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La pregunta que nadie contesta sobre el 11-S de EEUU…
10 años del 11-S
Robert Fisk
Por sus libros los conoceréis. Hablo de los volúmenes, las bibliotecas –no los pasillos llenos de literatura– que los crímenes internacionales de lesa humanidad del 11 de septiembre de 2001 han inspirado. Muchos rebosan de seudopatriotismo y autoelogio, otros están atascados de la irremediable mitología que culpa a la CIA y el Mossad, algunos (por desgracia procedentes del mundo musulmán) se refieren a los asesinos como los muchachos
, pero casi todos evitan lo único que cualquier policía busca después de un crimen callejero: el motivo.
¿Por qué es así, me pregunto, luego de 10 años de guerra, cientos de miles de muertes inocentes, mentiras, hipocresía, traición y sádicas torturas de los estadunidenses (nuestros amigos del MI5 sólo escucharon, entendieron, tal vez miraron, pero claro que nada de andar tocando) y los talibanes? ¿Hemos logrado silenciarnos y silenciar al mundo con nuestros miedos? ¿Todavía no somos capaces de decir tres oraciones: los 19 asesinos afirmaban ser musulmanes
, vinieron de un lugar llamado Medio Oriente
, pasa algo allá
?
Los editores estadunidenses rompieron hostilidades en 2001 con enormes volúmenes de fotografías de homenaje a los caídos. Los títulos hablaban por sí mismos: Sobre terreno sagrado, Para que otros puedan vivir, Fuertes de corazón, Lo que vimos, La frontera final, Furia por Dios, La sombra de las espadas… Al ver estos títulos apilados en los puestos de periódicos de todo el país, ¿quién podría dudar que Estados Unidos se lanzaría al combate?
Y mucho antes de la invasión de 2003 a Irak, llegó otro montón de tomos para justificar la guerra después de la guerra. El más prominente fue La tormenta amenazante, del ex agente de la CIA Kenneth Pollack (¿verdad que todos recordamos La tormenta en formación, de Winston Churchill?), el cual, sobra decirlo, comparaba la batalla contra Saddam Hussein con la crisis que enfrentaron Gran Bretaña y Francia en 1938.
Había dos temas en ese trabajo de Pollack –uno de los mayores expertos mundiales sobre Irak
, decía el anuncio publicitario a los lectores, uno de los cuales, Fareed Zakaria, lo llamó uno de los libros más importantes que han aparecido en años sobre la política exterior estadunidense
–: el primero era un recuento detallado de las armas de destrucción masiva de Saddam, ninguna de las cuales, como todos sabemos, existió en realidad. El otro tema era la oportunidad de romper el vínculo
entre la cuestión iraquí y el conflicto árabe-israelí
.
Según ese texto, los palestinos, privados del apoyo del poderoso Irak, se verían más debilitados en su lucha contra la ocupación israelí. Pollack se refería a la despiadada campaña terrorista
palestina sin ninguna crítica a Tel Aviv. Hablaba de ataques terroristas semanales, seguidos de respuestas israelíes (sic)
, versión típica israelí de los hechos. La parcialidad estadunidense hacia Israel no era más que una creencia
árabe. Bueno, por lo menos el egregio Pollack había logrado dilucidar, aunque fuera de modo tan desaseado, que el conflicto palestino-israelí tuvo algo que ver en el 11-S, aun si Saddam no.
En los años posteriores, por supuesto, nos han inundado de literatura sobre el trauma posterior al 11-S, desde el elocuente La torre elevada, de Lawrence Wright, hasta The scholars for 9/11 Truth (Académicos por la verdad sobre el 11-S), cuyos partidarios nos han dicho que los restos de un avión afuera del Pentágono fueron dejados caer por un Hércules C-130, que los jets que dieron en las Torres Gemelas fueron guiados a control remoto, que el United 93 fue derribado por un misil estadunidense, etc. Dado el sigiloso, sesgado y en ocasiones deshonesto recuento presentado por la Casa Blanca –para no mencionar los engaños iniciales de la comisión oficial sobre el 11-S–, no me sorprende que millones de estadunidenses crean algo de eso, ya no digamos la mayor mentira del gobierno: que Saddam Hussein estuvo detrás de los ataques. Leon Panetta, el recién nombrado autócrata de la CIA, repitió la misma mentira en Bagdad, todavía este año.
También ha habido películas. Vuelo 93 recreaba lo que podría (o no) haber ocurrido a bordo del avión que cayó en un bosque de Filadelfia. Otra contó una historia muy romántica, que por cierto las autoridades de Nueva York extrañamente impidieron casi por completo que se filmara en las calles de la ciudad. Y ahora nos invaden los programas especiales de la televisión, todos los cuales han aceptado la mentira de que el 11-S en verdad cambió al mundo –la repetición de esa peligrosa noción por Bush y Blair permitió a sus esbirros cometer criminales invasiones y torturas–, sin preguntarse por un momento por qué la prensa y la televisión secundaron la idea.
Hasta ahora, ninguno de estos programas ha mencionado la palabra Israel
, y el programa de Brian Lapping del jueves por la noche en ITV mencionó una vez Irak
, sin explicar hasta qué grado el 11 de septiembre de 2001 dio el pretexto para ese crimen de guerra perpetrado en 2003. ¿Cuántos murieron el 11-S? Casi tres mil. ¿Cuántos en la guerra de Irak? A nadie le importa.
La publicación del informe oficial sobre el 11-S –fue en 2004, pero lean la nueva edición 2011– es digna de estudio, aunque sea sólo por las realidades que sí presenta, aunque sus frases iniciales parezcan más de una novela que de una investigación gubernamental: “Martes… amaneció templado y casi sin nubes en el este de Estados Unidos… Para quienes se dirigían al aeropuerto, las condiciones del tiempo no podían ser mejores para un viaje seguro y placentero. Entre los pasajeros estaba Mohamed Atta…” ¿Serían los redactores, me pregunto, graduados que hacían su servicio social en la revista Time?
Me siento atraído ahora hacia Anthony Summers y Robbyn Swan, cuyo The Eleventh Day (El undécimo día) confronta lo que Occidente se negó a encarar en los años posteriores al 11-S. “Toda la evidencia… indica que Palestina fue el factor que unió a los conspiradores en todos los niveles”, escriben. Uno de los organizadores del ataque creía que haría a Estados Unidos concentrarse en las atrocidades que Washington comete por apoyar a Israel
. Palestina, afirman los autores, “fue sin duda el principal agravio político… que impulsó a los jóvenes árabes (que habían vivido) en Hamburgo”. La motivación de los ataques fue esquivada
incluso por el informe oficial de los hechos, sostienen. Los comisionados estuvieron en desacuerdo sobre esta cuestión
–eufemismo por problema
– y sus dos oficiales de mayor rango, Thomas Kean y Lee Hamilton, explicaron más tarde: “Era un terreno delicado… los comisionados que sostenían que Al Qaeda estuvo motivada por una ideología religiosa –y no por la oposición a las políticas estadunidenses– rehusaron hacer referencia al conflicto palestino-israelí… En su opinión, mencionar el apoyo a Israel como causa de fondo de la oposición de Al Qaeda a Estados Unidos indicaría que Washington debería revaluar esa política”. Allí tienen ustedes.
¿Qué ocurrió, entonces? Los comisionados, afirman Summers y Swan, se resolvieron por una redacción vaga que daba la vuelta al asunto
. Hay una insinuación en el informe oficial, pero es apenas una nota de pie de página que, desde luego, pocos leyeron. En otras palabras, aún no nos dicen la verdad sobre el crimen que, según quieren que creamos, cambió el mundo para siempre
. Vaya, después de ver a Obama ponerse de rodillas ante Netanyahu en mayo pasado, en realidad no me sorprende.
Cuando el primer ministro israelí logra que hasta el Congreso estadunidense se humille ante él, es claro que al pueblo de Estados Unidos no le dirán la respuesta a la pregunta más importante y delicada
sobre el 11-S: ¿por qué?
© The Independent/La Jornada
Traducción: Jorge Anaya
Osama ha muerto: ¿qué diferencia hace esto?, por I. Wallerstein
Osama Bin Laden fue muerto en Abbottabad, Pakistán, el 2 de mayo de 2011, tiempo de Pakistán. Fue asesinado por fuerzas estadunidenses, conocidas como US Seals, en una operación especial ordenada por el presidente de Estados Unidos. El mundo entero sabe esto, y las reacciones a este acontecimiento han sido extremadamente diversas. ¿Pero ha cambiado algo, en algún lado, esta muerte? ¿Importa?
La primera pregunta que la mayoría de la gente se está haciendo es si esta muerte significa la disolución de Al Qaeda. Es claro desde hace algún tiempo que Al Qaeda no es hoy una sola organización sino una franquicia. Si Osama comandaba directamente algunos grupos, eran aquellos localizados en Pakistán y Afganistán. Hay lo que podrían parecer estructuras autónomas que se llaman a sí mismas Al Qaeda en otras partes del mundo, y notablemente en Irak, Yemen y el Magreb. Tales grupos han realizado un homenaje simbólico a Osama pero toman sus propias decisiones operacionales.
Además, el poder político y de combate actual de los varios grupos parece haber declinado desde hace algún tiempo. La razón más importante para esto no es el asesinato de los líderes de Al Qaeda por Estados Unidos u otros gobiernos sino la sensación entre la mayoría de las otras fuerzas islamitas de que podrían impulsar más sus metas mediante rutas más políticas. El asesinato de Osama puede inspirar algunos intentos inmediatos de Al Qaeda de vengarse
, pero no es probable que esto frene mucho la creciente irrelevancia de Al Qaeda en el escenario mundial.
¿Acaso la muerte de Osama cambiará la situación en Pakistán o Afganistán? El gobierno de Pakistán ya se sentía inseguro desde antes de esto. Ahora se refunfuña en público tanto en Pakistán y Estados Unidos por lo que pudo haber sabido el gobierno paquistaní y cuándo lo supo. La línea oficial del gobierno paquistaní es que durante siete años no supo nada de que Osama estuviera situado en una villa aledaña a su principal academia militar. Y también alega que no supo nada previamente al ataque estadunidense y considera que fue una infracción ilegitima de la soberanía paquistaní.
Ninguno de estos argumentos es plausible. Por supuesto que sabía dónde vivía Osama, o por lo menos algunos funcionarios paquistaníes lo sabían. ¿Cómo podrían no haberlo sabido? Y por supuesto el gobierno estadunidense sabía que Pakistán sabía y no lo decía. Todo esto fue parte de la difícil y ambigua relación entre los dos aliados durante por lo menos los últimos 10 años. ¿Cambiará la muerte de Osama algo de esto? Lo dudo. La alianza continúa siendo mutuamente necesaria.
Y en cuanto a que si los paquistaníes fueron informados del ataque estadunidense que estaba por emprenderse, depende de cuáles paquistaníes hablamos. Es claro que Estados Unidos quería mantener el ataque en secreto para cualquiera que, en Pakistán, pudiera haber interferido o alertado a Osama. ¿Pero nadie sabía? Tenemos dos piezas de información contraria que han salido a la luz. The Guardian publicó un artículo después de la muerte de Osama donde se informó, sobre la base de conversaciones entre funcionarios estadunidenses y paquistaníes, de que el anterior presidente de Pakistán, Musharraf, hizo un acuerdo con el presidente George W. Bush en 2001, en el que Musharraf accedió por adelantado a algún ataque unilateral estadunidense sobre Osama donde quiera que lo localizaran, con la previsión de que los paquistaníes lo denunciaran públicamente después de sucedido. Musharraf ahora lo niega, ¿pero quién le cree?
Hay una pieza de evidencia todavía más persuasiva. Xinhua, la agencia oficial de noticias china, publicó un reportaje el mismo día de la muerte de Osama que, citando testigos presenciales, narraba que se cortó la luz durante la operación –de hecho dos horas antes de que ocurriera el ataque–, lo que únicamente pudo haberlo hecho alguna dependencia paquistaní que sabía que el ataque estaba por ocurrir. Los chinos tienen en Pakistán una inteligencia interna por lo menos tan buena como Estados Unidos. Así que parece probable que, mientras algunas agencias paquistaníes estuvieron a oscuras, otras se coordinaron con Estados Unidos.
En la punta estadunidense, algunos miembros del Congreso se agitan por el hecho de que los paquistaníes debieron saber que Osama vivía en Abbottabad y quieren por lo tanto cortar o reducir la asistencia financiera y militar a Pakistán. Pero es claro que esto va contra el mantenimiento de alguna influencia estadunidense en Pakistán, y es poco probable que se haga algún cambio real en las relaciones actuales.
Y en cuanto a Afganistán, es claro que, por algún tiempo, los talibanes han estado guardando su distancia de Al Qaeda y Osama, con el fin de perseguir su propio retorno al poder. La muerte de Osama tan sólo puede reforzar su posición dentro de Afganistán, y acelera el proceso por el cual Estados Unidos es empujado hacia fuera, algo que hará muy felices a los militares estadunidenses. Algunos en Estados Unidos dirán que esta victoria
les permite hacer los arreglos políticos necesarios con los talibanes. Y algunos de los que se opusieron desde el principio a la intervención estadunidense dirán que esto prueba que no hay ya una amenaza plausible que justifique la continuada presencia estadunidense ahí. Que este escenario es posible puede verse en el grito angustioso que surge de los elementos no pashtunes en el norte de Afganistán de que no se saque conclusión alguna.
¿Acaso el asesinato de Osama hace por lo menos alguna diferencia en Estados Unidos? Bueno, sí hace diferencia. El presidente Obama asumió grandes riesgos políticos al conducir esta operación, especialmente por conducirla utilizando una fuerza Seals en lugar de bombardear la residencia. Si hubiera salido mal en alguna forma, esto lo habría hundido políticamente. Pero no salió mal. Y así se ha deshecho todos los argumentos republicanos de que es un líder débil, especialmente en asuntos militares. Esto sin duda lo ayudará en las elecciones venideras. Pero de nuevo los comentaristas han apuntado que esto lo ayudará tan sólo un poco. La economía sigue siendo el gran asunto interno de la política estadunidense. Y la relección de Obama y las perspectivas demócratas en las elecciones para el Congreso se verán afectadas sobre todo por asuntos de bolsillo en 2012.
Así, ¿qué diferencia hace la muerte de Osama? No demasiada.
Traducción: Ramón Vera Herrera
© Immanuel Wallerstein
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/05/21/index.php?section=opinion&article=024a1mun
Cinco causas de la insurrección árabe…
Ignacio Ramonet, Le Monde diplomatique
Cuáles son las causas del vendaval de libertad que, de Marruecos a Bahréin, pasando por Túnez, Libia y Egipto, sopla sobre el mundo árabe? ¿Por qué motivos estas simultáneas ansias de democracia se expresan precisamente ahora?
A estas dos preguntas, las respuestas son de diversa índole: histórica, política, económica, climática y social.
1. Histórica. Desde el final de la Primera Guerra Mundial y la implosion del Imperio otomano, el interés de las potencias occidentales por el mundo árabe (Oriente Próximo y África del Norte) ha tenido dos principales incentivos: controlar los hidrocarburos y garantizar un hogar nacional judío. Después de la Segunda Guerra Mundial y del traumatismo universal del Holocausto, la creación del Estado de Israel, en 1948, tuvo como contrapartida la llegada al poder, en varios Estados árabes liberados del colonialismo, de fuerzas antisionistas (opuestas a la existencia de Israel): de tipo “militar nacionalista” en Egipto y Yemen, o de carácter “socialista árabe” en Irak, Siria, Libia y Argelia.
Tres guerras perdidas contra Israel (en 1956, 1967 y 1973) condujeron a Egipto y a Jordania a firmar tratados de paz con el Estado judío y a alinearse con Estados Unidos que ya controlaba –en el marco de la Guerra Fría– todas las petromonarquías de la península Arábiga así como el Líbano, Túnez y Marruecos. De este modo, Washington y sus aliados occidentales mantenían sus dos objetivos prioritarios: el control del petróleo y la seguridad de Israel. A cambio, protegían la permanencia de feroces tiranos (Hasán II, el general Mubarak, el general Ben Alí, los reyes saudíes Faisal, Fahd y Abdalá, etc.) y sacrificaban cualquier aspiración democrática de las sociedades.
2. Política. En los Estados del pretendido “socialismo árabe” (Irak, Siria, Libia y Argelia), bajo los cómodos pretextos de la “lucha antiimperialista” y de la “caza de comunistas”, también se establecieron dictaduras de partido único, gobernadas con mano de hierro por déspotas de antología (Sadam Hussein, Al Assad padre e hijo, y Muamar al Gadafi, el más demencial de ellos). Dictaduras que garantizaban, por lo demás, el aprovisionamiento en hidrocarburos de las potencias occidentales y que no amenazaban realmente a Israel (cuando Irak pareció hacerlo fue destruido). De ese modo, sobre los ciudadanos árabes, cayó una losa de silencio y de terror.
Las olas de democratización se sucedían en el resto del mundo. Desaparecieron, en los años 1970, las dictaduras en Portugal, España y Grecia. En 1983, en Turquía. Tras la caída del muro del Berlín, en 1989, se derrumbó la Unión Soviética así como el “socialismo real” de Europa del Este. En América Latina cayeron las dictaduras militares en los años 1990. Mientras tanto, a escasos kilómetros de la Unión Europea, con la complicidad de las potencias occidentales (entre ellas España), el mundo árabe seguía en estado de glaciación autocrática.
Al no permitirse ninguna forma de expresión crítica, la protesta se localizó en el único lugar de reunión no prohibido: la mezquita. Y en torno al único libro no censurable: el Corán. Así se fueron fortaleciendo los islamismos. El más reaccionario fue difundido por Arabia Saudí con el decidido apoyo de Washington que veía en él un argumento para mantener a los pueblos árabes en la “sumisión” (significado de la palabra ‘islam’). Pero también surgió, sobre todo después de la “revolución islámica” de 1979 en Irán, el islamismo político que halló en los versos del Corán argumentos para reclamar justicia social y denunciar la corrupción, el nepotismo y la tiranía.
De ahí nacieron varias ramas más radicales, dispuestas a conquistar el poder por la violencia y la “Guerra Santa”. Así se engendró Al Qaeda…
Después de los atentados del 11 de septiembre de 2001, las potencias occidentales, con la complicidad de las “dictaduras amigas”, añadieron un nuevo motivo para mantener bajo férreo control a las sociedades árabes: el miedo al islamismo. En vez de entender que éste era la consecuencia de la carencia de libertad y de la ausencia de justicia social, agregaron más injusticia, más despotismo, más represión…
3. Económica. Varios Estados árabes padecieron las repercusiones de la crisis global iniciada en 2008. Muchos trabajadores de estos países, emigrados en Europa, perdieron su trabajo. El volumen de las remesas de dinero enviadas a sus familias disminuyó. La industria turística se marchitó. Los precios de los hidrocarburos (en aumento estas últimas semanas a causa de la insurrección popular en Libia) se depreciaron. Simultáneamente, el Fondo Monetario Internacional (FMI) impuso, a Túnez, Egipto y Libia, programas de privatización de los servicios públicos, reducciones drásticas de los presupuestos del Estado, disminución del número de funcionarios… Unos severos planes de ajuste que empeoraron, si cabe, la vida de los pobres y sobre todo amenazaron con socavar la situación de las clases medias urbanas (las que tienen precisamente acceso al ordenador, al móvil y a las redes sociales) arrojándolas a la pobreza.
