexford revela más de cien abusos a menores por partes de curas. El informe Ferns contaba con más de 271 páginas de extensión en las que se hacían alegaciones contra 21 de los sacerdotes que habían estado trabajando en la diócesis entre 1966 y 2002.

      Una de las conclusiones del informe señala que si bien todos los curas envueltos en el escándalo fueron transferidos a otras partes de la Iglesia muchos de ellos volvieron a la misma diocésis una vez transcurrido un tiempo.

      Febrero 2004 – Estados Unidos

      Una investigación encargada por la Iglesia revela que más de 4.000 sacerdotes en Estados Unidos se han visto envueltos en acusaciones de abusos sexuales en los últimos 50 años implicando a más de 10.000 niños, la mayoría chicos.

      Abril 2002 – Estados Unidos

      El Papa Juan Pablo II emite una histórica condena por los abusos sexuales revelados en Estados Unidos. "No hay lugar en la Iglesia Católica para sacerdotes que abusen sexualmente de menores", dijo el Pontífice.

      Enero 2002 – Estados Unidos

      Uno de los mayores escándalos de todos los tiempos se desató a comienzos del 2002 en Boston, Estados Unidos. El diario Boston Globe publicó una serie de reportajes desentramando los abusos sexuales cometidos por cinco sacerdotes de ese estado, lanzando a la luz pública la cuestión de los abusos sexuales de la Iglesia a menores de edad.

      El hecho de que las acusaciones saliesen a la luz animó a muchas otras personas a seguir el ejemplo, desencadenando un efecto en cadena a ambos lados del Atlántico y a iniciar una serie de juicios reclamando compensaciones económicas, lo que sumió a la Iglesia Católica en una de sus peores crisis en los últimos decenios. Los juicios también se realizaron en contra de la Iglesia Católica y por haber cubierto supestamente los casos denunciados y por no haber hecho nada al respecto.

      En diciembre, el cardenal Bernad Law a cargo de la diócesis de Boston dimite.

      2002 – Otros países

      Australia: La figura más importante de la Iglesia en Australia, el arzobispo de Sidney, George Pell, ofreció miles de dólares a las familias de los niños que supuestamente sufrieron abusos por parte de los curas. La Iglesia pidió disculpas oficialmente a los niños inmigrantes de origen británico y maltés que sufrieron abusos sexuales entre 1930 y 1960.

      Austria: La Iglesia admitió que las acusaciones de pedofilia contra su antiguo líder, el arzobispo de Viena, Hans Hermann Groer, eran ciertas.

      Sudáfrica: El líder de la Iglesia en el país admitió que más de una docena de sacerdotes habían sido acusados de abusar sexualmente a niños, aunque esto ocurrió "hace muchos años".

      Brasil: Los oficiales católicos en el país donde la Iglesia Católica tiene una mayor presencia en todo el mundo admiten que la pedofilia es un problema.

      México: La Iglesia es acusada de cubrir los casos de abuso e incluso de pagar dinero para comprar el silencio de las víctimas.

      1993 – Estados Unidos

      Primer caso de condena legal contra la diócesis de Dallas en cuestión de abuso a niños por parte del sacerdote Rudolph Kos. La diócesis se ve obligada a pagar más de 31 millones de dólares a las víctimas del párroco.

      1985 Estados Unidos

      El abuso sexual por parte de sacerdotes se convierte en una cuestión nacional por primera vez en Estados Unidos cuando el párroco de Luisiana, Gilbert Gauthe es encontrado culpable de once casos de abuso a menores.

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      4 abril, 2010 a 11:59

      Escándalos sexuales y los destinos del catolicismo actual…

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      Bernardo Barranco V.

      IGLESIA-SEX3 Los numerosos escándalos de pederastia que acosan a la Iglesia católica en diferentes lugares del mundo, como Estados Unidos, Irlanda, Suiza, Holanda, México y Argentina, amenazan su autoridad institucional e incomodan sus inflexibles discursos sobre la moral, las buenas costumbres y el disciplinamiento que el católico debe guardar en materia sexual. El escándalo alemán amenaza no sólo al hermano del Papa, sino que está tocando, al parecer, al propio Benedicto XVI al haber sido permisivo, voluntaria o involuntariamente, en 1977 cuando era arzobispo de Munich. Tenemos en México el caso cercano de Marcial Maciel, cuya patología no sólo alcanza a la orden de los legionarios, sino que también contamina y empaña la imagen del conjunto de la Iglesia mexicana. Lamentablemente las respuestas eclesiásticas no son, socialmente, satisfactorias y pareciera que la Iglesia protege ante todo su casta religiosa; surge entonces el fantasma del naufragio como amenaza, se ensombrece la proclama de salvación que, de manera desafiante, Benedicto XVI extiende a la civilización actual tan globalizada como relativista.

      Pareciera que los signos explícitos apuntan a que la Iglesia a escala mundial se ha alejado ya del espíritu del concilio, que en los años sesenta del siglo pasado reivindicaba aggiornare su diálogo con el mundo moderno y, por tanto, ha venido cancelando irremediablemente las rutas reformadoras en la Iglesia. Diferentes vaticanistas diagnostican los síntomas de una Iglesia en fase de atrincheramiento dogmático, envenenada por su propio narcisismo eclesiocéntrico y temerosa de abrirse a la complejidad de la historia y de reconocer en ella valores espirituales (Giancarlo Zízola, Vientos de restauración, 2007). Dicha prescripción sitúa  un prejuicio cada vez más extendido de que Ratzinger padece un conservadurismo crónico e incurable. Sin embargo, ¿podemos afirmar que esta tendencia sólo se da en la Iglesia católica?, como respuesta a una modernidad globalizada que exalta la diversidad cultural y matiza, por tanto, los discursos y doctrinas totalizantes. Lo cierto es que resurge como fuerte tentación la reafirmación tradicionalista, es decir, una notoria inclinación por proclamar la identidad católica tradicional y, al mismo tiempo, exaltar esta identidad a nivel político en el ámbito público. Las posturas opuestas se podrían estar debatiendo el futuro cercano, entre un catolicismo relativista o light frente a un catolicismo talibán. Precisamente, el texto de Oliver Roy, La sainte ignorance. Le temps de la religion sans culture (Editions du Seuil, 2008) argumenta que no sólo los católicos pasan por una fase de tradicionalismo, a escala global, Roy destaca el crecimiento explosivo del pentecostalismo, el éxito del salafismo, Tablighi Jamaat y el neosufismo dentro del Islam; el retorno del movimiento Lubavich dentro del judaísmo, así como el surgimiento del Partido Bharatiya Janata en India, el budismo Theravada. En suma, diversas religiones proclaman su identidad tradicional en la esfera de lo público como una característica distintiva de la religión en el siglo XXI. Reconociendo diversidades y diferencias, Roy compara rasgos comunes en estas tendencias; sobresale el malestar y rechazo a la cultura contemporánea; el énfasis en la salvación personal e individualización de la fe, así como ardorosas actitudes antintelectuales.

      Hace unas semanas acaba de aparecer un libro de John Allen, destacado vaticanista católico estadunidense, titulado: The Future Church (Random House, 2010), donde afronta aquellas  tendencias que están cambiando la vida de la Iglesia. Por ejemplo, al abordar la geopolítica de la Santa Sede, cuya doctrina se forjó en los tiempos de la revolución industrial frente a enemigos ideológicos como el liberalismo y el socialismo, el autor señala que la Iglesia debe afrontar desde la cultura el mundo globalizado y multipolar del siglo XXI, en el cual la mayoría de los polos importantes no son católicos, ni siquiera cristianos. Frente al concilio, el autor opina que la Iglesia está reafirmando oficialmente todo lo que la distingue de la modernidad; sus tradicionales características católicas de pensamiento, discurso y prácticas. Esta política de la identidad es en parte una reacción contra una cultura cada vez más secular e indiferente a la autoridad e institución. Además del envejecimiento de la enseñanza social de la Iglesia, siguiendo a Allen, existe una nueva geografía de la fe, es decir, la dramática disminución numérica de los católicos europeos y la creciente gravitación de los católicos del llamado tercer mundo que asciende a escala global a dos tercios. Esta cifra desproporcionada contrasta con una curia romana que, si bien es cada vez más internacionalizada, sigue siendo dominada por los propios europeos.

      Otro libro sobre prospectiva católica. A fines del año pasado, el periodista José Catalán Deus publicó: Después de Ratzinger, ¿qué? Balance de cuatro años de pontificado y los desafíos de su sucesión (Península, 2009). Ahí el autor español afirma que el futuro del catolicismo actual se antoja incierto. Los primeros años de Benedicto XVI, dice,  dejan una sensación de crisis creciente en la Iglesia católica. Quizá porque se fracturó el consenso que llevó a Ratzinger al trono de San Pedro. Nunca antes los desacuerdos y disensiones fueron tan sonoros dentro y fuera del Vaticano. Un análisis crítico del pontificado dibuja cómo la Iglesia católica ha pasado de ejercer una posición dominante a estar amenazada y hasta sojuzgada culturalmente, y casi perseguida mediáticamente por su ideología. Este cambio histórico trascendental se ha manifestado con absoluta claridad en los primeros cuatro años del pontificado de Benedicto XVI, aunque venía incubándose durante todo el pontificado anterior. Conclusión sencilla: todos estos textos y reflexiones indican arteriosclerosis múltiple y la necesidad de una nueva gran síntesis cultural entre religión y cultura.

      La Jornada.mx

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      1 abril, 2010 a 19:37

      Críticas al Papa y crisis por abusos sexuales, producto de fuertes luchas internas de la Iglesia?

      con un comentario

      Los sufrimientos de Benedicto XVI

      iglesia-irlan2 Bernardo Barranco V.

      Desde hace más de un año hemos venido advirtiendo, en nuestras colaboraciones,  un creciente deterioro en la conducción pontifical y hemos narrado críticos episodios sucesivos que han venido erosionando la potestad del Papa.

      La gestión de Benedicto XVI, justo a cinco años de su asunción, atraviesa su peor momento, uno de los más delicados jamás vividos en la historia moderna del Vaticano. El aluvión de duras acusaciones parece no cesar. El aumento de las denuncias por violencia sexual se ha convertido en un tsunami mediático que pone en cuestión todo el andamiaje y discurso crítico de la Iglesia sobre los valores y prácticas de la sociedad contemporánea, especialmente los sexuales.

      Algunas argumentaciones defensivas sobre las agresiones sexuales del clero que tratan de minimizar el daño causado desde el punto de vista cuantitativo y comparativo, sin duda muestran una estrategia errónea que ha provocado mayor indignación, especialmente entre las víctimas. También se ha recurrido al desgastado argumento del complot y las conspiraciones internacionales de judíos neoyorquinos y de masones washingtonianos, que resultan poco convincentes como explicaciones centrales para entender la extensión y alcance mundial de las altas traiciones causadas por depredadores sexuales del clero.

      Igualmente, ha provocado indignación la patológica protección sistemática que la estructura eclesiástica ofreció a su clero transgresor hasta tan sólo unos años atrás. Sobre todo esa desesperante actitud a minimizar, acallar, silenciar y amedrentar a las víctimas. Las recriminaciones han llegado a tocar la puerta del propio pontífice.

      Los documentos publicados por el New York Times muestran que la Congregación para la Doctrina de la Fe, el poderoso dicasterio que Ratzinger dirigió antes de ser electo Papa, no reaccionó en 1996 con la rapidez ni con la fuerza que ameritaba para iniciar un juicio eclesiástico contra un sacerdote flagrantemente delictivo.

      En nuestro medio, por los testimonios directos de Alberto Athié y del fallecido monseñor Carlos Talavera sabemos que desde los años 90 del siglo pasado Joseph Ratzinger contuvo la denuncia contra el fundador de los legionarios de Cristo, argumentando que “lamentablemente el caso de Marcial Maciel no se puede abrir –dijo luego de leer la carta de Athié–, porque es una persona muy querida del papa Juan Pablo II y además ha hecho mucho bien a la Iglesia. Lo lamento, no es posible” (La Jornada, 9/10/97).

      A Benedicto XVI le imputan también en su etapa de obispo, y posteriormente como cardenal, haber conocido denuncias de abusos y haber hecho muy poco; sin embargo, en su defensa, el cardenal de Austria, Christoph Schöenborn, declaró a la BBC que fue el propio Juan Pablo II quien frenó una investigación de Ratzinger en los años 90, para evitar escándalos en los casos de abuso de menores dentro de la Iglesia católica y que ponían en evidencia al entonces cardenal de Viena, Hans Hermann Groer. Como sea, sin duda alguna una persona con la trayectoria y cargos ocupados por Ratzinger, lo sitúan con indiscutibles cuotas de responsabilidad; independientemente del conocimiento y rango de autoridad que haya tenido, no queda exento de la cadena siniestra de procedimientos encubridores con que la Iglesia ha manejado estos casos.

      Las denuncias contra Benedicto XVI sacuden fuertemente su pontificado porque llegan en un momento de fragilidad particular y después de haber redactado un posicionamiento fuerte y crítico, aunque insuficiente, sobre el tema en el caso de Irlanda. La pregunta se condensa dramáticamente en la siguiente: ¿Siendo parte del problema, Ratzinger podrá ser la solución del mismo? Contra quienes piensan que los adversarios están afuera y son los que manipulan los grandes medios de comunicación, me parece que los enemigos más peligrosos de Benedicto XVI están adentro, en la propia Iglesia.

      En estos cinco años, Benedicto XVI ha abierto varios frentes de confrontación y ha recibido fuertes presiones de los sectores fundamentalistas del Vaticano para apurar movimientos que sigan relativizando los alcances obtenidos en el Concilio Vaticano II y seguir alentando las acciones y asociaciones de agrupaciones católicas ultraconservadoras.

      No obstante, en el perdón a los lefebvrianos debió enfrentar la oposición y malestar de poderosos episcopados, como el alemán, el austriaco y el francés. El caso Boffo, el distanciamiento del pontífice tras las locas aventuras sexuales del primer ministro italiano, evidenció un preocupante distanciamiento de la Secretaría de Estado con influyentes sectores de obispos italianos, encabezados por el cardenal Ruin, quienes afines al proyecto político conservador de Silvio Berlusconi, han tensado su relación con el pontífice alemán.

      Hace un año, el 10 de marzo de 2009, en una inusitada carta dirigida a los obispos de la Iglesia sobre la remisión de la excomunión de obispos lefebvrianos, que desató posturas encontradas y una crisis interna, Benedicto XVI reconoció que la Iglesia vive tiempos turbulentos donde los cristianos “muerden y se devoran (…) Se desencadenó así una avalancha de protestas, cuya amargura mostraba heridas que se remontaban más allá de este momento”.

      Víctor Messori, uno de los especialistas consentidos del Vaticano, señala que frente a la pederastia el  dedo acusador de Benedicto XVI no apunta hacia afuera de la Iglesia, sino sólo hacia sus hijos que la han traicionado, lo que lleva a molestias y pone como ejemplo el caso de los legionarios, sentenciando al final resentimientos: Tanto es así que entre los legionarios hay quienes sospechan que el papa Ratzinger está mal aconsejado, o incluso que forma parte de un complot contra la poderosa congregación.

      Pareciera que el Papa podría estar en el centro de luchas palaciegas, vendettas y guerras de posicionamiento, como si el pacto intraeclesial que lo llevó al trono se haya fracturado o se esté restructurando. Benedicto XVI ha señalado que se va a mantener, a pesar de las habladurías e intrigas que rodean al Vaticano; sin embargo, la pregunta es: ¿cuánta presión podrá seguir soportando la Iglesia?


      http://www.jornada.unam.mx/2010/03/31/index.php?section=opinion&article=016a1pol

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      31 marzo, 2010 a 20:47

      Encuesta Adimark (marzo 2010): 52% apoya a Piñera al inicio de mandato…

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      EVALUACIÓN DE GESTIÓN DE GOBIERNO MARZO 2010
      31 de Marzo del 2010

      CHILE-PIÑERA1 Comentario Evaluación de Gobierno Marzo 2010: Presidente Sebastián Piñera inicia su mandato con una aprobación de 52%. En tanto, la aprobación del gobierno llega a 60%

      El presidente Piñera inicia su mandato con una aprobación muy similar al porcentaje de votación con que ganó la presidencia en la segunda vuelta electoral de enero pasado, un 52%. Los datos muestran que la así llamada “luna de miel” de los mandatarios en el primer tiempo de su gobierno está presente, principalmente por que el nivel de desaprobación es bastante bajo (18%).

      Vea Encuesta Adimark (marzo 2010) completa…

      La aprobación alcanzada por actual mandatario es prácticamente la misma a la obtenida por la ex presidenta Bachelet (53%) en el mes inaugural de su gestión (marzo 2006). Se aprecia una diferencia, estadísticamente significativa, en el nivel de desaprobación, donde la ex mandataria comenzó su mandato con un 8% de rechazo, mientras que el Presidente Piñera lo hace con un 18%.

      Sin duda hemos presenciado una atípica instalación gubernamental, marcada en estas primeras semanas por la emergencia del terremoto y por controversias relacionadas a las inversiones personales del Presidente. En este contexto, llama la atención que el nivel de aprobación del Gobierno (60%) resulta superior a la aprobación que recibe la persona del Presidente. Es probable que la polémica sobre sus inversiones personales explique esta diferencia. Durante el gobierno anterior, la presidenta Bachelet sistemáticamente resultó mejor evaluada que su gobierno. Ahora, en esta primera medición, la situación se ha invertido.

      El presidente obtiene su mejor evaluación en los grupos socioeconómicos medios y medio-altos (ABC1,C2, C3), siendo significativamente más débil su evaluación entre las personas más pobres (D,E).

      Atributos personales del Presidente

      El presidente Piñera, consistentemente con el clima de inauguración por el que atraviesa, recibe una alta evaluación en todos los atributos considerados. Las evaluaciones positivas superan el 60% en todos los casos. Sin embargo, hay matices de diferencia: La población le asigna en mucho mayor medida las características de “Activo y enérgico” (83%), “capacidad para solucionar problemas del país” (79%) y “cuenta con autoridad” (77%). En contraste, los relativamente más débiles resultan ser “Genera confianza” (66%) y “Es creíble” (63%).

      Áreas específicas de gestión de gobierno.

      El nuevo gobierno parte con una aprobación bastante positiva en las áreas de gestión medidas. Llama la atención, en términos comparativos, que el actual gobierno obtiene una primera evaluación favorable respecto a temas que fueron tradicionalmente críticos y sensibles para el gobierno de la ex-presidenta Bachelet, como es el tema de la delincuencia.

      En cuanto a “las relaciones internacionales” el gobierno de Sebastián Piñera alcanza un 59% de aprobación, nivel similar al logrado por el gobierno anterior, en promedio, durante todo su mandato constitucional.

      La economía obtiene una aprobación de 45%, superada levemente por el gobierno de la ex presidenta Bachelet, que en promedio alcanzó un 49%, explicado en gran parte por la buena aprobación que logró el ex ministro de Hacienda, Andrés Velasco, especialmente hacia el final de su gestión.

      En el caso específico del control de la delincuencia, un área muy desfavorable para el gobierno anterior, el gobierno de Sebastián Piñera muestra una aprobación del 43%, muy superior al 18% de promedio que obtuvo el gobierno anterior en este tema.

      Evaluación desempeño del gobierno frente al Terremoto.

      En temas específicos relacionados a la situación post-terremoto, el estudio muestra señales optimistas. Un 70% aprueba cómo el gobierno esta gestionando la ayuda a las personas afectadas por terremoto. Del mismo modo, un 65% aprueba cómo se está desarrollando el proceso de reconstrucción de las zonas afectadas.

      Evaluación del Gabinete.

      El presente estudio incluye una evaluación de algunos miembros del gabinete ministerial. Dado el poco tiempo transcurrido, la mayor parte de los Ministros resultaron ser muy poco conocidos por la población, por lo que muy pocos pudieron evaluarlos. Por esta razón, en esta primera evaluación informamos sólo el nivel de conocimiento que tienen los ministros. En los próximos meses, en la medida que el conocimiento aumente, entregaremos los datos de evaluación.

      Respecto al nivel de conocimiento del gabinete de gobierno, este aun permanece en nivel bastante bajo. Salvo los ministros de educación Joaquín Lavín (95% de conocimiento) y de Defensa, Jaime Ravinet (85% de conocimiento), ningún miembro del actual gabinete supera el 50% de conocimiento ciudadano; en algunos casos, ni siquiera alcanzan al 20% de conocimiento.


      http://www.adimark.cl/

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      31 marzo, 2010 a 12:46

      Dominadores y dominados, por P. Bourdieu

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      Pierre Bourdieu

      BOURDIEU0005 El orden simbólico se asienta sobre la imposición al conjunto de los agentes de estructuras cognitivas que deben una parte de su consistencia y de su resistencia al hecho de ser, por lo menos en apariencia, coherentes y sistemáticas y de estar objetivamente en consonancia con las estructuras objetivas del mundo social. Esta consonancia inmediata y tácita (en todo opuesta a un contrato explícito) fundamenta la relación de sumisión dóxica que nos ata, a través de todos los lazos del inconsciente, al orden establecido. El reconocimiento de la legitimidad no es, como cree Max Weber, un acto libre de la conciencia clara. Está arraigada en la consonancia inmediata entre las estructuras incorporadas, que se han convenido en inconscientes, como las que organizan los ritmos temporales (por ejemplo la división en horas, absolutamente arbitraria, de la agenda escolar), y las estructuras objetivas.

      Esta consonancia prerreflexiva explica la facilidad, en definitiva harto insólita, con la que los dominantes imponen su dominación: “Nada hay más sorprendente para quienes consideran los asuntos humanos con mirada filosófica que ver la facuidad con la que los más (the many) están gobernados por los menos (the few) y que observar la sumisión implícita con la que los hombres revocan sus propios sentimientos y pasiones en favor de sus dirigentes. Cuando nos preguntamos mediante qué medios se lleva a cabo esta cosa tan asombrosa, encontramos que, como la fuerza siempre está de parte de los gobernados, los gobernantes sólo cuentan con la opinión pan sostenerse. Por lo tanto únicamente sobre la opinión se basa el gobierno y esta máxima es extensiva para los gobiernos más despóticos y militares así como para los más libres y más populares.”(1)

      El asombro de Hume hace que surja la cuestión fundamental de cualquier filosofía política, cuestión que se oculta, paradójicamente, al plantear un problema que no se plantea realmente como tal en la existencia corriente, el de la legitimidad. En efecto, lo que plantea un problema es que, en lo esencial, el orden establecido no plantea ningún problema; que, excepto en las situaciones de crisis, la cuestión de la legitimidad del Estado, y del orden que instituye, no se plantea. El Estado no precisa necesariamente dar órdenes, y ejercer una coerción física para producir un mundo social ordenado: no mientras esté en disposición de producir unas estructuras cognitivas incorporadas que sean acordes con las estructuras objetivas y de garantizar de este modo la creencia de la que hablaba Hume, la sumisión dóxica al orden establecido.

      Una vez dicho esto, no hay que olvidar que esta creencia política primordial, esta doxa, es una ortodoxia, una visión asumida, dominante, que sólo al cabo de las luchas contra las visiones contrarias ha conseguido imponerse; y que la “actitud natural” de la que hablan los fenomenólogos, es decir la experiencia primera del mundo del sentido común, es una relación políticamente construida, como las categorías de percepción que la hacen posible. Lo que hoy en día se manifiesta de un modo evidente, más allá de la conciencia y de la elección, ha constituido, a menudo, el envite de luchas y no se ha instituido más que tras enfrentamientos entre dominantes y dominados. El efecto principal de la evolución histórica estriba en abolir la historia, remitiendo al pasado, es decir al inconsciente, las posibilidades laterales que han resultado descartadas.

      (1). D. Hume, “On the Fine Principles of the Governmunt”, Essays and Treatises on Several Sulsjects, 1758.

      P. Bourdieu, “Espíritus de estado. Génesis y estructura del campo burocrático”, en: Razones prácticas. Sobre la teoría de la acción . Ed. Angrama 1997-2002


      http://pierre-bourdieu.blogspot.com/2008/04/dominadores-y-dominados-pierre-bourdieu.html

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      30 marzo, 2010 a 21:00

      Éxito inicial de mayor experimento del siglo: Gran Colisionador de Hadrones inició actividades…

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      ABC.es | MADRID

      aclerador-particulas El mayor experimento del siglo ya es un hito. El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) de Ginebra ha conseguido a primera hora de la tarde sus primeras colisiones de haces de protones a la alta energía de 7 teraelectrovoltios (TeV), un récord en la Historia de la Ciencia y una potencia jamás alcanzada, creando una situación similar a los instantes posteriores al Big Bang, el momento de la creación del universo, hace 13.700 millones de años. Este resultado, obtenido tras dos intentos fallidos, abre las puertas a una fase de la física moderna, pues permitirá dar respuestas a numerosas incógnitas del Universo y la materia, según los científicos de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN). Al ver los resultados, los físicos del centro, especialmente los del detector Atlas, el que ha conseguido registrar las colisiones, no han podido contener su alegría. Los aplausos y las risas han estallado en las instalaciones científicas. Durante su primera hora de vida, el LHC ya ha registrado «miles de datos». El experimento ha podido ser seguido en directo a través del twitter de la CERN y en su página web.

      Para llegar a este punto se han necesitado más de veinte años de investigación, 10.000 millones de euros invertidos y el trabajo de 10.000 científicos de diferentes países. La prueba será celebrada por los físicos de todo el mundo como un gran acontecimiento, pero lo cierto es que no ofrecerá resultados hasta dentro de varios años, lo que añade un particular misterio al asunto. Quizás entonces puedan resolverse las grandes incógnitas de la física moderna.

      Una mini explosión. Sobre la una de la tarde, los haces de mil millones de protones cada uno, acelerados a una velocidad próxima a la luz, 7 Tev, jamás alcanzada en el LHC, han circulado por un túnel redondo de 27 kilómetros instalado a 100 metros bajo tierra en Ginebra junto a la frontera francesa. Con los científicos cruzando sus dedos, los haces de partículas que viajaban a 3,5 TeV cada una han colisionado recreando una mini versión del Big Bang. ¡Lo consiguieron!

      Los físicos han pasado algunas horas de angustia hasta que ha ocurrido el milagro. A primera hora de la mañana, enviaron una inyección de partículas y alcanzaron los 3,5 TeV., pero se produjeron algunos problemas que ralentizaron la marcha de la energía. La máquina tuvo que comenzar de nuevo. Por fortuna, todo se arregló y las partículas salieron disparadas de nuevo por el acelerador hasta provocar las primeras colisiones. «La naturaleza lo hace con los rayos cósmicos, pero ésta es la primera vez que se consigue en un laboratorio», explican los científicos del CERN en suTwitter. En concreto, dos de los cuatro detectores del LHC, Atlas y CMS (los otros dos son Alice y LHCb), han sido los primeros en ser testigos de las colisiones. Esa información será analizada posteriormente por los distintos centros de la red de cálculo del acelerador.

      El LHC logra un hito al crear las condiciones del Big Bang

      Los científicos del CERN, en el momento de la primera colisión de partículas / AFP

      «Una nueva era». El LHC se inauguró en septiembre de 2008 y fracasó en cuestión de días por una avería que puso en cuestión el experimento. Catorce meses más tarde, las partículas comenzaron de nuevo a circular por el acelerador, esta vez con mucho más éxito. La máquina alcanzó el récord mundial de energía de 1,18 TeV, hasta entonces en poder del Tevatrón estadounidense. Poco después, el pasado diciembre, siguió otro récord de 2,36 TeV, lo que ya permitió registrar numerosos datos procedentes de un millón de colisiones de partículas.

      A partir de ahora, la «máquina de Dios» funcionará constantemente a energías de 7 TeV. El experimento de hoy se repetirá una y otra vez durante los próximos 24 meses, con una pausa técnica a finales de este año o a principios de 2011. Después de que se revise el funcionamiento de la máquina de Dios, volverá a ser puesta en marcha al doble de velocidad, nada menos que a 14 TeV, algo que no ocurrirá antes de 2013.

      «Comienza una nueva era para la ciencia, para la investigación básica y las Ciencias Físicas. Es una gran día para un físico de partículas. Muchas personas han estado esperando este momento, pero su paciencia y dedicación están empezando a dar sus frutos», ha afirmado el director general del CERN, Rolf Heuer. Por su parte, la portavoz del experimento CMS del acelerador, Gabiola Gianotti, ha indicado que estas primeras colisiones prometen una «vasta región a explorar». La búsqueda comienza por la materia oscura, las nuevas fuerzas, nuevas dimensiones y el bosón de Higgs.

      Precisamente, uno de los principales retos del LHC es poder comprobar empíricamente la teoría estándar de la física, basada en el bosón de Higgs. La existencia de esta partícula, que debe su nombre al científico que hace treinta años predijo su realidad, se considera indispensable para explicar porqué las partículas elementales tienen masa y por qué las masas son tan diferentes entre sí. La existencia del bosón, llamada la «partícula de Dios», y la posibilidad de que sea probada en el CERN ha creado una viva polémica entre el propio Higgs y otro eminente físico, Stephen Hawking, quien duda de su realidad.

       

      ¿Dónde están el agujero negro y el fin de mundo?

      ¿Han notado algo a la una de la tarde? Grupos de personas en todo el mundo temían que el LHC provocara un gran agujero negro que engullese todo a su alrededor. Obviamente, no ha ocurrido nada. Un grupo internacional denominado ConCERNed, presentó en su día una queja frente al Comité de Derechos Humanos de Las Naciones Unidas en Ginebra, en la que denunciaban los riesgos y peligros que supone el colisionador para la población.

      En 2001, un trabajo teórico apuntaba que la «máquina de Dios» podría crear agujeros negros. Dos años después, los científicos dijeron que cualquier agujero negro se evaporaría inmediatamente. En 2008, elCERN publicó un informe de seguridad basado en observaciones astrofísicas de ocho enanas blancas.

      Aunque han tenido una gran repercusión mediática, los temores de los apocalípticos no han hecho eco en los tribunales. Hace unos días, el Tribunal Constitucional (TC) alemán rechazó la demanda de una mujer que se había querellado contra el CERN por temor a que el acelerador de partículas precipitase el fin del mundo.

      Actualizado Martes , 30-03-10 a las 19 : 43


      «Había mucho miedo, no podía repetirse el fracaso de 2008»

      El LHC logra un hito al crear un nuevo Big Bang

      EFE | SANTANDER

      Actualizado Martes , 30-03-10 a las 17 : 41

      El Instituto de Física de Cantabria (IFCA) ha seguido hoy con emoción y cierta ansiedad las primeras colisiones de partículas a 7 TeV conseguidas por el acelerador de partículas LHC, porque entre su personal, como entre sus colegas en Ginebra, había "mucho miedo" a que se repitiera el fracaso de 2008.

      El 20 de septiembre de 2008, la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN)tuvo que detener el LHC a los diez días de haberlo puesto en marcha porque se había producido una fuga de helio en un sector del túnel donde está instalado, debido a una conexión eléctrica defectuosa entre dos imanes del acelerador.

      Esta mañana, los primeros intentos del CERN por conseguir que dos protones chocaran tras haber sido acelerados casi a la velocidad de la luz con 3,5 teraelectronvoltios (TeV) de energía cada uno fueron abortados, por un problema de acoplamiento entre imanes.

      "Es que hay mucho miedo", confesaba el director del IFCA sobre las 12.00 horas, mientras esperaba al siguiente intento, el que consiguió las primeras colisiones poco después de las 13.00 horas. "Hubo un accidente, un fracaso hace un año y no queremos que se repita. Si se hubiera repetido lo del helio podría haber sido la puntilla para el experimento", explicaba Matorras a sus compañeros de instituto y a la prensa que seguían desde el IFCA los acontecimientos.

      Un brindis por lo conseguido. Las caras de todo ellos cambiaron al filo de las 13.00 horas, cuando en el panel de pantallas empezaron a ver a sus compañeros del CMS -uno de los cuatro detectores de partículas del acelerador- saltar y abrazarse. Y la alegría se confirmó unos instantes después, cuando los ordenadores comenzaron a mostrar las primeras colisiones.

      El IFCA, algunos de cuyos científicos llevan trabajando 15 años en este experimento, tenía la celebración preparada: descorcharon una botellas de vino blanco y brindaron por lo conseguido y por la ingente cantidad de datos que se van a recibir a partir de ahora. Incluso hubo alguno que se acordó de quienes habían profetizado que el LHC provocaría un apocalipsis: "Empezad a celebradlo, no sea que nos pille el agujero negro", propuso, con sorna.

      El director del IFCA ha reconocido que los científicos involucrados en LHC han vivido con cierta ansiedad el que ya se ha calificado como "el experimento del siglo", por la cantidad de ojos que han estado pendientes de ellos y por las dimensiones del proyecto, que ha costado 4.546 millones de euros.

      "Quizá no es tan grave lo que pasó en su momento, porque es una máquina tremendamente complicada y es lógico que a la primera no funcione bien… pero no era bueno dar la imagen de que siempre falla", ha apuntado Matorras, que coordina la contribución del IFCA al detector CMS, junto con su compañera Teresa Rodrigo.

      Además, el director del IFCA ha precisado que es probable que hasta dentro de un año no se obtenga "ningún resultado espectacular del que te fíes al cien por cien" y que aún habrá que esperar más para el descubrimiento del codiciado bosón de Higgs -la partícula que, en teoría, confiere la masa a todas las demás-, si se produce. "Hay que hacer un trabajo bastante fino de acumular datos y experiencia. Probablemente antes de dos o tres años no podamos decir nada del bosón de Higgs", ha añadido.

      Sobre la dominación masculina…

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      IRAN-JAMENEIII En su libro La dominación masculina, Pierre Bourdieu plantea que la división sexual representa formas de diferenciación entre mujeres y hombres que van más allá de las condiciones físicas o fisiológicas entre ellos. La división sexual nos remite a establecer diferencias entre mujeres y hombres en su forma de ser y en su forma de construir el mundo, desde sus modos de vestir, de hablar, y de actuar, así como desde las maneras de sentir y de pensar los significados o los valores que circulan y se comparten en la sociedad. Según Bourdieu, la división sexual es un principio básico de la violencia simbólica en la estructura social y de lo que considera es la dominación masculina.

      La dominación masculina presupone que las actividades y actitudes tanto de mujeres como de hombres, están marcadamente diferenciadas por su género. Tal principio de diferenciación sexual es adoptado y reproducido desde la base de lo familiar, mediante disposiciones que se hacen pasar como naturales, al ser incorporadas y programadas en el juego simbólico del lenguaje, del sentido común, o de lo dado por descontado. Con este respecto, el Estado, la iglesia o la escuela, son instituciones que se configuran simbólicamente, según Bourdieu, para perpetuar y reafirmar ese principio de diferenciación sexual que se reproduce desde el nicho familiar.

      La interpretación que Bourdieu hace de la división sexual presupone la asignación de roles preestablecidos a mujeres y hombres, asignación que predetermina y concreta las formas de vida y las concepciones de mundo en la sociedad. El enfoque bourdieuano es relevante porque señala a la dominación masculina como una forma de violencia simbólica que se caracteriza por hacer legítima la desigualdad entre ellos. Desde dicho enfoque, el principio de diferenciación sexual representa un principio de construcción de orden histórico/social, es decir, un princpio de violencia simbólica, en el cual la mujer no tiene una participación directa en las maneras de organización y transformación de la sociedad, ya que la dominación masculina confabula un mundo social construido por y para el hombre: construcción que procura formas de autorreclusión y autocensura tanto del pensamiento de la mujer, como del sentimiento de lo femenino.

      Partiendo de este enfoque, la violencia simbólica de la dominación masculina representa también la forma de mantener y consolidar el orden social, en el que coexiste el sometimiento y la subordinación femenina de manera simultánea. Por ello es común pensar, como lo señala Bourdieu, que las actividades del hombre deben estar relacionadas con el trabajo y con el sustento de la familia, esto es, con las tomas de decisión y con las virtudes de ser honrado, respetado o admirado, según el status social adquirido. Por su parte, la dominación masculina impone que las actividades de la mujer presuponen relacionarse con la crianza de los hijos y con la organización de la vida doméstica, es decir, con la sumisión ante las decisiones tomadas por el hombre y con las virtudes de ser sincera, fiel, emotiva o sentimental. Bourdieu no duda en indicar que la dominación masculina es una construcción social que implica la permanencia de las formas de opresión difundidas por la división sexual, mismas que son reproducidas a partir de esquemas de percepción incorporados tanto en mujeres como en hombres. Esto implica que, al construir los significados de su realidad inmediata –significados vinculados implícitamente con el principio de diferenciación entre los sexos-, mujeres y hombres juegan las reglas del juego de la violencia simbólica, lo que es decir que son susceptibles de reproducir los principios de dominación masculina de manera inadvertida y cotidiana.

      El enfoque sociológico que Bourdieu expone es primordial para comprender las formas de resistencia social ante la opresión y marginalidad que infunde la dominación masculina. Desde esta perspectiva, las tendencias feministas emprenden una lucha política que se enfrenta a una realidad social que las involucra históricamente: su lucha contra la violencia simbólica es una lucha que se realiza a partir de la construcción de los significados que ordenan a la sociedad. Pero ello no significa que no exista posibilidad de resistencia social y de creación simbólica, ya que los feminismos son susceptibles a emprender un trabajo invisible de transformación del mundo, un trabajo que puede estar caracterizado por no reproducir los esquemas de dominación incorporados. Este trabajo implica una doble faceta capaz de establecer una ruptura creativa con los significados que fijan las identidades, que definen los géneros sexuales y que organizan la historia de la sociedad. Desde la perspectiva sociológica que Bourdieu plantea, este trabajo silencioso es capaz de promover una deshistorización de los principios de diferenciación social relacionados con la división sexual y con la dominación masculina.

      Escrito por Naxos para Inmanencia


      http://pierre-bourdieu.blogspot.com/2006/02/sobre-la-dominacin-masculina.html

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      28 marzo, 2010 a 0:43

      Chile: los 10 principales grupos económicos…

      con 3 comentarios

      El retail emerge con todo. Modelos de negocios de calidad mundial. Los esfuerzos para llegar a ser global. Búsqueda de la eficiencia. Un sector financiero sofisticado. Estas son algunas de las conclusiones que se extraen del ranking sobre los grupos empresariales más relevantes de Chile.

      Una radiografía que revela el estado del emprendimiento en el país (pero no sólo del emprendimiento). También habla de la nueva configuración de la estructura y niveles de internacionalización y transnacionalización del empresariado chileno, y de su gravitación en el escenario latinoamericano. Este estudio realizado por Qué Pasa puede carecer de rigor en varios aspectos, especialmente en lo que concierne el vínculo real de cada grupo con los conglomerados transnacionales de origen estadounidense o europeo, pero sin duda indica tendencias de fondo sobre las dimensiones y características de la nueva clase dominante chilena. Es la razón por la que nos parece útil su publicación en este espacio. E. Aquevedo

      1. Grupo Luksic

      Fundado por Andrónico Luksic en los ’50, entre ’70 y ’73 se expandieron a Argentina, Colombia y Brasil. En 1996 se reestructuró el grupo: Quiñenco controlarías inversiones financieras e industriales y Antofagasta PLC mantendría el control sobre la minería y los ferrocarriles. Actualmente controlan Minera Los Pelambres, el quinto yacimiento de cobre a nivel mundial. En 2001 toman el control del Banco de Chile y en 2008 se fusiona con el Citibank Chile. El grupo está dividido en tres grandes áreas, cada una a cargo de los hermanos Luksic: la parte financiera (encabezada por Andrónico), la industrial (a cargo de Guillermo) y la actividad minera (dirigida por Jean Paul).Patrimonio del grupo: Se estima en US$11.260 millones (66% en Antofagasta Minerals y el 83% de la propiedad de Quiñenco S.A.)

      Empresa más grande: Minera Los Pelambres (aporta los mayores ingresos).

      Autodefinición: Agresivos como emprendedores

      Inversiones proyectadas al 2010: Antofagasta Minerals (US$ 3.500 millones); Quiñenco (US$ 600 millones); Quiñenco (dispone de US$300 millones para la ejecución de futuros negocios).

      Internacionalización: Quiñenco posee ek 15% de sus activos en Brasil, Perú, Colombia y Argentina. Antofagasta Minerals estudia el proyecto de factibilidad de Reko Diq, en Pakistán.

      Principal proyecto actualmente en ejecución: El proyecto de cobre y oro Esperanza (US$ 1.900 millones); venta de la unidad de cables de Madeco a Nexans (US$ 448 millones); concreción del proyecto de fusión entre Banco de Chile y Citibank.

      Empresas en las que participan (% de la propiedad): Banco de Chile (61,4% en asociación con Citibank); CCU (66,1% en asociación con Heineken); Telefónica del Sur (74,4%); Madeco (45,2%); Minera El Tesoro (100%); Minera Michilla (74,2%); Minera Los Pelambres (60%); Tethyan Copper Company (50%); Aguas Antofagasta (100%); Ferrocarril de Antofagasta a Bolivia (100%).

      2. Grupo Falabella

      En 1889, el fundador Salvatore Falabella abre la primera gran sastrería de Santiago. En 1937, Alberto Solari se une a la compañía y en 1958 se convierte en una tienda por departamentos. En 1980 se introduce la tarjeta de crédito CMR. En 1990 ingresan al desarrollo de Shopping Centers, a través de Mall Plaza Vespucio. En 1993 se abre la primera tienda en Argentina y en 1995 Falabella ingresa al mercado peruano. En 1996 abren en la Bolsa de Valores. En 1997 se logra un acuerdo de joint venture con Home Depot para desarrollar el negocio de tiendas para el mejoramiento del hogar. En 2001 se adquiere la participación que tenía Home Depot y se crea Home Store. En 2002 inauguración del primer Tottus en Perú. En 2003 la compañía se fusiona con Sodimac. En 2004 se adquiere la cadena de supermercados San Francisco y en 2006 ingresa al mercado colombiano de tiendas por departamentos.

      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 10.200 millones (88% en la propiedad de Falabella SACI, cuya capitalización bursátil es de US$ 11.600 millones al 31 de diciembre de 2007).

      Empresa mas grande: Falabella, Sodimac y CMR.

      Autodefinición: Conservadores y audaces.

      Inversiones proyectadas al 2011: US$ 2.800 millones (principal proyecto en ejecución).

      Internacionalización: Filiales en Argentina, Perú y Colombia.

      Empresas en las que participan: Falabella, Sodimac, Tottus/San Francisco, CMR, Banco Falabella, Falabella Pro (seguros)

      Viajes Falabella, Mall Plaza.

      3. Grupo Angelini

      Fundado por Anacleto Angelini, una vez llegado a Chile en 1948, formó la constructora Franchini y Angelini. Poco a poco, Angelini empezó a invertir en plantaciones en Mulchén. El gran salto vino en 1986, cuando tomó el control y efectuó la operación de salvataje económico de la Compañía de Petróleos de Chile S.A., hoy Empresas Copec, la cual hoy tiene la mayor valorización bursátil de Chile. En 1994 se crea Metrogas y, dos años más tarde, Arauco se expande a Argentina. El 2005 llega a Brasil.

      Patrimonio del grupo: estimado en US$9.169 millones.

      Empresa mas grande: Arauco – Celulosa Arauco y Constitución.

      Inversiones proyectadas al 2010: En el período 1986-2007, el grupo suma inversiones por US$ 11.000 millones. Para 2008, considerando empresas filiales y coligadas, se estiman inversiones de US$ 1.000 millones.

      Internacionalización: Argentina, Brasil y Uruguay. Cuenta con oficinas comerciales en Colombia, Holanda, Alemania, Japón, México, Perú y Estados Unidos.

      Principales proyectos actualmente en ejecución: Junto a los Von Appen se realizan exploraciones de carbón en la Isla Riesco; llegada del GNL a Chile, proyecto que involucra más de US$ 1.000 millones; la coligada eléctrica Guacolda está construyendo dos nuevas plantas en la bahía de Huasco; planta de combustibles en Pureo, Región de Los Lagos; Arauco, para planta Nueva Aldea, construcción de sistema de conducción y descarga de efluentes al mar; Metrogas y Aguas Andina suscribieron contrato para utilizar biogás originado en planta de tratamiento de aguas servidas, para gas de ciudad.

      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): AntarChile S.A. controla a Empresas Copec (60,82%), que representa aproximadamente el 90% de los activos de la compañía. A través de ella participa en Celulosa Arauco y Constitución (99,9%), Forestal Arauco (99,9%), Arauco Internacional (99,9%), Aserraderos Arauco (99%) y Paneles Arauco (99%); Copec (99,9%), Sonacol (52,7%), Abastible (99%) y Metrogas (39,8%); Pesquera Iquique-Guanaye (Igemar) (81,9%) participa en South Pacific Korp, y junto a la coligada Empresa Pesquera Eperva controla Corpesca (77%); También participa en la propiedad de Empresa Pesquera Eperva, Astilleros Arica, Sigma, Servicios Corporativos SerCor, Celulosa Arauco y Constitución y Colbún (9,56%); Otras inversiones: Empresa eléctrica Guacolda (25%), Minera Can-Can (100%) y Minera Isla Riesco (50%); Inversiones Siemel: sus activos los componen inversiones financieras y participaciones en empresas del rubro asegurador. Actualmente controla Compañía de Seguros de Vida Cruz del Sur (99,9%), Cruz del Sur Administradora General de Fondos (100%) y Administradora de Mutuos Hipotecario Cruz del Sur (100%). Además, tiene inversiones en inmobiliarias, agroindustriales y servicios, en Agrícola Siemel (99,9%), Valle Grande (67%), Woodtech S.A. (51%), Sigma y Servicios Corporativos SerCor.

      4. Grupo Paulmann

      Cencosud es uno de los principales operadores de centros comerciales del país. Participa en todas las áreas relacionadas al retail: supermercados (Jumbo y Santa Isabel), mejoramiento del hogar (Easy), tiendas por departamentos (Paris), banco (Banco Paris), agencia de viajes, gastronómica, de entretenimiento e inmobiliaria.

      Patrimonio del Grupo: estimado en US$ 5.300 millones.

      Empresa mas grande: División Supermercados.

      Autodefinición: Audaces.

      Inversiones proyectadas al 2010: US$ 1.200 millones.

      Internacionalización: Argentina (Jumbo, Disco y Vea, Easy, Blaisten, Shopping Centers), Brasil (GBarbosa), Colombia (Easy), Perú (Wong, Metro, EcoAlmacenes).

      Principal proyecto actualmente en ejecución: Costanera Center.

      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Supermercados Jumbo, Santa Isabel, Disco y Vea, Gbarbosa, Wong, Metro, EcoAlmacenes, todos con un 100% de propiedad, con excepción de Disco (62%); Multitienda Paris (100%); Shopping Centers con un 100% de propiedad; Retail Financiero (Viajes Paris, Seguros Paris y Banco Paris, Tarjetas Más Jumbo, Más Easy y Más Paris, Círculo Más) con un 100% de propiedad; Homecenters (Easy en Chile y Argentina con 100% y Colombia con un 70%, Blaisten en Argentina con 100%); Aventura Center (100%).

      5. Grupo Ibañez

      En Estados Unidos Manuel Ibáñez conoció los supermercados. Tras volver a Chile, desarrolló e implementó en la década del 50 el primer local de autoservicio en calle Estado N° 42. Los resultados fueron mejores de lo esperado, así que Ibáñez apostó por el primer supermercado: Almac Supermarkets. Al cabo de unos años, operaban 32 Almac en Chile. En plena crisis de los 80, los Ibáñez desarrollaron el formato Ekono. Nicolás Ibáñez había visto el concepto en uno de sus viajes a EE.UU. Años más tarde, Nicolás Ibáñez creó otros formatos para el mercado y surgió el proyecto D&S(Distribución y Servicio).

      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 2.143 millones.

      Empresa mas grande: Distribución y Servicio D&S S.A.

      Autodefinición: Audaces (puesta en marcha de nuevos formatos, publicidad basada en una ejecutiva de la compañía, desarrollo del negocio financiero a través de Presto, etc.) y conservadores (se desarrolla básicamente en el negocio de retail).

      Inversiones proyectadas al 2010: US$ 700 millones.

      Internacionalización: A través de Alvi, tiene participación en la empresa peruana Mayorsa, que actúa en el rubro de supermercados mayoristas.

      Principal proyecto actualmente en ejecución: Internacionalización del grupo.

      Empresas en las que participan: Distribución y Servicio D&S S.A. En Alvi, supermercados mayoristas, donde D&S es socio minoritario.

      6. Grupo Matte

      El origen del grupo Matte se remonta a los años 50, cuando Eliodoro Matte Ossa se incorpora gradualmente a la propiedad de la "Papelera" (actual Empresas CMPC), comprando acciones que más tarde lo convertirían en su principal accionista. En los 90, el grupo ingresará a la propiedad de Colbún, inicialmente en sociedad con la belga Tractebel (actual Suez) y luego como su accionista principal al fusionar la compañía con sus activos eléctricos, de propiedad de Hidroeléctrica Guardia Vieja S.A. y Cenelca S.A. También incursionará en telecomunicaciones al obtener, junto con sus socios en Almendral (ex Chilquinta), el control de Entel en dos oportunidades.

      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 10.000 millones.

      Empresa mas grande: Empresas CMPC.

      Autodefinición: Grupo de larga trayectoria en Chile, con posiciones consolidadas en algunas de las áreas productivas más importantes del país.

      Inversiones proyectadas al 2010: CMPC (US$ 100 millones); Colbún (US$ 700 millones en planta termoeléctrica Coronel).

      Internacionalización: Empresas CMPC está presente en Chile, México, Colombia, Uruguay, Argentina y Perú.

      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Empresas CMPC S.A. (56%); Minera Valparaíso S.A. (78%); Colbún S.A. (49%); Almendral S.A. (32%); Bicecorp S.A. (97%); Banco BICE (100% Bicecorp); BICE Vida Compañía de Seguros S.A. (100% Bicecorp); Compañía Industrial El Volcán S.A. (38%); Puerto de Lirquén S.A. (70%).

      7. Grupo Yarur

      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 1.900 millones.

      Empresa que aporta la mayor cantidad de ingresos: Banco BCI.

      Autodefinición: Conservadores en lo financiero, con una alta cuota de innovación en productos y servicios.

      Inversiones proyectadas al 2010: Aproximadamente US$ 200 millones, básicamente en el sector financiero y retail.

      Principal proyecto actualmente en ejecución: El crecimiento de BCI y la cadena de farmacias Salcobrand.

      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Bci y filiales (55%); Bci Seguros Generales (99%); Bci Seguros de Vida (100%); Salcobrand (100%); Parque del Sendero (60%); Inversiones Belén (100%) (Viña Morandé, Viña Vistamar, Viña Fray León, gastronomía); Empresas Lourdes (100%); Agromorandé (90%); Faenadora de Carnes Ñuble (33%).

      8. Grupo Claro

      Año de fundacion del grupo: 1986.

      Patrimonio del grupo: se estima en US$ 1.210 millones.

      Empresa mas grande: CSAV.

      Internacionalización: Principalmente en el área de navieras.

      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Elecmetal (50%) participa, entre otras, en las siguientes sociedades: Cristalerías Chile (52,14%), que a su vez participa con un 20% de VTR GlobalCom S.A., en Envases CMF (50%) y en Viña Santa Rita; Ciecsa, que a su vez participa en Megavisión (99,9%), Diario Financiero (99,50% de la propiedad de la sociedad Ediciones Chiloé S.A., dueña del 74,73% de Ediciones Financieras S.A.) y revista Capital; ME Global; Fundición Talleres (100%); Compañía Sudamericana de Vapores (48%) participa, entre otras sociedades, en: Companhia Libra de Navegaçao, Montemar Marítima S.A., Norasia Lines Ltd., Norasia China Ltd., Agencias Aéreas y Marítimas S.A. (SAAM) que a su vez participa en: San Antonio Terminal Internacional S.A., San Vicente Terminal Internacional S.A. y Iquique Terminal Internacional S.A.

      9. Grupo Ponce

      Patrimonio: se calcula en US$ 4.300 millones.

      Empresa mas grande: SQM S.A.

      Autodefinición: SQM basa su estrategia de negocios en el desarrollo y fortalecimiento de sus ventajas competitivas de largo plazo. Entre ellas están el acceso a recursos naturales únicos y extensos, la red de distribución mundial, los activos operacionales y el conocimiento de sus procesos productivos y desarrollos tecnológicos, la especialización y experiencia de sus trabajadores y una situación financiera muy saludable.

      Internacionalización: Plantas de fertilizantes líquidos en Egipto y Holanda; Plantas de fertilizantes NPK en Bélgica, Holanda, Emiratos Árabes Unidos, USA, México, Turquía y Perú; Plantas de derivados de yodo en Francia y USA; Planta de urea fosfato en Dubai, Emiratos Árabes Unidos; Alianza en China para producción de nitrato de potasio.

      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Soquimich Comercial: 60% (Chile); Fenasa: 67% (España); SQM Indonesia: 80% (Indonesia); Ajay SQM Group: 50% (Chile, USA y Francia); Nutrisi N.V.: 50% (Bélgica); Doktor Tarsa: 50% (Turquía); Abu Dhabi Fertilizer Industries: 50% (E.A.U.); Misr Specialty Fertilizer: 49% (Egipto); SQM Thailand Corp.: 40% (Tailandia).

      10. Grupo Piñera

      Patrimonio: estimado en US$ 1.414 millones.

      Empresa mas grande: LAN.

      Internacionalización: Portafolios de inversiones.

      Empresas en las que participan (porcentaje de propiedad): Axxion (100%), el principal activo de la sociedad lo constituye la inversión en LAN Airlines; además, la firma posee, a marzo de 2008, el 2,8% de Quiñenco y participaciones minoritarias en otras empresas; Sebastián Piñera también opera a través de Bancard, que invierte en la Bolsa, e Inversiones Santa Cecilia. Además, está en empresas cerradas como Chilevisión, Valle Escondido, Parque Tantauco y varios bienes raíces.

      ELEMENTOS SOBRE LOS NUEVOS GRUPOS ECONOMICOS

      1. Internacionalización: Modelos de negocios de clase mundial

      Por años se pensó en economía que lo único que se podía exportar eran los productos. Hoy es evidente que también se pueden exportar los modelos de negocios. Es decir, se puede exportar la forma distintiva de una empresa de crearles valor a sus consumidores. Si miran con cuidado, verán que cada uno de los principales grupos empresariales chilenos tiene un modelo de negocios único, que determina una ventaja competitiva clara, lo que les asegura un crecimiento tanto dentro como fuera del país.

      Estos modelos responden a la visión y a la capacidad emprendedora de sus líderes y los ejecutivos guiados por ellos. De hecho no debe sorprendernos que nuestras empresas de retail se expandan y logren espacios frente a gigantes internacionales como Wal-Mart y Carrefour. O que mientras la mayoría de las líneas aéreas pierden dinero, LAN es la principal -o una- de las principales en Latinoamérica. O que nuestras empresas forestales sean de las más importantes del globo. O que nuestras empresas mineras estén explorando en África o Asia.

      2. Plataforma de empresas globalizadas

      El mismo fenómeno anterior está consiguiendo lo que no se pudo lograr con MKI y MKII: Chile se transforma paulatinamente en el lugar donde se sitúan las casas matrices de empresas globalizadas (o en vías de serlo).

      Solo tómese en consideración dónde están las operaciones de Antofagasta Minerals, LAN, Falabella o Cencosud, por mencionar sólo algunas.

      3. El fenómeno del retail: los nuevos bancos

      El modelo de negocios de los grandes retailers chilenos merece mención especial. Tomemos el caso de Falabella, que pasó del quinto lugar al segundo entre el ranking 2006 y el 2007, con una creación de valor de 40% sobre su patrimonio, y la generación de 10.000 nuevos puestos de trabajo.

      ¿Cómo logra hacer eso? La respuesta es simple y estamos tan acostumbrados a verla que se nos pasa de largo. Falabella y casi todas las empresas de retail del mundo ofrecen productos de buena calidad a precios razonables. Pero los retailers en Chile ofrecen algo más: crédito. Existe la tentación de pensar que esto es así en todo el mundo, pero es al revés. Esto es propio de las empresas chilenas. De hecho este modelo de negocios fue inventado por la norteamericana Sears, quien creó su tarjeta de crédito Discovery. Pero en 1970 decidió venderla al Bank of America. Poca visión. Hoy, que la competencia es muy fuerte y los márgenes escasos, el aporte del crédito es significativo en la capacidad de nuestros retailers para crear valor. Esto no es fácilmente copiable. Se requieren décadas para poner a punto un sistema que es capaz de identificar un producto de diseño en Europa, producirlo en Asia, distribuirlo en toda Latinoamérica, y -al mismo tiempo- ser capaz de darle crédito a millones de personas, muchas de las cuales no podrían acceder a ellos de otra forma. Esto es tan significativo que incluso algunos bancos están intentando copiar este sistema (¿se acuerdan de la "guerra del plasma"?).

      Valga decir que los dos mayores retailers -Falabella y Cencosud- pertenecen ahora al selecto grupo de los cinco más grandes de Latinoamérica. Otro dato importante: el 26% de la suma total de los patrimonios de los mayores grupos empresariales chilenos se concentra en este sector, básicamente asociados a grandes tiendas y supermercados, con participación notable en la creación de malls, que han revolucionado no sólo la economía sino también el comportamiento del consumidor chileno. De hecho, cada uno de los dos gigantes del retail chileno crea anualmente valor por más del 30% de su patrimonio. Cada uno maneja activos superiores a los US$ 7 billones. Venden anualmente casi US$ 6 billones, en el caso de Falabella, y más de US$ 7 billones en el caso de Cencosud. Y, lo más notable en términos del crecimiento económico, es que ellos dos dan empleo a casi 150.000 trabajadores. Si agregamos a los grupos Ibáñez y Calderón, que también pertenecen al sector, sumaremos más de 200.000 trabajadores, y como el desempleo en Chile afecta a 550.000 trabajadores, si fuera posible duplicar a estos gigantes ¡el desempleo se reduciría en casi la mitad! ¿Cuál es la clave para lograrlo? Replicar a los responsables de este notable crecimiento, que son los empresarios y ejecutivos clave. Tan sólo identificando a un par de notables emprendedores entre los 16 millones de chilenos, se haría una gran contribución en términos de crecimiento económico y de empleo.