4. Climática. En este contexto, ya de por sí explosivo, se produjo, el verano pasado, un desastre ecológico en una región alejada del mundo árabe. Pero el planeta es uno. Durante semanas, Rusia, uno de los principales exportadores de cereales del mundo, conoció la peor ola de calor y de incendios de su historia. Un tercio de su cosecha de trigo fue destruida. Moscú suspendió la exportación de cereales (que sirven también para nutrir al ganado) cuyos precios inmediatamente subieron un 45%. Ese aumento repercutió en los alimentos: pan, carne, leche, pollo… Provocando, a partir de diciembre de 2010, el mayor incremento de precios alimentarios desde 1990. En el mundo árabe, una de las principales regiones importadoras de esos productos, las protestas contra la carestía de la vida se multiplicaron…
5. Social. Añádase a lo precedente: una población muy joven y unos monumentales niveles de paro. Una imposibilidad de emigrar porque Europa ha blindado sus fronteras y establecido descaradamente acuerdos para que las autocracias árabes se encarguen del trabajo sucio de contener a los emigrantes clandestinos. Un acaparamiento de los mejores puestos por las camarillas de las dictaduras más arcaicas del planeta…
Faltaba una chispa para encender la pradera. Hubo dos. Ambas en Tunez. Primero, el 17 de diciembre, la auto-immolación por fuego de Mohamed Buazizi, un vendedor ambulante de fruta, como signo de condena de la tiranía. Y segundo, repercutidas por los teléfonos móviles, las redes sociales (Facebook, Twitter), el correo electrónico y el canal Al-Yazeera, las revelaciones de WikiLeaks sobre la realidad concreta del desvergonzado sistema mafioso establecido por el clan Ben Alí-Trabelsí.
El papel de las redes sociales ha resultado fundamental. Han permitido franquear el muro del miedo: saber de antemano que decenas de miles de personas van a manifestarse un día D y a una hora H es una garantía de que uno no protestará aislado exponiéndose en solitario a la represión del sistema. El éxito tunecino de esta estrategia del enjambre iba a convulsionar a todo el mundo árabe.
Libia en el gran juego geo-estratégico…
En camino a la nueva partición de África
Manlio Dinucci, Il Manifesto/Global Research
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens
No sólo familias que temen por sus vidas e inmigrantes pobres de otros países norteafricanos huyen de Libia. Hay decenas de miles de “refugiados” que son repatriados por sus gobiernos en barcos y aviones: sobre todo son ingenieros y ejecutivos de grandes compañías petroleras. No sólo de ENI, que realiza cerca de un 15% de sus ventas desde Libia, sino otras multinacionales europeas, en particular: BP, Royal Dutch Shell, Total, BASF, Statoil, Repsol. Cientos de empleados de Gazprom también se vieron obligados a abandonar Libia y más de 30.000 trabajadores chinos de la compañía petrolera y de la construcción. Una imagen simbólica de cómo la economía libia está interconectada con la economía global, dominada por las multinacionales.
Gracias a sus ricas reservas de petróleo y gas natural, Libia tiene una balanza comercial positiva de 27.000 millones de dólares al año y un ingreso per cápita medianamente elevado de 12.000 dólares, seis veces mayor que el de Egipto. A pesar de fuertes diferencias en los ingresos bajos y altos, el nivel de vida promedio de la población de Libia (sólo 6,5 millones de habitantes en comparación con los casi 85 millones de Egipto) es por lo tanto mayor que el de Egipto y otros países norteafricanos. Lo muestra el hecho de que casi un millón y medio de inmigrantes, sobre todo del norte de África, trabajan en Libia. Cerca de un 85% de las exportaciones libias de energía van a Europa: Italia tiene el primer lugar con un 37%, seguida por Alemania, Francia y China. Italia también ocupa el primer lugar en importaciones de Libia, seguida por China, Turquía y Alemania.
Este marco ahora revienta como resultado de lo que se puede caracterizar no como una revuelta de masas empobrecidas, como las rebeliones en Egipto y Túnez, sino como una verdadera guerra civil, debida a una división del grupo gobernante. Quienquiera que diese el primer paso ha explotado el descontento contra el clan de Gadafi, que prevalece sobre todo entre las poblaciones de Cirenaica y los jóvenes en las ciudades, en un momento en el cual todo el norte de África ha tomado el camino de la rebelión. A diferencia de Egipto y Túnez, sin embargo, el levantamiento libio se planificó y organizó con anterioridad.
Las reacciones en la arena internacional también son simbólicas. Pekín ha dicho que está extremadamente preocupado por los sucesos de Libia y llamó a “un rápido retorno a la estabilidad y la normalidad”. El motivo es obvio: el comercio chino-libio ha crecido considerablemente (cerca de un 30% sólo en 2010), pero ahora China puede ver que toda la estructura de las relaciones económicas con Libia, de donde importa cantidades crecientes de petróleo, se ha puesto en juego. Moscú se encuentra en una posición semejante.
Diametralmente opuesta es la señal de Washington: el presidente Barack Obama, que cuando se vio enfrentado a la crisis egipcia minimizó la represión desencadenada por Mubarak y llamó a una “transición ordenada y pacífica”, ha condenado rotundamente al gobierno libio y anunció que EE.UU. prepara “toda la gama de opciones que tenemos a nuestra disposición para responder a esta crisis, incluidas ‘acciones que ponemos emprender solos y otras que podemos coordinar con nuestros aliados a través de instituciones multilaterales’.” El mensaje es evidente: existe la posibilidad de una intervención militar de EE.UU. y la OTAN en Libia, oficialmente para detener el derramamiento de sangre. Las verdaderas razones son obvias: Si se derroca a Gadafi EE.UU. podría derribar todo el marco de las relaciones económicas con Libia y abrir el camino a las multinacionales basadas en EE.UU., que hasta ahora están casi totalmente excluidas de la explotación de reservas de energía en Libia. Por lo tanto, EE.UU. podría controlar el grifo de las fuentes de energía de las que depende en gran parte Europa y que también provee a China.
Estos son las apuestas en el gran juego de la división de los recursos africanos, por los que tiene lugar una creciente confrontación, en especial entre China y EE.UU. La creciente potencia asiática, con la presencia en África de cerca de 5 millones de gerentes, técnicos y trabajadores, construye industrias e infraestructuras a cambio de petróleo y otras materias primas. EE.UU., que no puede competir en ese terreno, puede utilizar su influencia sobre las fuerzas armadas de los países africanos importantes, que entrena mediante el Comando África (AFRICOM), su principal instrumento para la penetración del continente. La OTAN también entra ahora en el juego, ya que está a punto de concluir un tratado de cooperación militar con la Unión Africana que incluye a 53 países.
La central de la cooperación de la Unión Africana con la OTAN ya se está construyendo en Addis Abeba: una estructura moderna, financiada con 27 millones de euros de Alemania, bautizada: “Construyendo paz y seguridad”.
Il Manifesto, 25 de febrero de 2011
Traducido del italiano por John Catalinotto
Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=23413
Rebelion.org
Túnez, Egipto, Marruecos… Esas "dictaduras amigas"
¿Una dictadura en Túnez? ¿En Egipto una dictadura? Viendo a los medios relamerse con la palabra «dictadura» aplicada al Túnez de Ben Alí y al Egipto de Moubarak, los franceses han debido de preguntarse si han entendido o han leído bien. ¿No habían insistido durante decenios esos mismos medios y esos mismos periodistas en que esos dos “países amigos” eran “Estados moderados”? ¿La horrible palabra “dictadura” no estaba exclusivamente reservada en el mundo árabe musulmán (después de la destrucción de la “espantosa tiranía” de Saddam Hussein en Irak) solo al régimen Iraní? ¿Cómo? ¿Había entonces otras dictaduras en la región? Y ¿nos lo habrían ocultado los medios de nuestra ejemplar democracia?
He aquí, en todo caso, un primer abrir de ojos que debemos al rebelde pueblo tunecino. Su prodigiosa victoria ha liberado a los europeos de la “retórica hipócrita y de ocultamiento” en vigor en nuestras cancillerías y en nuestros medios. Obligados a quitarse la careta, simulan descubrir lo que sabíamos desde hace rato (1), que las “dictaduras amigas” no son más que eso: regímenes de opresión. Sobre el asunto, los medios no han hecho otra cosa que seguir la “línea oficial”: cerrar los ojos o mirar hacia otro lado confirmando la idea de que la prensa no es libre salvo en relación con los débiles y la gente aislada. ¿Acaso Nicolás Sarkozy no ha tenido el aplomo de asegurar que en Túnez “había una desesperanza, un sufrimiento, un sentimiento de ahogo que hay que reconocer que no habíamos apreciado en su justa medida”, con respecto al sistema mafioso del clan Ben Alí-Trabelsi?
“No habíamos apreciado en su justa medida…” En 23 años… A pesar de contar allí con servicios diplomáticos más prolíficos que los de cualquier otro país… A pesar de la colaboración en todos los sectores de la seguridad (policía, gendarmería, inteligencia…) (2). A pesar de las estancias regulares de altos responsables políticos y mediáticos que establecían allí desacomplejadamente sus lugares de veraneo… Pese a la existencia en Francia de dirigentes exiliados de la oposición tunecina, mantenidos como apestados al margen por las autoridades francesas y de acceso prohibido durante decenios a los grandes medios… Democracia ruinosa..
En realidad esos regímenes autoritarios han sido (y siguen siendo) complacientemente protegidos por las democracias europeas, despreciando sus propios valores, con el pretexto de que constituyen baluartes contra el islamismo radical (3). El mismo cínico argumento usado por Occidente durante la Guerra Fría, para apoyar dictaduras militares en Europa (España, Portugal, Grecia, Turquía) y en América Latina pretendiendo impedir la llegada del comunismo al poder.
¡Qué formidable lección dan las sociedades árabes revolucionarias a los que en Europa los describían con términos maniqueos, es decir, como masas dóciles sometidas a sátrapas orientales corruptos o como muchedumbres histéricas poseídas por el fanatismo religioso! Y he aquí que de repente surgen, en las pantallas de nuestros ordenadores o de nuestros televisores (cf.: el admirable trabajo de Al-Jazeera) preocupadas por el progreso social, nada obsesionadas por la cuestión religiosa, sedientas de libertad, soprepasadas por la corrupción, detestando las desigualdades y reclamando democracia para todos, sin exclusiones.
Lejos de las caricaturas binarias, estos pueblos no constituyen en modo alguno una especie de “excepción árabe” sino que se asemejan en sus aspiraciones políticas al resto de las ilustradas sociedades urbanas modernas. Un tercio de los tunecinos y casi un cuarto de los egipcios navegan regularmente por Internet. Como afirma Moulay Hicham El Alaoui: “Los nuevos movimientos ya no están marcados por los viejos antagonismos como antiimperialismo, anticolonialismo, o antisecularisno. Las manifestaciones de Túnez y El Cairo han estado desprovistas de todo simbolismo religioso. Constituyen una ruptura generacional que refuta la tesis del excepcionalismo árabe. Además son las nuevas metodologías de la comunicación de Internet las que animan estos movimientos. Ellos proponen una nueva versión de la sociedad civil en la que el rechazo al autoritarismo va de la mano con el rechazo a la corrupción (4)”.
Especialmente gracias a las redes sociales digitales, las sociedades tanto de Túnez como de Egipto se movilizaron con gran rapidez y pudieron desestabilizar el poder en tiempo récord. Aún antes de que los movimientos hayan tenido la oportunidad de “madurar” y de favorecer la emergencia de nuevos dirigentes dentro de ellos. Es una de las raras ocasiones en las que sin líderes, sin organización dirigente y sin programa, la simple dinámica de la exasperación de las masas ha bastado para conseguir el triunfo de la revolución. Se trata de un momento frágil y sin duda las potencias ya estarán trabajando, especialmente en Egipto, para que “todo cambie sin que cambie nada” según el viejo adagio de El Gatopardo. Esos pueblos que conquistaron su libertad deben recordar la advertencia de Balzac, “Se matará a la prensa como se mata a un pueblo, otorgándole la libertad”(5). En las “democracias vigiladas” es mucho más fácil domesticar legítimamente a un pueblo que en las antiguas dictaduras. Pero esto no justifica su mantenimiento. Ni debe empañar el ardor de derrocar una tiranía.
El hundimiento de la dictadura tunecina ha sido tan veloz que los demás pueblos magrebíes y árabes han llegado a la conclusión de que esas autocracias –las más viejas del mundo- estaban en realidad profundamente corroídas y no eran por lo tanto más que “tigres de papel”. Esta demostración se ha verificado también en Egipto.
De allí este impresionante levantamiento de los pueblos árabes, que lleva a pensar inevitablemente en el gran florecimiento de las revoluciones europeas de 1848, en Jordania, en Yemen, en Argelia, en Siria, en Arabia Saudí, en Sudán y también en Marruecos.
En este último país, una monarquía absoluta, en el que el resultado de las “elecciones” (siempre trucado) siempre lo decide el soberano, que designa según su voluntad a los llamados ministros “de la soberanía”, unas cuantas decenas de familias próximas al trono continúan acaparando la mayoría de las riquezas (6). Los cables difundidos por Wikileaks han revelado que la corrupción llega a niveles de indecencia descomunales, mayores que los del Túnez de Ben Alí, y que las redes mafiosas tenían todas como único origen el Palacio. Un país en el que la práctica de la tortura está generalizada y el amordazamiento de la prensa es permanente.
Sin embargo, como en el Túnez de Ben Alí, esta “dictadura amiga” se beneficia de la gran indulgencia de los medios y de la mayor parte de nuestros responsables políticos (7), los cuales minimizan las señales del comienzo de un “contagio” de la rebelión. Cuatro personas se han inmolado ya prendiéndose fuego. Se han producido manifestaciones de solidaridad con los rebeldes de Túnez y de Egipto en Tánger, en Fez y en Rabat (8). Acosadas por el miedo las autoridades han decidido subvencionar preventivamente los artículos de primera necesidad para evitar las “rebeliones del pan”. Importantes contingentes de tropas del Sahara Occidental habrían sido desplazadas aceleradamente hacia Rabat y Casablanca. El rey Mohamed VI y algunos colaboradores se habrían trasladado a Francia el 29 de enero para consultar a expertos en orden público del Ministerio francés del Interior (9).
Aunque las autoridades desmienten las dos últimas informaciones, está claro que la sociedad marroquí está siguiendo los acontecimientos de Túnez y Egipto con excitación. Preparados para unirse al
impulso de fervor revolucionario y quebrar de una vez por todas las trabas feudales. Y a pedir cuentas a todos aquéllos que en Europa fueron durante decenios cómplices de las “dictaduras amigas”.
Notas:
(1) Leer, por ejemplo de Jacqueline Boucher "La société tunisienne privée de parole" y de Ignacio Ramonet "Main de fer en Tunisie", Le Monde diplomatique,de febrero de 1996 y de julio de 1996 respectivamente.
(2) Cuando Mohamed Bouazizi se inmoló incendiandose el 17 de diciembre de 2010, cuando la insurrección ganaba a todo el país y decenas de tunecinos rebeldes continuaban cayendo bajo las balas de la represión benalista, al alcalde de París Bertrand Delanoé y a la ministra de relaciones exteriores Michèle Alliot-Marie les parecía absolutamente normal ir a festejar alegremente la Nochebuena o la Nochevieja en Túnez.
(3) Al mismo tiempo, Washington y sus aliados europeos, sin aparentemente medir las contradicciones, apoyan al régimen teocrático y tiránico de Arabia Saudita, principal hogar oficial del islamismo mása.
(4) http://www.medelu.org/spip.php?article711
(5) Honoré de Balzac, Monographie de la presse parisienne, Paris, 1843.
(6) Leer Ignacio Ramonet, "La poudrière Maroc", Mémoire des luttes, setiembre 2008. http://www.medelu.org/spip.php?article111
(7) Desde Nicolas Sarkozy hasta Ségolène Royal,pasando por Dominique Strauss-Kahn que posee un “ryad” en Marraquech, los dirigentes políticos franceses no tienen el menor escrúpulo en pasar sus vacaciones de invierno entre estas “dictaduras amigas”
[8] El País, 30 de enero de 2011- http://www.elpais.com/../Manifestaciones/Tanger/Rabat
[9] Leer El País, 30 de enero de 2011 http://www.elpais.com/..Mohamed/VI/va/vacaciones y Pierre Haski, "Le discret voyage du roi du Maroc dans son château de l´Oise", Rue89, 29 enero de 2011.http://www.rue89.com/..le-roi-du-maroc-en-voyage-discret…188096
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N. Chomsky: China y el nuevo orden mundial…
China y el nuevo orden mundial (I y II)
En medio de todas las supuestas amenazas a la superpotencia mundial reinante, un rival está emergiendo en silencio y con fuerza: China. Y Estados Unidos está analizando de cerca las intenciones de ese país.
El 13 de agosto, un estudio del Pentágono planteaba la preocupación de que China estuviera expandiendo sus fuerzas militares de manera que “pudiera neutralizar la capacidad de los buques de guerra estadounidenses de operar en aguas internacionales”, da cuenta Thom Shanker en The New York Times.
Washington ha hecho sonar la voz de alarma de que “la falta de transparencia de China sobre el crecimiento, las capacidades y las intenciones de sus militares inyecta inestabilidad a una región vital del globo”.
Estados Unidos, por el contrario, es bastante transparente sobre sus intenciones de operar libremente a lo largo y ancho de la “región vital del globo” que rodea China (y donde sea).
EEUU publicita su vasta capacidad para hacerlo: con un presupuesto militar en crecimiento que casi alcanza al del conjunto del resto del mundo, cientos de bases militares por todo el planeta, y un indiscutible liderazgo en la tecnología de destrucción y dominación.
La falta de entendimiento de las reglas de urbanidad internacionales por parte de China quedó reflejada en su objeción al plan de que el portaaviones nuclear USS George Washington participara en las maniobras militares de EEUU y Corea del Sur cerca de las costas chinas en julio, alegando que este tendría la capacidad de hacer diana en Pekín.
En cambio Occidente entiende que dichas operaciones se llevaron a cabo para defender la estabilidad y su propia seguridad.
El término estabilidad tiene un significado técnico en el discurso de las relaciones internacionales: la dominación por parte de EEUU. Así, ninguna ceja se arquea cuando James Chace, ex editor de Foreign Affairs, explicaba que, a fin de conseguir “estabilidad” en Chile en 1973, fue necesario “desestabilizar” el país, derrocando al Gobierno legítimo del presidente Salvador Allende e instaurando la dictadura del general Augusto Pinochet, que procedió a asesinar y torturar sin miramientos y estableció una red de terror que ayudó a instalar regímenes similares en otros lugares, con el apoyo de EEUU, por el interés de la estabilidad y la seguridad.
Es fácil reconocer que la seguridad estadounidense requiere un control absoluto. El historiador John Lewis Gaddis, de la Universidad de Yale, dio a esta premisa una impronta académica en Surprise, Security and the American Experience, donde investiga las raíces de la doctrina de la guerra preventiva del presidente George W. Bush. El principio operativo es que la expansión es “el camino a la seguridad”, una doctrina que Gaddis rastrea con admiración dos siglos hacia atrás, hasta el presidente John Quincy.
Adams, autor intelectual del Destino manifiesto.
En relación con la advertencia de Bush de que los estadounidense “deben estar listos para acciones preventivas cuando sea necesario luchar por nuestra libertad y defender nuestras vidas”, Gaddis observa que el entonces presidente “se estaba haciendo eco de una vieja tradición, en vez de establecer una nueva” al reiterar principios que varios presidentes ya habían defendido y que desde Adams a Woodrow Wilson “habrían entendido muy bien”.
Lo mismo ocurre con los sucesores de Wilson hasta el presente. La doctrina de Bill Clinton era que EEUU estaba autorizado a utilizar la fuerza militar para asegurar “el acceso desinhibido a mercados clave, suministros energéticos y recursos estratégicos”, sin siquiera la necesidad de inventar pretextos del tipo de los de Bush hijo.
Según el secretario de Defensa de Clinton, William Cohen, EEUU debe consecuentemente mantener una enorme avanzadilla de fuerzas militares “desplegadas” en Europa y Asia “con el fin de moldear la opinión de la gente sobre nosotros”, y “para forjar acontecimientos que afectarán nuestra subsistencia y nuestra seguridad”. Esta receta para la guerra permanente –observa el historiador militar Andrew Bacevich– es una nueva doctrina estratégica, que fue amplificada más tarde por Bush Jr. y por Barack Obama.
Como todo capo de la Mafia sabe, incluso la pérdida más sutil de control puede desembocar en el desmoronamiento del sistema de dominación cuando otros se animan a seguir un camino similar.
Este principio central de poder se formula como la teoría dominó en el lenguaje de los estrategas políticos. Se traduce en la práctica en el reconocimiento de que el “virus” del exitoso desarrollo independiente puede “contagiarse” en cualquier otro lugar y, de esta manera, debe ser destruido mientras las víctimas potenciales de la plaga son inoculadas, normalmente a manos de brutales dictaduras.