      4. Sofisticación financiera

      La creación de las AFP en Chile en los 80 generó un fenómeno de mucha mayor trascendencia que lo que se visualiza a primera vista. A principios de los 90 atrajeron a nuestro país a analistas financieros de clase mundial. Esa capacidad quedó aquí. Recuerden los ADR y los yankee y century bonds, palabras comunes en esa década. Esas mismas capacidades -hoy potenciadas- están presentes en todos los servicios financieros. Tanto en banca, compañías de seguros, administración de activos, AFP, créditos hipotecarios, créditos de multitiendas, etc. Esto ha permitido crear una industria sosfisticada, capaz de crear nuevos instrumentos y competir de igual a igual con la banca internacional en los mercados financieros más sofisticados del mundo.

      5. ¿Qué pasa en la minería?

      Es notable que dentro de los diez mayores grupos empresariales chilenos haya sólo uno que podamos clasificar como minero: el Grupo Luksic, que es también el primero en el ranking de relevancia.

      ¿Por qué no hay más? Tal vez se debe a que este negocio requiere no sólo de grandes capitales, sino que de capacidades especiales para entenderlo y ser exitoso en él.

      6. Puedes limitar sus mercados, pero no sus ganas de emprender

      Los grandes grupos empresariales chilenos se expanden. Tienen filiales en Miami, Bogotá, Quito, Lima, Buenos Aires, Hamburgo, Londres.

      Detrás de esto hay dos fundamentos. El primero -y más tradicional- es justificarlo como parte de un proceso de expansión natural del negocio, debido a lo reducido del mercado nacional y lo atractivo de los nuevos mercados.

      El segundo elemento -y mucho más relevante y escondido- es que el proceso de reformas microeconómicas en Chile está tan atrasado, lo que obliga a nuestros emprendedores de clase mundial a desplegar sus capacidades emprendedoras fuera del país. No olvidemos que las capacidades emprendedoras no conocen fronteras. En suma, la expansión natural del negocio se suma a las dificultades de emprender en Chile y …voilà: la capacidad emprendedora se ve obligada a buscar nuevos mercados.

      7. Éramos, somos y seremos mineros, comerciantes, agricultores, banqueros y navieros

      Apellidos como Cousiño, Ibáñez, Baburizza, Edwards, etc. -todos famosos en el siglo XIX- amasaron sus fortunas asociados a la minería, los servicios financieros, las grandes estancias, el comercio y las empresas navieras. Todo de clase mundial y con sede en Valparaíso, al lado de los más importantes mercados.

      Hoy, básicamente, son las mismas áreas o sectores los más importantes. La diferencia es que ahora no son personas, sino que grupos empresariales, muchos formados por varias familias. Y que han pasado casi 100 años. Durante dicha centuria tratamos de "mover el país hacia el desarrollo", hacia la industria sustituidora de exportaciones y forzamos a la capacidad

      emprendedora a girar hacia otros mercados e industrias donde no están nuestras grandes capacidades. De hecho solamente en los últimos 20 años hemos vuelto a nuestra senda original. En los mismos sectores en los que somos buenos desde siempre. ¿Qué habría sido de la economía chilena si hubiéramos seguido sin desviarnos del camino durante el siglo XX?

      Más aún: los sectores económicos en que hoy se concentran los patrimonios de los mayores grupos empresariales son básicamente tres: comercio, energía y combustibles, y minería, alcanzando más de un 60% de la suma de patrimonios de los 24 grupos analizados. Es particularmente destacable el sector retail, que concentra a cuatro de estos grupos: tres de ellos se sitúan dentro de los primeros cinco lugares del ranking.

      8. Buscando la eficiencia

      La globalización ha hecho que estos grupos económicos busquen la eficiencia, simplificando el control de sus empresas. Para ello han pasado de tener muchas firmas, a sólo una o dos, de acuerdo a su necesidad. En el caso del Grupo Luksic, esta búsqueda llevó a una reorganización que le permitió a Quiñenco un mejor acceso al mercado de capitales desde que pasó a controlar todas las inversiones financieras e industriales del grupo (más de US$ 30 billones en activos). Aquellas inversiones relacionadas a la minería están bajo el control de Antofagasta Minerals.

      La búsqueda de eficiencia determina la formación de grandes empresas, como en este caso.

      9. Creadores de empleo

      Estos grupos empresariales son importantes generadores de empleo, tanto directo como indirecto. Esto es muy importante: el empleo directo de los 24 grupos más importantes suma casi 400 mil puestos de trabajo de calidad.

      10. D&S + Bci ¿por qué no?

      Cada vez más nos enfrentamos a una nueva realidad en la forma en que se relacionan las distintas empresas: las fusiones. La necesidad de aprovechar sinergias y las nuevas formas de control, junto a la incansable creatividad de los emprendedores, les hace generar no sólo fusiones entre sus propias firmas sino también con aquellas con las cuales convergen. Y estas compañías con las cuales convergen no son sólo chilenas, sino también internacionales.

      ¿Cuáles serán los próximos en fusionarse? ¿Buscarán empresas dentro de Chile o fuera de él para mejorar su performance? ¿Puede ser D&S y Bci, por ejemplo? Hoy es un fenómeno posible ya que los negocios de ambos convergen cada vez más.

      Nos mantendremos atentos tanto a su creatividad como a los movimientos en los mercados financieros que ello genera.

      11. Los ausentes

      Es importante mencionar que este ranking se hizo sobre la base de información pública, por lo que algunos conocidos grupos que no cotizan en Bolsa no pudieron ser incluidos. Así grupos como Von Appen, Schiess, Matetic, Agrosuper, Pathfinder, por mencionar sólo a algunos, quedaron fuera. También es importante considerar que estas empresas han logrado desarrollarse sin tener que recurrir al mercado de capitales ¿cómo serían si lo hubieran hecho? O lo que es lo mismo ¿por qué no lo han hecho?.

      Tomado de Revista Qué Pasa.


      http://aquevedo.wordpress.com/

      Las ciencias sociales: notas sobre I. Wallerstein

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      Immanuel Wallerstein es sociólogo, historiador y economista, y autor de diversos estudios de socioeconomía (ver bibliografía al final).

      Abrir las ciencias sociales
      Ramón E. Azócar A

      image El trabajo coordinado por Immanuel Wallerstein, “Abrir las ciencias sociales”, constituye un buen esquema general para la creación de escenarios de discusión académica que nos permita entender con mayor precisión el papel que los investigadores tienen en el contexto de la modernidad, así como la posibilidad de generar nuevas teorías que profundicen las existentes y se concrete un avance, en términos de Edgar Morin, hacia la superación de obstáculos en ese inmenso mar de complejidades en que está inmerso el mundo civilizatorio.

      En el “Abrir las ciencias sociales”, Informe de la Comisión Gulbenkian para la reestrucción de las ciencias sociales, intervinieron opiniones de Juma, Fox Keller, Kocka, Lecourt, Mundimbe, Mushakoji, Prigogine, Taylor y Trouillot; sus aportes no sólo muestran la evolución del conocimiento hacia ese plano de organización que hoy conocemos como ciencias sociales, sino que es un claro proyecto de actualización y fortalecimiento del camino, que al criterio de ellos, deberían tomar las investigaciones en ciencias sociales.

      El informe se divide en cuatro puntos: 1.- La construcción histórica de las ciencias sociales desde el siglo XVIII hasta 1945; 2.- Los debates en las ciencias sociales de 1945 hasta el presente; 3.- El tipo de ciencia social que se requiere actualmente; y 4.- La reestructuración de las ciencias sociales como conclusión al aporte.

      1.- La construcción histórica de las ciencias sociales desde el siglo XVIII hasta 1945. Todo comenzó cuando los filósofos sociales empezaron a hablar de “física social” y los pensadores europeos comenzaron a reconocer la existencia de múltiples tipos de sistemas sociales en el mundo, cuya variedad requeriría una explicación. Es en este contexto, y ante la necesidad de que una figura institucional liderara estas nuevas ideas de conocimiento, que las universidades vuelven a ocupar espacio en la sociedad como principal centro de producción del nuevo conocimiento.

      Los nuevos tiempos ameritaban organizar y racionalizar el cambio social, es entonces cuando la práctica de la ciencia social busca enfocar su interés hacia una visión particular, en donde el conjunto de estructuras espaciales se convirtieron en territorios soberanos que colectivamente definían el mapa de conocimiento en el mundo.

      Las ciencias sociales, en ese proceso de independencia y particularidad, que las lleva a un proceso concreto de institucionalización como disciplinas, definiendo nuevas tablas de contenido para el estudio de las realidades sociales. En el mismo momento en que las estructuras institucionales de estas ciencias sociales se instalan y delinean sus caminos de investigación, las prácticas científicos sociales, en especial después de la Segunda Guerra Mundial, empezaron a cambiar creando una brecha entre dichas prácticas y las posiciones intelectuales de los investigadores, y por otro lado, se apreció un claro deslinde de intereses entre éstos y las organizaciones formales de las ciencias sociales.

      2.- Los debates en las ciencias sociales de 1945 hasta el presente. Después de 1945 varios procesos afectaron la estructura la institucionalizada ciencias sociales: a.- El cambio de la estructura política del mundo; b.- El crecimiento demográfico y de la capacidad productiva después de 1945, arropó todas las relaciones en sociedad; y c.- La expansión extraordinaria, tanto cuantitativa como geográfica, del sistema universitario en todo el mundo, lo que condujo a la multiplicación del número de científicos sociales profesionales.

      Después de los eventos de la Segunda Guerra Mundial que determinaron un nuevo mundo social y positivista, la estructura institucional de las ciencias sociales requirió de una gran inversión para su consolidación. Los países triunfadores de la Guerra, encabezados por EE.UU. e Inglaterra, tomaron la batuta en las líneas de investigación que, a su juicio, eran las que requería el mundo para alcanzar el anhelado orden y progreso.

      Es entonces cuando hay consecuencias puntuales que le dan a las ciencias sociales un marco metodológico ideal para encarar los estudios e investigaciones en tiempos de replanteamiento de la modernidad. Estas consecuencias se resumen en: 1.- La validez de las distinciones entre las ciencias sociales, a través de la creación de los estudios de áreas, cuya idea básica era tomar una zona geográfica grande que supuestamente tenía alguna coherencia cultural, histórica y frecuentemente lingüística, para crear en las universidades centros de investigación adaptados a la realidad de cada país o región, pero en un mapa general coherente con unidades de pensamiento pre-establecidas en el rigor de la comprobación científica; 2.- El grado en que el patrimonio heredado es parroquial, es decir, que los fenómenos sociales si bien suelen ocurrir en comunidades o localidades delimitadas, sus elementos constitutivos tienen proyección universal. Cualquier percepción en este sentido proporciona un medio ideas de comparación y traducción con otras realidades, desencadenando respuestas determinadas por la naturaleza de lo universal dominante, dejando la senda marcada de un pluralismo universal como alternativa ideas para captar la riqueza de las realidades sociales en que vivimos y hemos vivido; 3.- La realidad y la validez de la distinción entre las dos culturas. Es decir, no se puede hablar de un verdadero acercamiento entre múltiples expresiones de las dos (o tres) culturas, pero los debates han hecho surgir dudas acerca de la claridad de las distinciones y parecería que avanzamos en direcciones y parecería que avanzamos en dirección a una visión menos contradictoria de los múltiples campos conocidos. Hoy día las ciencias sociales ya no son un pariente pobre, de alguna manera desgarrado entre dos clanes polarizados de las ciencias naturales y las humanidades: más bien has pasado a ser sitio de su potencial reconciliación.

      3.- El tipo de ciencia social que se requiere actualmente. Hay una interrogante que resume esta intención: ¿cuáles son las implicaciones de los múltiples debates ocurridos desde 1945 dentro de las ciencias sociales para el tipo de ciencia social que debemos construir ahora? La respuesta, siguiendo el recorrido histórico de la evolución de las ciencias sociales, nos devela que las implicaciones de los debates no son del todo consonantes con la estructura organizacional de las ciencias sociales que heredamos. De este modo, al mismo tiempo que intentamos resolver las incógnitas intelectuales, tenemos que hacerlo a nivel de su organización, la cual si no es estructurada en razón de criterios de una ética a toda prueba, podría desencadenar una gran influencia sobre el aspecto intelectual que distorsionaría cualquier programa o ruta en el cual se aspira llevar las ciencias sociales institucionalizadas.

      Ahora bien, la idea de un cambio o actualización de los valores intelectuales y organizacionales de las ciencias sociales, pasa por una redefinición de categorías en cada región. La perspectiva que se presenta es de dispersión organizacional con una multiplicidad de nombres, similar a la situación que existía en la primera mitad del siglo XIX, es decir, que entre 1850 y 1945, el proceso de establecimiento de las disciplinas consistió en reducir el número de categorías en que podía dividirse las ciencias sociales.

      En esta búsqueda de una reinterpretación de los valores y principios de las ciencias sociales, persisten tres problemas teórico-metodológicos centrales entorno a los cuales es necesario construir nuevos consensos heurísticos: 1.- Fortalecer la relación entre el investigador y la investigación; 2.- Reinsertar el tiempo y espacio como variables constitutivas internas, y no sólo como realidades físicas invariables dentro de las cuales existe el universo social; 3.- Superar las separaciones artificiales erigidas en el siglo XIX entre los reinos de lo político, lo económico y lo social.

      ¿Qué se puede concluir acerca de los pasos que podrían darse para “abrir las ciencias sociales”? Que se hace necesario generar un debate colectivo y hacer algunas sugerencias sobre los caminos por los cuales quizá se podría llegar a soluciones. Esto nos lleva al último punto del Informe:

      4.- La reestructuración de las ciencias sociales como conclusión al aporte. Hay cuatro clases de procesos estructurales que los administradores de estructuras de conocimiento de las ciencias sociales deberían alentar, como vías útiles hacia la clarificación intelectual y la eventual reestructuración más completa de las ciencias sociales:

      a.- La expansión de instituciones, en el marco de las universidades, para que agrupen estudiosos para trabajar en común y por un año en torno a puntos específicos urgentes; b.- El establecimiento de programas de investigación integrados dentro de las estructuras universitarias, cortando transversalmente las líneas tradicionales, con objetivos intelectuales concretos y fondos para períodos limitados; c.- Nombramiento conjunto con los profesores de las líneas de orientación que ha de llevar el debate inter-institucional acerca de la actualización de las ciencias sociales; y d.- Comprometer a los estudiantes de postgrado en el área de las ciencias sociales, a fortalecer las líneas de investigación y a crear volúmenes significativos e aportes teóricos y prácticos para la ratificación de la importancia y trascendencia del área en el ámbito de las políticas de desarrollo regionales.

      Lo más importante, expresan los autores del Informe, es que los problemas subyacentes se discutan con claridad, en forma abierta, inteligente y urgente. Esta percepción entra en la visión de Miguel Martínez M. cuando expresa que el “paradigma emergente” es la “emergencia” por debatir cómo resolver asuntos e incógnitas propias de la sociedad desde una metodología que valores el lenguaje y la razón de forma sistemática y coherente.

      azonaim@hotmail.com


      http://www.analitica.com/va/sociedad/articulos/4479886.asp

      ENSAYO-EXAMEN SOBRE WALLERSTEIN.

      En un principio a los intelectuales se les conocía como filósofos, que meditan y reflexionaban acerca de la naturaleza y los seres humanos con base a esto recibimos como una cierta herencia la ciencia social que se definió como búsqueda de verdades.

      La visión que se tenía de la ciencia era basada en un modelo newtoniano dando con esto una visión definida como teológica ya que se basa en verdades y afirmaciones que eran imposibles poner a prueba. Además de construirse también por la suposición de que existe una distinción fundamental entre los humanos y naturaleza.

      “Al principio los que intentaban establecer la legitimidad y prioridad de la búsqueda científica de las leyes de la naturaleza no hacían mayor distinción entre ciencia y filosofía”. Esto era porque para ellos estas dos servían para buscar una verdad pero conforme se comenzó a tomar importancia a lo experimental para la visión de la ciencia, la filosofía fue asemejada a la teología ya que no sé comprobaban sus teorías y esto comienza a marcar una diferencia.

      Con base a todo esto se llego clasificar en categorías el conocimiento pero sin embargo aun en el siglo XVIII estás no tenían definiciones concretas y todo estaba inconcluso pero la estructura disciplina de las ciencias sociales fue formalmente reconocido en las principales universidades.

      Y es en éste siglo XIX se separa la filosofía y la ciencia adquiriendo un sabor jerárquico.

      Todos estos movimientos fueron “en busca de impulsar el conocimiento “objetivo” de la “realidad” con base en descubrimientos empíricos (lo contrario de la “especulación”). Se intentaban “aprender” la verdad, no inventarla o intuirla”.

      Y como se menciona anteriormente en el siglo XIX se logra la institucionalización que tuvo lugar principalmente en Gran Bretaña, Francia, las Alemanias, las Italias y E.U.A. Y estos lugares fueron los involucrados en su totalidad debido a que las universidades y los estudiosos que contaban con el prestigio internacional y el peso numérico como para concentraban en estos sitios; un ejemplo de ello es que si observamos las obra del siglo XIX con seguridad se puede decir que sería de uno de estos sitios.

      Pero después de arduo trabajo “las estructuras institucionales de las ciencias sociales parecían estar por 1º vez plenamente instaladas y claramente delineados después de la 2ª Guerra Mundial, las prácticas de los científicos sociales empezarán a cambiar”.

      Sin embargo al cuestionarnos acerca de ¿cuál es el estado que actualmente guardan las Ciencias Sociales según Emmanuel Wallerstein?. Podemos retomar lo que el nos dice con gran determinación: “Nosotros no nos encontramos en un momento en que la estructura disciplinaria existente se haya derrumbado. Nos encontramos en un momento en el que ha sido cuestionada y están tratando surgir estructuras rivales”.

      Por ejemplo, la manera en que se llego a tener las estructuras fue por la búsqueda de un universalismo no un particularismo es decir, algo que rigiera a todo como ley absoluta pero no es posible que la estructura institucionalizada en el siglo XIX quede de manera perpetua, ya que todo ha cambiado desde la evolución del pensamiento y las reglas sociales.

      Y es por ello que hoy en día tratan de abrir los horizontes y dejan a las Ciencias Sociales en un debate constante, sin embargo, gracias a que sus cimientos fueron constituidos por años de estudio y valoración para formar la estructura de ellos de manera eficaz, que es difícil el buscar cambiar algo bien fundamentado y para hacerlo tiene que haber bases igualmente fuertes.

      Aunque no siempre se centra en su ciencia sino, se involucran a conveniencia, es decir: “Al respecto de las Ciencias Sociales no difieren de las físicas y las biológicas”, y a veces para las ciencias en su necesidad de descubrir condiciones iniciales, indagan en el pasado.

      “En esta media, pues, la explicación histórica forma parte de toda explicación científica y la anterior separación que efectuamos entre ellas obedecía a razones de conveniencia, no de incompatibilidad”.

      Y tal vez debido a esto se busca abrir las Ciencias Sociales pero ¿a que se refiere Wallerstein con el término “abrir las ciencias sociales”?, se refiere al enfrentamiento directo de la cuestión de la existencia de esos reinos separados, con lo que se reabrirían completamente lo que llevaría a que arraigaran nuevas formulaciones y con esto se aclaren las bases intelectuales para la reestructuración de las disciplinas.

      “Pero esta tarea de reestructuración de las Ciencias Sociales debe ser resultado de la interacción de estudiosos procedentes de todos los climas y de todas las perspectivas, y que esa interacción mundial sea real y no mera cortesía formal que encubra la imposición de las opiniones de un segmento de los científicos del mundo”.

      Ya que el interés principal es alentar a la discusión colectiva para obtener un conocimiento más valido. Siempre y cuando se de su importancia a las ciencias.

      Hay que recordar que en cualquier circunstancia social hay un número limitado de maneras de enfrentar un choque de valores. Una es la segregación geográfica… Otra manera más activa es salirse… Una tercera manera de enfrentar la diferencia individual o cultural, es a través del diálogo. Aquí en principio, un choque de valores puede operar consigo positivo- puede ser un medio para aumentar la comunicación y la autocomprensión… Finalmente, un choque de valores puede resolverse por medio del uso de la fuerza o de la violencia… En la sociedad globalizante en que hoy vivimos, dos de esas cuatro opciones han sufrido una reducción drástica “aunque depende de nosotros que opción tomar”.

      Los seres humanos siempre están en busca de respuestas y verdades lo que nos dice que siempre están inmersos en grandes interrogantes que lo llevan a debatir para encontrar la respuesta más congruente y con respecto al tema tratado no es la excepción para ¿cuáles son los principales temas de debate en las Ciencias Sociales?. A pesar de haber una infinidad de cuestiones a tratar, “Gran parte del debate sobre la posición política de las Ciencias Sociales se ha desarrollado en los años recientes, a propósito de si poseen o puede poseer, un paradigma”.

      Otro tema de gran importancia es la cuestión de objetividad ya que siempre ha sido central en los debates metodológicos de las Ciencias Sociales desde su iniciación. Y es que éste tema es un poco complicado ya que las tendencias del investigador al compilar e interpretar datos. Se pensaba que distorsionaba la información y ya no tenía la misma validez, por ello es que se cuestionaban entonces ¿cómo de puede ser objetivo?.

      La tensión entre lo universal y lo particular en las Ciencias Sociales también es un objeto de debate, debido que es visto con implicaciones políticas inmediatas. Dentro de éste tema muchos han cuestionado principios universalistas en casos particulares y ha llevado a una gran variedad de particularismos aunque se busca es un proceso para llegar aun universalismo pluralista más renovado.

      Pero sin redundar más en todo lo anterior ¿cuáles son los alcances y riesgos de la postura de Wallerstein?. El hecho de que el conocimiento sea una construcción social también significa que podemos obtener un conocimiento más valido. Llevando a construir unas estructuras que seas pluralistas y universales.

      Creo que esto sería más que nada los alcances que se obtendrían, ya que al hacer una construcción de las Ciencias Sociales, excepto que cumpla con la función principal de las disciplinas que es como su nombre lo dice: disciplinar la mente y canalizar la energía de los estudiosos.

      Aunque acerca de los riesgos es lo que se puede perder porque todavía no sé puede asegurar que la nuevas infraestructuras al dar como resultado agrupamientos de conocimientos alternativas coherentes, porque que algunos de los antiguos paradigmas nunca funcionaran o se desplomarán.

      Además de que los debates en discusión de las divisiones disciplinarias actuales existe el problema de los recursos y lo que “podemos esperar es que los científicos sociales activos echen una mirada sincera a las estructuras actuales y traten de hacer concordar sus percepciones intelectuales revisadas sobre una división del trabajo útil con el marco organizacional que necesariamente construyen. Si los científicos sociales activos no lo hacen, sin duda los administradores de las instituciones de conocimiento lo harán por ellos”.

      Pero siempre existirían riesgos, aunque no se debe olvidar que todo es en busca de mejorar y por ello es importante que los problemas que existen se discutan con claridad en forma abierta e inteligente.

      Bibligrafía.

      Wallerstein Emmanuel, Abrir las ciencias sociales, siglo veinte y uno editores, 1ª edición, 1996, pp. 07.

      Wallerstein Emmanuel, op. cit., p.16.

      Wallerstein Emmanuel, op. cit., p. 36.

      Wallerstein Emmanuel, op. cit., p. 111.

      Browa Robert, La explicación de las Ciencias Sociales, ediciones periferia, 1972, p. 273.

      Harsany J., cit. pos., Wallerstein Emmanuel, Abrir las ciencias sociales, siglo veinte y uno editores, 1ª edición, 1996.

      Wallerstein Emmanuel, op. cit., p. 83.

      Giddens Anthony, cit. pos., Wallerstein Emmanuel, Abrir las ciencias sociales, s.21 editores, 1ª edición, 1996, p. 76.

      Barker Paul, Las Ciencias Sociales de hoy, Fondo de Cultura Económica, 1ª edición, 1979, p. 20.

      Wallerstein Emmanuel, op. cit., p.104.


      http://html.rincondelvago.com/emmanuel-wallerstein.html

       

      Wallerstein, "Abrir las ciencias sociales"

      “La construcción histórica de las Cs. Sociales desde el S XVIII- 1945”, E. Wallerstein

      Temas sobre la nat. Humana han existido desde siempre, y desde el principio fue transmitida con mucha sabiduría. Las Cs. Soc. de hoy son herederas de esa sabiduría, pero van más allá, porque buscan verdades a través de validaciones empíricas.

      La visión clásica de la ciencia tiene 2 premisas: Modelo Newtoniano: hay una simetría entre el pasado y el futuro, no hay distinciones xq todo coexiste en un presente eterno. Esta visión es casi teológica: tal como Dios, se pueden alcanzar certezas. Dualismo Cartesiano: hay una distinción fundamental entre: naturaleza/ humano, materia/ mente, mundo físico/ social.

      Tomas Hooke, en 1663, redactó en los estatutos de la Royal Society que se debe perfeccionar las cs. Nat. y exactas, y dejar de lado las humanidades y ambigüedades. Dp se conocen como las 2 culturas.

      Búsqueda de leyes universales que se mantengan universal e infinitamente. Koyré menciona que dios se fue con su amor y valores, y queda un vacío moral, q no se llena, pero se cambia por el PROGRESO, que debe ser infinito y reforzado por realizaciones materiales de la tecnología. Para lograrlo se deben liberar de las inhibiciones y limitaciones en el papel de descubridores.

      Koyré no busca un mundo terrestre, xq si bien si “finitud” (es finito, limitado) fue practica para alcanzar dominio y exploración en el pasado, ahora con lo acortadas que se han hecho las distancias (aviones), se ha hecho pequeño. Ahora se quiere alcanzar el “cosmos”.
      Palabras claves de las Cs. Nat.: Progreso y descubrimiento, ciencia, unidad, simplicidad, dominio, universo, etc.

      Al principio las Cs nat. y la filosofía trabajaban en conjunto en búsqueda de una verdad secular, pero dp la cs nat. consideraron que la filosofía era solo un reemplazo de la teología xq decía verdades a “priori” imposibles de probar.

      En el s XIX la discusión de ambas “epistemologías” ya no era la de “separadas pero iguales”, y al quedar establecida las cs nat. con el nombre “Ciencia” (conocimiento), quedan legitimadas a nivel socio-intelectual, separadas y opuestas a la filosofía.

      Las cs. Nat. se definieron claramente, mientras que la “otra” nunca ha tenido nombre claro en la historia: filosofía, humanidades, artes, letras, cultura etc.

      En el s XVIII las universidades renacieron al desligarse de la iglesia, y en un principio las cs. exactas tuvieron mucha más importancia. Los más principal fue el disciplamiento y la profesionalización del conocimiento (XIX). La multidisciplinarididad de las áreas se basaba en la investigación sistemática de las múltiples zonas de la realidad (distintos grupos de conocimiento).

      Este sist. Prometía ser eficaz, y por eso solicitaba apoyo.

      Las cs nat. podían seguir trabajando como antes (ya sea infraestructura o xq ya se les daba importancia desde antes), pero las Cs. Sociales no, así que ellos, con el apoyo del gobierno fueron los que principalmente hicieron resucitar la universidad.
      Clave: Rev. Francesa— soberanía y sociedad civil como norma.

      Para estudiar a las cs. soc. ser buscaba ser más exacto (positivista) –Gran Bretaña, Francia-, por eso volvieron a la física newtoniana. Otros buscaban sustentar la unidad nacional de los Estados para tener soberanía, y contar la historia real, del pueblo (nuevo paradigma) — basada en la investigación empírica de los hechos y archivos, evitando las especulaciones y deducciones (propias de la filosofía). Como cada pueblo es diferente, se opone a generalizar y buscar leyes generales de la sociedad.

      Epistemologías: Matemáticas –Cs. Nat. –Humanidades (filosofía y artes. Se acerca a la hist).

      Las Cs. nat. y humanidades estudian las realidades sociales con: la historia (idiográfica) más cercana a las humanidades, y las Cs. sociales (nomotéticas) más cercanas a las cs. nat.

      Comte: División entre ciencia (newtoniana) y filosofía (especulativa), pero trata de buscar una vinculación con la “física social”. —- interés político: quería salvar al occidente de la corrupción sistemática producida por la anarquía intelectual. En la nueva estructura de conocimiento, los filósofos fueron “especialistas en generalidades” al unir la física y el mundo social.

      — Positivistas, buscan hechos reales pero sin su explicación del “por qué”.

      John Stuart Mill no habló de ciencia positiva, sino de ciencia exacta: ciencia de la nat. humana, siguiendo la mecánica física.

      ¿Dónde se produjo la institucionalización? En las universidades de: Gran Bretaña, Francia, las Alemanias, las Italias y EE.UU.

      Se definieron los nombres de las disciplinas: Historia, economía, sociología , cs. políticas y antropología. Tb las cs orientales. Después se va a trabajar la geografía, psicología y derecho. Historia: es la primera y la más antigua, aunque en un momento se negaba a ser parte de las cs soc. pero no se basaba en escritos, sino que ahora busca la verdad real en el exterior, rechazando lo especulativo, lo que finalmente la acercó a las cs. soc. Pero por otra parte tb tenía posiciones idiográficas y antiteóricas, que la identificaba con las humanidades.

      La historia sirvió para la conformación de las naciones, porque tenían especialistas que ayudaban a los empleados públicos. Estos eran en jurisprudencia, ley de las naciones, economía política, estadística, cs. administrativas…) dp la economía se independizó de la historia económica.

      Para desarrollar la cs soc. sin ser nomotético ni idiográfico, se utilizó el término de “ciencias del Estado”, que se asemejaba a la ec. Política (finales del XIX), pero sucumbió por temores internos y ataques externos.

      En las primeras décadas del XX Alemania se puso a la par con Gran Bretaña y Francia. Max Weber y otros fundaron la “sociedad sociológica alemana”, desplazando la cs soc por la cs del Estado.

      Sociología: al mismo tiempo que la economía (presente, actual y nomotética) es reconocida en distintas U, Comte la crea, como la cs social integrada y unificada, que era positivista. Sus orígenes fueron en el S XIX en las reformas universitarias y al encarar descontentos sociales, principalmente de obreros. Ciencias políticas: su tema es el Estado contemporáneo y su política. Su estudió comenzó más tarde porque el derecho tenía el monopolio de ese campo.

      La filosofía política los ayudo a afirmar su posición desde un patrimonio griego.

      Su propósito como disciplina, es legitimar a la economía como disciplina separada.

      Al principio el estudio era de los 5 países, pero con el mundo moderno se amplió a nivel mundial. Antropología: los primeros se interesaron por la historia natural de la humanidad, luego las presiones del mundo externo la convirtieron en etnografía de pueblos particulares (puede ser de su propio país). Busca el estado “prístino” (antes del contacto). Justificación del estudio de las diferencias y defendían la legitimidad moral de no ser europeo.

      Metodología: trabajo de campo y observación participante.

      Los antropólogos rechazan leyes: su epistemología es idiográfica.

      No solo se veían tribus, sino que tb altas civilizaciones como las de oriente (árabes y china), merecían mucho respeto por aguantar a la dominación europea. Pero finalmente sucumbieron y fueron colonias. Su estudio partió con los religiosos en el s XIII y XVII.

      Tb hay estudios clásicos: los clasicistas son una combinación de todo tipo de literatura, arte, arqueología e historia (nueva hist). Son de tono humanístico.

      Como se suponía que en los estudios orientalistas la historia no avanzaba, el foco de interés no era la reconstrucción de secuencias diacrónicas, sino la comprensión y apreciación del conjunto de valores y de prácticas que habían creado las “altas civilizaciones”, concebidas inmóviles. Para estudiarlas se requería mucha preparación lingüística y filológica (como los monjes en la E.M.), por eso los orientalistas se resistieron a la modernidad, y x ende, no quedaron atrapados en la ética científica.

      Rechazaron ser parte de las cs soc y prefirieron ser humanistas, pero como por mucho tiempo fueron los únicos universitarios que daban cuenta de las sociedades orientales, sí fueron considerados como cs.

      3 campos que no llegaron a ser del todo parte de las cs sociales: geografía, psicología y derecho.

      1. Geografía: es muy antigua, y se resistió a las cs soc. La disciplina fue a nivel mundial

      Se relaciona con las cs nat. por la geofísica y con las humanidades por la geo. humana.

      La geo. Empezó a parecer anacrónica en su tendencia generalista, sintetizadora y no analítica.

      Por esto las cs soc se descuidaron del estudio del espacio, siendo irrelevante y un mero elemento de la especificidad.
        3 visiones del espacio.

      - es una simple plataforma en la que se desarrollaban los acontecimientos.

      - era el contexto que influía en los acontecimientos( ej. Hist idiográfica), pero era mera influencia, no central para el análisis.

      - visión particular de la especialidad: los territorios soberanos definían el mapa político del mundo. Los filósofos sociales decían que esas fronteras políticas determinaban los parámetros espaciales de otras interacciones claves – lo estudiado por el investigador, ej. El cuerpo político de politólogo.

      2. Psicología: si bien en un principio tb se separó de la filosofía, no se unió a las cs sociales, aunque al principio no estaba tan claro -se llegó a considerar una subdiciplina de la sociología-. Esto porque se relacionó con la salud, por lo tanto a las cs nat.

      La psicología social no fue siempre psitivista: la de Windelband la Psicología Gestalt (no se definen)

      La teoría más importante de la psicología fue le freudiana, la que pudo autodeterminar a la disciplina como cs soc., pero no fue así por 2 razones:

      - Sugería prácticas médicas.

      - Por ser “escandalosa” se convirtió en una actividad parias, fuera de las universidades. Estudios legales o Derecho: los científicos sociales nomotéticos veían la jurisprudencia demasiado normativa y con poca raíz en la investigación empírica. Sus leyes no eran científicas, y por eso parecía ser idiográfico.

      (las cs políticas se apartaron del estudio de estas leyes y su historia).

      “Último aspecto de la institucionalidad de la ciencia social”

      Contexto: colonialismo europeo ¿Por qué la civilización occidental fue superior contra Asia y África?

      Aquí resalta la teoría Darviniana y el énfasis en el concepto de la supervivencia del más apto (metaconstrucción de la evolución). Esta teoría de la evolución trató de legitimizar científicamente que la sociedad europea era la culminación del progreso. Pero las guerras mundiales derribaron en parte el optimismo liberal del pensamiento progresista europeo.

      Por eso en el s XX la historia, la antropología y la geografía terminaron por legitimar las antiguas tradiciones universalizantes, y la trinidad estadocéntrica de la sociología, economía y cs política, se consolidaron como núcleo de las ciencias sociales.

      Conclusión:

      Entre 1850 y 1945 las disciplinas abordaron un campo de conocimiento que se llamó ciencias sociales, xq se impusieron en universidades y se institucionalizasó la enseñanza y la investigación (hay un espacio para cada una por separada e independiente)

      Historia: Ranke, Niebhur y Droysen – : reconstruir la realidad pasada (con fuentes documentales), relacionándola con las necesidades culturales del presente (de forma hermenéutica e interpretativa).

      Antropología: reconstruyeron formas de organización social diferentes a la occidental y no la entendieron como irracional.

      (tb orientalistas)

      La mayoría de las cs sociales se trataron de diferenciar de la historia, xq eran muy cuantitativos y sistemáticos.

      En los países fascistas y comunistas se habían resistido a las disciplinas sociales, lo que finalizo dp de la 2GM. Pero las prácticas de los científicos sociales empezaron a cambiar, lo que creó una brecha creciente entre las prácticas y posiciones intelectuales, y las organizaciones formales de las ciencias sociales.


      http://www.wikisociales.cl/index.php?title=Wallerstein%2C_%22Abrir_las_ciencias_sociales%22

      Obras en español

      1971 – El estudio comparado de las sociedades nacionales (Con Terence K. Hopkins). Valparaíso, Ediciones Universitarias de la Universidad Católica de Valparaíso

      1979 – El moderno sistema mundial. La agricultura capitalista y los orígenes de la economía-mundo europea en el siglo XVI. Madrid : Siglo XXI Editores.

      1983 – Dinámica de la crisis global. Con Samir Amin, Giovanni Arrighi y Andre Gunder Frank. Ciudad de México: Siglo XXI Editores

      1984 – El moderno sistema mundial II. El mercantilismo y la consolidación de la economía-mundo europea, 1600-1750. México, Siglo XXI Editores

      1988 – El capitalismo histórico. Ciudad de México, Siglo XXI Editores

      1991 – Raza, nación y clase. Las identidades ambiguas. Con Étienne Balibar. Madrid: Iepala Textos

      1996 – Abrir las ciencias sociales. Madrid : Siglo XXI Editores

      1996 – Después del liberalismo. Madrid : UNAM : Siglo XXI Editores : IIS-UNAM

      1997 – El futuro de la civilización capitalista. Barcelona: Icaria

      1998 – El moderno sistema mundial III. La segunda era de gran expansión de la economía-mundo capitalista, 1730-1850. México, Siglo XXI Editores

      1998 – Impensar las Ciencias Sociales. Madrid : UNAM : Siglo XXI Editores : IIS-UNAM

      1998 – Utopística. O las Opciones Históricas del Siglo XXI. Madrid : UNAM : Siglo XXI Editores : IIS-UNAM

      1999 – Movimientos antisistémicos. Con Giovanni Arrighi y Terence K. Hopkins. Madrid: Akal

      2001 – Conocer el mundo, saber el mundo. El fin de lo aprendido. Madrid : Siglo XXI Editores, 2001

      2003 – Saber el mundo, conocer el mundo. Una nueva ciencia de lo social. Madrid : UNAM : Siglo XXI Editores : IIS-UNAM

      2004 – Las Incertidumbres Del Saber. Gedisa

      2005 – Estados Unidos confronta al mundo. Madrid : Siglo XXI Editores

      2005 – La decadencia del poder estadounidense. Estados Unidos en un mundo caótico. Santiago de Chile. Lom Ediciones

      2005 – La crisis estructural del capitalismo. México : Editorial Contrahistorias

      2006 – Análisis de sistemas-mundo. Una introducción. Madrid : Siglo XXI Editores

      2007 – Geopolítica y geocultura: ensayos sobre el moderno sistema mundial. Barcelona : Kairos

      2007 – Universalismo europeo. El discurso del poder. Madrid : Siglo XXI Editores

       

      Bibliografía sobre Immanuel Wallerstein

      Göran Therborn From Marxism to Post-Marxism? (Verso, 2008)

      Beverly J. Silver Fuerzas de trabajo. Los movimientos obreros y la globalización desde 1870 (Akal, 2005)

      Carlos Antonio Aguirre Rojas. Immanuel Wallerstein: Crítica del sistema mundo capitalista (Estudio y entrevista a Immanuel Wallerstein). (Editorial Era, 2004)

      Leslie Sklair Sociología del sistema global (Gedisa, 2003)

      Giovanni Arrighi y Beverly J. Silver Caos y orden en el sistema-mundo moderno (Akal, 2001)

      Jaime Osorio Fundamentos del análisis social (Fondo de Cultura Económica, 2001)

      Steve J Stern Feudalism, Capitalism and the World-System in the Perspective of Latin America and the Caribbean (American Historical Review, Nº93, 1988)

      Eric Wolf Europe and the people without history, (University of California Press, 1982) (Europa y la gente sin historia, Fondo de Cultura Económica, 1987)

      Anthony Brewer Marxist Theories of Imperialism. A Critical Survey (Routledge & Kegan Paul, 1980)

      Ernesto Laclau Política e ideología en la teoría marxista: capitalismo, fascismo, populismo (Siglo XXI Editores, 1978)

      Robert Brenner The Origins of Capitalist Development. A Critique of Neo-Smithian Marxism (New Left Review I/104, July-August 1977, pp. 25-92)

      Theda Skocpol Wallerstein’s World Capitalist System: A Theoretical and Historical Critique (The American Journal of Sociology, 1977)

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      27 marzo, 2010 a 23:07

      Fundadores de la Socioeconomía: K. Marx (texto I), el “Prólogo…”

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      “Prólogo a la Contribución a la crítica de la Economía Política”

      Sobre el concepto de “materialismo histórico”


      Escrito: En 1859.
      Digitalización: Germán Zorba.
      Esta Edición: Marxists Internet Archive, marzo de 2001.


      Mis estudios profesionales eran los de jurisprudencia, de la que, sin embargo, sólo me preocupé como disciplina secundaria, junto a la filosofía y la historia. En 1842‑1843, siendo redactor de “Gaceta Renana”[1] me vi por primera vez en el trance difícil de tener que opinar sobre los llamados intereses materiales. Los debates de la Dieta renana sobre la tala furtiva y la parcelación de la propiedad de la tierra, la polémica oficial mantenida entre el señor von Schaper, por entonces gobernador de la provincia renana, y Gaceta Renana acerca de la situación de los campesinos de Mosela y, finalmente, los debates sobre el librecambio y el proteccionismo, fue lo que me movió a ocuparme por primera vez de cuestiones económicas.

      Por otra parte, en aquellos tiempos en que el buen deseo de “ir adelante” superaba en mucho el conocimiento de la materia, “Gaceta Renana” dejaba traslucir un eco del socialismo y del comunismo francés, tañido de un tenue matiz filosófico. Yo me declaré en contra de ese trabajo de aficionados, pero confesando al mismo tiempo sinceramente, en una controversia con la “Gaceta General” de Ausburgo[2] que mis estudios hasta ese entonces no me permitían aventurar ningún juicio acerca del contenido propiamente dicho de las tendencias francesas. Con tanto mayor deseo aproveché la ilusión de los gerentes de “Gaceta REnana”, quienes creían que suavizando la posición del periódico iban a conseguir que se revocase la sentencia de muerte ya decretada contra él, para retirarme de la escena pública a mi cuarto de estudio.

      Mi primer trabajo emprendido para resolver las dudas que me azotaban, fue una revisión crítica de la filosofía hegeliana del derecho[3], trabajo cuya introducción apareció en 1844 en los “Anales francoalemanes”[4], que se publicaban en París.

      Mi investigación me llevó a la conclusión de que, tanto las relaciones jurídicas como las formas de Estado no pueden comprenderse por sí mismas ni por la llamada evolución general del espíritu humano, sino que, por el contrario, radican en las condiciones materiales de vida cuyo conjunto resume Hegel siguiendo el precedente de los ingleses y franceses del siglo XVIII, bajo el nombre de “sociedad civil”, y que la anatomía de la sociedad civil hay que buscarla en la economía política. En Bruselas a donde me trasladé a consecuencia de una orden de destierro dictada por el señor Guizot proseguí mis estudios de economía política comenzados en París.

      El resultado general al que llegué y que una vez obtenido sirvió de hilo conductor a mis estudios puede resumirse así: en la producción social de su vida los hombres establecen determinadas relaciones necesarias e independientes de su voluntad, relaciones de producción que corresponden a una fase determinada de desarrollo de sus fuerzas productivas materiales. El conjunto de estas relaciones de producción forma la estructura económica de la sociedad, la base real sobre la que se levanta la superestructura jurídica y política y a la que corresponden determinadas formas de conciencia social. El modo de producción de la vida material condiciona el proceso de la vida social política y espiritual en general. No es la conciencia del hombre la que determina su ser sino, por el contrario, el ser social es lo que determina su conciencia.

      Al llegar a una fase determinada de desarrollo las fuerzas productivas materiales de la sociedad entran en contradicción con las relaciones de producción existentes o, lo que no es más que la expresión jurídica de esto, con las relaciones de propiedad dentro de las cuales se han desenvuelto hasta allí. De formas de desarrollo de las fuerzas productivas, estas relaciones se convierten en trabas suyas, y se abre así una época de revolución social. Al cambiar la base económica se transforma, más o menos rápidamente, toda la inmensa superestructura erigida sobre ella.

      Cuando se estudian esas transformaciones hay que distinguir siempre entre los cambios materiales ocurridos en las condiciones económicas de producción y que pueden apreciarse con la exactitud propia de las ciencias naturales, y las formas jurídicas, políticas, religiosas, artísticas o filosóficas, en un a palabra las formas ideológicas en que los hombres adquieren conciencia de este conflicto y luchan por resolverlo. Y del mismo modo que no podemos juzgar a un individuo por lo que él piensa de sí, no podemos juzgar tampoco a estas épocas de transformación por su conciencia, sino que , por el contrario, hay que explicarse esta conciencia por las contradicciones de la vida material, por el conflicto existente entre las fuerzas productivas sociales y las relaciones de producción. Ninguna formación social desaparece antes de que se desarrollen todas las fuerzas productivas que caben dentro de ella, y jamás aparecen nuevas y más elevadas relaciones de producción antes de que las condiciones materiales para su existencia hayan madurado dentro de la propia sociedad antigua.

      Por eso, la humanidad se propone siempre únicamente los objetivos que puede alcanzar, porque, mirando mejor, se encontrará siempre que estos objetivos sólo surgen cuando ya se dan o, por lo menos, se están gestando, las condiciones materiales para su realización. A grandes rasgos, podemos designar como otras tantas épocas de progreso en la formación económica de la sociedad el modo de producción asiático, el antiguo, el feudal y el moderno burgués. Las relaciones burguesas de producción son la última forma antagónica del proceso social de producción; antagónica, no en el sentido de un antagonismo individual, sino de un antagonismo que proviene de las condiciones sociales de vida de los individuos. Pero las fuerzas productivas que se desarrollan en la sociedad burguesa brindan, al mismo tiempo, las condiciones materiales para la solución de este antagonismo. Con esta formación social se cierra, por lo tanto, la prehistoria de la sociedad humana.

      Federico Engels, con el que yo mantenía un constante intercambio escrito de ideas desde la publicación de su genial bosquejo sobre la crítica de las categorías económicas (en los Deutsch‑Französische Jahrbücher)[5], había llegado por distinto camino (véase su libro La situación de la clase obrera en Inglaterra) al mismo resultado que yo. Y cuando, en la primavera de 1845, se estableció también en Bruselas, acordamos elaborar en común la contraposición de nuestro punto de vista con el punto de vista ideológico de la filosofía alemana; en realidad, liquidar cuentas con nuestra conciencia filosófica anterior.

      El propósito fue realizado bajo la forma de una crítica de la filosofía poshegeliana[6]. El manuscrito ‑dos gruesos volúmenes en octavo‑ ya hacía mucho tiempo que había llegado a su sitio de publicación en Westfalia, cuando no enteramos de que nuevas circunstancias imprevistas impedían su publicación. En vista de eso, entregamos el manuscrito a la crítica roedora de los ratones, muy de buen grado, pues nuestro objeto principal: esclarecer nuestras propias ideas, ya había sido logrado. Entre los trabajos dispersos en que por aquel entonces expusimos al público nuestras ideas, bajo unos u otros aspectos, sólo citaré el Manifiesto del Partido Comunista escrito conjuntamente por Engels y por mí, y un Discurso sobre el librecambio, publicado por mí. Los puntos decisivos de nuestra concepción fueron expuestos por primera vez científicamente, aunque sólo en forma polémica, en la obra Miseria de la filosofía, etc., publicada por mí en 1847 y dirigida contra Proudhon. La publicación de un estudio escrito en alemán sobre el Trabajo asalariado[7], en el que recogía las conferencias que había dado acerca de este tema en la Asociación Obrera Alemana de Bruselas[8], que interrumpida por la revolución de febrero, que trajo como consecuencia mi alejamiento forzoso de Bélgica.

      La publicación de la “Nueva Gaceta Renana” (1848‑1849) y los acontecimientos posteriores interrumpieron mis estudio económicos, que no pude reanudar hasta 1850, en Londres. El enorme material sobre la historia de la economía política acumulado en el British Museum, la posición tan favorable que brinda Londres para la observación de la sociedad burguesa y, finalmente, la nueva etapa de desarrollo en que parecía entrar ésta con el descubrimiento del oro en California y en Australia, me impulsaron a volver a empezar desde el principio, abriéndome paso, de un modo crítico, a través de los nuevos materiales. Estos estudios a veces me llevaban por sí mismos a campos aparentemente alejados y en los que tenía que detenerme durante más o menos tiempo.

      Pero lo que sobre todo reducía el tiempo de que disponía era la necesidad imperiosa de trabajar para vivir. Mi colaboración desde hace ya ocho años en el primer periódico anglo‑americano, el New York Daily Tribune, me obligaba a desperdigar extraordinariamente mis estudios, ya que sólo en casos excepcionales me dedico a escribir para la prensa correspondencias propiamente dichas. Sin embargo, los artículos sobre los acontecimientos económicos más salientes de Inglaterra y del continente formaba una parte tan importante de mi colaboración, que esto me obligaba a familiarizarme con una serie de detalles de carácter práctico situados fuera de la órbita de la verdadera ciencia de la economía política.

      Este esbozo sobre la trayectoria de mis estudios en el campo de la economía política tiende simplemente a demostrar que mis ideas, cualquiera que sea el juicio que merezcan, y por mucho que choquen con los prejuicios interesados de las clases dominantes, son el fruto de largos años de concienzuda investigación. Pero en la puerta de la ciencia, como en la del infierno, debiera estamparse esta consigna:

      Qui si convien lasciare ogni sospetto;

      Ogni viltá convien che qui sia morta[9]

      Londres, enero de 1859.

      Publicado en el libro; Zur Kritik der plitischen Oekonomie von Karl Marx, Erstes Heft, Berlín 1859.


      [1] Gaceta renana (“Rheinische Zeitung”): diario radical que se publicó en Colonia en 1842 y 1843. Marx fue su jefe de redacción desde el 15 de octubre de 1842 hasta el 18 de marzo de 1843.

      [2] Gaceta general (“Allegemeine Zeitung”): diario alemán reaccionario fundado en 1798; desde 1810 hasta 1882 se editó en Ausburgo. En 1842 publicó una falsificación de las ideas del comunismo y el socialismo utópicos y Marx lo desenmascaró en su artículo “El comunismo y el Allegemeine Zeitung de Ausburgo”, que fue publicado en Rheinische Zeitung en octubre de 1842.

      [3] C. Marx, Contribución a la crítica de la filosofía del derecho de Hegel.

      [4] Deutsch‑französische Jahrbücher (“Anales franco‑alemanes”): órgano de la propaganda revolucionaria y comunista, editado por Marx en parís, en el año 1844.

      [5] “Anales franco‑alemanes”

      [6] Marx y Engels, La ideología alemana.

      [7] Marx, Trabajo asalariado y capital.

      [8] La Asociación Obrera Alemana de Bruselas fue fundada por Marx y Engels a fines de agosto de 1847, con el fin de educar políticamente a los obreros alemanes residentes en Bélgica y propagar entre ellos las ideas del comunismo científico. Bajo la dirección de Marx, Engels y sus compañeros, la sociedad se convirtió en un centro legal de unión de los proletarios revolucionarios alemanes en Bélgica y mantenía contacto directo con los clubes obreros flamencos y valones. Los mejores elementos de la asociación entraron luego en la organización de Bruselas de la Liga de los Comunistas. Las actividades de la Asociación Alemana en Bruselas se suspendieron poco después de la revolución burguesa de febrero de 1848 en Francia, debido al arresto y expulsión de sus miembros por la policía belga.

      [9] Déjese aquí cuanto sea recelo;/ Mátese aquí cuanto sea vileza. (Dante, La divina comedia).


      http://jeasacademia.wordpress.com/category/materialismo-historico/

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      27 marzo, 2010 a 1:10

      Socioeconomía: una explicación, por J. Pérez A.

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      KLEE003 Aunque la Sociedad Mundial de Socioeconomía (SASE) fue fundada por Amitai Etzioni en Harvard en 1989, sus premisas y desarrollo ideológico están empezando ahora a tener repercusión en el mundo de habla castellana. El Capítulo Español de la Sociedad Mundial de Socioeconomía (SASECE), fue oficialmente reconocido en el sexto Congreso Mundial de Socioeconomía, celebrado en París en 1994, y ya organizó sesiones propias a partir del octavo congreso, celebrado en Ginebra, en 1996. A SASECE pertenecen profesores de 18 universidades distintas del Estado Español, principalmente de las áreas de conocimiento de Economía, Sociología y Derecho.

      Los propósitos que figuran en el ideario de la Sociedad Mundial de Socioeconomía son:

      1.Promover una mayor comprensión del comportamiento económico y sobre todo de los mecanismos de decisión a través de una amplia y variada selección de disciplinas académicas.

      2.Promover el estudio y la investigación de las implicaciones políticas y culturales que se derivan de un entendimiento pluricontextual (social, psicológico, histórico, filosófico y ético) del comportamiento económico dentro de comunidades.

      3.Servir de vehículo de intercambio de ideas y experiencias a nivel global.

      Un resumen de un párrafo de lo que significa este nuevo paradigma diría, en primer lugar, que la Socioeconomía asume que la Economía está inmersa en la realidad social y cultural y que no es un sistema cerrado y autocontenido. Después recalcaría que los intereses que generan comportamientos competitivos no son necesariamente complementarios y armónicos. La Socioeconomía asume también que los mecanismos de decisión que usan los individuos están influenciados por valores, emociones, juicios y prejuicios, así como por afinidades culturales y otros condicionamientos, y no simplemente por un preciso cálculo de interés propio. En este sentido, no se presupone que los sujetos económicos actúan siempre racionalmente o que están motivados principalmente por el propio interés o por el placer. Metodológicamente la Socioeconomía valora de igual forma los mecanismos inductivos y deductivos, de ahí que la Socioeconomía pretenda ser al mismo tiempo una ciencia descriptiva y normativa. En palabras de Etzioni, queremos conocer la realidad para contribuir a su mejora.

      No tienen los socioeconomistas un exclusivo interés en criticar a la economía neoclásica en su fundamentación y aplicaciones, pero sí que pretenden desarrollar modelos alternativos que sean a la vez ejemplares, predictivos y moralmente justificables. La Socioeconomía, por último, no implica ningún compromiso ideológico y está abierta a una gran variedad de posiciones que contemplan el comportamiento económico como lugar de acción de la totalidad de la persona y de todas las facetas de la sociedad. En este contexto, no debemos confundir a la Socioeconomía con un "ismo" más: no se trata de una tercera vía. Las pretensiones de legitimación de esta nueva perspectiva son exclusivamente académicas.

      La Socioeconomía se presenta para muchos como una de las novedades intelectuales más importantes aparecidas en los últimos años y, sin duda, una de las de más relevancia política. La constatación del excesivo formalismo en que ha resultado el discurso económico estándar o dominante, ha tenido como resultado la proliferación de propuestas de reforma e, incluso, la presentación de paradigmas alternativos a lo que se considera ortodoxia económica. El auge actual de la Socioeconomía debe mucho, ciertamente, a esa vocación de paradigma alternativo de la que se ha dotado desde el inicio. Lo que esta nueva perspectiva pretende es reconducir la ciencia económica al seno del contexto social y moral que la vio nacer, con una formulación rigurosa de los criterios de racionalidad o coherencia interna en vista de los fines que se persiguen: la justicia, la solidaridad, y la felicidad globales, y no solamente la maximización de una utilidad llamada interés propio.

      Algunos socioeconomistas, principalmente en los EE.UU., han iniciado una plataforma de acción solidaria -The Comunitarian Network- para llevar a la práctica desde la base propuestas operativas del modelo socioeconómico. Esto nos dice también, que la Socioeconomía nace con una finalidad operativa y que no se contenta con planteamientos exclusivamente teóricos o académicos.

      La Sociedad para el Avance de la Socieconomía (SASE) está presente en más de 30 países. Además de con su fundador, Amitai Etzioni, cuenta entre sus miembros de honor con algunos de los más prestigiosos economistas y sociólogos del mundo en los últimos tiempos, cual ha sido el caso de K. Boulding, de A. Hirchman, y de J. Galbraith, A. Sen, y H. Simon por un lado, y de P. Bordieu, M. Douglas, y N. Smelser por otro. La sede central de la SASE está en los Estados Unidos.

      En Valencia tiene su sede el Capítulo Español de la SASE (SASECE). Entre sus objetivos están: a) favorecer un análisis pluridisciplinar dentro del dominio de las ciencias sociales, b) promover el desarrollo de la Socioeconomía en y desde España, y c) favorecer intercambios intelectuales entre los que trabajan en temas afines a la Socioeconomía. La dirección de contacto es: SASECE. Departamento de Sociología, Universidad de Valencia, Campus de Los Naranjos, 46022 Valencia.

      José Pérez Adán


      http://www.uv.es/sasece/socioeconomia.htm

      Enseñando economía: el caso chileno, por Sergio Prudant…

      con un comentario

      Más allá del bueno y el malo

      Foto de Edgar Morin

      MORIN Resumen: la enseñanza de la economía requiere de un nuevo enfoque pluralista y complejo, que permita dar cuenta de los problemas reales que presenta el estudio de la economía y que prepare a las nuevas generaciones de administradores para la gestión en un mundo crecientemente interconectado e impredecible. Se debe recuperar el estudio de la historia económica y presentar las distintas opciones teóricas disponibles en un marco de racionalidad comunicativa.

      Introducción

      Administrar más que en tiempos de cambio, sino de crisis, con una creciente complejidad, nos obliga a reconsiderar nuestras prácticas pedagógicas, prácticas que con frecuencia tardan un tiempo en adaptarse a las nuevas condiciones de lo que Boulding (1970) denominaba, la socioesfera. Un mundo cambiante dominado por problemas globales, por las nuevas tecnologías, por desafíos medioambientales y socioeconómicos como nunca antes vistos, se transforma en un escenario especialmente exigente para la toma de decisiones y en particular para la gestión de las organizaciones, sistemas socio-técnicos que demandan especiales capacidades de comprensión e interpretación de los hechos económicos, políticos y sociales. ¿Responde la actual enseñanza de la economía en las escuelas de administración, con sus prácticas tradicionales y su visión unidimensional a las exigencias de esta explosión de complejidad?