Según el estudio del Pentágono, el presupuesto militar de China se expandió a unos 150.000 millones de dólares, cerca de “la quinta parte de lo que el Pentágono se ha gastado para operar y llevar a cabo las guerras de Iraq y Afganistán” en ese año, lo cual es sólo un fragmento del total del presupuesto militar estadounidense, por supuesto.
Las preocupaciones de Estados Unidos son comprensibles si uno toma en cuenta la virtual e indiscutida suposición de que EEUU debe mantener un “poder incuestionable” sobre la mayoría del resto de países, con “una supremacía militar y económica”, mientras asegura la “limitación de cualquier ejercicio de soberanía” por parte de los Estados que pueda interferir con sus designios globales.
Estos fueron los principios establecidos por los planificadores de alto nivel y expertos de política exterior durante la Segunda Guerra Mundial, cuando desarrollaron el marco para el mundo de la posguerra, el cual fue ampliamente ejecutado.
EEUU debía mantener esta dominación en una “Gran Área”, que debía incluir, como mínimo, el hemisferio occidental, el lejano Oriente y el antiguo Imperio Británico, incluyendo cruciales recursos energéticos de Oriente Próximo.
Mientras Rusia comenzaba a pulverizar a los ejércitos nazis tras Stalingrado, las metas de la “Gran Área” se extendieron lo máximo posible por Eurasia. Siempre se ha entendido que Europa pudiera escoger seguir una causa alternativa, quizás la visión gaullista de una Europa desde el Atlántico hasta los Urales. La Organización del Tratado del Atlántico Norte nació en parte para contrarrestar esta amenaza y este asunto permanece muy vivo hoy en día en momentos en que la OTAN se expande hacia una fuerza de intervención de Estados Unidos, responsable del control de “infraestructuras cruciales” del sistema global del que depende Occidente.
Desde que se convirtiera en la potencia mundial dominante durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos ha buscado mantener un sistema global de control. Pero ese proyecto no es fácil de mantener. El sistema se erosiona visiblemente, con implicaciones significativas para el futuro. China es un jugador potencial muy influyente y desafiante.
Noam Chomsky, distribuido por The New York Times Syndicate.
Fuente: http://blogs.publico.es/noam-chomsky/30/china-y-el-nuevo-orden-mundial-i/
China y el nuevo orden mundial (II)
Noam Chomsky
De todas las amenazas
al orden mundial, la más consistente es la democracia, a menos que esté bajo un control imperial, y más generalmente, la afirmación de independencia. Estos temores han guiado al poder imperial a lo largo de la historia.
En América del Sur, el tradicional patio trasero de Washington, los sujetos son cada vez más desobedientes. Sus pasos hacia la independencia avanzaron adicionalmente con la integración de la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe, que abarca a todos los estados en el hemisferio aparte de Estados Unidos y Canadá.
Por primera vez desde las conquistas española y portuguesa hace 500 años, Sudamérica está avanzando hacia la integración, un prerrequisito para la independencia. También está empezando a resolver el escándalo de un continente dotado de ricos recursos pero dominado por diminutas islas de elites acaudaladas en un mar de miseria.
Además, las relaciones Sur-Sur se están desarrollando, con China desempeñando un papel destacado tanto como consumidor de materias primas e inversionista. Su influencia está creciendo rápidamente y ha superado a la de EU en países ricos en recursos.
Más significativos aún son los cambios en la arena de Oriente Medio. Hace 60 años, el influyente planificador A. A. Berle aconsejó que controlar los incomparables recursos energéticos rendiría un control sustancial del mundo
.
A su vez, la pérdida de control amenazaría el proyecto de dominio global. Para los años 70, los productores importantes habían nacionalizado sus reservas de hidrocarburos, pero Occidente retenía una influencia sustancial. En 1979, Irán se perdió
con el derrocamiento de la dictadura del sha, que había sido impuesta por un golpe militar de EU y el Reino Unido en 1953 para garantizar que este trofeo permaneciera en las manos adecuadas. Ahora, sin embargo, el control se está escapando incluso de los clientes tradicionales de EU.
Las mayores reservas de crudo están en Arabia Saudita, una dependencia estadunidense desde que EU desplazó a Gran Bretaña en una miniguerra librada durante la Segunda Guerra Mundial. Estados Unidos sigue siendo por mucho el inversor mayor en Arabia Saudita y es su mayor socio comercial, y Arabia Saudita ayuda a apoyar la economía de EU mediante sus inversiones.
No obstante, más de la mitad de las exportaciones petroleras sauditas ahora van a Asia, y sus planes de crecimiento apuntan a Oriente. Lo mismo puede resultar cierto de Irak, el país con las segundas reservas más importantes, si puede reconstruirse después de las asesinas sanciones de EU y el Reino Unido y de la invasión. Y la política de EU está impulsando a Irán, el tercer productor mundial, en la misma dirección.
China es actualmente el segundo mayor importador de crudo de Medio Oriente y el mayor exportador a la región, remplazando a Estados Unidos. Las relaciones comerciales están creciendo aceleradamente, duplicándose en los pasados cinco años.
Las implicaciones para el orden mundial son significativas, como lo es el ascenso de la Organización de Cooperación de Shanghai, que incluye a buena parte de Asia, pero que ha rechazado a Estados Unidos –“potencialmente un nuevo cártel energético que involucra a productores y consumidores”, comenta el economista Stephen King, autor de Perdiendo control: Las amenazas emergentes a la prosperidad occidental.
En los círculos occidentales de creación de políticas y entre los comentaristas políticos, 2010 es llamado el año de Irán
. La amenaza iraní es considerada el mayor peligro para el orden mundial y el enfoque primario a la política exterior de EU, con Europa un poco atrás, siguiendo cortésmente, como de costumbre. Oficialmente se reconoce que la amenaza no es militar: más bien, es la amenaza de independencia.
Para mantener la estabilidad
, Washington ha impuesto severas sanciones a Irán, pero fuera de Europa, pocos están prestando atención. Los países no alineados –la mayor parte del mundo– se han opuesto vigorosamente a la política de Estados Unidos hacia Irán desde hace años.
Las cercanas Turquía y Pakistán están construyendo nuevos oleoductos hacia Irán, y el comercio está aumentando. La opinión pública árabe está tan encolerizada por las políticas occidentales que la mayoría incluso aprueba el desarrollo iraní de un arma nuclear.
El conflicto beneficia a China. Los inversores y comerciantes de China ahora están llenando un vacío en Irán a medida que los inversores de muchas otras naciones, particularmente de Europa, se retiran
, informa Clayton Jones en The Christian Science Monitor. En particular, China está expandiendo su papel dominante en las industrias energéticas iraníes.
Washington está reaccionando con un toque de desesperación. En agosto, el Departamento de Estado advirtió que si China quiere hacer negocios en todo el mundo también tendrá que proteger su propia reputación, y si alguien adquiere la reputación de país dispuesto a evadir y esquivar las responsabilidades internacionales, eso tendrá un impacto a largo plazo… Sus responsabilidades internacionales son claras
–o sea, seguir las órdenes de Washington.
Es poco probable que los líderes chinos se sientan impresionados por tales declaraciones, que son el lenguaje de una potencia imperial tratando desesperadamente de aferrarse a una autoridad que ya no posee. Una amenaza mucho mayor que Irán a su dominio internacional es una China que se rehúsa a obedecer sus órdenes –y que, de hecho, como potencia mayor y en crecimiento, las descarta con desprecio.
(El nuevo libro de Noam Chomsky, recientemente publicado, es Hopes and Prospects. Chomsky es profesor emérito de Lingüística y Filosofía en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, en Cambridge, Mass.)
La Jornada.com
USA: nueve años, dos guerras, cientos de miles de muertos y nada aprendido
El 11-S y nosotros (los estadounidenses)
Robert Fisk, The Independent
¿Acaso el 11 de septiembre nos vuelve locos a todos? Nuestra conmemoración de los inocentes que murieron hace nueve años ha sido un holocausto de fuego y sangre…
¿Acaso el 11 de septiembre nos volvió locos a todos?
¡Qué ajustado (en una extraña, alocada manera) que la apoteosis de esa tormenta de fuego iniciada hace nueve años tenga que ser la de un predicador desquiciado amenazando con otra tormenta de fuego; o la de una quema estilo nazi del Corán; o la de la edificación de una supuesta mezquita a dos cuadras de “zona cero”!
Como si el 11-S hubiera sido una arremetida sobre cristianos adoradores de Jesús, en vez de sobre el occidente ateo.
¿Pero por qué deberíamos estar sorprendidos? Nada más miren a esos otros desquiciados que eclosionaron con las secuelas de esos crímenes de lesa humanidad: el medio-enloquecido Admadineyad, el insoportable Gadafi post-Guerra Fría, Blair con su alocado ojo derecho y George W Bush con sus prisiones y torturas “en negro” y su lunática “guerra al terror”, y ese espantoso hombre que vivió (o vive todavía) en una cueva afgana, y los cientos de “al-qaedas” que él creó, y el Mulá tuerto, sin mencionar los canas lunáticos, las agencias de inteligencia y los matones de la CIA que nos han fallado –completamente- el 11 de septiembre porque estaban demasiado inactivos o demasiado estúpidos como para identificar a 19 hombres que iban a atacar a los EE.UU.
Recuerden una cosa: incluso si el Reverendo Terry Jones mantiene su decisión de retroceder, algún otro de nuestros chiflados va a estar listo para tomar su lugar.
Ciertamente, en este sombrío noveno aniversario (y que el cielo nos libre el año que viene del décimo), el 11-S parece haber producido no paz, o justicia o democracia, o derechos humanos… sino monstruos. Estos monstruos han merodeado por Iraq (tanto la especie occidental como la variedad local) y han masacrado 100.000 almas, o 500.000, o un millón, y… ¿a quién le importa? Han matado decenas de miles en Afganistán, ¿y a quién le importa?
Y a medida que la enfermedad se extendía a lo largo de Oriente Medio y luego a lo largo del globo, ellos (los pilotos de la fuerza aérea y los insurgentes, los marines y los suicidas con bombas, los al-Qaedas del Magreb y los de Jalij’, los del califato de Iraq y los de las fuerzas especiales, los muchachos del apoyo aéreo táctico y los degolladores) han arrancado las cabezas de mujeres y niños, de viejos y enfermos, de jóvenes y sanos, desde el Índico al Mediterráneo, desde Bali al subte de Londres. ¡Vaya un memorial para los 2.966 inocentes que perecieron hace nueve años! Hecha en nombre de ellos, aparentemente, ha sido nuestra ofrenda de holocausto de fuego y sangre, sacralizada ahora por el demente pastor de Gainsville.
Ésta es la pérdida, por supuesto. ¿Pero quién ha sacado la ganancia?
Bueno, los vendedores de armas, naturalmente. Y también Boeing y Lockheed Martin y todos los muchachos fabricantes de misiles y “drones” (aviones no tripulados) y las plantas de fabricación de repuestos de F-16 y los despiadados mercenarios que acechan las tierras musulmanas en nuestro nombre ahora que hemos creado 100.000 enemigos más por cada uno de los 19 asesinos del 11-S.
Los torturadores la pasaron bien, puliendo su sadismo en las prisiones ilegales de EE.UU (sería apropiado que el centro de tortura de EE.UU en Polonia se revelase en este noveno aniversario), y también lo hicieron los hombres (y las mujeres, me temo) que perfeccionaron los grillos y las técnicas de “submarino” con las que ahora peleamos nuestras guerras. Y (no nos olvidemos), cada religioso delirante en el mundo, sea de la variedad Bin Laden, los groupies barbudos del Talibán, los verdugos suicidas, los predicadores “mano de garfio”, o nuestro propio pastor de Gainsville.
¿Y Dios? ¿Dónde encaja? Un archivo de citas sugiere que casi todo monstruo creado en o después del 11-S es un seguidor de este redentor quijotesco. Bin Laden reza a Dios…”para convertir a EE.UU. en una sombra del mismo”, como me dijo en 1997. Y Bush le rezó a Dios y Blair le rezó (y reza) a Dios, y todos los asesinos musulmanes y una enorme cantidad de soldados occidentales, y el (honorario) Doctor Pastor Terry Jones y su treintena (o tal vez cincuentena, ya que las estadísticas son difíciles de obtener en la “guerra al terror”) le rezan a Dios.
Y el pobre Dios, por supuesto, tiene que escuchar estas oraciones ya que Él siempre está sentado entre ellos durante nuestras guerras demenciales. Recuerdo las palabras atribuidas a Él por un poeta de otra generación: “Dios esto, Dios aquello, Dios lo otro. ‘¡Dios santo!’, dijo Dios. ‘¡cuánto trabajo!’. Y eso que era sólo era la Primera Guerra Mundial…
Hace apenas cinco años -en el cuarto aniversario de los ataques a las Torres Gemelas/Pentágono/Pennsylvania- una niña de una escuela me preguntó en una conferencia dictada en una iglesia en Belfast si acaso el Medio Oriente se beneficiaría de más religión. ¡No! ¡Menos religión!, aullé como repuesta. Dios es bueno para contemplación, no para la guerra. Pero (y acá es donde nos conducen a los acantilados y rocas ocultas que nuestros líderes quieren que ignoremos, olvidemos y abandonemos) todo este lío de mierda involucra al Medio Oriente. Se trata de pueblos musulmanes que han conservado su fe mientras esos occidentales que los dominan (militar, económica, cultural y socialmente) han perdido la de ellos.
¿Cómo puede ser? Se preguntan los musulmanes. Ciertamente; es una excelente ironía que el Reverendo Jones sea creyente, mientras que el resto de nosotros –por lejos- no lo somos. De allí que nuestros libros y nuestras documentales nunca se refieren a musulmanes contra cristianos, sino a musulmanes contra “Occidente”.
Y por supuesto, el tema tabú del que no debemos hablar -la relación de Israel con EE.UU, y el apoyo incondicional de los EE.UU. al robo de tierras musulmanas por parte de Israel- yace en el corazón de esta crisis terrible en nuestras vidas.
En la edición de ayer del The Independent había una fotografía de manifestantes afganos cantando la consigna “muerte a EE.UU.”
Pero al fondo de la foto se ve a los mismos manifestantes con una pancarta negra con un mensaje escrito en lengua Dari con pintura blanca. Lo que realmente decía era: “El gobierno del régimen sionista chupasangre y los líderes occidentales que son indiferentes [al sufrimiento] y no tienen conciencia, están celebrando el nuevo año derramando la roja sangre de los palestinos”.
El mensaje es tan extremista como vicioso; pero prueba una vez más que la guerra en la que estamos enfrascados es también sobre Israel y “Palestina”. Nosotros podemos preferir ignorar esto en “Occidente”, donde supuestamente los musulmanes “nos odian por lo que somos” u “odian nuestra democracia” (ver Bush, Blair y otros políticos mendaces), pero este gran conflicto yace en el corazón de la “guerra al terror”. Es por eso que el igualmente vicioso Bejamin Netanyahu reaccionó a las atrocidades del 11-S declarando que el evento sería bueno para Israel. Israel sería ahora capaz de declarar que ellos, también, estaban peleando la “guerra al terror”; que Arafat (éste era el reclamo del ahora comatoso Ariel Sharón) es “nuestro Bin Laden”. Y así los israelíes tuvieron el estómago de reclamar que la ciudad de Sderot –bajo su cascada de misiles de hojalata de Hamás- era “nuestra zona cero”.
No lo era. La batalla de Israel contra los palestinos es una horrible caricatura de nuestra “guerra al terror”, en la que se supone que nosotros tenemos que apoyar al último proyecto colonial en la tierra (y aceptar sus miles de víctimas) porque las torres gemelas y el Pentágono y el vuelo 93 de United fueron atacados por 19 árabes hace nueve años. Hay una suprema ironía en el hecho de que un resultado directo del 11-S haya sido la corriente de policías y “tabicados” (agentes encubiertos) occidentales que han viajado a Israel para mejorar sus “especialidades anti-terroristas” con la ayuda de oficiales israelíes que podrían –de acuerdo a las Naciones Unidas- ser criminales de guerra. No fue una sorpresa encontrar que los héroes que dispararon contra el pobre Jean Charles de Menezes en el subterráneo londinense en 2005 hayan recibido asesoramiento “antiterrorista” de los israelíes.
Y sí, conozco los argumentos. No podemos comparar la acción de malvados terroristas con el valor de nuestros jóvenes hombres y mujeres que defienden nuestras vidas –y sacrifican las suyas- en la línea del frente de la “guerra al terror”. Pero sabemos que vamos a matar inocentes; nosotros aceptamos de buena gana que vamos a matar inocentes, que nuestras acciones van a crear tumbas masivas con familias, con los pobres, los débiles y los desposeídos.
Por esta razón hemos creado la obscena definición de “daños colaterales”. Como “colateral” significa que estas víctimas son inocentes, entonces “colateral” significa también que somos inocentes de sus muertes. No era nuestro deseo matarlos, incluso si sabíamos que era inevitable que lo hiciéramos. “Colateral” es nuestro eximente. Esta palabra es la diferencia entre “nosotros” y “ellos”; entre nuestro Derecho Divino a matar y el Derecho Divino de Bin Laden a asesinar. Las víctimas, escondidas de la vista como cadáveres “colaterales”, ya no cuentan más porque fueron masacradas por nosotros. Tal vez no fue tan doloroso. Tal vez morir por un avión no-tripulado es una partida más suave de este mundo; un descuartizamiento causado por un misil aire-tierra modelo AGM-114C fabricado por Boeing-Lockheed es menos doloroso que una muerte causada por los fragmentos de una mina improvisada en el camino o por un cruel suicida con un cinturón de explosivos.
Por eso sabemos cuántos murieron el 11-S: 2.966 (aunque el número puede ser mayor), y por qué no hacemos “cuenteo de cuerpos” de aquéllos a quienes matamos. Porque ellos –“nuestras” víctimas- no deben tener identidad, ni inocencia, ni personalidad; no deben tener una causa o creencias, y porque nosotros hemos matado muchos, muchos más seres humanos que Bin Laden y los talibanes y al-Qaeda.
Los aniversarios son eventos para la televisión y los diarios, y pueden tener el hábito horripilante de aunar a la gente en el marco de una funesta conmemoración. Así conmemoramos la Batalla de Britania -un episodio caballeresco en nuestra historia- y el bombardeo de civiles británicos por parte de los alemanes llamado Blitz en la segunda guerra mundial (un progenitor del asesinato masivo, por supuesto, pero un símbolo de la valentía inocente) tal como conmemoramos el comienzo de una guerra que ha destrozado nuestra moralidad, ha convertido a nuestros políticos en criminales de guerra, a nuestros soldados en asesinos y a nuestros despiadados enemigos en héroes de la causa antioccidental.
Y mientras en este sombrío aniversario el Reverendo Jones quería quemar un libro llamado el Corán, Tony Blair trató de vender un libro llamado “Una travesía”. Jones dijo que el Corán era “malvado”; algunos británicos se preguntaron si el libro de Blair no debería clasificarse como “crimen”.
Ciertamente, el 11-S se vuelve fantasía cuando el reverendo Jones puede acaparar la atención de los Obama y de los Clinton, del Santo Padre y de las incluso más santas Naciones Unidas.
Quem deus vult perdere, dementat prius…
(Aquéllos a quienes destruirán los dioses enloquecen antes. De la obra Medea, de Eurípides. Nota del traductor )
Traducción: El Negro Gómez
La guerra contra Irán: primavera 2011…
Alejandro Nadal
El 7 de junio de 1981 aviones de Israel bombardearon y destruyeron el reactor nuclear iraquí de Osirak. Se dice que ese hecho detuvo para siempre el desarrollo de un programa de construcción de armas nucleares por parte de Bagdad. En 2007 bombardeó un reactor norcoreano en Siria. Y ahora esa es la opción que vuelve a ser considerada por Israel para detener el pretendido proyecto de Teherán para dotarse del arma nuclear. ¿La fecha? Casi para el treinta aniversario del ataque al reactor de Osirak. Para más seguridad, en la primavera de 2011.