      Y si no lo hace, como sostenemos en este artículo, qué alternativas disponemos, cuáles deberían ser los criterios básicos para modificar las prácticas actuales de modo de permitir que efectivamente, la economía fuese una fuente de conocimiento útil para la comprensión del mundo en el que los administradores se desenvuelven y no una particular forma de reificación, de visión reduccionista y parcial de la dimensión económica de la vida social. En este trabajo se sostiene que efectivamente hay alternativas, hay prácticas educativas que incrementan las posibilidades de pensamiento reflexivo, que permiten mejores capacidades de manejo de la complejidad, de la diversidad y creatividad humanas, que dan cuenta de un mundo donde la cultura y la interacción social son tomados en cuenta en los procesos de toma de decisiones. Sobre estas posibilidades discutimos en este trabajo tomando como un caso especial el de las escuelas de administración chilenas.

      El caso chileno

      Si bien las actuales prácticas reduccionistas de la enseñanza de la economía, son generalizadas (Fullbrook 2008), nuestro interés aquí es ofrecer una breve descripción de la situación en Chile. Para poder comprender por qué las escuelas de administración en Chile enseñan la economía de la forma en que lo hacen, es necesario remontarse en el tiempo, en especial a los acontecimientos del 11 de septiembre de 1973. El golpe militar chileno representó un cambio radical en lo político, económico, social y para nuestro interés en este trabajo, en lo educacional; hay un antes y un después en lo que se refiere a las prácticas, contenidos y visión educativas del sistema universitario (educativo en su totalidad), al papel de las ciencias sociales y en particular de la enseñanza en las escuelas de administración. El cambio representó por una parte, la erradicación en los currículos de estudio de la mayor parte de los programas-contenidos de ciencias sociales (sociología, antropología, psicología social), la eliminación de la historia económica, de la historia del pensamiento económico y la implantación de la enseñanza en forma exclusiva y excluyente del paradigma económico neoclásico (mainstream).

      Con el paso de los años las ciencias sociales han vuelto a las aulas universitarias (se encuentra fuera del alcance de este trabajo evaluar las diferencias y cambios de esta rehabilitación), en algunos programas o escuelas de administración también se ha restituido el derecho al estudio del pensamiento económico sin embargo, la gran diferencia es la enseñanza de la economía como sinónimo de la economía neoclásica, de forma exclusiva y excluyente, esta característica es absolutamente generalizada en las escuelas de administración chilenas, como puede comprobarse del estudio de los distintos programas de asignaturas de economía desde el inicio hasta el fin de los estudios conducentes a la licenciatura en administración (*ver: consejo de rectores). Los programas de estudio de economía son extraordinariamente homogéneos, siendo como ya se dijo la expresión de la enseñanza de una sola de las escuelas de pensamiento económico, concretamente la neoclásica. ¿Es este hecho la expresión del éxito científico de un particular paradigma de investigación o más bien representa la imposición de una visión del mundo por medio de los diversos mecanismos del poder?

      Rompiendo con falsas dicotomías

      Lo preocupante de esta situación es precisamente que la teoría neoclásica ha sido y es sujeto en la actualidad de profundas críticas que se refieren al realismo de sus supuestos, a las prácticas metodológicas, a sus capacidades predictivas y en fin, a las pretensiones de validez de la teoría (Söderbaum 2009, Keen 2009, Tomer 2007, Etzioni 2003, Boylan 1995, O’Boyle 1994, Bunge 1999, Arestis y Skouras 1985). Curiosamente las llamadas ciencias de la administración, consideradas habitualmente con menos status científico que la economía parecen evolucionar hacia un sentido más realista en cuanto a la consideración de la conducta humana (Hopp 2008), sin embargo la enseñanza en las escuelas de administración chilenas en cuanto a la economía propiamente tal, parece incapaz de ofrecer a sus estudiantes una visión diversa y pluralista de todo lo que está ocurriendo en el campo de la teoría económica, de la existencia de distintas corrientes de pensamiento tanto dentro de lo que se denomina mainstream (Marie-Claire Villeval 2007) como dentro de la llamada heterodoxia teórica (2004 Lawson), se insiste en dar una visión plana y simplista no solo de la teoría existente sino lo que es peor, de la realidad. Las razones para este conservadurismo son muchas y van desde la conveniencia en la mantención del status quo, la falta de preparación de los cuerpos de profesores, la incapacidad de cuestionamiento crítico de los propios estudiantes, entre otras.

      Una educación para un mundo complejo, cambiante y que permanente nos desafía con nuevos y más grandes retos requiere una visión educativa diferente, una en la que se privilegie el uso de las capacidades reflexivas, la diversidad y el pluralismo y como diría Colander (Colander 2004) que se privilegien los contenidos que den una visión global y realista de la que sucede en la economía en la actualidad, en otras palabras que los estudiantes de administración tengan la posibilidad de conocer el amplio espectro del repertorio teórico existente, tanto desde la perspectiva epistemológica como metodológica. Mediante una exposición plural y diversa se hace posible estimular las capacidades creativas de los estudiantes (Earl 2008; Davis 2007; Knoedler 2004), en la medida que se reconoce que el conocimiento es contextualmente situado, permeado por los valores (O’Boyle 1995, Kitromilides 1985) y que por tanto en distintas situaciones se puede requerir una forma alternativa de comprensión y una aplicación diferente. Paradójicamente si bien la economía tradicional o mainstream ha utilizado a la física como un referente (Mirowski 1986) desconoce por otra parte el hecho que en la física moderna coexisten cuerpos teóricos diversos para diversos problemas, en otras palabras se reconoce que distintas interrogantes teóricas y prácticas pueden abordarse desde teorías diferentes.

      ¿Qué criterio seguir para introducir las distintas escuelas de pensamiento económico? Los distintos planteamientos teóricos pueden ser arbitrados mediante el criterio de racionalidad comunicativa (Habermas 1999), es decir, las distintas teorías deberían presentarse a los estudiantes con sus diferentes pretensiones de validez, con sus diferentes capacidades explicativas y predictivas de forma de que la propia comunidad de aprendizaje desarrolle sus propios puntos de vista desde una perspectiva critico-evaluativa, estableciéndose en que casos y por qué razón un determinado enfoque o teoría es preferible a otro. Dicho esto de una forma más coloquial lo que se produce es la producción de “conversaciones sobre economía” (Klamer 2007), con distintos interlocutores que plantean sus preferencias y argumentos a favor de dichas preferencias.

      Sin embargo,hasta ahora lo que ocurre en el proceso de aprendizaje de la educación en teoría económica es, siguiendo el modelo de aprendizaje desarrollado por William Perry (1999); la mantención y reproducción de una educación dualista de correcto-incorrecto, de verdadero-falso de la dinámica económica, esto significa que aquello que es explicado por la teoría neoclásica es “la forma” en que se desenvuelve el mundo y si la teoría neoclásica no lo explica entonces no existe, en circunstancias de que fuera de las aulas de clases el mundo se moviliza, desenvuelve de una manera diferente, lleno de complejidad, cambio, inestabilidad y desequilibrios permanentes, por lo tanto lo que nos corresponde es y siguiendo nuevamente la categorización de Perry, llevar a las aulas un proceso de aprendizaje donde los estudiantes sean capaces de contextualizar los problemas, relativizar los contextos de acción, tematizar las soluciones, precisamente como será el mundo decisional en que les corresponderá actuar en el plano organizacional. Para ponerlo en términos más evidentes, la acción económica no se desarrolla en el vació, existe un contexto político, cultural y social que permanentemente la afectan, y no existe en la actualidad una teoría omnicomprensiva que permita la explicación por medio de un solo cuerpo teórico, de la complejidad desbordante de nuestra, como ya se ha dicho, socioesfera y de la economía en particular. En otras palabras, si se tienen pretensiones de universalidad y mayor calidad de consiliencia (Mäki 2008), esto es algo que debe ser demostrado y no un dogma que se impone en las aulas de clases.

      Los aspectos curriculares

      La concreción de los principios antes expuestos naturalmente exige la modificación de muchos de los aspectos que inciden en el proceso educativo, nosotros nos concentraremos en lo curricular, concretamente en los contenidos. El objetivo final de estas modificaciones es el diseño de una estructura curricular que privilegie la enseñanza de la teoría económica de forma pluralista, compleja y reflexiva y que por tanto se adapte a las condiciones reales tanto del mundo económico como de la gestión de organizaciones. A continuación se enumeran algunos de los aspectos básicos:

      La historia económica y el pensamiento económico: no puede pretenderse enseñar economía en el vacío, el sustrato histórico en el que se han generado los hechos económicos tanto a nivel local, nacional como global son una parte fundamental del saber económico sin el cual, no es posible tener una comprensión real de lo que sucede en la actualidad y de lo que podría suceder en el futuro, igual cosa vale para el estudio del pensamiento económico, sin la participación de la historia de las ideas inevitablemente la teoría económica aparece como unigénita, desconociendo de esta forma la profunda relación entre las ideas, las estructuras sociales y la dimensión temporal del mundo ( Miroshima 1990 )

      Interdisciplinar: la necesidad de un enfoque interdisciplinario surge con más fuerza en el mundo de hoy, no sólo de las ciencias sociales teóricamente hablando, sino también en el de la aplicación de soluciones concretas a los problemas de gestión (Barry et al. 2008). No hay razón por la que la economía deba enseñarse desconociendo las múltiples relaciones entre la dimensión económica y las demás dimensiones del análisis social tales como la política, cultural, psicosocial o sociológica, una estrategia educativa que privilegia la visión global de los problemas humanos reduce la probabilidad de desarrollar estrategias reduccionistas en las decisiones organizacionales, la formación interdisciplinaria es una fuente de creatividad y diversidad teórica (Sornette 2008) que debe ser aprovechada, esto implica una discusión tanto de los aspectos epistemológicos como metodológicos de la teoría.

      Exposición de las diversas teorías: la teoría económica no es una sola, más aun dentro del propio mainstream existen nuevas corrientes de análisis, como la neuroeconomía (Fehr et al. 2005) o la economía experimental (Villeval 2007), que deben de ser conocidas por los estudiantes de la asignatura de economía. En el panorama teórico actual nos encontramos con una amplia y diversa gama de escuelas de pensamiento que expresan la complejidad de la dimensión económica, como la de las propias contradicciones de la teoría económica (Klamer 2007), diversidad que desgraciadamente, es poco conocida por la mayor parte de los estudiantes. Una enseñanza pluralista y reflexiva, guiada por una racionalidad comunicativa, hace posible pesar y relativizar los méritos de cada una de las distintas escuelas para desarrollar soluciones concretas a casos específicos, favoreciendo el desarrollo y uso del criterio personal de los estudiantes.

      Pluralismo metodológico: en directa relación con el punto anterior se encuentra el del estudio de las diversas metodologías disponibles para el análisis de los problemas económicos, hasta ahora la enseñanza de la economía en las aulas de clases se relaciona con un enfoque hipotético-deductivo con un alto grado de formalización matemática y el desarrollo de modelos econométricos (Lawson 2004), sin embargo la realidad nos ofrece posibilidades para la utilización también de enfoques inductivos, para la utilización de metodologías cualitativas, es decir para un visión multiparadigmática. La enseñanza debe favorecer y estimular la creatividad de los estudiantes que pueden desarrollar combinaciones metodológicas que dan más riqueza a los estudios y a la toma de decisiones en las organizaciones.

      Junto con los contenidos existen otras condiciones o precondiciones que deben darse para un cambio efectivo de las prácticas educativas, se mencionan brevemente dos relevantes:

      Preparación de los profesores: es virtualmente imposible generar un cambio de la enseñanza de la economía mientras los propios profesores mantengan su estrecha visión de la estructura teórica del campo, en otras palabras la permanente reproducción de una enseñanza reduccionista se debe entre otros factores a profesores  que con una deficiente preparación repiten (reproducen) una y otra vez, la existencia de solamente un paradigma, el neoclásico, que tiene la suficiente validez para el análisis de los problemas económicos.

      Preparación de los estudiantes: Todo intento de producir un cambio en las prácticas educativas requerirá tiempo e inevitablemente producirá reacciones adversas, entre otras cosas por lo difícil que es transitar desde una educación mecánica y reduccionista a una reflexiva y contextualizada, se requiere de una estrategia global que haga posible una reformulación completa de la estructura educativa, es decir, desde una perspectiva sistémica, donde el conjunto de la enseñanza; contenidos y pedagogía, se dirijan hacia una educación reflexiva.

      Conclusiones

      En este breve trabajo se ha querido enfatizar lo inapropiado que resulta la formación en el área de economía (asignaturas de economía), de los estudiantes de administración en las escuelas de administración chilenas. Si bien nos concentramos aquí en la situación de Chile, la educación económica reduccionista parece ser una tendencia bastante generalizada en las escuelas de Administración como se puede constatar también a nivel europeo y de Estados Unidos, este último país donde se encuentran las escuelas de administración líderes en el mundo. La principal inadecuación de la enseñanza económica tiene que ver con un enfoque reduccionista y parcial de la teoría económica donde la teoría económica viene siendo un sinónimo de teoría económica neoclásica, con la exclusión de las demás alternativas teóricas disponibles.

      Lo que se propone para salir de este esquema es un enfoque educativo pluralista e histórico donde sea posible que los estudiantes puedan conocer el desarrollo y contradicciones experimentados por la teoría económica como también las distintas escuelas de pensamiento existententes, cada escuela debería ser presentada entonces en el marco de una racionalidad comunicativa con sus propias pretensiones de validez y expuestas al escrutinio público, esto último implica desarrollar en los estudiantes un proceso de cambio hacia una educación reflexiva y contextualmente relativizada. Por último debe quedar claro que no se pretende descalificar al pensamiento neoclásico per se, dado que esto sería precisamente atentar contra el espíritu básico de pluralismo, sino más bien el de contextualizar y relativizar los méritos y debilidades de esta escuela de pensamiento como el de todas las demás.

      Notas

      *Consejo de rectores: agrupación de las 25 universidades estatales más antiguas del sistema universitario chileno (www.cruch.cl)

      Bibliografía

      · Boulding, Kenneth E. Economics as a Science. New York: McGraw-Hill, 1970

      · Boylan, Thomas.A. y O’Gorman, Paschal.F, eds. (1995). Beyond rhetoric and realism in economics. Towards a reformulations of economic methodology. London and New York: Routledge,1995

      · Perry, William G. Jr. Forms of ethical and Development in the College Years. San Francisco: Jossey.Bass, 1999

      · Hopp, Wallace J. “Management science and the science of management”. Management Science, Vol 54, N° 12, (2008): 1961-1962

      · Peter Earl (2008) “In the economic classroom”. Pluralist Economics ed. Edward Fullbrook. London: Zed Books , 2008. 193-214.

      · Davis, William L. “Economists’ Opinion of Economists’ Works”. American Journal of Economics and Sociology, Vol.66, N°2, (2007): 267-288.

      · Barry, Andrew; Born, Georgina y Weszkalnys, Gisa. “Logics of interdisciplinarity”. Economy and Society, Vol. 37, N°1, (2008): 20-49

      · Tomer, John F. “What is behavioral economics?”. The Journal of Socio-Economics, 36, (2007): 463-479

      · Etzioni, Amitai. “Toward a new socio-economic paradigm”. Socio-economic Review, 1, (2003): 105-134.

      · Knoedler, Janet T. y Underwood, Daniel A. “La enseñanza de los principios de economía: propuesta para un enfoque multiparadigmático”. Revista de Economía Institucional, Vol.6, N°II, (2004): 39-72.

      · Keen, Steve. “Mad, bad and dangerous to know”. Real-World Economics Review, N°49, (2009): 2-7. (11.04.09).
      http://www.paecon.net/PAEReview/issue49/Keen49.pdf

      · O’Boyle, Edward. J. “Homo Socio-Economicus: Foundational to Social Economics and Social Economy”. Review of Social Economy, Vol 52, (1994): 286-295.

      · Mirowski, Philip. The reconstruction of economic theory. Boston: Kluwer Nijhoff Publishing, 1986.

      · Peter, Söderbaum. “A financial crisis on top of the ecological crisis: Ending the monopoly of neoclassical economics” Real-World Economics Review, N°49, (2009): 8-19. (11.04.09).
      http://www.paecon.net/PAEReview/issue49/Soderbaum49.pdf

      · Colander, David. “The Art of Teaching Economics”. International Review of Economics Education, Vol. 3, 1, (2004): 63-76

      · Lawson, Tony “Roundtable: Tony Lawson’s Reorienting Economics”. Journal of Economic Methodology. 11, 3, (2004): 329-340

      · Bunge, Mario. Las ciencias sociales en discusión. Sudamericana, Buenos Aires, 1999

      · Habermas, Jurgen. Teoría de la acción comunicativa. Vol I. Madrid: Taurus, 1999

      · Miroshima, Michio “Ideology and Economic Activity”. Economy and Society. eds. Alberto Martinelli, Neil J. Smelser. London: Sage, 1990. 51-77.

      · Mäki, Uskali. “Economic Imperialism: concept and constraints” (2008), (01.05.2009)
      http://www.helsinki.fi/filosofia/Tint/maki/materials/ImpCCprofs3.pdf

      · Fullbrook, Edward, eds. Pluralist Economics. London: Zed books, 2008

      · Villeval, Marie-Claire. “Experimental Economics: contributions, recent developments, and new challenges”. French Politics, 5, (2007): 178-186

      · Arestis, Philip. , Skouras, Thanos. eds. Post Keynesian Economic Theory: a challenge to neo classical economics. Sussex: Wheatsheaf Books, 1985.

      · Kitromilides, Yannis “The Formation of Economics Policy A question for economist?” Post Keynesian Economic Theory: a challenge to neo classical economics. Eds.  Philip Arestis , Thanos Skouras. Sussex: Wheatsheaf Books, 1985. 7-23.

      · Klamer, Arjo. Speaking of Economics: how to get in the conversation. London: Routledge, 2007.

      · Fehr, Ernst; Fischbacher, Urs y Kosfeld, Michael. “Neuroeconomic foundations of trust and social preferences: initial evidence” The American Economic Review, 92, 2, (2005): 346-351.

      · Sornette, Didier. “Interdisciplinarity in socio-economics, mathematical analysis and the predictability of complex systems” (2008) (10.04.2008)
      http://arxiv.org/ftp/arxiv/papers/0807/0807.3814.pdf

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      24 marzo, 2010 a 16:09

      Teoría social: la lógica de los campos*

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      Entrevista a Pierre Bourdieu

       

      BOURDIEU0006 La noción de campo forma parte, junto con las de habitus y capital, de los conceptos centrales de su obra, que comprende estudios sobre los campos artístico y literario, el campo de las grandes escuelas, los campos científico y religioso, el campo del poder, el campo jurídico, el campo burocrático, etc. Usted utiliza la noción de campo en un sentido muy técnico y preciso que está, quizás, en parte ocultado por su significación corriente. ¿Podría decir de dónde viene esta noción (para los americanos evoca, en forma verosímil, la Field theory de Kurt Lewin), qué sentido le da usted, y cuáles son sus funciones teóricas?

      Como no me gustan mucho las definiciones profesorales, querría comenzar con un breve excursus sobre su uso. Podría remitir aquí al Métier du sociologue. Es un libro un poco escolar, pero que contiene sin embargo principios teóricos y metodológicos que permitirían comprender que una cantidad de abreviaciones y elipses que quizás se me reprochan son de hecho rechazos concientes y elecciones deliberadas. Por ejemplo, el uso de conceptos abiertos es un medio para romper con el positivismo -pero ésta es una frase hecha. Para ser más preciso, es un medio permanente para recordar que los conceptos no tienen sino una definición sistémica y son concebidos para ponerse en práctica empíricamente de manera sistemática. Nociones tales como habitus, campo y capital pueden definirse, pero solamente en el interior del sistema teórico que constituyen, nunca en estado aislado.

      Dentro de la misma lógica se me pregunta frecuentemente, en Estados Unidos, porqué no propongo teoría «de mediano alcance» (middle-range theory). Pienso que sería en principio una manera de satisfacer una expectativa positivista, a la manera del ya viejo libro de Berelson y Steiner (1964) compilación del conjunto de las leyes parciales establecidas por las ciencias sociales. Como lo mostró Duhem hace mucho tiempo en el plano de la física, y luego Quine, la ciencia no conoce sino sistemas de leyes. Y lo que es verdadero con respecto a los conceptos, es verdadero con respecto a las relaciones. Del mismo modo, si uso mucho más el análisis de correspondencias que el análisis de regresión múltiple, por ejemplo, es porque es una técnica relacional de análisis de los datos cuya filosofía corresponde exactamente, a lo que es, a mi modo de ver, la realidad del mundo social. Es una técnica que «piensa» términos de relaciones, precisamente yo intento pensar la noción de campo.

      Pensar en términos de campo es pensar relacionalmente (1968b, 1982c, pp 41-42). El modo de pensamiento relacional (antes que «estructuralista», más estrecho) es, como lo mostró Cassirer en Substance et Fonction, la marca distintiva de la ciencia moderna, y se podría mostrar que se la encuentra tras las empresas científicas tan diferentes, en apariencia, como las del formalista ruso Tynianov, la del psicólogo Kurt Lewin, la de Norbert Elías y las de los pioneros del estructuralismo en antropología, en lingüística e historia, de Sapir y Jakobson a Dumézil y Levi-Strauss. (Lewin invoca explícitamente a Cassirer, como yo, para superar el sustancialismo aristotélico que impregna espontáneamente el pensamiento del mundo social). Yo podría, deformando la famosa fórmula de Hegel, decir que lo real es relacional: lo que existe en el mundo social son relaciones -no interacciones o lazos intersubjetivos entre agentes sino relaciones objetivas que existen «independientemente de las conciencias y de las voluntades individuales», como decía Marx.

      En términos analíticos, un campo puede definirse como una trama o configuración de relaciones objetivas entre posiciones. Esas posiciones se definen objetivamente en su existencia y en las determinaciones que imponen a sus ocupantes, agentes o instituciones, por su situación (situs) actual y potencial en la estructura de la distribución de las diferentes especies de poder (o de capital), cuya disposición comanda el acceso a los beneficios específicos que están en juego en el campo, y, al mismo tiempo, por sus relaciones objetivas con las otras posiciones (dominación, subordinación, homología, etc.). ‘En las sociedades altamente diferenciadas el cosmos social está constituido por el conjunto de esos microcosmos sociales relativamente autónomos, espacios de relaciones objetivas que son el lugar de una lógica y de una necesidad irreductibles a aquellas que rigen los otros campos. Por ejemplo, el campo artístico, el campo religioso y el económico obedecen a lógicas diferentes: el campo económico emergió, históricamente, en tanto que universo en el que, como se dice, «los negocios son los negocios», business is business, y del que las relaciones de parentesco, de amistad y de amor están, en principio, excluidas; el campo artístico, por el contrario, se constituyó en y por el rechazo, o la inversión, de la ley del provecho material (1971d).

      Usted utiliza frecuentemente la imagen del «juego» para dar una primera intuición de lo que entiende por campo.

      Efectivamente, se puede comparar el campo con un juego (aunque a diferencia de un juego no sea el producto de una creación deliberada y no obedezca a reglas, o mejor, regularidades no explicitadas y codificadas). Tenemos de este modo apuestas que son, en lo esencial, el producto de la competición entre los jugadores; una investidura en el juego, illusio (de ludus, juego): los jugadores entran en el juego se oponen, a veces ferozmente, sólo porque tienen en común el atribuir al juego y a las apuestas una creencia (doxa), un reconocimiento que escapa al cuestionamiento (los jugadores aceptan, por el hecho de jugar el juego, y no por un «contrato», que vale la pena jugar el juego) y esta connivencia está en el principio de su competición y de sus conflictos. Disponen de triunfos, es decir de cartas maestras cuya fuerza varía según el juego: del mismo modo que cambia la fuerza relativa de las cartas según los juegos, la jerarquía de las diferentes especies de capital (económico, cultural, social, simbólico) varía en los diferentes campos.

      Dicho de otro modo, hay cartas que son válidas, eficientes en todos los campos -son las especies fundamentales de capital-, pero su valor relativo en tanto que triunfos varía según los campos, e incluso según los estados sucesivos de un mismo campo. Dando por supuesto que, más fundamentalmente, el valor de una especie de capital -por ejemplo el conocimiento del griego o del cálculo integral- depende de la existencia de un juego, de un campo en el que ese triunfo puede ser utilizado: un capital o una especie de capital es aquello que es eficiente en un campo determinado, como arma y como apuesta de lucha, lo cual permite a su, portador ejercer un poder, una influencia; por lo tanto, existir en un campo determinado, en lugar de ser una simple «cantidad despreciable». En el trabajo empírico el determinar qué es el campo, cuales son los límites, y determinar qué especies de capital actúan en él, dentro de qué límites ejerce sus efectos, etc., es una misma cosa. (Se ve que las nociones de capital y de campo son estrechamente interdependientes.)

      Es en cada momento el estado de las relaciones de fuerza entre los jugadores lo que define la estructura del campo: se puede imaginar que cada jugador tiene delante de sí pilas de fichas de diferentes colores, correspondientes a las diferentes especies de capital que posee, de manera tal que su fuerza relativa en el juego, su posición en el espacio de juego, y también sus estrategias de juego, lo que se llama en francés su « juego» (jeu), los golpes, más o menos riesgosos, más o menos prudentes, más o menos subversivos o conservadores que emprende dependen al mismo tiempo del volumen global de sus fichas y de la estructura de las pilas de fichas, del volumen global de la estructura de su capital; pudiendo diferir dos individuos dotados de un capital global más o menos equivalente tanto en su posición como es sus tomas de posición, en tanto que uno tiene (relativamente) mucho capital económico y poco capital cultural (un patrón de una empresa privada, por ejemplo); y el otro tiene mucho capital cultural y poco capital económico (por ejemplo un profesor).

      Más exactamente, las estrategias de un «jugador» en lo que define su juego dependen de hecho no sólo del volumen y de la estructura de su capital en el momento considerado y de las chances en el juego (Huyghens hablaba de lusiones, siempre de ludus para definir las probabilidades objetivas) que ellas le aseguran, sino también de la evolución en el tiempo del volumen y la estructura de su capital, es decir de su trayectoria social y de las disposiciones (habitus) que se constituyeron en la relación prolongada con una cierta estructura objetiva de chances.

      Y esto no es todo: los jugadores pueden jugar para aumentar o conservar su capital, sus fichas, es decir conformemente a las reglas tácitas del juego y a las necesidades de la reproducción del juego y de las apuestas; pero pueden también trabajar para transformar, parcial o totalmente, las reglas inmanentes del juego, cambiar por ejemplo el valor relativo de las fichas, la tasa de cambio entre diferentes especies de capital, por estrategias tendientes a desacreditar la sub-especie de capital sobre la que reposa la fuerza de sus adversarios (por ejemplo el capital económico) y a valorizar la especie de capital de la que ellos están particularmente dotados (por ejemplo el capital jurídico). Numerosas luchas en el campo del poder son de este tipo: especialmente las que apuntan a apoderarse de un poder sobre el Estado, es decir sobre los recursos económicos y políticos que permiten al Estado ejercer un poder sobre todos los juegos y sobre las reglas que los rigen.

      Esta analogía permite ver el lazo entre los conceptos que usted pone en juego en su teoría. Pero es necesario ahora retomar de manera más precisa ciertas cuestiones. En primer lugar, ¿Cómo se determinan la existencia de un campo y sus fronteras?

      La pregunta acerca de los límites del campo se formula siempre dentro del campo mismo y, en consecuencia, no admite una respuesta a priori. Los participantes de un campo, por ejemplo las empresas económicas, los sastres, los escritores, trabajan constantemente para diferenciarse de sus rivales más próximos, con el objetivo de reducir la competencia y establecer un monopolio sobre un sub-sector particular de campo (habría que corregir esta frase, que sucumbe al «sesgo» teleológico -aquel que me atribuyen frecuentemente cuando se comprende que hago de la investigación de la distinción el principio de las prácticas culturales: todavía un efecto funesto -hay una producción de diferencia que no es en nada el producto de la investigación de la diferencia; hay mucha gente -pienso por ejemplo en Flaubert- para la cual existir dentro de un campo es, eo ipso, diferir, ser diferente, afirmar la diferencia; esta gente estaba frecuentemente dotada de características que hacían que no debieran estar allí, que debieran haber sido eliminados de entrada; pero cierro el paréntesis); trabajan también para excluir del campo una parte de los participantes actuales o potenciales, especialmente elevando el derecho de entrada, o imponiendo una cierta definición de la pertenencia: es lo que hacemos, por ejemplo, cuando decimos que X o Y no es un sociólogo, o un verdadero sociólogo, conforme a las leyes inscriptas en la ley fundamental del campo tal como nosotros la concebimos. Sus esfuerzos para imponer y hacer reconocer tal o cual criterio de competencia y de pertenencia pueden resultar más o menos exitosos, según la coyuntura. De este modo, las fronteras del campo no pueden determinarse sino por una investigación empírica. Toman sólo raramente la forma de fronteras jurídicas (con, por ejemplo, el numerus clausus), incluso si los campos conllevan «barreras a la entrada», tácitas o institucionalizadas.

      A riesgo de parecer que sacrifico la tautología, diría que se puede concebir un campo como un espacio en el que se ejerce un efecto de campo, de manera que lo que le ocurre a un objeto que atraviesa ese campo no puede ser explicado completamente por sus solas propiedades intrínsecas. Los límites del campo se sitúan en el punto en el que cesan los efectos de campo. En consecuencia, hay que tratar de medir, en cada caso, por medios variados, el punto en el que esos efectos estadísticamente detectables declinan o se anulan en el trabajo de investigación empírica, la construcción de un campo no se efectúa por un acto de decisión. Por ejemplo, no creo que el conjunto de las asociaciones culturales (coros, grupos de teatro, clubes de lectura, etc.) de tal Estado americano o de tal departamento francés constituya un campo. Opuestamente, el trabajo de Jerome Karabel (1984) sugiere que las principales universidades americanas están ligadas por relaciones objetivas tales que la estructura de esas relaciones (materiales o simbólicas) ejerce efectos en el interior de cada una de ellas. Lo mismo con respecto a los diarios: Michael Schudson (1978) muestra que no es posible comprender la emergencia de la idea moderna de «objetividad» en el periodismo, si no se ve que dicha objetividad aparece en diarios cuidadosos de afirmar su respeto de las normas de respetabilidad, oponiendo las «informaciones» a las simples «noticias» de los órganos de prensa menos exigentes. Solamente estudiando cada uno de estos universos puede establecerse cómo están concretamente constituidos, dónde terminan, qué forma parte de ellos y qué no, y si constituyen verdaderamente un campo.

      ¿Cuáles son los motores del funcionamiento y del cambio del campo?

      El principio de la dinámica de un campo reside en la configuración particular de su estructura, en la distancia entre las diferentes fuerzas específicas que se enfrentan en él. Las fuerzas que son activas en el campo que el analista selecciona de ese hecho como pertinentes, porque producen las diferencias más importantes, son las que definen el capital específico. Como he dicho a propósito del juego y de los triunfos, un capital no existe ni funciona sino en relación a un campo: confiere un poder sobre el campo, sobre los instrumentos materializados o incorporados de producción o de reproducción, cuya distribución constituye la estructura misma del campo; sobre las regularidades y las reglas que definen el funcionamiento del campo; y sobre los beneficios que en él se engendran.

      Campo de fuerzas actuales y potenciales, el campo es también un campo de luchas por la conservación o la transformación de la configuración de sus fuerzas. Además, el campo, en tanto que estructura de relaciones objetivas entre posiciones de fuerza, sostiene y orienta las estrategias por las cuales los ocupantes de esas posiciones buscan, individual o colectivamente, salvaguardar o mejorar su posición e imponer el principio de jerarquización más favorable a sus propios productos. Dicho de otro modo, las estrategias de los agentes dependen de suposición en el campo, es decir en la distribución del capital específico, y de la percepción que tienen del campo, es decir de su punto de vista sobre el campo en tanto que vista tomada a partir de un punto dentro del campo.

      ¿Qué diferencia hay entre un campo y un «aparato» en el sentido de Althusser o un sistema tal como lo concibe Luhmann, por ejemplo?

      Una diferencia esencial: en un campo hay luchas, por lo tanto historia. Soy muy hostil a la noción de aparato que es para mí el caballo de Troya del funcionalismo de lo peor: un aparato es una máquina infernal, programada para alcanzar ciertos objetivos. (Ese fantasma del complot, la idea de que una voluntad demoníaca es responsable de todo lo que sucede en el mundo social, frecuenta el pensamiento « crítico»). El sistema escolar, el Estado, la Iglesia, los partidos políticos o los sindicatos no son aparatos, sino campos. En un campo, los agentes y las instituciones luchan, siguiendo las regularidades y las reglas constitutivas de ese espacio de juego (y, en ciertas coyunturas, a propósito de esas mismas reglas), con grados diversos de fuerza y, por lo tanto, con distintas posibilidades de éxito para apropiarse de los beneficios específicos que están en juego en el juego. Los que dominan en un campo dado están en posición de hacerlo funcionar en su provecho, pero deben tener siempre en cuenta la resistencia, la protesta, las reivindicaciones, las pretensiones, «políticas» o no, de los dominados.

      Ciertamente, en ciertas condiciones históricas, que deben ser estudiadas de manera empírica, un campo puede comenzar a funcionar como un aparato. Cuando el dominador logra anular y aplastar la resistencia y las reacciones del dominado, cuando todos los movimientos se dirigen exclusivamente desde lo alto hacia lo bajo, la lucha y la dialéctica constitutivas del campo tienden a desaparecer. Hay historia desde que la gente se rebela, resiste, reacciona. Las instituciones totalitarias -asilos, prisiones, campos de concentración- o los Estados dictatoriales son tentativas de poner fin a la historia. De este modo, los aparatos representan un caso límite, algo que puede ser considerado como un estado patológico de los campos, pero es un límite nunca realmente alcanzado, incluso en los regímenes dichos «totalitarios» más represivos.

      En cuanto a la teoría de los sistemas, es verdadero que encontramos en ella un cierto número de parecidos superficiales con la teoría de los campos. Se podría fácilmente retraducir los conceptos de «auto-referencialidad» o de «auto-organización» por lo que yo coloco bajo la noción de autonomía; en los dos casos, es verdad, el proceso de diferenciación y de autonomización juega un rol central. Pero las diferencias entre las dos teorías son sin embargo radicales. En primer lugar, la noción de campo excluye el funcionalismo y el organicismo: los productos de un campo dado pueden ser sistemáticos sin ser productos de un sistema, y en particular de un sistema caracterizado por funciones comunes, una cohesión interna y una autoregulación -postulados de la teoría de los sistemas que deben ser rechazados.

      Si bien es verdad que en el campo literario o en el campo artístico se pueden tratar las tomas de posición constitutivas de un espacio de posibles como un sistema, estas tomas de posición posibles forman un sistema de diferencias, de propiedades distintivas y antagónicas que no se desarrollan según su propio movimiento interno (como implica el concepto de autoreferencialidad), sino a través de los conflictos internos al campo de producción. El campo es el lugar de relaciones de fuerza -y no solamente de sentido- y de luchas tendientes a transformarlo y, por lo tanto, el lugar de un cambio permanente. La coherencia que puede observarse en un estado dado del campo, su aparente orientación hacia una función única (por ejemplo en el caso de las grandes escuelas de Francia, la reproducción de la estructura del campo del poder) son el producto del conflicto y de la competencia, y no de una suerte de autodesarrollo inmanente de la estructura.

      Una segunda diferencia mayor es que un campo no tiene, partes, componentes, cada sub-campo tiene su propia lógica, sus reglas y regularidades específicas, y cada etapa en la división de un campo conlleva un verdadero salto cualitativo (como, por ejemplo, cuando se pasa de un nivel del campo literario en su conjunto al sub-campo de la novela o del teatro). Todo campo constituye un espacio de juego potencialmente abierto, cuyos límites son fronteras dinámicas, que son un juego de luchas en el interior del campo mismo. Un campo es un juego que nadie ha inventado y que es mucho más fluido y complejo que todos los juegos que puedan imaginarse. Digo esto para aprehender plenamente todo lo que separa los conceptos de campo y de sistema, hay que ponerlos en práctica y compararlos a través de los objetos empíricos que producen.

      Brevemente, ¿cómo debe conducirse el estudio de un campo, y cuáles son las etapas necesarias en este tipo de análisis?

      Un análisis en términos de campo implica tres momentos necesarios y conectados entre sí (1971a). En primer lugar, se debe analizar la posición del campo en relación al campo del poder (1983c), donde ocupa una posición dominada. (O, en un lenguaje mucho menos adecuado: los artistas y los escritores, o más generalmente los intelectuales, son una «fracción dominada de la clase dominante»). En segundo lugar, se debe establecer la estructura objetiva de las relaciones entre las posiciones ocupadas por los agentes o las instituciones que están en competencia en ese campo. En tercer lugar, se deben analizar los habitus de los agentes, los diferentes sistemas de disposiciones que han adquirido a través de la interiorización de un tipo determinado de condiciones sociales y económicas y que encuentran en una trayectoria definida en el interior del campo considerado una ocasión más o menos favorable de actualizarse.

      El campo de las posiciones es metodológicamente inseparable del campo de las tomas de posición, entendido como el sistema estructurado de las prácticas y expresiones de los agentes. Los dos espacios, el de las posiciones objetivas y el de las tomas de posición, deben ser analizados juntos y tratados como «dos traducciones de la misma frase», según la fórmula de Spinoza. Dicho esto, en situación de equilibrio el espacio de las posiciones tiende a comandar el espacio de las tomas de posición. Las revoluciones artísticas son el resultado de la transformación de las relaciones de poder constitutivas del espacio de las posiciones artísticas, que se vuelve posible por el encuentro de la intención subversiva de una fracción de los productores con las expectativas de una fracción de su público, es decir, por una transformación de las relaciones entre el campo intelectual y el campo del poder (1987g). Lo que es verdadero para el campo artístico vale también para otros campos. Se puede de este modo observar la misma correspondencia entre las posiciones en el campo universitario en la víspera de mayo del 68 y las posiciones tomadas en ocasión de esos acontecimientos, como lo muestro en Homo academicus, o incluso entre las posiciones estratégicas de los bancos y empresas en el campo económico y las estrategias que ponen en práctica en materia de publicidad o de gestión del personal, etc.

      Dicho de otro modo, ¿el campo es una mediación capital entre las condiciones económicas y sociales y las prácticas de quienes forman parte de él?

      Las determinaciones que pesan sobre los agentes situados dentro de un campo determinado (intelectuales, artistas, políticos o industriales de la construcción) no se ejercen nunca directamente sobre ellos, sino solamente a través de la mediación específica que constituyen las formas y las fuerzas del campo, es decir luego de haber sufrido una reestructuración (o si se prefiere, una refracción) que es más importante cuanto más autónomo es el campo, es decir que es más capaz de imponer su lógica específica, producto acumulado de una historia particular. Dicho esto, podemos observar toda una gama de homologías estructurales y funcionales entre el campo de la filosofía, el campo político, el campo literario, etc., y la estructura del espacio social: cada uno de ellos tiene sus dominantes y sus dominados, sus luchas por la conservación o la subversión, sus mecanismos de reproducción, etc. Pero cada una de estas características reviste en cada campo una forma específica, irreductible (pudiendo ser definida una analogía como un parecido en la diferencia). De este modo, las luchas en el interior del campo filosófico, por ejemplo, están siempre subdeterminadas y tienden a funcionar en una lógica doble. Tienen implicaciones políticas en virtud de la homología de las posiciones que se establecen entre tal y tal escuela filosófica, y tal y tal grupo político o social dentro del espacio social tomado en su conjunto.

      Una tercera propiedad general de los campos es el hecho de que son sistemas de relaciones independientes de las poblaciones que definen esas relaciones. Cuando hablo de campo intelectual, sé muy bien que, dentro de él, voy a encontrar «partículas» (simulemos por un momento que se trata de un campo físico) que están bajo el imperio de fuerzas de atracción, de repulsión, etc., como en un campo magnético. Hablar de campo es acordar la primacía a ese sistema de relaciones objetivas sobre las partículas. Se podría, retomando la fórmula de un físico alemán, decir que el individuo es, como el electrón, un Ausgeburt des Felds, una emanación del campo. Tal o tal intelectual particular, tal o tal artista no existe en tanto que tal sino porque tiene un campo intelectual o artístico. (Se puede de este modo resolver la eterna pregunta, cara a los historiadores del arte, de saber en qué momento se pasa del artesano al artista: pregunta que, formulada en esos términos, está casi desprovista de sentido ya que esta transición se hace progresivamente, al mismo tiempo que se constituía un campo artístico en la cual algo así como un artista podía comenzar a existir).

      La noción de campo está allí para recordar que el verdadero objeto de una ciencia social no es el individuo, el «autor», incluso si un campo no puede construirse sino a partir de individuos, ya que la información necesaria para el análisis estadístico está generalmente ligada a individuos o instituciones singulares. Es el campo lo que debe estar en el centro de las operaciones de investigación, esto no implica de ninguna manera que los individuos sean puras «ilusiones», que no existan. Pero la ciencia los construye como agentes, y no como individuos biológicos, actores o sujetos; estos agentes se constituyen socialmente como activos y actuantes en el campo por el hecho de que poseen las cualidades necesarias para ser eficientes en él, para producir efectos en él. E incluso a partir del conocimiento del campo en el que están insertos se puede aprehender mejor aquello que hace a su singularidad, su originalidad, su punto de vista como posición (dentro de un campo), a partir de la cual se instituye su visión particular del mundo, y del campo mismo…

      Lo cual se explica por el hecho de que a cada momento hay algo así como un derecho de entrada que todo campo impone y que define el derecho a participar, seleccionando así ciertos agentes y no otros…

      La posesión de una configuración particular de propiedades es lo que legitima el derecho de entrar en un campo. Uno de los objetivos de la investigación es identificar esas propiedades activas, esas características eficientes, es decir, esas formas de capital específico. Estamos así ubicados frente a una especie de círculo hermenéutico: para construir el campo, hay que identificar las formas de capital específico que serán eficientes en él, y para construir esas formas de capital específico, hay que conocer la lógica específica del campo. Es un vaivén incesante, dentro del proceso de investigación, largo y difícil.

      Decir que la estructura del campo -habrán notado que he construido progresivamente una definición del concepto- está definida por la distribución de las especies particulares de capital que son activas en él es decir que, cuando mi conocimiento de las formas de capital es adecuado, puedo diferenciar todo lo que hay que diferenciar. Por ejemplo, y allí está uno de los principios que ha guiado mi trabajo sobre los profesores de universidad, no podemos satisfacernos con un modelo explicativo que sea incapaz de diferenciar personas, o mejor, posiciones que la intuición ordinaria del universo particular opone muy fuertemente, y debemos interrogarnos sobre las variables olvidadas que permitirían distinguirlos, (paréntesis: la intuición ordinaria es totalmente respetable; simplemente hay que estar seguro de no hacerla intervenir en el análisis sino de manera conciente y razonada, y de controlar empíricamente su validez, a diferencia de esos sociólogos que la utilizan inconcientemente, como cuando construyen esas especies de tipologías dualistas que critico en el principio de Homo academicus, tales como «intelectual universal» por oposición a «local»).

      Último punto: los agentes sociales no son «particulares» mecánicamente atraídos y empujados por fuerzas exteriores. Son más bien portadores de capital y, según su trayectoria y la posición que ocupan en el campo en virtud de su dotación en capital (volumen y estructura), tienen propensión a orientarse activamente, ya sea hacia la conservación de la distribución del capital o hacia la subversión de dicha distribución. Las cosas no son tan simples, evidentemente, pero pienso que es una proposición muy general, que vale para el espacio social en su conjunto, sin embargo no implica que todos los poseedores de un gran capital sean automáticamente conservadores.

      ¿Podría precisar qué es lo que entiende por la «doble relación oscura» entre el habitus y el campo y cómo funciona?

      La relación entre el habitus y el campo es en primer lugar una relación de condicionamiento: el campo estructura el habitus, que es el producto de la incorporación de la necesidad inmanente de ese campo o de un conjunto de campos más o menos concordantes -pudiendo estar las discordancias al principio expresadas bajo la forma de habitus divididos, hasta destrozados. Pero es también una relación de conocimiento o de construcción cognitiva: el habitus contribuye a constituir el campo como mundo significativo, dotado de sentido y de valor, en el cual vale la pena invertir su energía, de esto se siguen dos cosas: en primer lugar, la relación de conocimiento depende de la relación de condicionamiento que la precede y que da forma a las estructuras del habitus; en segundo lugar, la ciencia social es necesariamente un «conocimiento de un conocimiento» y debe hacer lugar a una fenomenología sociológicamente fundada sobre la experiencia primaria del campo.

      La existencia humana, el habitus como social hecho cuerpo, es esa cosa del mundo por la cual hay un mundo: «el mundo me comprende, pero yo lo comprendo», más o menos esto decía Pascal. La realidad social existe, por decirlo de algún modo, dos veces, en las cosas y en los cerebros, en los campos y en los habitus, en el exterior y en el interior de los agentes. Y, en cuando el habitus entra en relación con un mundo social del que es producto, es como un pez en el agua y el mundo se le aparece como obvio. Podría, para que me comprendan, prolongar las palabras de Pascal: el mundo me comprende, pero yo lo comprendo; es porque él me ha producido, porque ha producido las categorías que le aplico, que se me aparece como obvio, evidente. En la relación entre el habitus y el campo, la historia entra en relación consigo misma: es una verdadera complicidad ontológica que, como Heidegger y Merleau-Ponty lo sugirieron, une el agente (que no es un sujeto o una conciencia, ni el simple ejecutante de un rol, o la actualización de una estructura o de una función) y el mundo social (que no es nunca una simple cosa, incluso si debe ser construido como tal durante la fase objetivista de la investigación (1980d, p. 6)).

      Esta relación de conocimiento práctico no se establece entre un sujeto y un objeto constituido como tal y formulado como un problema. Siendo el habitus lo social incorporado, está «como en su casa» dentro del campo que habita, que percibe inmediatamente como dotado de sentido a interés. El conocimiento práctico que procura puede describirse por analogía con la phronèsis aristotélica o, mejor, con la orthè doxa de la que habla Platón en el Ménon: del mismo modo que la «opinión recta» «cae sobre lo verdadero», de alguna manera, sin saber cómo ni porqué, la coincidencia entre las disposiciones y la posición, entre el sentido del juego y el juego, conduce al agente a hacer lo que tiene que hacer sin proponerlo explícitamente como un objetivo, de este lado del cálculo e incluso de la conciencia, de este lado del discurso y de la representación.

      Sustituyendo la relación construida entre el habitus y el campo por la relación aparente entre el «actor» y la «estructura», lleva el tiempo al corazón del análisis sociológico y, a contrario, revela las insuficiencias de la concepción destemporalizada de la acción de las visiones estructuralistas o racionalistas de la acción.

      La relación entre el habitus y el campo, concebidos como dos modos de existencia de la historia, permite fundar una teoría de la temporalidad que rompe simultáneamente con dos filosofías opuestas: por un lado, la visión metafísica que trata el tiempo como una realidad en sí, independiente del agente (con la metáfora del río) y, por el otro, una filosofía de la conciencia. Lejos de ser una condición a priori y trascendental de la historicidad, el tiempo es aquello que la actividad práctica produce en el acto mismo por el cual se produce a sí misma. Porque la práctica es producto de un habitus que es a su vez producto de la incorporación de las regularidades inmanentes y de las tendencias inmanentes del mundo; contiene en ella misma una anticipación de esas tendencias y de esas regularidades, es decir una referencia no thética a un futuro inscripto en la inmediatez del presente. El tiempo se engendra en la efectuación misma del acto (o del pensamiento) como actualización de una potencialidad que es, por definición, presentificación de un no actual y despresentificación de un actual, lo mismo que el sentido común describe como el «paso» del tiempo.

      La práctica no constituye (salvo excepciones) el futuro como tal, dentro de un proyecto o un plan armados por un acto de voluntad conciente y deliberada. La actividad práctica, en la medida en que tiene sentido, en que es razonable, es decir engendrada por habitus que están ajustados a las tendencias inmanentes del campo, trasciende el presente inmediato por la movilización práctica del pasado y la anticipación práctica del futuro inscripto en el presente en estado de potencialidad objetiva. El habitus se temporaliza en el acto mismo a través del cual se realiza porque implica una referencia práctica al futuro implicado en el pasado del que es producto. Habría que precisar, afinar y diversificar este análisis, pero quería solamente hacer entrever cómo la teoría de la prácticaa condensada en las nociones de campo y de habitus permite desembarazarse de la representación metafísica del tiempo y de la historia como realidades en sí mismas, exteriores y anteriores a la práctica, sin abrazar por ello la filosofía de la conciencia, que sostiene las visiones de la temporalidad que se encuentran en Husserl o en la teoría de la acción racional.

      *Director de Estudios en la Ecole desd Hautes Etudes en Sciences Sociales

      Escrito por Eduardo Aquevedo

      23 marzo, 2010 a 23:45

      La sociologie économique de P. Bourdieu

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      Robert Boyer, Economista, representante de la Escuela de la Regulación

      bourdieu77 Pierre Bourdieu applique-t-il les concepts de l’économie à la théorie des champs et se borne-t-il à une analyse de la reproduction ? Un parcours de ses travaux suggère une réponse négative à ces deux questions. Certes le vocabulaire de l’économie est amplement mobilisé mais il se décline de façon spécifique dans chaque champ et livre des résultats bien différents de ceux que développe la théorie des choix rationnels qu’un économiste de Chicago appliquerait de façon indiscriminée à l’ensemble des phénomènes sociaux. De même, au-delà d’un ensemble de concepts qui semblent évoquer une histoire immobile, le jeu entre variations et invariants est central, d’autant plus que Pierre Bourdieu fait un usage fréquent de la mise en perspective historique. Il propose au moins cinq mécanismes explicatifs du changement et des crises : innovation à l’initiative des dominants d’un champ, entrée des nouveaux acteurs, déplacement endogène des frontières entre champs sous l’effet des stratégies qui s’y déploient, luttes pour le pouvoir de l’État et surtout désynchronisation entre champ et habitus due au changement de contexte. Enfin, apparaissent des homologies frappantes entre la sociologie de Pierre Bourdieu et les recherches inspirées par la théorie de la régulation, même si les objectifs et les notions de base des deux constructions théoriques demeurent distincts.


      ¿Aplica Pierre Bourdieu los conceptos de la economía a la teoría de los campos ? ¿Se limita acaso a un análisis de la reproducción ? La lectura de sus trabajos sugiere una respuesta negativa a ambas preguntas. Es indudable que Bourdieu recurre a menudo al vocabulario de la economía, pero éste adopta una forma específica en cada campo, arrojando resultados muy diferentes de los desarrollados por la teoría de opciones racionales, que un economista de Chicago aplicaría indiscriminadamente a todos los fenómenos sociales. Asimismo, más allá de un conjunto de conceptos que parecen referirse a una historia inmóvil, es central el juego entre variables y constantes, más aún cuando Pierre Bourdieu utiliza con frecuencia la perspectiva histórica. Bourdieu propone al menos cinco mecanismos para explicar el cambio y las crisis: innovación por iniciativa de los dominantes de un campo, aparición de nuevos actores, desplazamiento endógeno de las fronteras entre los campos como consecuencia de las estrategias en ellos desplegadas, luchas por el poder del Estado y, sobre todo, desincronización entre campo y habitus debida al cambio de contexto. Por último, aparecen sorprendentes homologías entre la sociología de Pierre Bourdieu y las investigaciones inspiradas en la teoría de la regulación, incluso si los objetivos y las nociones básicas de estas dos construcciones teóricas siguen siendo diferentes.

      Le langage de Pierre Bourdieu semble emprunter à l’économie nombre de ses notions de base et il a investi ce champ disciplinaire dans l’un de ses ouvrages consacrés à l’analyse des structures sociales de l’économie. Le but du présent article est précisément d’examiner L’anthropologie économique de Pierre Bourdieu, de tenter de lever les incompréhensions suscitées à ce propos, mais aussi d’apporter une série d’arguments en faveur d’une thèse que nombre de critiques jugeraient paradoxale: loin de se cantonner à l’analyse de la reproduction, il fournit une série de déterminants du changement, en particulier institutionnel. Au passage, apparaîtront certains rapprochements avec les objectifs, si ce n’est les concepts et les méthodes, des recherches menées, en économie, sur les modes de régulation.

      L’œuvre de Pierre Bourdieu et son évolution ont suscité de nombreux commentaires et opposent de façon quasi rituelle, d’un côté, les fervents admirateurs et continuateurs qui voient en lui le fondateur d’une sociologie réflexive à vocation scientifique et, de l’autre, les détracteurs qui relativisent ou même nient tout apport du sociologue à la compréhension des sociétés contemporaines. Dans ce débat, deux thèmes récurrents parcourent la controverse. D’une part, Pierre Bourdieu aurait sombré dans un économicisme qui ne le distinguerait que marginalement de la théorie néoclassique au point de n’être présenté que comme un disciple de Gary Becker. D’autre part, l’accent mis sur les concepts d’habitus et de champ n’autoriserait que l’analyse de la reproduction sociale et non pas la transformation des sociétés.

      Le présent article se propose de répondre à ces deux critiques symétriques. Il est d’abord démontré que les détracteurs de Pierre Bourdieu ont trop souvent pris pour argent comptant le titre des ouvrages qui effectivement soulignent la permanence de la reproduction des rôles sociaux, alors qu’au-delà des définitions des notions de base, le propos est tout autre qu’une réduction à une logique purement économique. Mais il importe ensuite de souligner que les défenseurs de Bourdieu n’ont pas suffisamment mis en lumière le caractère profondément dynamique de la quasi-totalité des recherches successivement menées depuis le Béarn et la Kabylie jusqu’à l’analyse du marché de la maison individuelle en passant par celle de l’université, de la littérature, de l’art ou encore de la noblesse d’État.

      Un usage mal maîtrisé des notions canoniques de l’économie ?

      Il est devenu courant de critiquer Bourdieu comme victime de l’importation, consciente ou inconsciente, des catégories de l’analyse économique dans les sciences sociales et en particulier la sociologie [1]. Son œuvre ne définirait finalement qu’une variante de l’économie néoclassique standard. Une analyse plus attentive, et fidèle à la lettre comme à l’esprit, ouvre de tout autres perspectives. En effet, le champ de l’économie n’est que l’un des domaines par rapport auxquels se structurent l’action et les conflits, alors que les institutions économiques rélèvent elles-mêmes d’une construction dans la lignée des travaux de Norbert Elias [2].

      Aux origines d’une incompréhension

      Dans la plupart des livres et articles de Pierre Bourdieu abondent les termes qui font référence à l’économie : intérêt, profit, capital et même marché sont fréquemment mobilisés dans des champs qui ne sont pas ceux de l’économie. C’est la récurrence de l’usage de ces termes qui a suscité la critique fréquemment adressée à Pierre Bourdieu: finalement, au-delà de son projet explicite, il au rait étendu le raisonnement économique à un ensemble d’autres domaines (le milieu artistique, le monde académique, les pratiques linguistiques, les relations de genre, etc.), dénaturant la logique propre à ces champs. Cette interprétation témoigne pourtant d’une incompréhension de l’esprit et des textes mêmes. Ces termes empruntés à l’économie prennent un sens différent dans chacun des champs et ils ne sont que le point de départ d’analyses qui introduisent des déterminants bien différents de ceux que postule la théorie néoclassique standard ou son extension à l’analyse des faits sociaux dans la lignée de Gary Becker [3] et de ceux qu’il a inspirés [4].

      En effet, Pierre Bourdieu travaille à une sociologie de l’intérêt par opposition à une sociologie qui se voudrait générale. « Ce qui peut tromper, c’est que comme les économistes néomarginalistes, je mets au principe de toutes les conduites sociales une forme spécifique d’intérêt, d’investissement. Mais seuls les mots sont communs. L’intérêt dont je parle n’a rien à voir avec le self-interest d’Adam Smith, intérêt anhistorique, naturel, universel, qui n’est en fait que l’universalisation inconsciente de l’intérêt qu’engendre et suppose l’économie capitaliste [5].» En effet, il est autant de déclinaisons de ces notions clés, empruntées à l’économie, qu’il est de champs. Par champ, il faut entendre une délimitation du monde social qui est régie par des lois et des codes propres, qu’il s’agisse de l’université, du journalisme, du monde littéraire, artistique ou politique qui forment autant d’univers de connivence et de jeux de rôle.

      Chez Bourdieu, chaque champ est caractérisé par une forme particulière et différente d‘intérêt. Certes, l’intérêt cher aux économistes est présent dans le champ économique, mais on ne le retrouve pas comme structurant de la plupart des autres champs. Dans certains cas, l’action apparemment la plus désintéressée obéit néanmoins à la logique du champ (académique, artistique). En effet, l’intérêt économique n’est pas l’équivalent général des intérêts qui se déploient dans les divers champs et c’est une différence fondamentale avec les recherches sociologiques inspirées par la problématique des choix rationnels. L’application de la logique de l’homo oeconomicus ne conduit-elle pas à multiplier les contresens dans la plupart des champs ? Pour ne prendre que deux exemples, quelle est la pertinence et la portée de l’hypothèse qui ferait du noble attaché à la cour de Louis XIV l’équivalent d’un entrepreneur capitaliste contemporain maximisant son profit intertemporel ? Ou encore peut-on décrire le scientifique comme figure typique de l’entrepreneur dont toute l’activité viserait à la maximisation du profit?

      Pour sa part, l’usage de la notion de profit est plus métaphorique que typiquement économique. Le terme désigne en fait le résultat de l’action qui se décline de façon spécifique dans chaque champ, de sorte que le profit peut être symbolique, tout autant, voire plus, qu’économique. Tout dépend de la nature et de l’organisation du champ dans lequel opèrent les individus. Un terme plus exact serait sans doute celui de distribution – inégale – des attributs ou encore des bénéfices au sein d’un champ donné. Dans le champ académique par exemple, les profits sont éminemment symboliques: reconnaissance par les pairs à travers la fréquence des citations, les responsabilités assumées dans les sociétés savantes, etc. C’est seulement dans les sociétés et pour les époques où domine une logique économique que, sur le marché académique, cette reconnaissance tend à se convertir en différenciation des revenus et avantages monétaires et non monétaires.