Parece una fecha lejana, sobre todo a la luz de los urgentes problemas actuales: una crisis que resiste convertirse en recuperación, sequías, incendios e inundaciones que parecen gritar cambio climático en cada torbellino. Sin embargo, el tiempo se escurre rápido. Para los halcones en Israel, la carga del reactor de Bushehr hace una semana y el ritmo de producción en las centrifugadoras de Natanz son las señales que cuentan.
La influyente revista The Atlantic publica este septiembre un artículo de Jeffrey Goldberg sobre las perspectivas de un ataque israelí en contra de Irán (www.theatlantic.com). Goldberg es un bien conocido vocal de grupos vinculados con posiciones intervencionistas en el Medio Oriente. Esta vez entrevistó a más de cuarenta altos funcionarios israelíes y concluye que existe una alta probabilidad de un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán.
El artículo es parte de una campaña para llevar a cabo dicho ataque. La conclusión central es que antes de junio 2011 Benjamín Netanyahu podría lanzar sus aviones contra las instalaciones nucleares de Irán. La ofensiva puede llevarse a cabo con un variado arsenal, incluyendo cargas nucleares para destruir estructuras enterradas a gran profundidad. La política de amimut o de opacidad que mantiene el gobierno de Israel en relación con su arsenal nuclear (estimado en 200 cargas nucleares) no permite asegurar nada sobre esta eventualidad. El ataque incluiría varias docenas de blancos nucleares. Se me ocurre que otro escenario es el de un ataque selectivo con misiles desde Israel o con su arsenal de misiles crucero de alta precisión, disparados desde sus submarinos en el Golfo Pérsico.
Obama se comprometió en su campaña a buscar un diálogo directo con Teherán para detener su programa nuclear militar. Pero el enfoque diplomático fue inconsistente. En lugar de enviar a Teherán un mensaje claro de que Estados Unidos ya no está obsesionado con la vieja idea de un cambio de régimen, Hillary Clinton transmitió las señales equivocadas. Su bravuconería mostró a Teherán que poco había cambiado con Obama. Sobre la mesa de negociación permanecía no sólo la obsesión del cambio de régimen, sino la amenaza del empleo de la fuerza para lograrlo. Para Teherán, el único camino es hacer prohibitivo el precio de un ataque, ya sea de Israel o de Estados Unidos. Su plan nuclear es un instrumento para lograrlo.
Entablar un diálogo con Teherán implicaba una transformación profunda en la relación de Estados Unidos e Israel. La realidad es que el poder del lobby judío en Washington hace pensar desde hace años en el síndrome de que la cola mueve al perro y no al revés. En lugar de que Israel obedezca órdenes de Washington, ésta última es la que acaba por seguir y apoyar las iniciativas de Tel Aviv. De tal modo que si Washington deseaba interrumpir el apoyo de Irán a Hezbollah, por ejemplo, tenía que comenzar con replantear sus relaciones con Israel y detener su política de expansión y genocidio en Gaza y la margen occidental del río Jordán. Obama ni siquiera quiso explorar este camino.
Todo indica que el tiempo se agota. Washington ahora presiona colocando sanciones más severas sobre Teherán. Servirán de muy poco, pero su cálculo es que de doblegar a Ahmadinejad, el mundo se estará ahorrando una nueva guerra. Por su parte, Teherán acelera el ritmo de producción de uranio enriquecido y abraza el apoyo ruso para hacer más difícil un ataque a sus instalaciones nucleares. Ya tiene emplazados centenares de misiles tierra-aire proporcionados por Rusia, de gran alcance y velocidad, así que no es seguro que un ataque alcance todos sus objetivos.
Lo que es seguro es que dicha aventura tendrá efectos desastrosos a escala global. Las guerras en Afganistán e Irak, por no mencionar a Pakistán (y si es que sobrevive a las inundaciones de estas semanas), se intensificarán y fusionarán en una gran zona de actividad bélica. Todo Medio Oriente será envuelto en llamas. Irán podría responder con ataques de misiles balísticos a Israel, lo que provocaría una andanada de misiles israelíes. Teherán probablemente tendría éxito en bloquear el estrecho de Hormuz, interrumpiendo el flujo de petróleo, sacudiendo el mercado mundial y agravando la crisis económica mundial. Sin duda el precio a pagar por un ataque a Irán es muy elevado. Pero para el complejo industrial y militar en Israel (y Washington), ese costo ya ha sido descontado por el mercado de la guerra. // LA JORNADA.COM
Preparando la III Guerra Mundial (III), la hoja de ruta militar…
El papel de Israel en la gestación de un ataque a Irán
Global Research
El almacenamiento y despliegue de sistemas de armas avanzados contra Irán empezaron a raíz de los bombardeos de 2003 y la invasión de Iraq. Desde el principio, estos planes de guerra fueron encabezados por los EE.UU., en colaboración con la OTAN e Israel.
Tras la invasión de Iraq en 2003, la administración Bush identificó a Irán y Siria como las siguientes etapas de la "hoja de ruta de guerra". Fuentes militares de EE.UU. dieron a entender que un ataque aéreo contra Irán podría implicar un despliegue a gran escala comparable a los bombardeos estadounidenses de "conmoción y pavor" sobre Iraq en marzo de 2003:
"Los ataques aéreos estadounidenses contra Irán excederían ampliamente el alcance del ataque israelí de 1981 al centro nuclear de Osiraq en Iraq, y se parecerían más a los primeros días de la campaña aérea de 2003 contra Iraq” ( Ver GlobalSecurity )
"Irán, Escenario a corto plazo"
TIRANNT, "Escenario Irán a corto plazo" (Theater Iran Near Term), es la denominación en código de los planificadores militares de EE.UU. para las simulaciones de un ataque contra Irán que se iniciaron en mayo de 2003, "cuando los modeladores y especialistas en inteligencia recabaron los datos necesarios para un marco de nivel (es decir, a gran escala) en el análisis de escenarios para Irán." (William Arkin, Washington Post , 16 de abril de 2006).
El escenario bélico comprende varios miles de objetivos dentro de Irán como parte de una operación de "conmoción y pavor":
"El análisis, llamado TIRANNT, por "Escenario Irán a corto plazo", iba acompañado de un escenario simulado de invasión del cuerpo de marina y una simulación de fuerza de misiles iraníes. Estrategas de EE.UU. y Gran Bretaña llevaron a cabo maniobras en el Mar Caspio al mismo tiempo. Y Bush ordenó al Comando Estratégico de los EE.UU. que elaborase un plan de guerra de ataque global con el fin de preparar un ataque contra armas iraníes de destrucción masiva. Todo esto, en última instancia, se incluiría en un nuevo plan de guerra para "grandes operaciones de combate" contra Irán que fuentes militares confirman ahora [abril de 2006] que existe en forma de proyecto.
…Según TIRANNT, el ejército y los planificadores del Comando Central estadounidense han estado examinando tanto a corto, como a largo plazo escenarios de guerra contra Irán, incluyendo todos los aspectos de una importante operación de combate, desde la movilización y despliegue de fuerzas a las operaciones de estabilización de posguerra tras el cambio de régimen”. (William Arkin, Washington Post, 16 de abril de 2006)
Se han contemplado diferentes "escenarios de combate" para un ataque general en Irán: "El ejército de EE.UU., la armada, las fuerzas aéreas y los marines han elaborado planes de batalla y han pasado cuatro años construyendo bases y creando la "Operación Libertad Iraní”. El Almirante Fallon, el nuevo jefe del Comando Central de EE.UU., ha heredado los planes informáticos bajo el nombre de TIRANNT". (New Statesman, 19 de febrero de 2007)
En 2004, basándose en los escenarios de guerra diseñados con TIRANNT, el vicepresidente Dick Cheney dio instrucciones a USSTRATCOM de elaborar un plan de contingencia para una operación militar a gran escala contra Irán “para ser empleado en respuesta a otro ataque terrorista del tipo 11-S a los Estados Unidos, presumiendo que el gobierno de Teherán estaría detrás de la trama terrorista”. El plan incluía el uso preventivo de armas nucleares contra un Estado no-nuclear:
"El plan incluye un asalto aéreo a gran escala contra Irán empleando armas potentes, tanto convencionales como nucleares tácticas. Dentro de Irán hay más de 450 objetivos estratégicos principales, incluyendo numerosos presuntos centros del programa de desarrollo de armas nucleares. Muchos de los objetivos son resistentes o se encuentran bajo tierra a gran profundidad y no podrían ser destruidos por armas convencionales, de ahí la opción nuclear. Al igual que en el caso de Iraq, la respuesta no está condicionada porque Irán en realidad esté involucrado en algún acto de terrorismo dirigido contra los Estados Unidos. Varios altos oficiales de la Fuerza Aérea que han participado en la planificación de los informes, están consternados por las consecuencias de lo que están haciendo –se está preparando un ataque nuclear no provocado en Irán- pero nadie está dispuesto a dañar su carrera planteando objeciones." (Philip Giraldi, Fondo Profundo, La American Conservative agosto de 2005)
La hoja militar de ruta: "En primer lugar Iraq, después Irán"
La decisión de apuntar a Irán bajo TIRANNT es parte de un proceso más amplio de planificación militar y operaciones militares consecutivas.
Ya bajo la administración Clinton, el Comando Central de EE.UU. (USCENTCOM) había formulado "en el escenario de guerra" planes para invadir Iraq primero y después Irán. El acceso al petróleo de Oriente Medio fue el objetivo estratégico declarado:
"El conjunto de intereses de seguridad nacional y los objetivos expresados en el Consejo Nacional de Seguridad Estrategica (NSS) y el Consejo Nacional de la Estrategia Militar (NMS) forman la base del Comando Central de estrategia militar de Estados Unidos. La NSS dirige la aplicación de una estrategia de doble contención de los estados delincuentes de Iraq e Irán, siempre y cuando esos estados representan una amenaza para los intereses de EE.UU., de otros estados de la región, y de sus propios ciudadanos. La doble contención, la está diseñanda para mantener el equilibrio de poder en la región sin depender tanto de Iraq e Irán. El marco de estrategia USCENTCOM se basa en los intereses y se focaliza en la amenaza. El objetivo del compromiso de los EE.UU., como el que defiende en el NSS, es proteger los intereses vitales de Estados Unidos en la región – el acceso ininterrumpido y seguro de Estados Unidos y los Aliados al petróleo del Golfo." (USCENTCOM, http://www.milnet.com/milnet/pentagon/centcom/chap1/stratgic.htm # USPolicy , el enlace ya no está activo, archivado en http://tinyurl.com/37gafu9 )
La guerra contra Irán se contempló como parte de una sucesión de operaciones militares. De acuerdo con el ex comandante de la OTAN, el general Wesley Clark, la hoja de ruta de los militares del Pentágono consiste en una sucesión de países: "[La campaña] de un plan de cinco años [incluye]… un total de siete países, comenzando con Iraq, luego Siria, Líbano, Libia, Irán, Somalia y Sudán.
En “Ganar las guerras modernas" (página 130) el General Clark declara lo siguiente:
"Cuando volví al Pentágono en noviembre de 2001, tuve tiempo para charlar con uno de los oficiales militares de alto rango del Estado Mayor. Sí, todavía estábamos en rumbo contra Iraq”, me dijo. Pero había más. Esto se está debatiendo como parte de un plan de cinco años, dijo, y hay un total de siete países, comenzando con Iraq, luego Siria, Líbano, Libia, Irán, Somalia y Sudán. (Ver Secreto 2001 del Pentágono plan para atacar el Líbano , Global Research , 23 de julio de 2006)
El papel de Israel
Se ha debatido mucho sobre el papel de Israel en el inicio de un ataque contra Irán. Israel es parte de una alianza militar. Tel Aviv no es un motor. No tiene una agenda militar separada y distinta.
Israel está integrado en el “plan de guerra para grandes operaciones de combate” contra Irán formulado en 2006 por el Comando Estratégico de EE.UU. (USSTRATCOM). En el contexto de las operaciones militares a gran escala, una falta de coordinación de acción militar unilateral de un socio de coalición, a saber, Israel, es desde un punto estratégico y militar casi imposible. Israel es miembro de facto de la OTAN. Cualquier acción por parte de Israel requeriría "luz verde" de Washington.
El ataque de Israel podría, sin embargo, utilizarse como "el mecanismo de activación", que desencadenaría una guerra total contra Irán, así como represalias por parte de Irán contra Israel.
A este respecto, hay indicios de que Washington podría considerar la posibilidad de un ataque inicial de Israel (con respaldo estadounidense) en lugar de una operación puramente militar liderada por Estados Unidos contra Irán. El ataque israelí -aunque dirigido en estrecha colaboración con el Pentágono y la OTAN- sería presentado a la opinión pública como una decisión unilateral de Tel Aviv. Luego sería utilizado por Washington para justificar, ante los ojos de la opinión mundial, una intervención militar de los EE.UU. y la OTAN con el fin de "defender a Israel", en lugar de atacar a Irán. Con los actuales acuerdos de cooperación militar, tanto EE.UU. como la OTAN estarían "obligados" a "defender a Israel" contra Irán y Siria.
Vale la pena señalar, a este respecto, que, al inicio del segundo mandato de Bush, el ex vicepresidente Dick Cheney insinuó, en términos muy claros, que Irán estaba "justo en la parte superior de la lista" de los delincuentes "enemigos" de América, y que Israel, por así decirlo, "atacaría por nosotros", sin participación militar de EE.UU. y sin nosotros ejercer presión sobre ellos "para hacerlo" (Vea Michel Chossudovsky, de Planificación de Estados Unidos e Israel ataque a Irán, Global Research, 01 de mayo 2005).
Según Cheney:
"Una de las preocupaciones personales que tengo es que Israel lo haga sin haber sido invitada… Teniendo en cuenta el hecho de que Irán tiene un objetivo político declarado de destrucción de Israel, los israelíes podrían decidir actuar primero y dejar que el resto del mundo se preocupe por limpiar el lío diplomático" (Dick Cheney, citó una entrevista con MSNBC, enero de 2005)
Al comentar la afirmación del Vicepresidente, el ex asesor de Seguridad Nacional Zbigniew Brzezinski en una entrevista con PBS, confirmó con cierta aprensión, sí: “Cheney quiere que el primer ministro Ariel Sharon actúe en nombre de Estados Unidos y "lo haga" por nosotros:
"Irán creo que es más ambigua. Y la cuestión no es ciertamente la tiranía, sino las armas nucleares. Y el vicepresidente hoy en una especie de extraña declaración paralela a esta presente declaración de libertad dio a entender que los israelíes pueden hacerlo y de hecho utiliza un lenguaje que suena como justificación o aliento a los israelíes a hacerlo".
Lo que estamos tratando es una operación conjunta militar Estados Unidos-OTAN-Israel para bombardear Irán, que ha estado en la etapa activa de planificación desde 2004. Los funcionarios del Departamento de Defensa, del gobierno de Bush y Obama, han estado trabajando diligentemente con los militares israelíes y sus homólogos de inteligencia, identificando cuidadosamente los objetivos dentro de Irán. En términos militares prácticos, cualquier acción por parte de Israel tendría que ser planificada y coordinada por los más altos niveles de la coalición liderada por EE.UU.
Un ataque de Israel también requiere soporte logístico de EE.UU.-OTAN, particularmente con respecto a los sistemas de defensa aérea de Israel, que desde enero de 2009 están totalmente integrados con los de EE.UU. y la OTAN. (Véase Michel Chossudovsky, Unusually Large U.S. Weapons Shipment to Israel: Are the US and Israel Planning a Broader Middle East War? Global Research, enero 11, 2009)
El sistema de radar de banda X de Israel creado a principios de 2009, con apoyo técnico de EE.UU., “está integrado con el sistema de misiles de defensa israelí y con la red global de detección de misiles de gran altitud de EE.UU., que incluye satélites, buques Aegis en el Mediterráneo, Golfo Pérsico y Mar Rojo, y radares Patriot terrestres e interceptores" ( Talk.com Defensa, 06 de enero 2009 )
Lo que esto significa es que Washington es quien manda en última instancia. EE.UU., más que Israel, controla el sistema de defensa aérea: ”Este es y seguirá siendo un sistema de radar de EE.UU.", dijo el portavoz del Pentágono Geoff Morrell. "Así que esto no es algo que estemos dando o vendiendo a los israelíes y es algo que probablemente requerirá personal de EE.UU. en el lugar de operaciones.’ " (Citado en Israel National News, 09 de enero 2009, énfasis añadido).
Los militares de EE.UU. supervisan el sistema de defensa aérea israelí, que está integrado en el sistema global del Pentágono. En otras palabras, Israel no puede lanzar una guerra contra Irán sin el consentimiento de Washington. De ahí la importancia de la legislación llamada "Luz Verde" del Congreso, patrocinada por el partido republicano bajo Resolución de la Cámara 1553 (HR1553), que apoya explícitamente un ataque israelí contra Irán:
"La medida presentada por el republicano de Texas Louie Gohmert y 46 de sus colegas, aprueba el uso por parte de Israel de "todos los medios necesarios contra Irán", incluyendo el uso de la fuerza militar". …" Teníamos que hacer esto. Necesitamos demostrar nuestro apoyo a Israel. Tenemos que dejar de jugar con este aliado clave en un área tan difícil.”(Ver Webster Tarpley, Fidel Castro advierte sobre inminente guerra nuclear; almirante Mullen amenaza a Irán; Estados Unidos e Israel vs. Irán; Hizbulá confrontación , Global Research, 10 de agosto de 2010)
En la práctica, la legislación propuesta es más una "Luz Verde" a la Casa Blanca y el Pentágono que a Israel. Constituye el sello para una guerra patrocinada por EE.UU. contra Irán que utiliza a Israel como plataforma militar de lanzamiento a conveniencia. También sirve como justificación para la guerra con el fin de defender a Israel.
En este contexto, Israel podría, en efecto proporcionar el pretexto para la guerra, en respuesta a alegaciones de infracción o ataques de Hamás y / o de Hizbulá en el desencadenamiento de hostilidades en la frontera de Israel con el Líbano. Lo que es crucial es que un pequeño "incidente" se podría utilizar para desencadenar una operación militar contra Irán.
Es sabido por los estrategas militares de EE.UU. que Israel (antes que EE.UU.) sería el primer blanco de represalia militar por parte de Irán. En términos generales serán israelíes las víctimas de las maquinaciones de Washington y su propio gobierno. Es, en este sentido, absolutamente crucial que los israelíes se opongan enérgicamente a cualquier acción del gobierno de Netanyahu para atacar a Irán.
Guerra Mundial: El papel del Comando Estratégico de los EE.UU. (USSTRATCOM)
Las operaciones militares globales se coordinan por el Comando Estratégico de EE.UU. (USSTRATCOM) con sede en la base de la Fuerza Aérea Offutt en Nebraska, en colaboración con los comandos regionales del comando unificado combatiente (por ejemplo, Comando Central de EE.UU. en la Florida, que es la responsable para la región Oriente Medio-Asia Central, véase el mapa), así como unidades de la coalición de mando en Israel, Turquía, el Golfo Pérsico y la base militar de Diego García en el Océano Índico. La planificación militar y toma de decisiones a nivel de un país de los aliados individuales de EE.UU. y la OTAN, así como "países socios" se integra en un diseño global militar, e incluye la militarización del espacio.
Bajo su nuevo mandato, USSTRATCOM tiene la responsabilidad de "supervisar un plan de ataque global", que consiste tanto en armas convencionales como nucleares. En la jerga militar, está destinado a desempeñar el papel de "un integrador global encargado de las misiones de Operaciones Espaciales, Operaciones de Información; Defensa Integrada de Misiles; Mando y Control Global; Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento; Ataque Global y Disuasión Estratégica…"
Las responsabilidades de USSTRATCOM incluyen: "liderazgo, planificación, y ejecución de operaciones de disuasión estratégica" a nivel global, “sincronización de los planes globales de defensa antimisiles y "operaciones", “sincronización de los planes regionales de combate”, etc. USSTRATCOM es el organismo rector en la coordinación de la guerra moderna.
En enero de 2005, al comienzo del despliegue y almacenamiento militar contra Irán, USSTRATCOM fue identificado como "Comando Combatiente de vanguardia para la integración y sincronización de esfuerzos de todo el Departamento de Defensa en la lucha contra las armas de destrucción masiva". (Michel Chossudovsky, "Nuclear War against Iran , Global Research, 03 de enero 2006).
Lo que esto significa es que la coordinación de un ataque a gran escala sobre Irán, incluyendo los diversos escenarios de la escalada en, y más allá de la amplia región del Oriente Medio Asia Central, será coordinado por el USSTRATCOM.
Armas nucleares tácticas contra Irán
Confirmado por documentos militares, así como por declaraciones oficiales, tanto Israel como los EE.UU. contemplan el uso de armas nucleares contra Irán. En 2006, el Comando Estratégico de EE.UU. (USSTRATCOM) anunció que había alcanzado la capacidad operativa para el ataque rápido de objetivos en todo el mundo con armas nucleares o convencionales. Este anuncio fue hecho después de la realización de simulacros militares dirigidos por Estados Unidos relacionados con un ataque nuclear contra un país ficticio. (Ruppe David, Guerra nuclear preventiva en estado de disponibilidad: El comando de EE.UU. declara su capacidad de ataque global , Global Security Newswire, 02 de diciembre 2005)
En relación a la continuidad con la era Bush-Cheney: El presidente Obama ha respaldado en gran medida la doctrina del derecho preferente al uso preventivo de armas nucleares formulado por la administración anterior.
Bajo la Revisión del Posicionamiento Nuclear de 2010, la administración de Obama confirmó que "se reserva el derecho a utilizar armas nucleares contra Irán" por su incumplimiento de las exigencias sobre su supuesto (inexistente) programa de armas nucleares. (Opción Nuclear de EE.UU. a Irán relacionado con la amenaza israelí de ataque – ipsnews.net IPS , 23 de abril de 2010).
El gobierno de Obama también ha insinuado que utilizaría armas nucleares en el caso de una respuesta iraní a un ataque israelí contra Irán (Ibid). Israel también ha elaborado sus propios "planes secretos" para bombardear Irán con armas nucleares tácticas:
"Mandos militares israelíes creen que los ataques convencionales ya no son suficiente para aniquilar a un, cada vez mejor defendido, sistema de instalaciones de enriquecimiento. Se han construido varios por debajo de 70 pies de hormigón y roca –como mínimo-. Sin embargo, la cabeza nuclear penetra-búnkers sería utilizada sólo si se descartara un ataque convencional y si los Estados Unidos se negaran a intervenir, según fuentes de alto rango". (Revelado: Israel planea un ataque nuclear sobre Irán – Times Online, 07 de enero 2007)
Las declaraciones de Obama sobre el uso de armas nucleares contra Irán y Corea del Norte están relacionadas con la doctrina post 11-S de los EE.UU. sobre armas nucleares, que permite el uso de armas nucleares tácticas en el escenario de guerra convencional.
A través de una campaña de propaganda que ha conseguido el apoyo de las "autoridades" científicas nucleares, las armas nucleares “mini” se mantienen como un instrumento de paz, es decir, como un medio para luchar contra el "terrorismo islámico" y la creación de sistemas de "democracia" de estilo occidental en Irán. Las armas nucleares de bajo rendimiento han sido declaradas como "armas de batalla". Y están programadas para ser utilizadas contra Irán y Siria en la siguiente etapa de la "guerra contra el terrorismo", junto a las armas convencionales.
"Funcionarios del gobierno argumentan que las armas nucleares de baja potencia son necesarias como elemento de disuasión verosímil contra Estados delincuentes. [Irán, Siria, Corea del Norte]. Su lógica es que las armas nucleares existentes son demasiado destructivas para ser utilizadas en una guerra nuclear a gran escala. Los enemigos potenciales cuentan con ello, por lo que no consideran que la amenaza de represalias nucleares sea creíble. Sin embargo, las armas nucleares de bajo rendimiento son menos destructivas, por lo que posiblemente pudieran ser utilizadas. Eso las haría más efectivas como elemento de disuasión". (La oposición se sorprende por la eliminación de la financiación de investigación de armas nucleares. Noticias, 29 de Noviembre de 2004)
Las armas nucleares preferidas para ser utilizadas contra Irán son las armas nucleares tácticas (Made in America), a saber, bombas revienta-búnker con cabezas nucleares (por ejemplo, B61.11), con una capacidad explosiva entre un tercio y seis veces la bomba de Hiroshima. La B61-11 es la versión “nuclear” de la "convencional" BLU 113 o Unidad de bomba guiada GBU28- . Se pueden utilizar como bombas revienta-búnker convencionales. (Véase Michel Chossudovsky, http://www.globalresearch.ca/articles/CHO112C.html, véase también http://www.thebulletin.org/article_nn.php?art_ofn=jf03norris).
Mientras que los EE.UU. no contemplan el uso de armas estratégicas termonucleares contra Irán, el arsenal nuclear de Israel está en gran parte compuesto por bombas termonucleares que se podrían desplegar y utilizar en una guerra con Irán. Bajo el sistema de misiles Jericó-III israelíes, con un rango entre los 4.800 km a 6.500 kilómetros, todo Irán estaría dentro de alcance.
Lluvia radiactiva
El tema de la lluvia radioactiva y la contaminación, casualmente obviado por los analistas militares de EE.UU. y la OTAN, sería devastador, afectando potencialmente a una amplia zona del Oriente Medio (incluido Israel) y la región de Asia Central.
En una lógica retorcida por completo, las armas nucleares son presentadas como el medio para construir la paz y prevenir “daños colaterales” y mientras las inexistentes armas nucleares iraníes son una amenaza para la seguridad mundial, las de los EE.UU. e Israel son instrumentos de paz "inocuas para la población civil ".
"La Madre de Todas las Bombas" (MOAB) programada para usarla contra de Irán
De importancia militar en el arsenal de armas convencionales de EE.UU. es el "arma" de 21.500 libras apodada la "madre de todas las bombas". La GBU-43/B o GBU-43/B o Massive Ordnance Air Blast bomb (MOAB) se clasificó "como la más poderosa- arma no nuclear jamás diseñada" con el mayor rendimiento del arsenal de grandes armas convencionales de EE.UU. La MOAB fue probada a principios de marzo de 2003, antes de ser desplegada en el teatro de guerra de Iraq. De acuerdo con fuentes militares de EE.UU., el Estado Mayor Conjunto había avisado en 2003 al gobierno de Saddam Hussein antes de lanzar la "madre de todas las bombas", de que su uso se había contemplado. (Existen informes no confirmados de que se utilizó en Iraq).
El Departamento de Defensa de EE.UU. ha confirmado en octubre de 2009 su intención de utilizar la "Madre de Todas las Bombas" (MOAB) contra Irán. La MOAB se dice que es "ideal para golpear profundamente las instalaciones nucleares subterráneas de Natanz o Qom en Irán" (Jonathan Karl, es los EE.UU. Preparación para bombardear a Irán? ABC News, 09 de octubre 2009). La verdad del asunto es que la MOAB, por su capacidad explosiva, daría lugar a un número enorme de bajas civiles. Se trata de una "máquina de matar" convencional con una nube tipo hongo nuclear.
La fabricación de cuatro MOAB se encargó en octubre de 2009 con un coste de 58,4 millones dólares, (14,6 millones dólares por cada bomba). Esta cantidad incluye los costes de desarrollo y pruebas, así como la integración de las bombas MOAB en bombarderos B-2 Stealth. (Ibid). Este contrato está directamente vinculado a los preparativos de guerra en relación con Irán. La notificación se contenía en las 93 páginas de " memorando de reprogramació ", que incluía las siguientes instrucciones:
"El Departamento tiene una Necesidad Operacional Urgente (UON) para la capacidad de atacar fortificaciones subterráneas en entornos de alta amenaza . La MOP [Madre de Todas las Bombas] es el arma de elección para satisfacer las exigencias de la UON [Necesidad Operacional Urgente]". Además, establece que la solicitud es aprobada por el Comando del Pacífico (que tiene la responsabilidad sobre Corea del Norte) y el Comando Central (que tiene la responsabilidad sobre Irán)." (ABC News, op cit, énfasis añadido).
El Pentágono está planeando un proceso de destrucción de infraestructuras de Irán y gran número de víctimas civiles a través del uso combinado de armas nucleares tácticas y las monstruosas bombas convencionales de nube de hongo, incluyendo la MOAB y la más grande GBU 57A-/ B o Massive Ordnance Penetrator (MOP), que supera a la MOAB en términos de capacidad explosiva.
El MOP es descrita como "una nueva bomba de gran potencia dirigida directamente a las instalaciones nucleares subterráneas de Irán y Corea del Norte. La gigantesca bomba mide más que 11 personas hombro con hombro [ver imagen de abajo] o más de 20 pies de la base a la punta "(Véase Edwin Negro," Bunker Buster bombas-super vía rápida para su posible uso contra los programas nucleares de Irán y Corea del Norte", Cutting Edge, 21 de septiembre de 2009).
Estado Destreza Armamentística: "La guerra posible gracias a las nuevas tecnologías"
El proceso de toma de decisiones militares de EE.UU. en relación con Irán cuenta con el apoyo del programa Star Wars, la militarización del espacio ultraterrestre y la revolución en las comunicaciones y sistemas de información. Teniendo en cuenta los avances en la tecnología militar y el desarrollo de nuevos sistemas de armas, un ataque a Irán podría ser significativamente diferente en términos de la combinación de sistemas de armas, en comparación con el ataque que en marzo de 2003 se lanzó contra Iraq. La operación Irán está programada para utilizar armas más avanzados y sistemas en apoyo de sus ataques aéreos. Con toda probabilidad, se pondrán a prueba nuevos sistemas de armas.
El Proyecto del Nuevo Siglo Americano de 2000 (PNAC) titulado Reconstruyendo las Defensas de América, subrayó el mandato de los militares de EE.UU. en términos de guerras a gran escala, para librarlas de manera simultánea en diferentes regiones del mundo:
"Luchar y ganar guerras decisivamente en múltiples y simultáneos escenarios".
Esta formulación es equivalente a una guerra mundial de conquista llevada a cabo por una sola superpotencia imperial. El documento del PNAC también solicita la transformación de las fuerzas de EE.UU. para explotar la "revolución en asuntos militares", a saber, la aplicación de la "guerra posible a través de las nuevas tecnologías". (Ver Proyecto para un Nuevo Siglo Estadounidense, Reconstrucción de las Defensas Américas de Washington DC, septiembre 2000, pdf).
Ésta última consiste en desarrollar y perfeccionar el estado de destreza de la máquina mundial de matar sobre la base de un arsenal de nuevas armas sofisticadas, lo que eventualmente reemplazaría a los paradigmas existentes.
"Por lo tanto, es previsible que el proceso de transformación será de hecho un proceso de dos etapas: primero la de transición, luego de una transformación más profunda . El punto de interrupción vendrá cuando una preponderancia de los nuevos sistemas de armas comience a entrar en servicio, tal vez cuando, por ejemplo, los vehículos aéreos no tripulados comiencen a ser tan numerosos como los aviones tripulados. A este respecto, el Pentágono debe de ser cauteloso a la hora de hacer grandes inversiones en nuevos programas -tanques, aviones, portaaviones, por ejemplo- que comprometerían a las fuerzas de EE.UU. a paradigmas actuales de guerra durante décadas futuras. ( Ibid, énfasis agregado)
La guerra contra Irán, de hecho, podría marcar este punto de inflexión crucial, con los nuevos sistemas de armas basadas en el espacio que se aplicarían con el fin de inhabilitar a un enemigo que tiene importantes capacidades militares convencionales, entre ellos más de medio millón de soldados.
Armas electromagnéticas
Las armas electromagnéticas podrían utilizarse para desestabilizar los sistemas de comunicaciones de Irán, deshabilitar generadores de energía eléctrica, socavar y desestabilizar el mando y control, infraestructuras públicas, transporte, energía, etc. Dentro de la misma familia de este tipo de armas, las técnicas de modificación ambiental ENMOD (guerra climática), desarrolladas bajo el programa HAARP podrían ser aplicadas. (Véase Michel Chossudovsky, "Poseer el clima" para uso militar", Global Research, 27 de septiembre de 2004).
Estos sistemas de armas están en pleno funcionamiento. En este contexto, el documento de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos AF 2025 reconoce explícitamente las aplicaciones militares de las tecnologías de modificación del clima:
"La modificación climática se convertirá en una parte de la seguridad nacional e internacional y podría realizarse unilateralmente… Podría tener aplicaciones ofensivas y defensivas e incluso utilizarse para fines disuasorios. La capacidad de generar precipitaciones, niebla y tormentas en la tierra o de modificar el ambiente en el espacio, mejorar las comunicaciones mediante la modificación ionosférica (el uso de espejos ionosféricos), y la producción de clima artificial, forman parte de un conjunto integrado de tecnologías que pueden proporcionar incrementos sustanciales en los EE.UU. o de disminuir la capacidad del adversario para ganarse la conciencia colectiva, los objetivos y el poder”." (Fuerza Aérea de 2025 Informe Final , Véase también Fuerza Aérea de EE.UU.: El clima como un multiplicador de la Fuerza: Poseer el Clima en 2025 , AF2025 v3c15-1 | El tiempo como un multiplicador de fuerza: Poseer … | ( Cap 1) en http://www.fas.org ).
La radiación electromagnética que permita “el deterioro de la salud a distancia" es previsible en el escenario de guerra (Armas electromagnéticas y propagandísitcas Ver Babacek a Mojmir, Armas de propaganda y electromagnéticas:, Global Research, 06 de agosto 2004). También se prevén como sugiere el PNAC nuevos usos militares de armas biológicas por parte de los EE.UU.: "Formas avanzadas de guerra biológica que pueden tener como “objetivos” genotipos específicos pueden modificar la guerra biológica del “reino del terror” en una herramienta política muy útil." (PNAC, op cit., P.60).
Las capacidades militares de Irán: misiles de medio y largo alcance
Irán ha avanzado en sus capacidades militares incluidos los misiles de medio y largo alcance, capaces de alcanzar blancos en Israel y en los Estados del Golfo. De ahí la insistencia por la alianza entre los Estados Unidos y la OTAN a Israel sobre el uso de armas nucleares, programadas para utilizarse tanto de forma preventiva como en respuesta a un ataque con misiles de represalia iraní.
En noviembre de 2006, las pruebas de dos misiles tierra realizadas por Irán estuvieron marcadas por una precisa planificación en una operación preparada cuidadosamente. De acuerdo con un experto en misiles estadounidense de primera línea (citado por Debka), "los iraníes, a día de hoy, demostraron que su tecnología de lanzamiento de misiles no se conocía en Occidente" (Véase Michel Chossudovsky, "Poder de disuasión de Irán" Global Research, November 5, 2006).
Israel reconoció que "el Shehab-3, cuyo rango de 2.000 kilómetros da alcance a Israel, Oriente Medio y Europa" (Debka, November 5, 2006).
De acuerdo con Uzi Rubin, ex jefe del programa de Israel de proyectiles anti-balísticos, “el ejercicio militar fue de una intensidad sin precedentes … Se suponía que debía de ser impresionante y fue impresionante" ( http://www.cnsnews.com 03 de noviembre 2006).
Los ejercicios de 2006, mientras creaban un gran revuelo político en los EE.UU. e Israel, no modificaron en modo alguno la resolución de la coalición entre Israel, la OTAN y EE.UU que se libraba contra Irán.
Teherán ha confirmado en varias declaraciones que responderá si le atacan. Israel sería el objetivo inmediato de ataques con misiles iraníes como lo ha confirmado el gobierno iraní. El sistema de defensa aérea de Israel resulta crucial. EE.UU. y las instalaciones militares de sus aliados en los estados del Golfo, Turquía, Arabia Saudita, Afganistán e Iraq también pueden ser atacados por Irán.
Fuerzas de tierra iraníes
Mientras que Irán está rodeado por EE.UU. y las bases militares de sus aliados, la República Islámica está dotada de una importante capacidad militar. Lo que es importante es reconocer el gran tamaño de las fuerzas iraníes en términos de personal (ejército, armada, fuerza aérea) en comparación con los EE.UU. y las fuerzas de la OTAN destinadas en Afganistán e Iraq.
Enfrentadas a una insurgencia bien organizada, las fuerzas de la coalición están ya saturadas, tanto en Afganistán como en Iraq. ¿Podrían estas fuerzas hacer frente a las fuerzas iraníes si éstas fueran a entrar en el actual campo de batalla de Iraq y Afganistán? El potencial del movimiento de resistencia hacia los EE.UU. y sus aliados de ocupación, podría ser desestabilizador.
Las fuerzas de tierra iraníes son del orden de unos 700.000 soldados, de los cuales 130.000 son profesionales, 220.000 reclutas y 350.000 están en la reserva.
(Ver Ejército de la República Islámica de Irán – Wikipedia)
El personal que compone la Armada iraní es de 18.000 soldados y de 52.000 para la Fuerza Aérea. Según el Instituto Internacional de Estudios Estratégicos, "la Guardia Revolucionaria tiene un personal estimado en 125.000 que forman parte de las cinco ramas: su propia Armada, Fuerza Aérea, Fuerzas de tierra, y la Fuerza Quds (Fuerzas Especiales)". De acuerdo con el CISS, la fuerza de Irán Basij, voluntarios paramilitares controlados por la Guardia Revolucionaria, "tiene un personal estimado de 90.000 en servicio activo, los miembros uniformados de tiempo completo 300.000 reservistas, y un total de 11 millones de hombres que se pueden movilizar en caso necesario" (Fuerzas Especiales)
En otras palabras, Irán pueden movilizar hasta medio millón de tropas regulares y varios millones pertenecientes a la milicia. Sus fuerzas especiales Quds ya están operando dentro de Iraq.
Desde hace varios años Irán ha estado llevando a cabo su propia guerra con ejercicios y simulacros. Sus misiles de largo y medio alcance están plenamente operativos. Los militares iraníes se encuentran en estado de alerta. Las tropas iraníes están concentradas a pocos kilómetros de las fronteras iraquíes y afganas, y próximas a Kuwait. La Armada iraní se ha desplegado en el Golfo Pérsico y con proximidad a las instalaciones de EE.UU. y sus aliados en los Emiratos Árabes Unidos.
Vale la pena señalar que en respuesta al crecimiento de las fuerzas militares de Irán, los EE.UU. han estado transfiriendo grandes cantidades de armas a sus aliados de la OTAN en el Golfo Pérsico como Arabia Saudita y Kuwait.
Si bien las armas avanzadas de Irán no están a la altura de las de los EE.UU. y la OTAN, las fuerzas iraníes estarían en condiciones de infligir grandes pérdidas a las fuerzas de la coalición en un escenario de guerra convencional sobre el terreno en Iraq o Afganistán. En diciembre de 2009 las tropas de tierra y tanques iraníes cruzaron la frontera hacia Iraq sin ser enfrentadas o cuestionadas por las fuerzas aliadas y ocuparon un territorio en disputa en el campo petrolífero de Maysan Oriental.
Incluso en el caso de un ataque relámpago focalizado en las instalaciones militares de Irán, sus sistemas de comunicaciones, etc a través del bombardeo aéreo masivo, utilizando misiles de crucero, bombas revienta-búnkeres convencionales y armas nucleares tácticas, una guerra con Irán una vez iniciada puede desembocar en una guerra terrestre. Esto es algo sobre lo que los estrategas militares de EE.UU. no reflejan ninguna duda en sus simulados escenarios de guerra.
Una operación de ese tipo se traduciría en importantes bajas militares y civiles, sobre todo si se utilizan las armas nucleares.
La ampliación del presupuesto de la guerra en Afganistán que se está debatiendo en el Congreso de EE.UU., también se destinará a ser utilizada en un eventual ataque contra Irán.
Dentro de un escenario de escalada, las tropas iraníes podrían cruzar la frontera hacia Iraq y Afganistán.
A su vez, la escalada militar con armas nucleares podría llevarnos a un escenario de III Guerra Mundial, que se extendería más allá de la región del Oriente Medio a Asia Central.
En un sentido muy real, este proyecto militar, que ha sido el tablero de dibujo del Pentágono durante más de cinco años, amenaza el futuro de la humanidad.