      Il en est de même pour la notion de capital qu’on ne saurait réduire au seul capital économique. En effet, d’autres formes coexistent et sont dotées a priori d’une assez radicale autonomie, qu’il s’agisse des caractéristiques du capital culturel (diplôme, connaissance, bonnes manières) ou encore du capital social lié au réseau des relations qu’entretient un agent. C’est encore une logique différente qui opère pour le capital symbolique: il permet en effet d’obtenir l’équivalent de ce que livrent les autres formes de capital, par exemple économique. Certes, ces diverses formes de capital peuvent éventuellement se convertir l’une en l’autre, mais le processus n’a absolument pas l’automaticité que postule la théorie du capital humain dans sa variante beckerienne. Il est dès lors maladroit de se référer à une catégorie aussi problématique de la théorie néoclassique, d’autant plus que depuis la «controverse des deux Cambridge», il a été démontré qu’il n’est pas de mesure, fondée en théorie, du capital économique. L’intérêt de cette notion dans la construction bourdieusienne est de rendre compte d’une accumulation différentielle selon les positions occupées dans le champ considéré. Elle renvoie donc à un rapport de domination, tout comme le capital économique exprime la domination du capital sur le travail. En ce sens, Pierre Bourdieu rompt avec la sociologie des choix rationnels dans laquelle n’interagissent que des égaux, tout au moins en droit, si ce n’est de facto.

      Les limites de la transposition sont encore plus évidentes concernant l’usage de la notion de marché, dont le sens est clair pour le champ économique. Mais, si les recherches en sociologie économique soulignent que ce mode de coordination résulte d’une construction à laquelle participent certains acteurs clés [6], l’usage est plus métaphorique dans la plupart des autres champs. Peut-on véritablement parler de marché matrimonial, à moins de postuler que la puissance de la logique économique va s’imposer à tous les autres champs au point de les constituer en marchés, entendus au sens strict ? On peut supposer que ce risque de confusion est assumé par Pierre Bourdieu qui pratique ainsi l’équivalent de l’art du judoka: importer une notion clé dans l’analyse des sociétés contemporaines pour mieux faire ressortir la logique des interactions au sein d’un champ. Quitte à ce que, dans le monde académique, la logique du désintéressement remplace celle de l’intérêt propre à la sphère économique – logiques inversées qui pourtant obéissent à un modèle a priori invariant selon les champs. Mais, ce faisant, Pierre Bourdieu s’expose à une possible incompréhension: qu’une lecture superficielle puisse donner l’impression d’une adhésion à une variante de la théorie néoclassique standard.

      Un antidote à un usage extensif de la notion de rationalité

      Les agents économiques dans leurs décisions au jour le jour mettent-ils en œuvre les mêmes cartes cognitives que les économistes professionnels ? Peut-on vraiment résumer les rapports économiques au seul rapport marchand entre individus dotés des mêmes pouvoirs, capacités et informations ? La figure de l’homo oeconomicus, considéré comme agent représentatif, ne dissimule-t-elle pas l’absence d’une solution au passage micro-macro ? Pourquoi considérer que, partout et presque toujours, l’État déstabilise le cours de l’activité économique ? Enfin, les théories de l’équilibre permettent-elles de penser le temps de l’histoire et les transformations qu’il implique ? Finalement, est-il raisonnable de postuler des lois économiques invariantes dans le temps et dans l’espace ?

      À toutes ces questions, Pierre Bourdieu apporte des éléments de réponse, non seulement grâce à une critique épistémologique et méthodologique des présupposés anthropologiques de la théorie des choix rationnels, mais, plus encore, à travers une conceptualisation originale des divers champs et leur articulation. Cette construction peut s’appliquer à l’analyse de l’activité économique. Fort généreusement, le théoricien néoclassique prête en effet aux agents économiques concrets la même rationalité que lui-même postule pour rendre compte d’une économie pure. On perçoit que sous l’analyse qui se veut positive perce le projet normatif: si les données de l’observation ne cadrent pas avec les données de la théorie, c’est du fait de quelques irrationalités des agents ou incomplétudes des marchés [7]. On aura reconnu le projet du fondamentalisme néoclassique, qui lui-même s’oppose à un usage des hypothèses de rationalité et d’équilibre de marché comme méthodologie laissant ouverte la question de l’existence d’un équilibre économique et de son caractère plus ou moins satisfaisant par rapport à un optimum parétien [8].

      La prise en compte du temps pose aussi un redoutable problème à la quasi-totalité des théories économiques [9]. En effet, le temps que prend en compte l’économiste est celui du calcul, de l’anticipation, de la convergence vers un équilibre : c’est un temps cinématique, largement virtuel puisqu’il est le simple support d’une expérience de pensée du théoricien néoclassique. Or la question du temps historiqueest au cœur de la construction de l’agent économique, comme le souligne la définition même de l’habitus chez Bourdieu. Un second facteur de changement s’introduit à travers l’évolution des règles du jeu qui président au fonctionnement d’un champ, et plus généralement la transformation historique des institutions économiques. Ainsi, la sociologie économique qui s’intéresse à la genèse des catégories, des institutions et des marchés fournit un point de départ à une historicisation de l’analyse économique. Elle constitue donc une alternative à la théorie néoclassique, dont les prédictions sont en permanence déjouées par la récurrence d’innovations tantôt perçues comme radicales, mais en fait mineures, ou vice versa de changements initialement marginaux qui débouchent sur une transformation d’ensemble du mode de régulation [10].

      Le rôle de l’État et du politique n’est pas sans poser problème à la plupart des théories économiques. En effet, dans une analyse qui formalise les interactions entre agents économiques rationnels à travers les seuls marchés, par construction même toute intervention de l’État est préjudiciable. Si on prend au pied de la lettre les enseignements de la théorie néoclassique standard, l’économiste ne peut être que le défenseur et propagandiste du marché. Si, par contre, on parcourt l’histoire économique, apparaît une remarquable complémentarité entre État et marché. Dans nombre de cas, et pas seulement ceux qui, comme la France, sont caractérisé par un capitalisme étatique, l’action des pouvoirs publics rend possible l’institution du marché. Une théorie purement économique du marché apparaît comme une contradiction dans les termes – le fondement d’une économie de marché qu’est l’institution monétaire étant même inséparable de la souveraineté et de la légitimité qu’apporte l’État [11]. Ainsi, le postulat d’une théorie pure concernant la possibilité d’uneclôture du champ économique sur lui-même – à savoir l’explication de l’économie par les seuls facteurs économiques – est difficilement tenable car il suppose une séparabilité que nombre d’évidences empiriques tendent à invalider. Ne serait-ce que parce que l’institution du marché correspond à un processus mobilisant la stratégie de divers agents sociaux et très souvent le pouvoir de légitimation de l’État.

      L’économie comme champ et discipline : autant de constructions

      À de rares exceptions, telle l’économie industrielle, la plupart des recherches en économie postulent l’existence d’un marché et en étudient les propriétés sans jamais en proposer une théorie générale. On suppose trop souvent que l’intérêt bien compris des acteurs fera émerger l’institution du marché une fois qu’ils auront constaté sa supériorité par rapport à une économie dont les transactions seraient régies par le troc. C’est oublier, comme le montrait déjà Alfred Marshall, qu’un marché ne prend forme que si des intermédiaires peuvent convertir l’information sur les offreurs et les demandeurs en une source de profit, grâce précisément à l’organisation d’un marché dont ils sont à l’origine [12]. De leur côté, au cours des deux dernières décennies, les économistes eux-mêmes ont montré les limites de la coordination par le marché du fait de l’imperfection et de l’asymétrie d’information [13], l’impact des représentations sur le fonctionnement des marchés [14] ou encore le caractère constitutif de certaines normes sociales [15]. Une fois même constitué, le marché n’est pas assuré d’être auto-équilibrant puisque, dans certaines configurations des rendements d’échelle, de la différenciation de la qualité et du nombre et de la coordination des agents, il peut ne pas livrer de solution à la coordination d’une série d’actions décentralisées [16].

      Pour faire image, la majorité des économistes considèrent que le marché est la solution aux problèmes de coordination entre agents interdépendants, alors que, pour les sciences sociales, la constitution du marché est le problème qu’il importe d’analyser. Fonction et fonctionnement du marché dans un cas, émergence et construction dans l’autre : les recherches économiques postulent en fait un mécanisme central dont elles ne fournissent pas la théorie, encore moins la genèse, tandis que les travaux de sociologie économique livrent une analyse de la genèse des marchés. Dans le marché au cadran étudié par Marie-France Garcia [17], c’est l’alliance d’un fonctionnaire de la chambre d’agriculture formé à la théorie néoclassique et des producteurs locaux, en conflit avec les grossistes, qui fait émerger une forme de marché plus conforme à la concurrence parfaite. C’est un mécanisme beaucoup plus subtil qui est à l’œuvre dans la constitution de l’image et des marchés des vins de Bourgogne étudiés par Gilles Laferté [18]. Alors qu’au début des années 1920 les négociants organisent le marché à leur profit en reléguant les appellations d’origine et en créant de nouvelles marques, l’irruption d’un petit nombre de nouveaux acteurs, tel Jules Lafon, va permettre de (ré)inventer une tradition et faire basculer le modèle organisationnel du marché au profit des propriétaires et des appellations d’origine, construisant ainsi une nouvelle image des vins de Bourgogne. Cet exemple de marché, analysé comme construction sociale, dément la conception d’un champ comme espace de reproduction à l’identique. Un troisième exemple se trouve bien sûr dans l’analyse que Pierre Bourdieu fait de l’émergence du marché des maisons individuelles : c’est le résultat d’une double construction sociale portant à la fois sur la demande – à travers la formation des préférences individuelles et les aides en termes d’accès au crédit et de subventions publiques – et sur l’offre – par l’intermédiaire de l’action sur les constructeurs eux-mêmes [19]. Dans l’un et l’autre cas, l’État contribue à façonner ces deux composantes de ce qui apparaîtra ex post comme un marché.

      Le rapport dominant/dominé est structurant des divers champs

      Dans la plupart des théories économiques, le marché est présenté comme l’instance cardinale, voire exclusive, de coordination d’un ensemble de comportements d’agents décentralisés. Ce mécanisme est perçu comme une relation horizontale entre agents dotés du même pouvoir d’influence sur le marché, pouvoir qui est nul lorsque la concurrence est parfaite. De plus, le marché est souvent présenté non seulement comme efficient, mais encore comme juste dans la mesure où chacun contribue à la formation du prix au prorata de son revenu et/ou de sa richesse. Sur ce point encore, la sociologie économique de Pierre Bourdieu insiste sur une propriété fondamentale: quel que soit le champ, certains ont plus de pouvoir que d’autres, de sorte que la concurrence ne sert pas l’égalisation des chances mais la reproduction d’une distribution inégalitaire du capital. À cet égard, tous les champs sont travaillés par l’opposition entre dominants et dominés, qui caractérise tant leur structure que leur dynamique et transformation.

      A priori, cette opposition n’est pas sans rappeler la distinction de Marx entre relations marchandes et rapports de production, mais elle ne s’y réduit pas. En effet, prévaut une division du travail de domination au sein des divers champs: chacun d’entre eux se caractérise par des relations de pouvoir spécifiques, fondées sur la détention d’une forme ou d’une autre de capital. Ainsi, la différenciation des capitaux est une garantie contre l’imposition d’une hiérarchie unique qui serait fondée sur la concentration de tous les pouvoirs. Sur ce point, la théorie bourdieusienne s’oppose à celles des conceptions marxistes qui feraient, par exemple, du pouvoir politique la simple expression de la domination du capital économique. Pour Pierre Bourdieu, si les différents champs sont unis par une certaine solidarité fondée sur l’homologie des positions, ils sont aussi opposés par des relations de concurrence et de conflits concernant par exemple l’établissement du taux de conversion entre les différentes espèces de capital qui sont constitutives de divers champs [20]. Aussi ne peut-on construire d’indicateur global de capital indépendamment du champ dans lequel l’agent opère.

      Ainsi, l’hétérogénéité des positions sociales façonne largement les habitus et les styles de vie [21]. Alors que l’économiste a tendance à considérer comme exogène l’hétérogénéité des préférences et des compétences des individus, l’approche de Pierre Bourdieu s’intéresse aux facteurs qui déterminent la distribution des diverses formes de capital, ainsi qu’à leur évolution au cours du temps. C’est un éclairage précieux du fameux et non résolu dilemme des relations entre microanalyse et mise à jour de régularités macroscopiques. De fait, Pierre Bourdieu aide l’économiste à mieux comprendre les raisons des échecs des tentatives visant à produire une agrégation parfaite, ou à défaut approchée, à partir d’individus sérialisés qui ne se distingueraient que par le niveau de revenu [22]. Ce sont les relations dynamiques entre agents inégaux qui définissent les caractéristiques d’un champ, propriété qui s’applique aussi aux divers marchés.

      Un autre intérêt de la césure entre dominants et dominés est d’introduire d’emblée un aspect dynamique dans l’analyse. Chaque champ est le lieu de luttes pour conserver ou transformer la distribution des capitaux, trait qui vaut même pour les champs scientifiques [23]. Les dominants sont en bonne position pour déployer des stratégies leur permettant de préserver leur position et d’étendre leur capital, mais les dominés, ainsi que les nouveaux entrants, ont intérêt au contraire à déstabiliser les positions acquises et à développer en conséquence des innovations dévalorisant le capital détenu par les tenants du pouvoir établi. Il est clair que la déstabilisation d’un champ n’est pas un phénomène très fréquent, mais il est erroné de conclure que chacun d’entre eux est le lieu de la reproduction ad infinitum d’une même structure. Force est de se demander pourquoi tant de critiques de Pierre Bourdieu l’ont érigé en théoricien de la reproduction. Danspresque tous ses ouvrages ne trouve-t-on pas répété : « l’analyse de la structure, la statique et l’analyse du changement, la dynamique sont indissociable [24]» ? Beaucoup de lecteurs semblent ainsi confondre l’affirmation que des lois invariantes gouvernent le fonctionnement des divers champs avec l’impossibilité d’une analyse de la dynamique historique qui opère au sein de chaque champ.

      Sous l’apparence de la reproduction, une théorie du changement

      On serait tenté de défendre une interprétation paradoxale de l’œuvre de Bourdieu : alors qu’une lecture superficielle suggère une fatalité de la reproduction sociale, en fait tout l’effort d’analyse est tendu vers la mise à jour des facteurs de changement et de transformation. De même que les tout premiers travaux sur l’Algérie portent essentiellement sur l’analyse des transformations économiques et sociales [25], le thème des crises ne cessera d’être repris sur d’autres terrains. Plus encore, le concept d’habitus et celui de champ invitent à une approche historique visant à cerner la genèse, l’institutionnalisation puis les facteurs de transformation et finalement de crise d’un champ.

      L’incompréhension des critiques est à son maximum concernant le concept d’habitus: l’habitus ne serait que l’habitude, donc la reproduction mécanique d’invariants conduisant à la disparition de l’autonomie des individus, donc à une histoire immobile marquée par la permanente domination des mêmes titulaires du capital sur les dominés [26], sans accorder d’attention à la lettre même des textes de Bourdieu, selon lequel l’habitus est « ce que l’on a acquis mais qui s’est incarné de façon durable dans le corps sous forme de dispositions permanentes ». Il constitue un principe d’invention qui, produit par l’histoire, est relativement arraché à l’histoire : les dispositions sont durables, ce qui entraîne toutes sortes d’effets d’hystérésis (de retard, de décalage…) [27].

      L’histoire s’introduit aussi par le fait que l’investissement dans un champ résulte de l’interaction entre un espace de jeu qui définit les enjeux et un système de dispositions ajusté à ce jeu. «Autrement dit, l’investissement est l’effet historique de l’accord entre deux réalisations du social : dans les choses, par l’institution, et dans les corps, par l’incorporation [28]. » Dès lors, l’ajustement de l’un à l’autre n’est qu’un cas particulier lorsque institutions et habitus ont été engendrés par le même processus historique. Or les premiers travaux de Pierre Bourdieu portent précisément sur les décalages et les ratés dans le bon fonctionnement d’un champ dont la logique passe alors inaperçue. «C’est sans doute à partir du cas particulier de l’habitus et de la structure, que l’on a souvent compris comme un principe de répétition et de conservation, un concept qui, comme celui d’habitus, s’est imposé à moi comme le seul moyen de rendre compte des décalages qui s’observaient dans une économie comme celle de l’Algérie des années soixante […] entre les structures objectives et les structures incorporées, entre les institutions économiques importées et imposées par la colonisation (ou aujourd’hui par les contraintes du marché) et les dispositions économiques apportées par des agents directement issus du monde précapitaliste [29].

      En outre, contre l’identification de l’habitus à un principe monolithique et immuable, l’exemple des sous-prolétaires algériens montre « l’existence d’habitus clivés, déchirés, portant sous la forme de tensions et de contradictions la trace des conditions de formation contradictoires dont ils sont le produit [30] ». «Ainsi, l’habitus n’est ni nécessairement adapté ni nécessairement cohérent […] il peut arriver que, selon le paradigme de Don Quichotte, les dispositions soient en désaccord avec le champ et les "attentes collectives" qui sont constitutives de sa normalité. C’est le cas en particulier lorsqu’un champ connaît une crise profonde et voit ses régularités (voire ses règles) profondément bouleversées [31]. » Cette visée théorique se retrouve tout au long des travaux de Pierre Bourdieu, qu’il s’agisse du travail en Algérie [32], de l’évolution de la société paysanne au Béarn [33], de la crise de l’université [34], des stratégies de reconversion des élites françaises [35] ou encore de la question féminine [36]. Sans oublier le problème symétrique, celui de l’émergence d’un nouveau champ, par exemple celui du secteur de la maison individuelle [37].

      On ne peut manquer d’être frappé par une certaine analogie entre les interprétations biaisées des théories bourdieusiennes avec la réception de la théorie de la régulation. Le niveau d’analyse est certes différent, plutôt microéconomique pour l’habitus et le champ, macroéconomique pour l’approche régulationniste. Alors que cette dernière trouve son origine dans la prise de conscience de la crise rampante puis ouverte du régime de croissance de l’après Seconde Guerre mondiale [38], les critiques n’ont cessé d’en dénoncer le caractère statique et le postulat d’une reproduction à l’identique des institutions du capitalisme. Pour une large part, cette appréciation tient aux connotations associées au terme régulation (reproduction homéostatique d’un système) qui tendent à l’emporter sur la définition précise de ce qu’est un mode de régulation, conçu comme un équilibre transitoire entre des forces conduisant à la déstabilisation endogène d’un régime d’accumulation [39]. Dans l’un et l’autre cas, des notions élaborées pour prendre en compte la construction sociale des individus et des institutions par l’histoire sont interprétées comme défense et illustration d’une reproduction à l’identique, sans possibilité de transformations, tant marginales que radicales. Ce même reproche n’a cessé d’être adressé à Bourdieu alors même que son propos était de donner, grâce à une analyse réflexive, les outils permettant éventuellement de surmonter l’apparente fatalité des rapports de domination qui s’expriment dans chacun des champs.

      La genèse des champs et des marchés

      Ainsi, l’un des outils essentiels n’est autre que le recours à l’histoire pour caractériser les configurations contemporaines et se prémunir contre toute tentative de naturalisation. Par exemple, l’analyse de l’œuvre de Gustave Flaubert témoigne du processus d’autonomisationdu champ littéraire au XIX siècle [40]. De même, l’une de ses contributions à l’économie consiste à faire ressortir les conditions sociales d’émergence des marchés à partir de l’exemple, certes particulier mais éclairant, de la maison individuelle [41]. Les résultats accumulés par ces divers travaux tracent une piste de recherche qu’explore la sociologie économique, paradoxalement de façon plus systématique aux États-Unis [42] qu’en France.

      Les multiples facteurs de changement : une taxonomie

      Une fois un champ constitué, son fonctionnement met en mouvement une série de forces de changement, à l’origine du mouvement historique. À cet égard, on ne peut que regretter que les économistes aient été peu nombreux à lire la section intitulée « Principes d’une anthropologie économique » qui clôt l’ouvrage sur les structures sociales de l’économie [43]. Au moins cinq facteurs contribuent au changement et cette typologie dépasse le strict cadre du marché étudié.

      Un premier facteur tient au fait que les acteurs dominants du champ ont une certaine capacité à imposer «le tempo des transformations […] et l’usage des différentiels du temps est l’une des principales voies de leur pouvoir [44]». Il faut en effet se souvenir que la reproduction des positions dans le champ suppose la recréation permanente de l’inégalité de distribution de la forme du capital qui est discriminante. La perpétuation de la domination ne peut donc se fonder sur la reproduction à l’identique de stratégies puisqu’elle suppose aussi l’innovation. À cet égard, on pourrait penser que le champ artistique ou encore littéraire est exemplaire de cette pression à la nouveauté qui devient une caractéristique majeure.

      Par ailleurs, l’entrée de nouveaux agents est susceptible de modifier la structure du champ. Ce facteur est bien sûr crucial en économie puisque la pression à l’innovation pour dégager de nouvelles sources de profit conduit, lors de certaines périodes historiques, à un bouleversement des structures productives. Cette dynamique est encore renforcée par le fait que la concurrence économique provient d’autres nations ou d’autres secteurs. Ce facteur de changement se retrouve dans la plupart des champs : la généralisation de l’accès à l’éducation à de nouvelles fractions sociales change le fonctionnement du système, de même que le renouvellement du corps enseignant dans l’université ne manque pas d’en affecter la dynamique [45].

      À leur tour, «les changements à l’intérieur du champ sont souvent liés à des changements à l’extérieur du champ. Aux franchissements des frontières s’ajoutent les redéfinitions des frontières entre les champs [46] ». En économie, on observe ainsi la constitution de nouveaux secteurs par spécialisation : dans l’industrie informatique, par exemple, la production des logiciels s’autonomise par rapport à la production de matériel au point de renverser la hiérarchie au sein du secteur, ce dont témoigne l’évolution de la distribution des profits. A contrario, certaines innovations radicales peuvent conduire à la création d’un nouveau secteur par fusion d’anciens secteurs: la rencontre de l’informatique et des télécommunications a par exemple bouleversé les monopoles les mieux établis des années 1960. Ce mouvement de redéfinition des frontières est spécialement marqué en économie, mais il caractérise aussi la plupart des autres champs. Ainsi, le champ des médias affecte de plus en plus le champ académique [47] et les relations marchandes pénètrent l’activité artistique, etc.

      Parmi les échanges d’un champ avec l’extérieur, Pierre Bourdieu souligne l’importance des interactions avec l’État. En effet, la compétition pour le pouvoir sur le pouvoir de l’État introduit un autre puissant facteur de changement. À nouveau ce facteur est primordial dans le champ économique, ne serait-ce que parce que même les stratégies libérales dites de retour au marché s’appuient en réalité sur le pouvoir de l’État. De même, l’évolution contemporaine des divers champs est marquée par les luttes autour des interventions publiques [48. C'est sans doute cette prise de conscience qui explique la multiplication des interventions de Pierre Bourdieu dans l'arène politique, particulièrement fréquentes après 1995 [49]. Elles s’inscrivent dans une permanence des réflexions sur la signification des caractéristiques de la noblesse d’État et sur celle de l’opposition entre public et privé [50].

      Enfin, la désynchronisation entre habitus et champ, du fait de changements affectant la structure de la distribution des capitaux dans les différents champs, constitue une source fréquente de changement, voire de crise. C’est par exemple le cas de transformations générales qui affectent la démographie, le style de vie, ou les relations de genre, qui se diffractent dans l’ensemble du monde social [51]. Ou même, tout simplement, un changement dans les taux d’équivalence entre diverses formes de capital peut se répercuter dans toute une série de champs, ce qui déstabilise la capacité de réaction des habitus formés dans un tout autre contexte. Dans certains cas, la complexité des interdépendances entre champs peut être à l’origine de crises affectant plus ou moins directement les conditions et facteurs de domination en leur sein.

      Ainsi, le cadre conceptuel, qui paraît privilégier la notion de reproduction, pose en permanence la question de la transformation d’un champ. Dans la terminologie de Pierre Bourdieu, le champ est doté d’une certaine plasticité et il se distingue en cela du concept d’appareil car « un champ devient un appareil lorsque les dominants ont les moyens d’annuler la résistance et les réactions des dominés [52] ». Ou encore, « la lutte permanente à l’intérieur du champ est le moteur du champ. On voit au passage qu’il n’y a aucune antinomie entre structure et histoire. […] La structure du champ […] est aussi le principe de sa dynamique [53] ».

      L’analyse du changement et des crises

      Si l’on adopte le point de vue qui vient d’être présenté, l’œuvre de Pierre Bourdieu recèle un paradoxe. D’un côté, il n’a pas eu le temps d’achever la théorie générale des champs en permanence annoncée, travaillée et réélaborée au fil des divers ouvrages mais jamais complètement formalisée. D’un autre côté, sa construction théorique a favorisé une lecture superficielle qui tend à sous-estimer l’apport à une compréhension du changement et des crises, dont la caractéristique est d’éclairer les ressorts cachés de la reproduction.

      La désynchronisation entre un champ et un habitus est analysée dans plusieurs enquêtes: l’incapacité des aînés à s’adapter à un marché matrimonial qui n’est plus local dans la société béarnaise des années 1960 [54], le déchirement des Kabyles face à la domination coloniale sur l’économie et l’hétéronomie de la notion de travail [55], la crise de l’institution universitaire sous l’effet du changement de la population étudiante et de l’hétérogénéité croissante des nouveaux recrutements d’enseignants [56], le mal-être et la désillusion des diverses catégories de salariés sous l’effet du changement de la nature du travail en période de crise économique [57], les difficultés du féminisme face à la permanence des structures invisibles qui régissent le rapport entre masculin et féminin [58]. Ces exemples appellent une réévaluation de son apport à la compréhension des sociétés contemporaines et montrent que la construction théorique n’a pas perdu de sa capacité à susciter un programme de recherche original. De même, la multiplication des interventions de Pierre Bourdieu dans l’arène politique peut être interprétée comme un indice supplémentaire de l’importance accordée au changement, la mise à jour des lois générales de la reproduction étant l’une des conditions d’une action collective réellement transformatrice.

      Une certaine homologie avec les recherches économiques institutionnalistes

      Critiques des hypothèses de la théorie néoclassique concernant la rationalité, le traitement du temps et la notion d’équilibre [59], les travaux régulationnistes n’ont pas manqué de rencontrer la sociologie de Pierre Bourdieu dans leur recherche d’une logique de l’action qui soit compatible avec une approche historique et institutionnelle. En particulier le concept d’habitus est apparu comme une référence congruente avec l’accent mis sur la détermination de la logique des agents par le contexte institutionnel ou plus exactement les compromis institutionnalisés. Le développement du programme de recherche a conduit à rencontrer d’autres contributions de Pierre Bourdieu concernant les facteurs de changement, en particulier sous l’impact de l’opposition entre dominant et dominé, le politique et le symbolique, sans oublier le rôle de l’école dans la transmission des inégalités.

      De l’habitus à la rationalité institutionnellement située

      Dès l’origine, les travaux à visée principalement macroéconomique – nature et évolution des régimes d’accumulation et des modes de régulation – ont éprouvé la nécessité de préciser quelle était la théorie de l’action qu’il conviendrait d’adopter. Le rejet de l’homo oeconomicus doté d’une rationalité substantielle étendue, d’une capacité de calcul exceptionnelle et d’un pouvoir d’anticipation presque parfaite, a conduit à retenir la conception d’habitus, entendue comme matrice de formation des comportements, fortement marquée par l’histoire [60]. De façon plus implicite qu’explicite, le déroulement du programme de recherches régulationnistes a conduit à préciser et redéfinir cet apport.

      En premier lieu, la notion d’habitus suppose une restriction de la sphère par rapport à laquelle se définit l’action. Alors que l’hypothèse de rationalité substantielle affirme que chaque agent connaît l’ensemble du système de prix, en fait, comme il est coûteux de rassembler l’information correspondante, les agents forment des routines permettant de se repérer par rapport à la sphère économique dans laquelle ils opèrent habituellement. Ainsi les salariés et, plus encore, les organisations collectives que sont les syndicats prennent-ils en compte un nombre restreint de variables – les prix à la consommation, le chômage, la productivité [61] – sans être capables, en général, d’internaliser les conséquences indirectes qui transiteront par l’impact macroéconomique de la conjonction d’une série de négociations décentralisées. En quelque sorte, les comportements sont spécifiés par rapport à cinq formes institutionnelles : régime monétaire, rapport salarial, formes de la concurrence, relations État-économie et la forme de l’insertion internationale [62].

      En second lieu, les prix ne sont pas les seuls indicateurs retenus puisque l’intériorisation des règles du jeu et des effets induits sur les autres acteurs est essentielle. À nouveau l’exemple des négociations salariales est éclairant à ce point de vue. On peut montrer que, pour une même structuration des préférences et des objectifs des salariés d’un côté, des entrepreneurs de l’autre, le niveau du salaire, et par extension de l’emploi, dépend des modalités d’interaction entre les acteurs. Selon que seuls les entrepreneurs sont organisés ou qu’a contrario ce sont les salariés ou encore qu’une association professionnelle négocie avec un syndicat unique, les résultats macroéconomiques seront radicalement différents [63].