Nuestro ensayo se ha focalizado en los preparativos de guerra. El hecho de que estos preparativos de guerra se encuentren en un estado avanzado no implica que se lleven a cabo.
La alianza: Estados Unidos-OTAN-Israel, es consciente de que el enemigo tiene importantes capacidades para responder y tomar represalias. Este factor en sí mismo ha sido crucial en los últimos cinco años para la decisión de los EE.UU. y sus aliados de aplazar un ataque contra Irán.
Otro factor crucial es la estructura de las alianzas militares. Mientras que la OTAN se ha convertido en una fuerza formidable, la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), que constituye una alianza entre Rusia y China y una serie de ex repúblicas soviéticas se ha debilitado significativamente.
El curso de las amenazas militares de EE.UU. contra China y Rusia tienen por objeto debilitar la OCS y desalentar cualquier forma de acción militar por parte de los aliados de Irán en el caso de un ataque de EE.UU. de la OTAN e Israel.
¿Cuáles son las fuerzas compensatorias que podrían impedir que esta guerra se produzca? Hay numerosas fuerzas en curso dentro del aparato de Estado de los EE.UU.; el Congreso estadounidense, el Pentágono y la OTAN.
En última instancia, la fuerza principal en la prevención de una guerra proviene de la base social, que requiere de una acción enérgica nacional e internacional contra la misma de cientos de millones de personas de todo el país.
La gente tiene que movilizarse no sólo en contra de esta agenda militar diabólica, sino también contra la autoridad del Estado y sus funcionarios, que deben ser cuestionados.
Esta guerra se puede prevenir si la gente responde frente a sus gobiernos, la presión de sus representantes elegidos, organizándose a nivel local en las ciudades, pueblos y municipios, corriendo la voz, informando a sus conciudadanos sobre las consecuencias de una guerra nuclear, debatir y discutir dentro de las fuerzas armadas.
Las celebraciones de manifestaciones masivas y protestas contra la guerra no son suficiente. Se requiere del desarrollo de una red de base amplia y bien organizada contra la guerra que ponga a prueba las estructuras de poder y su autoridad.
Lo que se necesita es un movimiento masivo de personas que fuerce y desafíe la legitimidad de esta guerra, un movimiento popular mundial que criminalice la guerra.
Nota del autor: Estimados lectores de Global Research, rogamos que se envíe este texto a lo largo y ancho, a sus amigos y familiares, en foros de Internet, en lugares de trabajo, en su vecindario, a nivel nacional e internacional, con miras a revertir la marea de la guerra.
¡Difunda la Palabra!
Michel Chossudovsky es autor del best-seller internacional "La globalización de la pobreza", publicado en once idiomas. Es profesor de Economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación de la Globalización, en www.globalresearch.ca. También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Su libro más reciente se titula: "America’s War on Terrorism", Global Research, 2005.
Traducido por Paco Bello: http://huelgageneral.gratis-foro.es/forum.htm
Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20584
Preparando la III Guerra Mundial (II): ¿está la administración de EE.UU. planeando una guerra nuclear?
Global Research
Los EE.UU. y sus aliados se están preparando para lanzar una guerra nuclear dirigida contra Irán con consecuencias devastadoras. Esta aventura militar en el sentido legítimo de la palabra amenaza el futuro de humanidad.
Mientras uno sí puede conceptualizar la pérdida de la vida y la destrucción que resultan de las guerras actuales, incluyendo Iraq y Afganistán, es imposible comprender la devastación que puede resultar de una Tercera Guerra Mundial, usando "nuevas tecnologías" y armas avanzadas, hasta que ocurra y se haga una completa realidad.
La comunidad internacional ha aprobado la guerra nuclear en nombre de la paz mundial. "Hacer el mundo más seguro" es la justificación para iniciar una operación militar que potencialmente podría resultar en un holocausto nuclear.
¡Pero los holocaustos nucleares no son noticias en primera plana! En palabras de Mordechai Vanunu:
“…El gobierno israelí se está preparando para usar armas nucleares en su próxima guerra contra el mundo islámico. Aquí donde vivo, las personas hablan del Holocausto a menudo. Pero todas y cada una de las bombas nucleares son un holocausto en sí. Pueden matar, devastar ciudades, destruir a pueblos enteros. (Vea Entrevista con Mordechai Vanunu, diciembre 2005).”
Las realidades se vuelven del revés. En una lógica retorcida, la "guerra humanitaria" es aquélla en que se utilizan armas nucleares tácticas, que son "inofensivas para la población civil circundante" de acuerdo con "la opinión científica experta". Esto se defiende como que son los medios para proteger a Israel y al mundo occidental de un ataque nuclear.
Las mini-bombas nucleares estadounidenses, con una capacidad explosiva hasta seis veces mayor que la bomba de Hiroshima, son defendidas por la opinión científica autorizada como bombas humanitarias, mientras que las armas nucleares inexistentes de Irán se etiquetan como una amenaza incontestable para la seguridad mundial.
Cuando los EE.UU. promocionan una guerra nuclear como un "instrumento de la paz", condonado y aceptado por las instituciones del mundo y las más altas autoridades, incluyendo las Naciones Unidas, no hay vuelta atrás: la sociedad humana se ha precipitado indefectiblemente al sendero de la autodestrucción.
El siguiente artículo publicado en febrero 2006 bajo el título "¿Planea un holocausto nuclear la Administración Bush? ¿Lanzarán los EE.UU. ‘mini-armas nucleares’ contra Irán en desquite por el ‘incumplimiento’ de Teherán?", documenta la doctrina de la guerra nuclear preventiva, incluyendo los planes de guerra dirigidos contra Irán en detalle. Lo importante es subrayar que hace cinco años estos preparativos de guerra ya se encontraban en un avanzado estado de preparación.
Los procedimientos operacionales para iniciar una guerra nuclear bajo el paraguas del comando estratégico de los EE.UU. fueron revisados.
Estamos en una encrucijada peligrosa: las reglas y las pautas que gobiernan el uso de las armas nucleares se han "liberalizado" (es decir, "desregulado" en relación con aquéllas impuestas durante la era de Guerra Fría). La nueva doctrina dice que el comando, el control, y la coordinación (CCC) respecto al uso de armas nucleares deben ser "flexibles", permitiendo que comandancias de combate localizadas decidan sí hace uso y cuándo de armas nucleares: las comandancias de combate "desplazadas estarían a cargo del escenario de operaciones nucleares (TNO), con capacidad no sólo de cumplimiento sino también para formular las decisiones de comando en relación con armas nucleares" (doctrina para la doctrina de operaciones nucleares conjunta). Hemos llegado a un punto decisivo en nuestra historia. Es completamente esencial que la gente a través de la región, a escala nacional e internacionalmente, comprenda la gravedad de la situación actual y actúe contra sus gobiernos enérgicamente para invertir la marea de la guerra.
Michel Chossudovsky, 9 de Agosto de 2010.
Hemos descubierto la bomba más terrible en la historia del mundo. Podría ser la destrucción de fuego predicha en la era del valle del Éufrates, después del Arca de Noé…. Esta arma se va a usar contra Japón… [Nosotros] la usaremos con el propósito de que los objetivos militares y soldados y marineros sean la meta y no las mujeres y niños. Incluso si los japoneses son salvajes, despiadados y fanáticos, nosotros como líderes del mundo para la asistencia social común no podemos dejar caer esa terrible bomba sobre la vieja capital o la nueva… La meta será meramente militar… puede ser la cosa más terrible alguna vez descubierta, pero puede ser de hecho la más útil." (Presidente Harry S. Truman, diario, 25 de julio,1945)
"El mundo sabrá que la primera bomba atómica se dejó caer sobre una base militar de Hiroshima. Esto fue porque deseábamos en este primer ataque evitar, en la medida en que fuera posible, el asesinato de civiles…" (Presidente Harry S. Truman en un discurso de radio para la nación, 9 de Agosto, 1945).
[Nota: la primera bomba atómica se dejó caer sobre Hiroshima el 6 de Agosto de 1945; la segunda sobre Nagasaki, el 9 de Agosto, el mismo día del discurso de radio de Truman a la nación]
En ningún momento, debido a que la primera bomba atómica se dejó caer sobre Hiroshima el 6 de Agosto de 1945, la humanidad ha estado más cerca de lo inimaginable, un holocausto nuclear que podía extenderse potencialmente, en relación con la lluvia radiactiva, sobre gran parte del Medio Oriente.
Todas las garantías de la era de Guerra Fría, que categorizó la bomba nuclear como "un arma del último recurso", se han descartado. Acciones militares “ofensivas" con uso de armas nucleares se describen como actos de "defensa propia" ahora. La diferencia entre armas nucleares tácticas y el arsenal de campo de batalla convencional se ha difunonado. La nueva doctrina nuclear de Estados Unidos está basada en "una mezcla de capacidades de ataque". La última, que es aplicable al bombardeo aéreo planeado específicamente para Irán por el Pentágono, prevé el uso de armas nucleares en combinación con armas convencionales.
Como en el caso de la primera bomba atómica, que en palabras de presidente Harry Truman "Se dejó caer sobre una base militar en Hiroshima", las "mini-bombas nucleares" de hoy se anuncian como "seguras para la población civil circundante". Conocida oficialmente en Washington como "Publicación conjunta 3-12", la nueva doctrina nuclear (doctrina para las operaciones nucleares conjuntas, (DJNO) (marzo2005)) exige "integrar los ataques convencionales y nucleares" bajo un unificado e "integrado" comando de control (C2).
Esto describe la dirección de la planificación de guerra y el proceso de toma de decisiones en gran parte, donde los objetivos militares y estratégicos se consiguen, a través de unas mezclas de instrumentos, con poca preocupación por la pérdida de vidas humanas.
Los planes militares se centran en "el empleo de la fuerza más eficiente", -es decir, un concierto óptimo de sistemas de armas diferentes para lograr los objetivos militares marcados. En este contexto las armas nucleares y convencionales se consideran "parte de la caja de herramientas", en la que los comandantes pueden escoger y usar los instrumentos que requieran de conformidad con las "circunstancias en evolución" en el escenario de guerra. (Ninguna de estas armas de la "caja de herramientas" del Pentágono, incluyendo bombas de penetración de búnker convencionales, bombas de racimo, mini-armas nucleares, armas químicas y biológicas se describen como "armas de la destrucción masiva" cuando las usan los Estados Unidos de América y sus aliados).
El objetivo definido es:
"Asegurar el empleo de la fuerza más eficiente y suministrar a líderes de los EE.UU. un amplio rango de opciones [nucleares y convencionales] de ataque para las contingencias inmediatas. La integración de ejércitos convencionales y nucleares es por lo tanto crucial para el éxito de cualquier estrategia exhaustiva. Esta integración asegurará con los blancos óptimos, mínimos daños colaterales, y reducirá la probabilidad de escaladas". (Doctrina para operaciones nucleares conjuntas p. JP 3-12 13)
La nueva doctrina nuclear vuelve los conceptos y las realidades del revés. No sólo niega los impactos devastadores de las armas nucleares, dice, claramente, que las armas nucleares son "seguras" y su uso en el campo de batalla asegura "garantía de daño mínimo y reducción de la probabilidad de escalada". El asunto de la lluvia radiactiva apenas se reconoce con respecto a las armas nucleares tácticas. Esta variedad de principios que describe las armas nucleares como "seguras para los civiles" constituye un consenso dentro de los ejércitos y se introduce en los manuales militares, proveyendo los criterios de "luz verde" relevantes a comandantes desplazados en el escenario de guerra. Las acciones "defensivas" y "ofensivas"
Mientras, la evaluación de postura nuclear 2001 expone el escenario para el uso preventivo de armas nucleares en el Medio Oriente, específicamente contra Irán (ver también el documento principal de PNAC "Reconstruyendo las defensas de América, estrategia, fuerzas y recursos para el nuevo siglo").
La doctrina para las operaciones nucleares conjuntas va un paso más allá nublando la diferencia entre movimientos militares "defensivos" y "ofensivos”:
"La nueva tríada brinda unas mezclas de las capacidad ofensivas y defensivas estratégicas que incluyen las capacidades de ataques nucleares y no nucleares, defensas activas y pasivas, y un robusto desarrollo de la investigación y la infraestructura industrial para construir y mantener los sistemas ofensivos y defensivos del ejército…" (Ib.) (Conceptos especiales mostrados en Itálica)
La nueva doctrina nuclear, sin embargo, va más allá de los actos preventivos de la "defensa propia", pide la "acción anticipadora" usando armas nucleares contra un "enemigo vil" que planea desarrollar presuntamente ADM en una futura fecha indeterminada:
"La planificación de seguridad responsable requiere preparativos para las posibles amenazas, aunque sean hoy quizá improbables. Las lecciones de historia militar quedan claras: los conflictos imprevisibles, irracionales, ocurren. Las unidades militares deben prepararse para contrarrestar las armas y capacidad que existen o existirán dentro de poco incluso si ningún guion probable para la guerra está cerca. Para maximizar la disuasión del uso de ADM, es esencial que se preparen Fuerzas estadounidenses para usar armas nucleares eficazmente y que esas Fuerzas estadounidenses estén determinadas a emplear armas nucleares si fuera necesario para impedir o contrarrestar contra el uso de ADM." (Ib., p. III – 1, cursivas añadidas)
Las bombas nucleares servirían para prevenir un programa de ADM inexistente (por ejemplo Irán) antes de su desarrollo. Esta retorcida formulación va más allá de las premisas de la postura de evaluación nuclear de 2001 y NPSD17. Que habla de que los EE.UU. pueden responder con armas nucleares si fuesen atacados con ADM: "Los Estados Unidos quieren dejar claro que se reservan el derecho a responder con fuerza abrumadora -incluyendo armas potencialmente nucleares– ante un ataque [armas de destrucción masiva] a los Estados Unidos, nuestros ejércitos en el extranjero, y amigos y aliados…"(NSPD17)
"La integración" de los planes de armas nucleares y convencionales. La doctrina para las operaciones nucleares conjuntas da una idea general de los procedimientos que gobiernan el uso de armas nucleares y la naturaleza de la relación entre las operaciones de guerra nuclear y convencional.
El DJNO dice:
"El uso de armas nucleares dentro de un escenario de [guerra] requiere que los planes nucleares y convencionales estén integrados con la máxima extensión posible" (DJNO, cursiva de p. 47 añadidas, para más detalles adicionales ver Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán", enero de 2006).
Las implicaciones de esta "Integración" son trascendentales porque una vez que la decisión es tomada por el comandante en jefe, concretamente el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, para iniciar una operación militar convencional-nuclear conjunta, hay un riesgo de que las armas nucleares tácticas puedan usarse sin pedir la aprobación presidencial siguiente. Con respecto a esto, los procedimientos de ejecución bajo la jurisdicción de los comandantes en el escenario bélico en relación con armas nucleares son descritos como "flexibles y permiten los cambios en la situación":
"Los combatiente comandantes desplazados son responsables de definir los objetivos de escenario y desarrollar los planes nucleares requeridos para respaldar esos objetivos, incluyendo seleccionar blancos. Cuándo se acomete, CDRUSSTRATCOM, como un combatiente comandante secundario, provee el apoyo de planificación detallado para cubrir requisitos de planificación de escenario. Todo escenario al que la planificación de opción nuclear siga está definido en el Sistema Planificado de Ejecución de Operación Conjunta, así como los procedimientos para formular e implementar una reacción eficaz dentro del tiempo permitido por la crisis.
Debido a que no existen opciones para cada guión, los combatientes comandantes deben tener capacidad de llevar a cabo la planificación de acción de crisis y ejecutar esos planes. La planificación de acción de crisis provee la capacidad de desarrollar nuevas opciones, o modificar opciones existentes, cuando las alternativas de respuesta sean limitadas u otras respuestas sean inapropiadas.
…El mando, el control y la coordinación deben ser lo suficientemente flexibles como para permitir que el jefe comandante desplazado señale los objetivos prioritarios como plataformas de lanzamiento de misiles móviles. "Doctrina para Operaciones Nucleares Conjuntas”
Teatro de operaciones nucleares (TNO)
Mientras la aprobación presidencial se requiere para iniciar una guerra nuclear oficialmente, los comandantes de combate desplazados pueden, estando a cargo de operaciones de escenario Nuclear (TNO), no solamente implementar sino también formular las decisiones de mando en relación con armas nucleares. (Doctrina para Operaciones Nucleares Conjuntas)
Estábamos no hace mucho especulando con “el riesgo" relacionado con "un lanzamiento nuclear fortuito o inadvertido" como lo definió el secretario de defensa Robert S. McNamara, pero con el proceso militar de toma de decisiones que se suministra a comandantes, del comandante en jefe hasta los comandantes desplazados gozan de poderes discrecionales para usar armas nucleares tácticas.
Además de porque estas armas nucleares tácticas "más pequeñas" han sido "reclasificadas" por el Pentágono como "seguras para la población civil circundante", así "minimizando el riesgo del daño colateral", no hay ninguna limitación incorporada primordial que prevenga de su uso. (vea Michel Chossudovsky,"Los peligros de un guerra nuclear en Medio Oriente" Global Research, febrero de 2006).
Una vez que se toma la decisión de iniciar una operación militar (por ejemplo los ataques aéreos sobre Irán), los comandantes del escenario bélico tienen un grado de latitud. Lo que esto significa en la práctica es que en cuanto se toma la decisión presidencial USSTRATCOM, en coordinación con los comandantes, puede decidir sobre el blanco y el tipo de armamento que se usará. Las armas nucleares tácticas almacenadas se consideran una parte esencial del arsenal de campo de batalla ahora. En otras palabras, las armas nucleares se han convertido en "parte de la caja de herramientas", para usar en escenarios de guerra convencional.
Ataques aéreos planeados sobre Irán
Un plan operacional para lanzar los ataques aéreos sobre Irán ha estado en "estado de preparación" desde junio de 2005. El armamento esencial para efectuar esta operación ha sido desplegado. (Para los detalles adicionales ver Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán", enero de 2006).
El Vicepresidente Dick Cheney ha ordenado a USSTRATCOM que preparare un "plan de contingencia", que "incluye una agresión aérea a gran escala sobre Irán empleando armas nucleares tanto convencionales como tácticas" (Philip Giraldi, ataque sobre Irán: la guerra nuclear preventiva, The American Conservative, 2 de agosto de 2005). USSTRATCOM tendría la responsabilidad de supervisar y coordinar este despliegue militar además de iniciar la operación militar. (Para los detalles, Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán", enero de 2006).
En enero de 2005 se implementó un cambio importante en el mandato de USSTRATCOM. Éste se identificó como "la avanzada de comando para la integración y la sincronización de los esfuerzos DoD -ampliados para combatir armas de destrucción masiva-" Para implementar este mandato, una unidad de comando de nueva creación se denominó como Componente de Comando Funcional Conjunto para el Espacio y la Guerra Global, o JFCCSGS.
Supervisado por USSTRATCOM, JFCCSGS sería responsable de lanzar las operaciones militares "de armas nucleares o convencionales" de acuerdo con la nueva doctrina nuclear de la Administración Bush. Ambas categorías de armas serían integradas en una "Operación de ataque conjunta" bajo control y comando unificado.
De acuerdo con lo escrito por Robert S. Norris y Hans M Kristensen en el boletín de científicos atómicos,
"El Departamento de Defensa está actualizando sus planes de ataque nuclear para reflejar la nueva orientación presidencial y una transición en la planificación de guerra del plan en funcionamiento integrado sólo de armas pesadas en la última parte de la Guerra Fría a una familia de más pequeños y flexibles planes de ataque diseñados para derrotar a los adversarios de hoy. El nuevo plan de guerra estratégico principal se conoce como OPLAN (Plan de Operaciones) 8044…. Esta revisión, el detallado plan provee más opciones flexibles para apoyar a los aliados y disuadir, frenar y, si fuera necesario, derrotar a adversarios en un amplio rango de contingencias…
Un miembro de la nueva familia es CONPLAN 8022, un plan concebido para el uso rápido de nuclear, convencional, o capacidad de información de guerra para destruir -de manera preventiva, si esnecesario- los "blancos urgentes" en cualquier lugar del mundo. El Secretario de Defensa Donald Rumsfeld hizo pública una orden de alarma a comienzos de 2004 que ordenó a los ejércitos que activaran el CONPLAN 8022. Por consiguiente, la política de prevención de la Administración Bush es ahora de operacional en los bombarderos de largo alcance, submarinos estratégicos sobre la patrulla de factor disuasivo, y presumiblemente en los proyectiles balísticos intercontinentales (misiles balísticos intercontinentales)"
La puesta en práctica de operaciones de la guerra mundial sería bajo el plan de concepto (CONPLAN) 8022, que consiste en "un plan actual en que la marina y la fuerza aérea se convierten en apoyo de guerra para sus submarinos y bombarderos" ahora, (Japanese Economic Newswire, 30 de diciembre de 2005, para los detalles adicionales vea Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán" op. Cit.).
CONPLAN 8022 es "El plan de paraguas completo pre-planeado para los escenarios estratégicos que involucran armas nucleares’.
"Se ha concentrado en estas nuevas clases de amenazas, específicamente Irán, Corea del Norte, y potencialmente la proliferación terrorista también", dijo. ‘No hay nada que diga que no pueden usar CONPLAN 8022 en los escenarios limítrofes con las fronteras rusas y chinas" (De acuerdo con Hans Kristensen, del proyecto de información nuclear, Japanese Economic Newswire, op. en japonés. Cit.)
Autorización de despliegue de armas nucleares
El plan de los bombardeos aéreos a Irán empezó a mediados de 2004, de conformidad con la formulación CONPLAN 8022 a principios de 2004. En mayo de 2004, se hizo pública la directiva presidencial de seguridad nacional NSPD 35 que daba derecho a la autorización de despliegue de armas nucleares.
El contenido de este delicado documento versa sobre un secreto de Estado federal cuidadosamente guardado. No ha habido ninguna mención al NSPD 35 en los medios de comunicación, ni tan siquiera en los debates del congreso. Mientras su contenido se mantiene clasificado, se presume que el NSPD 35 está relacionado con el despliegue de armas nucleares tácticas en el escenario de guerra de Medio Oriente de acuerdo con el CONPLAN8022.
Con respecto a esto, un informe de la prensa reciente publicado en Yeni Safak (Turquía) indica que los Estados Unidos están actualmente:
"Desplegando armas nucleares tácticas tipo B61 en Iraq del sur como parte de un plan para atacar esta área de Irán mientras Irán responde a un ataque israelí sobre sus plantas nucleares". (Ibrahim Karagul, "Los EE.UU. están desplegando armas nucleares contra Irán en Iraq", Yeni Safak. 20 de diciembre 2005, BBC).
Este despliegue en Iraq parece ser de conformidad con el NSPD 35.
Lo que el informe Yenbi Safak indica es que se usarían armas convencionales en primera instancia, y si Irán contraatacase en respuesta a los ataques aéreos de los EE.UU. -armas Israelíes B61 termonucleares tácticas podían ser lanzadas, ese contragolpe que usaría armas nucleares tácticas sería compatible con las pautas contenidas en la postura de evaluación nuclear de 2001 y NSPD 17 (vea arriba).
Almacenaje israelí de armas convencionales y nucleares
Israel forma parte de la alianza militar y está previsto que tenga un papel muy importante en los ataques planeados sobre Irán. (Para los detalles ver Michel Chossudovsky, "La guerra nuclear contra Irán", enero de 2006)
Confirmado por muchos informes de prensa, Israel empezó a abastecerse con 500 bombas de de penetración de búnker BLU 109 producidas en los EE.UU. (WP, 6 de enero 2006). El primer pedido de adquisición de BLU 109 [unidad de bomba viva] se remonta a septiembre de 2004. En abril de 2005, Washington confirmó que Israel había adquirido 100 de las más sofisticadas bombas de búnker GBU, 28 producidas por Lockheed Martin (Reuters, 26 de abril de 2005). La GBU28 se describe como "municiónes convencionales guiadas por láser de 5.000 libras que usan una ojiva penetrante de 4.400 libras". Se usó en la guerra de Iraq.
El Pentágono [dijo] que… La venta a Israel de 500 ojivas de BLU-109, fue "para colaborar en los objetivos estratégicos y tácticos de los EE.UU. significativamente".
Montado sobre bombas teledirigidas por satélite, las BLU-109 pueden ser disparadas por los reactores F-15 o F-16 de fabricación estadounidense del arsenal de Israel. Este año Israel recibió el primero de los envíos de 102 F-16 de largo alcance de Washington, su aliado principal. "Israel muy probablemente fabrica sus propios penetradores de búnker, pero no son tan robustos como los BLU de 2.000 libras (910 kg)", dijo a Reuters Robert Hewson, editor de Jane’s Air-Launched Weapons (Reuters, 21 septiembre de 2004)
El informe no confirma si Israel ha almacenado y desplegado la versión termonuclear de la bomba de penetradora de búnker. Ni ha indicado si las bombas de penetración de búnker israelíes pueden equiparse con cabezas nucleares. Es digno de mención que este almacenaje de bombas de penetración de búnker ocurrió pocos meses después del lanzamiento de la autorización de despliegue de armas nucleares del NPSD 35 (mayo de 2004).
Israel posee 100-200 cabezas nucleares estratégicas. En 2003, Washington y Tel Aviv confirmaron que estaban colaborando en "el despliegue de misiles de crucero Harpoon armados con cabezas nucleares proporcionados por los EE.UU. en los submarinos de de la flota de Israel clase delfín" (El observador, 12 octubre de 2003). En los desarrollos más recientes, que coinciden con los preparativos de los ataques a Irán, Israel ha comunicado la adquisición de dos nuevos submarinos nucleares producidos por Alemania "Éstos pueden lanzar misiles de crucero armados con cabezas nucleares como factor disuasivo de un "segundo ataque". (Newsweek, 13 febrero de 2006. Vea también CDI Data Base)
Las capacidades en armas nucleares tácticas de Israel no son conocidas
La participación en los ataques aéreos de Israel también actuaría como un bombazo político en todo el Medio Oriente. Contribuiría a la escalada, con una zona de guerra que podía extenderse inicialmente al Líbano y Siria. La región entera del Mediterráneo oriental con la frontera occidental de Asia Central y Afganistán serían afectadas..
El papel de Europa occidental
Varios países europeos occidentales, considerados oficialmente como “Estados no nucleares”, poseen armas nucleares tácticas, suministradas por Washington.
Los EE.UU. han suministrado unas 480 bombas termonucleares B61 a cinco países de la OTAN no nucleares, tales como Bélgica, Alemania, Italia, Países Bajos y Turquía, así como un país nuclear, el Reino Unido. Casualmente ignoradas por la base de Viena UN Nuclear Watch, los EE.UU. han contribuido activamente a la proliferación de armas nucleares en Europa Occidental.
Como parte de este almacenamiento europeo, Turquía, que es un socio de la coalición liderada por Estados Unidos contra Irán junto con Israel, posee unas 90 bombas termonucleares B61 revienta-búnkeres en la base aérea nuclear de Incirlik. (Consejo Nacional de Defensa de los Recursos, armas nucleares en Europa, febrero de 2005).
En consonancia con la política nuclear de EE.UU., el almacenamiento y el despliegue de las bombas B61 en Europa occidental están destinadas a objetivos en el Oriente Medio. Además, de acuerdo con "planes de ataque de la OTAN", estas bombas termonucleares B61 revienta-búnkeres (almacenadas por los "Estados no nucleares") podrían ponerse en marcha"contra objetivos en Rusia o países en el Medio Oriente como Siria e Irán" (citado en el Consejo Nacional de Defensa de los Recursos, las armas nucleares en Europa, febrero de 2005).
Por otra parte, confirmado (parcialmente) por documentos desclasificados (publicados bajo la US. Freedom of Information Act):
"Se establecieron acuerdos a mediados de la década de 1990 para permitir el uso de fuerzas nucleares de los EE.UU. en Europa, fuera de la zona de responsabilidad del Comando Europeo de EE.UU. (EUCOM). Como resultado de estas medidas, EUCOM ahora apoya las misiones nucleares de CENTCOM en el Oriente Medio, incluyendo, potencialmente, contra Irán y Siria" http://www.nukestrat.com/us/afn/nato.htm
A excepción de los EE.UU. no hay otra potencia nuclear que "tenga armas nucleares destinadas para la entrega a los países no ucleares." (Consejo Nacional de Defensa de los Recursos, op cit)
Aunque estos "estados no nucleares" casualmente acusan a Teherán de desarrollar armas nucleares sin evidencia documental, ellos mismos tienen la capacidad de transportar cabezas nucleares que están dirigidas a Irán. Decir que se trata de un caso claro de "doble rasero" tanto por el IAEA como por la comunidad internacional, es un eufemismo.
Alemania: poder nuclear de facto.
Entre los cinco "estados no nucleares" Alemania sigue siendo el país más fuertemente nuclearizado con tres bases nucleares (dos de las cuales están plenamente en funcionamiento) y puede almacenar hasta 150 bombas B61 revienta-búnkeres. De acuerdo con "los planes de ataque de la OTAN" (mencionados anteriormente) esas armas nucleares tácticas también están dirigidas al Medio Oriente.
Mientras que Alemania no es oficialmente una potencia nuclear produce ojivas nucleares para la marina francesa. Tiene arsenales de ojivas nucleares y por tanto la capacidad de suministrar armas nucleares. La European Aeronautic Defense and Space Company, EADS, un joint venture franco-alemán-español controlado por Deutsche Aerospace y el poderoso Grupo Daimler, es el segundo productor y suministrador militar más grande de Europa del misil M51 francés.
Francia apoya la doctrina nuclear preventiva.
En enero de 2006, el presidente francés, Jacques Chirac anunció un cambio importante en la política nuclear de Francia.
Sin mencionar a Irán, Chirac dio a entender que las armas nucleares de Francia se deben utilizar en forma de "ataques más focalizados" contra los países que se consideran partícipes del despliegue de armas de destrucción masiva (ADM).
También insinuó la posibilidad de que las armas nucleares tácticas podrían usarse en escenarios de guerra convencional, muy en la línea de la doctrina nuclear de EE.UU. y la OTAN (Chirac cambia la doctrina francesa para el uso de las armas nucleares, Nucleonics Week 26 de enero de 2006).
El presidente francés parece haber abrazado la máxima de los EE.UU. "guerra contra el terrorismo". Presentó las armas nucleares como un medio para construir un mundo más seguro y combatir el terrorismo:
"Las armas nucleares no están destinadas a ser utilizadas contra los "terroristas fanáticos", sin embargo, "los dirigentes de los Estados que utilizaron medios terroristas contra nosotros, así como aquellos que consideran el uso de una u otra forma, de las armas de destrucción masiva, deben entender que se exponen a una respuesta firme y apropiada de nuestra parte …"
Aunque Chirac no hizo referencia al uso preventivo de armas nucleares, su declaración en términos generales argumenta la política de la administración Bush de 2001 sobre la Revisión de la Postura Nuclear, que aboga por el uso de armas nucleares tácticas contra ”estados delincuentes "y" organizaciones terroristas no estatales ".
Construyendo un pretexto para un ataque nuclear preventivo.
El pretexto para librar una guerra contra Irán, en esencia, se basa en dos premisas fundamentales que forman parte de la doctrina nacional de seguridad de la administración Bush.
1. Presunta posesión por parte de Irán de "armas de destrucción masiva" (ADM), más específicamente su programa de enriquecimiento nuclear.
2. Presunto apoyo de Irán a "terroristas islámicos".
Se trata de dos declaraciones relacionadas entre sí que forman parte integrante de la campaña de propaganda y medios de desinformación.
El estatus "armas de destrucción masiva (ADM)" se usa para justificar la "guerra preventiva" contra Estados patrocinadores del terror es decir, países como Irán y Corea del Norte de quienes se alega que supuestamente poseen armas de destrucción masiva. Irán es identificado como un Estado patrocinador de las llamadas "Organizaciones Terroristas no Estatales". Este último también posee armas de destrucción masiva y pueden constituir una amenaza nuclear. Las organizaciones terroristas no estatales se presentan como una "potencia nuclear".
"Los enemigos en esta guerra no son ni de lejos las tradicionales fuerzas militares convencionales, sino más bien las dispersas redes terroristas mundiales que explotan el islam radical para avanzar en los objetivos políticos. Estos enemigos tienen el objetivo declarado de adquirir y usar armas nucleares y biológicas para asesinar a cientos de miles de estadounidenses y demás ciudadanos del mundo". (2006, Revisión Cuatrienal de Defensa).
Por el contrario Alemania e Israel, que producen y poseen ojivas nucleares, no son considerados "potencias nucleares".
En los últimos meses, el pretexto para la guerra, a partir de este nexo terrorista ADM-islámico, se ha destacado hasta la saciedad y a diario por los medios occidentales.
En un testimonio del Comité de Presupuesto del Senado de EE.UU, la secretaria de Estado Condoleezza Rice acusó a Irán y Siria de desestabilizar el Oriente Medio y su apoyo a grupos islámicos militantes. Ella describió a Irán como "un banco central del terrorismo", a pesar del hecho ampliamente documentado de que al-Qaida ha sido apoyado y financiado desde sus inicios en la década de 1980 nada menos que por la CIA. (Véase Michel Chossudovsky, "Quién es Osama bin Laden", Global Research 2001).
"No es sólo el programa nuclear de Irán, sino también su apoyo al terrorismo en todo el mundo. Son, en efecto, el banquero central del terrorismo" (declaración ante el Comité Presupuestario del Senado, 16 de febrero de 2006)
"Segundo 11-S": "Plan de contingencia" de Cheney
Mientras que la supuesta "amenaza" de armas de destrucción masiva de Irán está programado para el debate en el Consejo de Seguridad de la ONU, se dice que el vicepresidente Dick Cheney instruyó a USSTRATCOM para elaborar un plan de contingencia "para emplearlo como reacción a otro ataque terrorista del tipo 11-S a los Estados Unidos ". Este "plan de contingencia" para atacar a Irán utiliza el pretexto de un "segundo 11-S" que aún no ha sucedido como planificación para una gran operación militar contra Irán.
El plan de contingencia, que se caracteriza por una acumulación militar en previsión de posibles ataques aéreos contra Irán, está en un "estado de preparación".
Lo diabólico es que la justificación de la guerra contra Irán se basa en la participación de Irán en un ataque terrorista contra Estados Unidos que aún no ha ocurrido:
"El plan incluye un asalto aéreo a gran escala contra Irán empleando tanto armas nucleares tácticas como convencionales. Dentro de Irán hay más de 450 objetivos estratégicos principales, incluyendo numerosos y presuntos sitios donde se desarrollan programas de armas nucleares. Muchas de estas zonas son de difícil acceso o se encuentran a mucha profundidad bajo tierra y no podrían atacarse con armas convencionales, de ahí la opción nuclear. Al igual que en el caso de Iraq, la respuesta no está condicionada a la actual implicación de Irán en actos de terrorismo dirigidos contra los Estados Unidos. Varios altos oficiales de la fuerza aérea que han participado en la planificación de estos informes, muestran su consternación por las consecuencias de lo que se está haciendo -Se está preparando a Irán para un ataque nuclear no provocado- pero nadie está dispuesto a dañar su carrera al plantear objeciones. (Philip Giraldi, "Ataque a Irán: guerra nuclear preventiva", The American Conservative, 2 de agosto de 2005).
¿Hemos de entender que la inteligencia militar estadounidense está esperando en el limbo un segundo 11-S, para lanzar una operación militar contra Irán, que se encuentra actualmente en un "estado de alerta"?
La propuesta de Cheney "Plan de contingencia" no se centra en la prevención de un segundo 11-S. El plan de Cheney se basa en la presunción de que Irán estaría detrás de un segundo 11-S y que serían inmediatamente activados bombardeos de castigo antes de la realización de una investigación, de la misma forma que sucedieron los ataques contra Afganistán en octubre de 2001, presuntamente en represalia por el papel del gobierno talibán en apoyo a los terroristas del 11-S. Vale la pena señalar que el bombardeo y la invasión de Afganistán se habían planeado mucho antes del 11-S, como señala Michael Keefer de forma incisiva en un artículo:
"En un nivel más profundo, implica que "los ataques terroristas del tipo del 11-S” se reconocen en la oficina de Cheney y el Pentágono como un medio adecuado para legitimar guerras de agresión contra cualquier país seleccionado de esta forma por el régimen y su sistema corporativo de propaganda-amplificación…" (Keefer, febrero de 2006).
Keefer concluye que "un ataque contra Irán, que presumiblemente implica el uso de un número significativo de bombas nucleares nocivas para la tierra, podría estar bien visto como continuación a un ataque con este tipo de bombas hacia los Estados Unidos, haciendo ver en los medios de comunicación que han sido llevadas a cabo por agentes iraníes "(Keefer, febrero de 2006).
La batalla por el petróleo
Las compañías petroleras angloestadounidenses están indeleblemente detrás "del Plan de contingencia de Cheney" para hacer la guerra contra Irán. Esta última se orienta hacia el control territorial y corporativo sobre las reservas de petróleo y gas, así como hacia las rutas de los oleoductos.
En los EE.UU. hay una continuidad con los planes de guerra en Oriente Medio desde los demócratas a los republicanos. Las características esenciales del discurso neoconservador ya estaban en funcionamiento en la administración Clinton. La estrategia del escenario de conflicto del Comando Central de EE.UU. (USCENTCOM) a mediados de la década de 1990 se orientó para garantizar, desde un punto de vista económico y militar, el control sobre el petróleo de Medio Oriente.
"Los intereses generales de seguridad nacional y los objetivos expresados en la Estrategia de Seguridad Nacional del Presidente (NSS) y la Estrategia Nacional Militar del Presidente (NMS) forman la base de la estrategia del teatro del Comando Central de los Estados Unidos. La NSS dirige la aplicación de una estrategia de doble contención de los viles estados de Iraq e Irán, mientras esos Estados representen una amenaza para los intereses de EE.UU.; y de otros Estados de la región, así como de sus propios ciudadanos. La doble contención está diseñada para mantener el equilibrio de poder en la región sin depender de Iraq ni de Irán. La estrategia de campo del USCENTCOM se basa en intereses y está centrado en la amenaza. El objetivo de compromiso de los EE.UU., como se defiende en el NSS, es proteger el interés vital de los Estados Unidos en la región: el acceso interrumpido y seguro de los Estados Unidos y sus aliados al petróleo del Golfo. (USCENTCOM, http://www.milnet.com/milnet/pentagon/centcom/chap1/stratgic.htm#USPolicy USPolicy, la cursiva es nuestra)
Irán posee el 10 por ciento del petróleo y las reservas de gas mundiales; EE.UU. es la primera potencia militar y nuclear del mundo, pero posee menos del 3 por ciento del petróleo y las reservas de gas mundial.
Por otra parte, los países habitados por musulmanes, incluido el Oriente Medio, África del norte, Asia central, África occidental y central, Malasia, Indonesia y Brunei, poseen aproximadamente el 80 por ciento del petróleo del mundo y las reservas de gas.
La "guerra contra el terrorismo" y la campaña de odio dirigida contra los musulmanes, que se ha visto impulsada en los últimos meses, tiene una relación directa con la "Batalla de petróleo en Oriente Medio". ¿Cuál es el mejor modo de conquistar estas vastas reservas de petróleo ubicadas en países habitados por musulmanes? Construir un consenso político contra los países musulmanes, describiéndolos como "incivilizados", denigrando su cultura y religión, aplicando perfiles étnicos contra los musulmanes en los países occidentales, fomentando el odio y el racismo contra los habitantes de las naciones productoras de petróleo.
Se dice que los valores del Islam están vinculados al "terrorismo islámico". Los gobiernos occidentales están acusando a Irán de "exportar el terrorismo a Occidente"; en palabras del Primer Ministro Tony Blair:
"Hay un virus de extremismo que sale del cóctel del fanatismo religioso y la represión política en Oriente Medio, que se está exportando del mundo. Sólo aseguraremos nuestro futuro, si se trata de cada aspecto de ese problema. Nuestra seguridad futura depende del tratamiento de la estabilidad de esa región. Nunca se puede decir nunca jamás en ninguna de estas situaciones” (Citado en The Mirror, el 7 de febrero de 2006)
Se sataniza a los musulmanes, casualmente se les identifica con los "terroristas islámicos", a quienes también se describe como constituyentes de amenaza nuclear. A su vez, los terroristas son apoyados por Irán, una república islámica que amenaza al mundo "civilizado" con mortíferas armas nucleares (que no posee). Por el contrario, “las armas nucleares” de Estados Unidos "serán precisas, seguras y confiables".