      Les économistes que sont la plupart des régulationnistes seraient donc tentés d’attribuer une certaine primauté aux règles du jeu par rapport à l’habitus, sans pour autant nier l’importance de ce dernier pour expliquer la différenciation sociale et l’hétérogénéité. En effet, si du fait de bouleversements politiques, le contexte institutionnel change significativement, il est possible d’expliquer une altération des régularités macroéconomiques sans pour autant postuler un changement équivalent dans les objectifs que poursuivent les acteurs [64]. Un exemple parmi d’autres : les paysans français qui étaient supposés être emblématiquement malthusiens dans l’entre-deux-guerres deviennent dans les années 1960 des productivistes à l’origine des excédents de production et finalement des critiques des écologistes. La théorie de la régulation tend à privilégier le changement institutionnel par rapport à l’incorporation individuelle de l’apprentissage, pour autant que la question concerne la transformation des régularités macroéconomiques.

      Cette conception n’interdit pas de reconnaître que les objectifs et les préférences des agents soient modelés dans et par l’histoire, comme l’affirme une variante forte de la théorie institutionnaliste [65]. Cette malléabilité des habitus ajoute un facteur d’évolution supplémentaire par rapport à celui qu’impulse le changement institutionnel, sous l’aiguillon du politique. À nouveau un exemple illustre cette dualité. Pour interpréter la transformation du capitalisme français dans les années 1990, il faut bien sûr analyser l’impact de la déréglementation financière et l’ouverture aux normes internationales de la bonne gouvernance. Mais l’on peut aussi invoquer un changement dans les conceptions des grands groupes français et de leurs dirigeants et faire ressortir la toute-puissance du conatus du capital [66], peut-être sous l’effet d’un renouvellement des générations des grands commis de l’État et entrepreneurs. En tout état de cause, les méga-OPE et OPA n’auraient pu se développer avec une telle fréquence sans le changement du contexte institutionnel. Ainsi, les formes institutionnelles apparaissent prépondérantes dans la genèse des régularités macroéconomiques.

      Sous la figure de l’invariance, deux analyses du changement historique

      Tant Pierre Bourdieu que les régulationnistes ont été critiqués comme analysant la reproduction d’un champ ou d’un système économique, dans lesquels les acteurs seraient soumis à un déterminisme implacable, interdisant tout changement. Dans l’un et l’autre cas, les critiques prennent au pied de la lettre la dénomination d’habitus d’un côté, celle de régulation de l’autre. Mais c’est oublier que, dans l’un et l’autre cas, le projet vise à examiner sous quelles conditions le changement est possible. On le voit lorsque Pierre Bourdieu écrit que ne pas parler des « sujets » de la tradition des philosophies de la conscience ne revient pas à « annihiler les agents au bénéfice d’une structure hypostasiée, comme le font certains marxistes structuralistes. Et cela même si ces agents sont le produit de cette structure et contribuent à la perpétuer, mais le plus souvent, plus ou moins profondément transformée, et sans qu’ils soient exclus ou qu’ils puissent la transformer radicalement mais sous des conditions structurales bien définies [67]».

      Cette intention se retrouve dans le travail fondateur de la théorie de la régulation : « Parler de la régulation d’un mode de production, c’est chercher à exprimer la manière dont se reproduit la structure déterminante d’une société dans ses lois générales […]. Une théorie de la régulation sociale est une alternative globale à la théorie de l’équilibre général […]. L’étude de la régulation du capitalisme ne peut pas être la recherche de lois économiques abstraites. C’est l’étude de la transformation des rapports sociaux créant des formes nouvelles à la fois économiques et non économiques, formes organisées en structures et reproduisant une structure déterminante, le mode de production [68].» En un sens, depuis l’origine, les recherches régulationnistes n’ont cessé de cerner les changements des formes institutionnelles et de tenter de diagnostiquer les régimes d’accumulation et modes de régulation en gestation [69].

      Ces similitudes se retrouvent à un niveau plus analytique. On l’a déjà souligné pour Pierre Bourdieu: «Dans un champ il y a des luttes, donc de l’histoire [70] », alors que pour les régulationnistes c’est l’architecture des formes institutionnelles qui oriente et polarise les conflits. La plupart du temps elles sont l’expression même du fonctionnement de la régulation mais elles peuvent, à certaines périodes historiques cruciales, devenir déterminantes quant à la constitution des formes institutionnelles elles-mêmes. Alors que Pierre Bourdieu s’intéresse au déplacement des frontières et relations entre champs sous l’effet des luttes internes, la théorie de la régulation insiste plutôt sur l’altération au cours du temps du mode de régulation, sous l’effet même de l’extension de sa logique et du succès de sa reproduction économique. Cette différence tient à la différence d’échelle entre les deux programmes de recherche : largement méso/micro dans un cas, essentiellement méso/macro dans l’autre.

      Une dernière convergence concerne le rôle attribué à l’État. Dans l’un et l’autre cas, le pouvoir étatique est au cœur du changement de la plupart des champs et formes institutionnelles, comme dans le cas du champ économique étudié par Pierre Bourdieu, ou des analyses régulationnistes de l’État comme point de passage quasi obligé des transformations du rapport salarial [71], des formes de la concurrence, de l’articulation au régime international [72]. Ce rôle est plus évident encore à propos des compromis institutionnalisés qui façonnent la couverture sociale, le système fiscal et la nature des dépenses publiques [73]. Alors que, pour nombre de théories économiques, les interventions publiques ont très généralement un rôle perturbateur, elles ont en l’occurrence un rôle constitutif et instituant.

      Stratification sociale et régimes de croissance émergents

      Les analyses du rôle du système d’enseignement dans la reproduction sociale [74] ne cesseront d’être réélaborées au fil du temps [75]. De ces travaux ressort une idée-force: l’école et plus généralement le système d’enseignement sont les matrices de la reproduction des dispositions et par voie de conséquence des positions occupées dans les divers champs. Mais cet invariant est compatible avec de notables variations dans l’organisation de l’institution scolaire, de l’université ou des grandes écoles. Néanmoins, l’hypothèse centrale est que l’hétérogénéité sociale qui résulte de la conjonction de l’appartenance familiale et du cursus scolaire – ces deux facteurs étant eux-mêmes liés – s’exprime ensuite dans la relation dominant/dominé dans les divers champs.

      Le contraste est frappant avec les travaux fondateurs régulationnistes [76] puisque dans le régime de croissance fordiste, comme dans tous les précédents historiques, c’est plutôt l’entreprise qui est le cœur de la reproduction du salariat et des différenciations en son sein. Voilà pourquoi de si nombreux travaux régulationnistes continuent à porter sur le rapport salarial [77]. Mais la décomposition du rapport salarial fordiste à partir de la fin des années 1970 pointe dans la direction d’une différenciation croissante de la relation salariale [78], c’est-à-dire de la déclinaison du rapport salarial selon les secteurs, les individus ou les entreprises. Quel est dès lors le facteur qui explique la différenciation des trajectoires de salariés tout au long des années 1980 et 1990 ? Dans le cas français, il fait peu de doute que l’antécédent scolaire et universitaire joue un rôle déterminant, ce qui a conduit à proposer une généralisation de la notion de rapport salarial en faveur de celle de relation d’emploi et de formation [79]. Au demeurant, on peut alors interpréter l’histoire longue du rapport salarial comme résultat de l’interaction entre la dynamique du système éducatif – dans sa composante tant d’éducation générale que de formation professionnelle – et l’évolution de la division du travail dans l’entreprise [80].

      La lecture par un régulationniste des travaux de Pierre Bourdieu jusqu’au début des années 1990 fait ressortir par contraste une absence remarquable : la relation salariale n’est pas mentionnée comme structurant les divers champs, même le champ économique, ce qui n’est pas sans surprendre, lorsque l’on sait que Pierre Bourdieu est un lecteur, certes critique mais attentif, de Marx. Or, à partir de la direction de l’ouvrage sur la souffrance des salariés dans les divers secteurs de la société française [81], puis de l’engagement politique contre les dégâts sociaux et humains des programmes politiques libéraux et conservateurs [82], de fait, si ce n’est en théorie, la domination contemporaine apparaît porter de façon accentuée sur le salariat. On peut y voir la trace des transformations de la société française sous l’effet de la crise du fordisme, ce qui n’est pas pour surprendre lorsque l’on note que Pierre Bourdieu a toujours insisté sur le caractère historiquement situé des sciences sociales.

      On peut dès lors parler de chassé-croisé entre les deux programmes de recherche. Le premier prend conscience de l’action qu’exerce dans tous les champs la crise économique et se trouve contraint d’incorporer le fait que le rapport salarial est le déterminant essentiel de la situation individuelle des travailleurs. Le second, comme on vient de le montrer, est incité à prendre en compte les conséquences de la différenciation des compétences et le mouvement de spécialisation sur les trajectoires de sortie de crise. S’estompe donc la référence à un rapport salarial canonique, celle du contrat typique du salarié des industries fordistes, au profit du réexamen du rôle de la diversité des relations salariales dans la cohérence et la réactivité du mode de régulation. Ainsi la théorie de la régulation redécouvre-t-elle les vertus de la flexibilité de la relation salariale dans des secteurs comme la construction [83] ou encore dans les services [84].

      La place du symbolique dans la régulation

      Dans les premiers travaux régulationnistes qui s’inscrivent dans une réévaluation critique de l’héritage marxiste, les représentations et les idéologies des acteurs sont certes présentes dans le fonctionnement au jour le jour des formes institutionnelles, mais elles ne font pas l’objet d’analyses explicites. Par contraste, dans l’œuvre de Pierre Bourdieu, le capital symbolique est une catégorie essentielle introduite dès les premiers travaux et qui marque un apport majeur aux sciences sociales [85]. Les régulationnistes se sont concentrés sur le traitement du capital économique, d’autant plus qu’ils veulent, à l’origine tout au moins, expliquer des phénomènes essentiellement économiques tels que l’inflation, la croissance, la productivité ou encore l’évolution du taux de profit en longue période.

      Mais le développement des deux programmes de recherche fait apparaître un certain croisement des préoccupations. D’un côté, au fil des recherches, Pierre Bourdieu prend de plus en plus en compte l’impact de la forme proprement économique du capital qui pénètre et se manifeste dans chacun des champs. On l’a déjà souligné, les références à l’économie comme discipline, comme objet et comme implication quant au fonctionnement des autres champs, se multiplient chez Pierre Bourdieu à partir du milieu des années 1990. D’un autre côté, la recherche de fondements théoriques aux cinq formes institutionnelles de la théorie de la régulation, tout comme l’observation des années 1990, conduisent à s’interroger sur des notions qui, de près ou de loin, concernent le symbolique.

      C’est le cas lorsque l’on recherche les référentiels qui légitiment le retour en force des idées néolibérales [86]. On touche directement la question du pouvoir symbolique lorsque l’on entend rendre compte de l’inflexion, puis du complet retournement, des politiques économiques qui avaient caractérisé les Trente Glorieuses [87]. Le développement même des recherches montrant l’impossibilité d’un fondement individualiste de la monnaie débouche d’abord sur la question de la violence [88] puis se prolonge en une interrogation, plus générale encore, portant sur la légitimité et la souveraineté [89]. L’analyse de l’innovation technologique (les technologies de l’information et de la communication) et/ou organisationnelle (les jeunes pousses) et plus encore du processus d’évaluation des actifs financiers dans les secteurs nouveaux fait ressortir le rôle déterminant des croyances [90].

      Ainsi, au cœur même du champ supposé emblématique de la pure rationalité économique – les marchés financiers – se trouveraient la croyance, le symbolique, en somme des représentations qui sont très largement extra-économiques, et qui pourtant ont un impact dans le profil d’évolution des Bourses, des taux de change et, par voie de conséquence, sur les évolutions macroéconomiques elles-mêmes. Nolens volens, l’approche régulationniste s’engage dans l’un des programmes de recherche les plus difficiles des sciences sociales contemporaines. À la lumière des transformations observées depuis deux décennies, tout particulièrement dans le domaine de la légitimation des politiques économiques, est apparue l’importance déterminante du symbolique. Il vient en quelque sorte légitimer les médiations sociales et couronner le régime macroéconomique. A contrario, il apparaît que les crises les plus sévères sont sans doute celles qui affectent l’ordre symbolique lui-même.

      La mise en perspective de l’œuvre de Pierre Bourdieu autorise une réinterprétation ainsi que la mise en évidence d’une certaine convergence avec certaines approches institutionnalistes en économie. De façon plus précise, les développements précédents suggèrent quatre propositions principales.

      1. Le recours au vocabulaire de l’économie, avec les notions d’intérêt, de profit, de capital et de marché, a suscité une interprétation réductrice de la théorie de Pierre Bourdieu. L’intérêt se décline selon des modalités qui ne sont en rien la projection de la conception utilitariste et économiciste, le profit désigne simplement les rétributions qui sont spécifiques de chaque champ et non pas leur conversion monétaire. Le capital désigne l’accumulation des compétences à opérer dans un champ et non pas la totalisation d’un capital fondamentalement économique. Enfin, la prépondérance accordée aux relations entre dominant et dominé est loin de soutenir la vision irénique du marché que développent les théories qui postulent une égalité, de jure donc de facto, des agents sur ces marchés. La théorie des champs, progressivement élaborée, constitue bien une construction originale, et elle peut servir d’inspiration à une recherche économique alternative.

      2. Il est abusif de considérer que Pierre Bourdieu ne peut penser que la reproduction de positions invariantes dans un champ. En effet, la mise en mouvement à travers l’analyse historique et l’enquête de terrain des concepts de base fait au contraire apparaître une multiplicité de facteurs d’évolution, de changement, voire de crise ouverte. La plupart des ouvrages et travaux convergent en effet vers l’analyse d’une crise qui peut dériver des stratégies d’innovation des dominants d’un champ, de l’entrée de nouveaux acteurs dotés d’habitus qui ont été formés dans d’autres champs et contextes, de la redéfinition endogène des frontières entre champs sous l’effet des luttes dont elles sont le lieu. Il ne faut pas oublier en outre le rôle essentiel de la compétition pour le pouvoir sur le pouvoir de l’État, c’est-à-dire son action dans la constitution ou l’évolution d’un champ. Enfin, l’altération du contexte général peut susciter une désynchronisation entre habitus et champ, configuration fréquemment observée dans les sociétés contemporaines.

      3. Ce faisant, la théorie de Pierre Bourdieu n’est pas sans écho pour certains programmes de recherche en économie, tel celui de la théorie de la régulation. En effet, à l’origine, le concept d’habitus est apparu pertinent pour rendre compte, d’une part, de l’historicité de la formation de ce que les théories microéconomiques qualifient de préférences et, d’autre part, de leur évolution dès lors que change le contexte institutionnel. L’approfondissement de cette problématique a conduit depuis lors à développer une approche selon laquelle toute rationalité est située par rapport au contexte, en particulier institutionnel. Dans la longue période, la structuration des formes institutionnelles se trouve avoir un impact déterminant sur la dynamique des habitus. Mais cette adéquation est toujours approximative et limitée dans le temps.

      4. Il est clair que la sociologie de Pierre Bourdieu et la théorie de la régulation n’ont pas les mêmes objectifs et ne développent pas des notions et concepts identiques. Il est d’autant plus remarquable de noter une convergence quant à l’hypothèse du rôle central du politique, tant constitutive de l’identité sociale d’un groupe que garant des compromis institutionnels qui sont au cœur des modes de régulation et régimes de croissance. Ainsi est-il impossible d’opérer une clôture de la discipline sociologique – qui viserait à expliquer le social par le social –, pas plus que de la discipline économique – qui continue à vouloir fonder l’économie à partir de la stricte rationalité économique. L’articulation avec le politique est essentielle, aussi bien pour comprendre le fonctionnement d’un champ ou les caractéristiques d’un mode de régulation que pour en analyser les crises.

      Este texto fue publicado por el CEPREMAP en francés con el nombre de L’anthropologie économique de Pierre Bourdieu.

      NOTES

      [1] Olivier Favereau, « L’économie du sociologue ou : penser (l’orthodoxie) à partir de Pierre Bourdieu », in Bernard Lahire (sous la dir.),Le Travail sociologique de Pierre Bourdieu: dettes et critiques, Paris, La Découverte/poche, 2001, p.255-314; Alain Caillé, Don, intérêt et désintéressement, Paris, La Découverte, coll. « Recherches », 1994.

      [2] Norbert Elias, La Société de cour, Paris, Calmann-Lévy, 1974 (trad. française).

      [3] Gary Becker, Accounting for Tastes, Cambridge, Massachusetts, Harvard University Press, 1996.

      [4] Samuel Cameron, The Economics of Sin. Rational Choice or No Choice at All ?, Cheltenham (Royaume-Uni), Edward Elgar, 2002.

      [5] Pierre Bourdieu, Questions de sociologie, Paris, Minuit, 1980, p.33.

      [6] Marie-France Garcia, « La construction sociale d’un marché parfait : le marché au cadran de Fontaines-en-Sologne », Actes de la recherche en sciences sociales, 65, novembre 1986, p.2-13; Harrison White, From Network to Market, Princeton, Princeton University Press, 2002.

      [7] Robert Boyer, « L’avenir de l’économie comme discipline », Alternatives économiques, hors série « La science économique aujourd’hui », 57, 3e trimestre 2003, p.60-63.

      [8] Bruno Amable, Robert Boyer et Frédéric Lordon, « L’ ad hoc en économie : la paille et la poutre », in A. d’Autume et J. Cartelier (éds),L’Économie devient-elle une science dure ?, Paris, Economica, 1995, p.267-290.

      [9] Jacques Sapir, Les Trous noirs de la science économique, Paris, Albin Michel, 2000.

      [10] Robert Boyer, « Les économistes face aux innovations qui font époque », Revue économique, 52(5), 2001, p.1065-1115.

      [11] Michel Aglietta et André Orléan, La Monnaie souveraine, Paris, Odile Jacob, 1998; La Monnaie entre violence et confiance, Paris, Odile Jacob, 2002.

      [12] Jacques Lesourne, Économie de l’ordre et du désordre, Paris, Économica, 1991.

      [13] Joseph Stiglitz, « The Causes and the Consequences of the Dependence of Quality on Price », Journal of Economic Literature, 25, mars 1987, p.1-48.

      [14] Michael Spence, « Job Market Signaling », The Quarterly Journal of Economics, août 1973, p.353-374.

      [15] George Akerlof, « The Fair-Wage Hypothesis and Unemployment», The Quarterly Journal of Economics, 105(2), mai 1990, p.255-283.

      [16] H. White, op. cit.

      [17] M.-F. Garcia, op. cit.

      [18] Gilles Laferté, « Folklore savant et folklore commercial : reconstruire la qualité des vins de Bourgogne. Une sociologie économique de l’image régionale dans l’entre-deux-guerres», thèse EHESS, décembre 2002.

      [19] P. Bourdieu, Les Structures sociales de l’économie, Paris, Seuil, 2000.

      [20] P. Bourdieu, Méditations pascaliennes, Paris, Seuil, 1997, p.124.

      [21] P. Bourdieu, La Distinction. Critique sociale du jugement, Paris, Minuit, 1979.

      [22] Werner Hildenbrand, « On the Empirical Evidence of Microeconomic Demand Theory», in A. d’Autume et J. Cartelier (éds), Is Economics becoming a Hard Science, Cheltenham, Edward Elgar, 1997.

      [23] P. Bourdieu, Science de la science et réflexivité, Paris, Raisons d’agir, 2001, p.69.

      [24] Ibid., p.121.

      [25] P. Bourdieu, Sociologie de l’Algérie, Paris, PUF, coll. « Que sais-je ? », 1958 [2002 (8e éd.)].

      [26] A. Caillé, op. cit.; O. Favereau, op. cit.

      [27] P. Bourdieu, Questions de sociologie, op. cit., p.134-135.

      [28] Ibid., p.35.

      [29] P. Bourdieu, Choses dites, Paris, Minuit, 1987, p.189.

      [30] P. Bourdieu, Méditations pascaliennes, op. cit., p.79.

      [31] Ibid., p.190.

      [32] P. Bourdieu, Sociologie de l’Algérie, op. cit.

      [33] P. Bourdieu, « Célibat et condition paysanne », Études rurales, 5-6, avril-septembre 1962, p.32-135; Le Bal des célibataires. Crise de la société paysanne en Béarn, Paris, Seuil, 2002.

      [34] P. Bourdieu, Homo academicus, Paris, Minuit, 1984.

      [35] P. Bourdieu, La Noblesse d’État, Paris, Minuit, 1989.

      [36] P. Bourdieu, La Domination masculine, Paris, Seuil, 1998.

      [37] P. Bourdieu, Les Structures sociales de l’économie, op. cit.

      [38] M. Aglietta, Régulation et crises du capitalisme, Paris, Calmann-Lévy, 1976 [1982 (2e éd.)].

      [39] Robert Boyer et Yves Saillard (sous la dir.), Théorie de la régulation: l’état des savoirs, Paris, La Découverte, 2002.

      [40] P. Bourdieu, Les Règles de l’art. Genèse et structure du champ littéraire, Paris, Seuil, 1992.

      [41] P. Bourdieu, Les Structures sociales de l’économie, op. cit.

      [42] Neil Fligstein, The Architecture of Markets. An Economic Sociology of Twenty-First Century Capitalist Societies, Princeton, Princeton University Press, 2001; H. White, op. cit.

      [43] P. Bourdieu, Les Structures sociales de l’économie, op. cit.

      [44] Ibid., p.248.

      [45] P. Bourdieu, Homo academicus, op. cit.

      [46] P. Bourdieu, Les Structures sociales de l’économie, op. cit., p.249.

      [47] P. Bourdieu, Sur la télévision, Paris, Raisons d’agir, 1996.

      [48] P. Bourdieu, Méditations pascaliennes, op. cit., p.209.

      [49] P. Bourdieu, Interventions politiques (1961-2001). Science sociale et action politique, Thierry Discepolo et Franck Poupeau (éds), Marseille, Agone, 2002.

      [50] P. Bourdieu, La Noblesse d’État, op. cit.

      [51] P. Bourdieu, Les Structures sociales de l’économie, op. cit., p.251.

      [52] P. Bourdieu, Questions de sociologie, op. cit., p.136.

      [53] Ibid., p.200

      [54] P. Bourdieu, Le Bal des célibataires. Crise de la société paysanne en Béarn, op. cit.

      [55] P. Bourdieu, Esquisse d’une théorie de la pratique. Précédé de trois études d’ethnologie kabyle, Genève, Droz, 1972 (en format de poche, version revue et augmentée, Paris, Seuil, coll. « Points », 2000).

      [56] P. Bourdieu, Homo academicus, op. cit.

      [57] P. Bourdieu (sous la dir.), La Misère du monde, Paris, Seuil, 1993.

      [58] P. Bourdieu, La Domination masculine, op. cit.

      [59] M. Aglietta, Régulations et crises du capitalisme, op. cit.

      [60] Robert Boyer, La Théorie de la régulation. Une analyse critique, Paris, La Découverte, 1986.

      [61] R. Boyer, «Les salaires en longue période », Économie et Statistique, 103, septembre 1978, p.27-57.

      [62] R. Boyer et Y. Saillard, op. cit., p.562.

      [63] Samuel Bowles et Robert Boyer, « Labour Market Flexibility and Decentralisation as Barriers to High Employment ? Notes on Employer Collusion, Centralised Wage Bargaining and Aggregate Employment», in R. Brunetta et C. Dell’Aringa (éds), Labour Relations and Economic Performance, Londres, MacMillan, 1990, p.325-353.

      [64] R. Boyer, « Capital Labor Relation and Wages Formation : Continuities and Changes of National Trajectories Among OECD Countries », in T. Mizoguchi (éd.), Making Economies, More Efficient and More Equitable, Oxford University Press et Tokyo, Kinokunya, 1991, p.297-340.

      [65] Mary Douglas, Ainsi pensent les institutions, SOGEDIM, Usher, 1989 (éd. française) [1986 (éd. originale)].

      [66] Frédéric Lordon, La Politique du capital, Paris, Odile Jacob, 2002.

      [67] P. Bourdieu, Réponses. Pour une anthropologie réflexive, Entretien avec Loïc Wacquant, Paris, Seuil, 1992, p.114-115.

      [68] M. Aglietta, Régulations et crises du capitalisme, op. cit

      [69] R. Boyer (sous la dir.), La Flexibilité du travail en Europe, Paris, La Découverte, 1986; Pascal Petit, Slow Growth and the Service Economy, Londres, Frances Pinter, 1986, et « Formes structurelles et régimes de croissance de l’après-fordisme », L’Année de la régulation 1998, Paris, La Découverte, 1998, p.169-196; M. Aglietta, « Le capitalisme de demain », Note de la fondation Saint-Simon, novembre 1998; Benjamin Coriat, Penser à l’envers. Travail et organisation dans la firme, Paris, Bourgois, 1991 ; Dominique Taddei et Benjamin Coriat, Made in France, Paris, Librairie générale française, « Le Livre de Poche », 1993; R. Boyer, « Is a Finance-led Growth Regime a Viable Alternative to Fordism ? A Preliminary Analysis », Economy and Society, 29(1), février 2000, p.111-145; R. Boyer, La Croissance début de siècle, Paris, Albin Michel, 2002.

      [70] P. Bourdieu, Réponses. Pour une anthropologie réflexive, op. cit., p.78.

      [71] Robert Boyer et André Orléan, « Les transformations des conventions salariales entre théorie et histoire », Revue économique, 2, mars 1991, p.233-272.

      [72] Jacques-André Chartres, « Le changement de modes de régulation : apports et limites de la formalisation », in R. Boyer et Y. Saillard,op. cit., p.273-284.

      [73] Robert Delorme et Christine André, L’État et l’économie, Paris, Seuil, 1983.

      [74] Pierre Bourdieu et Jean-Claude Passeron, Les Héritiers. Les étudiants et la culture, Paris, Minuit, 1964; La Reproduction. Éléments pour une théorie du système d’enseignement, Paris, Minuit, 1970.

      [75] P. Bourdieu, Homo academicus, op. cit.; La Noblesse d’État, op. cit.; La Misère du monde, op. cit.

      [76] M. Aglietta, «Régulations et crises du capitalisme», op. cit.; CEPREMAP-CORDES, Approches de l’inflation: l’exemple français, J.-P. Benassy, R. Boyer, R.-M. Gelpi, A. Lipietz, J. Mistral, J. Munoz et C. Ominami, Rapport de la convention de recherche, 22/176, décembre 1978; R. Boyer, «Les salaires en longue période», op. cit.

      [77] R. Boyer et Y. Saillard, op. cit.

      [78] Michel Aglietta et Anton Brender, Métamorphoses de la société salariale, Paris, Calmann-Lévy, 1983.

      [79] Robert Boyer et Ève Caroli, « Changement de paradigme productif et rapport éducatif », ronéoté, Paris, CEPREMAP, octobre 1993; « Production Regimes, Education and Training Systems : From Complementarity to Mismatch ? », ronéoté, Paris, CEPREMAP, décembre 1993.

      [80] Ève Caroli, « Formation, institutions et croissance économique », thèse de doctorat, Fondation nationale des sciences politiques, Paris, Institut d’études politiques, 1995.

      [81] P. Bourdieu (sous la dir.), La Misère du monde, op. cit.

      [82] P. Bourdieu, La Domination masculine, op. cit.; Interventions politiques (1961-2001). Science sociale et action politique, op. cit.

      [83] Myriam Campinos-Dubernet, « Emploi et gestion de la main-d’œuvre dans le BTP », Dossier du CEREQ, 34, 1984; Christian du Tertre, « Une approche sectorielle du travail », in R. Boyer et Y. Saillard, op. cit.

      [84] P. Petit, « Formes structurelles et régimes de croissance de l’après-fordisme», L’Année de la régulation 1998, Paris, La Découverte, 1998, p.169-196.

      [85] Emmanuel Terray, « Réflexions sur la violence symbolique », in Jean Lojkine (éd.), Les Sociologies critiques du capitalisme, Paris, PUF, 2002, p.11-23.

      [86] Bruno Théret, « La régulation politique : le point de vue d’un économiste », in Jacques Commaille, Bruno Jobert (éds), Les Métamorphoses de la régulation politique, Paris, LGDJ, 1999.

      [87] Frédéric Lordon, «Croyances économiques et pouvoir symbolique », L’Année de la régulation 1999, 3, Paris, La Découverte, 1999, p.169-210.

      [88] M. Aglietta et A. Orléan, La Violence de la monnaie, Paris, PUF, 1982.

      [89] M. Aglietta et A. Orléan, La Monnaie souveraine, op. cit. ; La Monnaie entre violence et confiance, op. cit.

      [90] A. Orléan, Le Pouvoir de la finance, Paris, Odile Jacob, 2000 ; R. Boyer, La Croissance début de siècle, op. cit.


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      DESIGUALDAD Y DESARROLLO HUMANO EN EL MUNDO. CAPITULO DEL INFORME DEL PNUD 2005

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      Escrito por Eduardo Aquevedo

      1 junio, 2008 a 13:19

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