El mundo se encuentra en una encrucijada crítica
No es Irán quien supone una amenaza para la seguridad global sino los Estados Unidos de América e Israel.
En los acontecimientos recientes, los gobiernos europeos occidentales -incluyendo los llamados "estados no nucleares" que poseen armas nucleares- se han subido al carro. En coro, Europa occidental y los Estados miembros de la Alianza Atlántica (OTAN) se han unido a la iniciativa militar liderada por Estados Unidos contra Irán.
Los ataques aéreos planeados por el Pentágono sobre Irán incluyen "escenarios" tanto con armas nucleares como convencionales. Si bien esto no implica el uso de armas nucleares, el peligro potencial de un holocausto nuclear en Oriente Medio debe, sin embargo, tomarse en serio. Debe convertirse en un punto focal del movimiento contra la guerra, particularmente en los Estados Unidos, Europa occidental, Israel y Turquía.
También se comprendería que China y Rusia, que son (extraoficialmente) aliados de Irán, le proporcionasen equipos militares avanzados y un sofisticado sistema de defensa antimisiles. Es poco probable que China y Rusia asumieran una posición pasiva en caso de que los bombardeos aéreos se llevaran a cabo.
La nueva doctrina preventiva nuclear requiere la integración de las operaciones "defensiva" y " ofensiva". Por otra parte, la importante distinción entre armas convencionales y nucleares se ha desdibujado.
Desde un punto de vista militar, los EE.UU. y sus socios de coalición, que incluyen a Israel y Turquía, se encuentran en "estado de disponibilidad".
A través de la desinformación de los medios, el objetivo es movilizar a la opinión pública occidental en apoyo de una guerra liderada por Estados Unidos contra Irán en represalia por el desafío de Irán a la comunidad internacional.
La propaganda de guerra consiste en "inventar un enemigo", mientras se transmite la ficción de que el mundo occidental está siendo atacado por terroristas islámicos, que son apoyados directamente por el gobierno de Teherán.
"Hacer el mundo más seguro, impedir la proliferación de dispositivos nucleares contaminados por los terroristas, aplicar acciones punitivas contra Irán para asegurar la paz. Luchar contra la proliferación nuclear de los estados impostores…"
Con el apoyo de los medios de comunicación occidentales, se ha desarrollado una atmósfera generalizada de racismo y xenofobia contra los musulmanes, particularmente en Europa occidental, que proporciona una falsa legitimidad a la agenda de guerra de EE.UU. Esta última se sostiene como una "guerra justa". La teoría de la "guerra justa" sirve para camuflar la naturaleza de los planes de guerra de EE.UU., mientras proporciona una cara humana a los invasores.
¿Qué se puede hacer?
El movimiento contra la guerra está en muchos sentidos dividido y desinformado sobre la naturaleza de la agenda militar de EE.UU. Varias organizaciones no gubernamentales han culpado a Irán por no cumplir con las "demandas razonables" de la "comunidad internacional". Estas mismas organizaciones, que están comprometidas con la paz mundial ,tienden a restar importancia a las implicaciones de la propuesta de bombardeos de EE.UU. sobre Irán.
Para revertir la marea se requiere una campaña masiva de redes y la divulgación para informar a la gente por todo el país, nacional e internacionalmente, en los barrios, lugares de trabajo, parroquias, escuelas, universidades, municipios… sobre los peligros de una guerra patrocinada por EE.UU. que contemple el uso de las armas nucleares. El mensaje debe ser claro: Irán no es la amenaza. Incluso sin el uso de armas nucleares los bombardeos aéreos propuestos podrían desembocar en una escalada, que en última instancia nos llevaría a una guerra más amplia en Oriente Medio.
El debate y la discusión también deben tener lugar dentro de la comunidad militar y de inteligencia, en particular en lo que respecta a la utilización de armas nucleares tácticas, en los pasillos del Congreso de los EE.UU., en los municipios y en todos los niveles del gobierno. En última instancia, la legitimidad de los actores políticos y militares de alto cargo debe ser cuestionada.
Los medios corporativos también tienen gran responsabilidad en el encubrimiento de crímenes de guerra patrocinados por EE.UU. Asimismo hay que desafiar forzosamente esta actitud por su parcial cobertura de la guerra en Oriente Medio.
Durante el último año, Washington ha estado librando un "pulso diplomático" con el fin de alistar países en apoyo de su programa militar. Es esencial que, en el plano diplomático, los países de Oriente Medio, Asia, África y América Latina adopten una posición firme contra la agenda militar de EE.UU.
Condoleezza Rice ha recorrido todo Oriente Medio "expresando su preocupación sobre el programa nuclear de Irán", buscando el respaldo inequívoco de los gobiernos de la región contra Teherán. Mientras tanto, el gobierno de Bush ha asignado fondos en apoyo de los grupos disidentes iraníes dentro de Irán.
Lo que se necesita es romper la conspiración del silencio, denunciar las mentiras y distorsiones de los medios, plantar cara a la naturaleza criminal del Gobierno de los EE.UU. y de los gobiernos que lo apoyan, su agenda bélica así como su denominada "agenda de seguridad interior", que ya ha definido el perfil de un Estado policial.
El mundo está en la encrucijada de la crisis más grave de la historia moderna. Los EE.UU. se han embarcado en una aventura militar, "una larga guerra", que amenaza el futuro de la humanidad.
Es esencial llevar el proyecto de guerra de los EE.UU. a la vanguardia del debate político, particularmente en Estados Unidos y Europa occidental. Los líderes políticos y militares que se oponen a la guerra deben adoptar una posición firme, desde dentro de sus respectivas instituciones. Los ciudadanos deben adoptar una postura individual y colectiva contra la guerra.
Michel Chossudovsky es autor del best-seller internacional "La globalización de la pobreza", publicado en once idiomas. Es profesor de Economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación de la Globalización, en www.globalresearch.ca. También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Su libro más reciente se titula: "America’s War on Terrorism", Global Research, 2005.
Traducción de http://huelgageneral.gratis-foro.es/forum.htm
en http://huelgageneral.gratis-foro.es/principal-f1/objetivo-iran-esta-la-administracion-de-eeuu-planeando-un-holocausto-nuclear-t739.htm
Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20536
Objetivo Irán: Preparando la III Guerra Mundial (I)
Global Research
La humanidad está en una encrucijada peligrosa. Los preparativos de guerra para atacar a Irán están en “un estado avanzado de preparación”. Sistemas de alta tecnología, incluyendo las armas nucleares, están totalmente desplegados.
Esta aventura militar ha estado en el tablero de dibujo del Pentágono desde mediados de la década de 1990. Primero Iraq, luego Irán según documentos desclasificados de 1995 del Comando Central de EE.UU.
La escalada es parte de la agenda militar. Mientras que Irán, es el próximo objetivo junto con Siria y el Líbano, este despliegue estratégico militar también amenaza a Corea del Norte, China y Rusia.
Desde 2005, los EE.UU. y sus aliados, incluidos los interlocutores de los Estados Unidos de la OTAN e Israel, han estado involucrados en el amplio despliegue y el almacenamiento de los sistemas de armas avanzados.
Los sistemas de defensa aérea de los EE.UU., los países miembros de la OTAN e Israel están totalmente integrados.
Se trata de una tarea coordinada del Pentágono, la OTAN, de la Fuerza de Defensa de Israel (FID), con participación activa de los militares de varios de los países de la OTAN y no-socios, incluyendo los estados árabes de primera línea (los miembros de la OTAN del Diálogo Mediterráneo y la Iniciativa de Cooperación de Estambul), Arabia Saudita, Japón, Corea del Sur, India, Indonesia, Singapur, Australia, entre otros. (La OTAN se compone de 28 estados miembros. Otros 21 países son miembros del Consejo de la Alianza Euro-Atlántica (EAPC); el Diálogo Mediterráneo y la Iniciativa de Cooperación de Estambul cuenta con diez países árabes e Israel.
El papel de Egipto, los Estados del Golfo y Arabia Saudita (dentro de la alianza militar ampliada) es de particular relevancia. Egipto controla el tránsito de buques de guerra y buques petroleros por el Canal de Suez. Arabia Saudita y los Estados del Golfo ocupan la costa occidental del sur del Golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz y el Golfo de Omán.
A principios de junio, “informa Egipto, que permitió a once buques de EE.UU. y de Israel pasar por el Canal de Suez, en una aparente señal …. a Irán. … El 12 de junio, puntos de venta de prensa regional informaron que los saudíes habían concedido a Israel la autorización para sobrevolar su espacio aéreo…” (Mirak Weissbach Muriel, Israel’s Insane War on Iran Must Be Prevented, Global Research, 31 de julio de 2010) En la doctrina militar posterior al 11-S, el despliegue masivo de armamento militar se definió como parte de la llamada “Guerra Global contra el Terrorismo“, apuntando a organizaciones terroristas “no estatales” como Al Qaeda y los llamados “Estados patrocinadores del terrorismo “, entre ellos Irán, Siria, Líbano y Sudán.
La creación de nuevas bases militares de EE.UU., el almacenamiento de los sistemas de armas avanzadas, incluyendo las armas nucleares tácticas, etc . se llevaron a cabo como parte de la preventiva ‘doctrina militar defensiva‘ bajo el paraguas de la “Guerra Global contra el Terrorismo“.
G
uerra y crisis económica
Las consecuencias de un ataque más amplio de Estados Unidos y la OTAN a Israel contra Irán son de largo alcance.
La guerra y la crisis económica están íntimamente relacionadas. La economía de guerra se financia por Wall Street, que se erige en el acreedor de la administración de EE.UU.
Los productores de armas de EE.UU. son los destinatarios de miles de millones de dólares del Departamento de Defensa de EE.UU. por los contratos de adquisición de sistemas de armas avanzados.
A su vez, “la batalla por el petróleo” en Oriente Medio y Asia Central sirve directamente a los intereses de los gigantes del petróleo anglo-estadounidenses. Los EE.UU. y sus aliados están “batiendo los tambores de guerra” a la altura de una depresión económica mundial, por no mencionar la catástrofe ambiental más grave de la historia mundial. En un giro amargo, uno de los grandes jugadores (BP) en el tablero de ajedrez geopolítico de Asia Central en el Medio Oriente, antiguamente conocida como la Anglo-Persian Oil, ha sido el instigador de la catástrofe ecológica en el Golfo de México.
Medios de desinformación
La opinión pública, influida por el bombo los medios de comunicación, ofrece apoyo tácito, indiferente o ignorante de los posibles impactos de lo que se mantiene como un ad hoc “punitivo” de la operación dirigida contra las instalaciones nucleares de Irán en lugar de una guerra total.
Los preparativos de guerra incluyen el despliegue de los fabricantes de armas nucleares de EE.UU. e Israel.
En este contexto, las consecuencias devastadoras de una guerra nuclear se trivializan o simplemente no se mencionan.
La crisis “real” que amenaza a la humanidad es el “calentamiento global”, según los medios y Gobierno, y no la guerra.
La guerra contra Irán se presenta a la opinión pública como un tema entre otros. No se ofrece como una amenaza a la “Madre Tierra”, como el caso del calentamiento global. No es noticia de primera plana. El hecho de que un ataque contra Irán podría llevar a una potencial escalada y desencadenar una “guerra global” no es motivo de preocupación.
Culto a la muerte y la destrucción
La máquina global de matar también es sostenida por el culto a la muerte y la destrucción que impregna las películas de Hollywood, por no mencionar las guerras en prime time y las series de televisión sobre delincuencia.
Este culto a la matanza está respaldado por la CIA y el Pentágono, que también apoyó (financió) producciones de Hollywood como instrumento de propaganda de guerra:
El Ex-agente de la CIA Bob Baer dijo: “Hay una simbiosis entre la CIA y Hollywood” y reveló que el ex director de la CIA, George Tenet, se encuentra actualmente en Hollywood, hablando con los estudios. (Matthew Alford and Robbie Graham, Lights, Camera… Covert Action: The Deep Politics of Hollywood, Global Research, 31 de enero de 2009). La máquina de matar se despliega a nivel global dentro del marco de la estructura de comando de combate unificado. Y se mantiene habitualmente por instituciones de gobierno, medios corporativos, y mandarines e intelectuales a las órdenes del Nuevo Orden Mundial, y desde los think tanks de Washington y los institutos de investigación de estudios estratégicos, como instrumento indiscutible de la paz y la prosperidad mundial. La cultura de la muerte y la violencia se ha grabado en la conciencia humana.
La guerra es ampliamente aceptada como parte de un proceso social: la Patria tiene que ser “defendida” y protegida.
La “violencia legitimada” y las ejecuciones extrajudiciales contra los “terroristas” se mantienen en las democracias occidentales, como instrumentos necesarios de seguridad nacional.
Una “guerra humanitaria” es sostenida por la llamada comunidad internacional. No se condena como un acto criminal. Los arquitectos principales son recompensados por sus aportes a la paz mundial. En cuanto a Irán, lo que se está desarrollando es la legitimación directa de la guerra en nombre de una idea ilusoria de seguridad mundial.
Un ataque aéreo “preventivo” contra Irán llevaría a una escalada.
En la actualidad hay tres teatros de guerra por separado en el Oriente Medio Asia Central: Irak, Af-Pak, y Palestina.
Si Irán fuera objeto de un ataque aéreo “preventivo” por las fuerzas aliadas, toda la región, desde el Mediterráneo Oriental hasta la frontera occidental de China con Afganistán y Pakistán, podría estallar, lo que nos conduce potencialmente a un escenario de Tercera Guerra Mundial.
La guerra también se extendería al Líbano y Siria. Es muy poco probable que los atentados, si se aplicaran, quedasen circunscritos a las instalaciones nucleares de Irán como afirman las declaraciones oficiales de EE.UU. y la OTAN. Lo más probable es un ataque aéreo tanto a infraestructuras militares como civiles, sistemas de transporte, fábricas, y edificios públicos.
Irán, con un diez por ciento estimado del petróleo mundial, ocupa el tercer lugar mundial de las reservas de gas, después de Arabia Saudita (25%) e Iraq (11%) en el tamaño de sus reservas. En comparación, los EE.UU. tiene menos de 2,8% de las reservas mundiales de petróleo. (Véase Eric Waddell, The Battle for Oil, Global Research, diciembre de 2004).
Es de importancia el reciente descubrimiento en Irán, en Soumar y Halgan, de las segundas mayores reservas mundiales conocidas que se estiman en 12,4 billones de pies cúbicos. Apuntar a Irán no sólo consiste en recuperar el control anglo-estadounidense sobre el petróleo y la economía de gas, incluyendo rutas de oleoductos, sino que también cuestiona la presencia e influencia de China y Rusia en la región.
El ataque planificado contra Irán forma parte de un mapa global coordinado de orientación militar. Es parte de la “larga guerra del Pentágono“, una provechosa guerra sin fronteras, un proyecto de dominación mundial, una secuencia de operaciones militares.
Los planificadores militares de EE.UU. y la OTAN han previsto diversos escenarios de la escalada militar. También son muy conscientes de las implicaciones geopolíticas, a saber, que la guerra podría extenderse más allá de la región del Oriente Medio a Asia Central. Los efectos económicos sobre los mercados del petróleo, etc. también se han analizado. Mientras que Irán, Siria y el Líbano son los objetivos inmediatos, China, Rusia, Corea del Norte, por no hablar de Venezuela y Cuba, son también objeto de amenazas de EE.UU.
Está en juego la estructura de las alianzas militares. Los despliegues militares de la OTAN-EEUU-Israel, incluyendo las maniobras militares y ejercicios realizados en Rusia y sus fronteras inmediatas a China tienen una relación directa con la guerra propuesta contra Irán.
Estas veladas amenazas, incluyendo su calendario, constituyen un claro aviso a los antiguos poderes de la era de la Guerra Fría, para evitar que puedan interferir en un ataque de Estados Unidos contra Irán.
Guerra Mundial
El objetivo estratégico a medio plazo es llegar a Irán y neutralizar a sus aliados, a través de la diplomacia de los cañonazos. El objetivo militar a largo plazo es dirigirse directamente a China y Rusia.
Aunque Irán es el objetivo inmediato, el despliegue militar no se limita a Oriente Medio y Asia Central. Una agenda militar global se ha formulado.
El despliegue de tropas de la coalición y los sistemas de armas avanzadas de los EE.UU., la OTAN y sus socios se está produciendo de forma simultánea en todas las principales regiones del mundo.
Las acciones recientes de los militares de EE.UU. frente a las costas de Corea del Norte en forma de maniobras, son parte de un diseño global.
Los ejercicios militares, simulacros de guerra, el despliegue de armas, etc… de EE.UU., la OTAN y sus aliados que se están llevando a cabo simultáneamente en los principales puntos geopolíticos, van dirigidos principalmente a Rusia y China.
- La Península de Corea, el Mar de Japón, el estrecho de Taiwán, el Mar Meridional de China, amenaza a China.
- El despliegue de misiles Patriot en Polonia, el centro de alerta temprana en la República Checa, amenaza a Rusia.
- Despliegues navales en Bulgaria, Rumania en el Mar Negro, amenazando a Rusia.
- Despliegues de tropas de la OTAN y EE.UU. en Georgia.
- Un despliegue formidable naval en el Golfo Pérsico, incluidos los submarinos israelíes dirigidos contra Irán.
Al mismo tiempo, el Mediterráneo Oriental, el Mar Negro, el Caribe, América Central y la región andina de América del Sur, son las zonas de la militarización en curso. En América Latina y el Caribe, las amenazas se dirigen contra Venezuela y Cuba.
“Ayuda militar” de EEUU
A su vez, transferencias de armas a gran escala se han llevado a cabo bajo la bandera de EE.UU. como “ayuda militar” a países seleccionados, incluyendo 5 mil millones de dólares en un acuerdo de armamento con la India que se destina a mejorar las capacidades de la India contra China. (Huge U.S.-India Arms Deal To Contain China, Global Times, 13 de julio de 2010).
“[La venta de armas] significará mejorar las relaciones entre Washington y Nueva Delhi, y, de forma deliberada o no, tendrá el efecto de contener la influencia de China en la región.” (Citado en Rick Rozoff, Confronting both China and Russia: U.S. Risks Military Clash With China In Yellow Sea, Global Research, 16 de julio de 2010).
Los EE.UU. han alcanzado acuerdos de cooperación militar con algunos países del sur de Asia Oriental, como Singapur, Vietnam e Indonesia, incluyendo su “ayuda militar“, así como la participación en maniobras militares dirigidas por Estados Unidos en la Cuenca del Pacífico (julio-agosto 2010). Estos acuerdos son de apoyo a las implementaciones de las armas dirigidas contra la República Popular de China. (Ver Rick Rozoff, Confronting both China and Russia: U.S. Risks Military Clash With China In Yellow Sea, Global Research, 16 de julio de 2010).
Del mismo modo, y más directamente relacionado con el ataque planificado contra Irán, los EE.UU. está armando a los Estados del Golfo (Bahrein, Kuwait, Qatar y los Emiratos Árabes Unidos) con el interceptor de misiles tierra-aire, Patriot Advanced Capability-3 y la Terminal High Altitude Area Defense (THAAD), así como los basados en estándar de misiles mar-3 interceptores instalados en buques de guerra de clase Aegis en el Golfo Pérsico. (Ver Rozoff Rick, NATO’s Role In The Military Encirclement Of Iran, 10 de febrero de 2010).
Calendario de almacenamiento militar y de implementación
Lo que es crucial en lo que respecta a las transferencias de armas de EE.UU. a los países socios y aliados, es el momento real de la entrega y el despliegue. El lanzamiento de una operación militar patrocinada de EE.UU. normalmente ocurriría una vez que estos sistemas de armas están en su lugar, tras el despliegue efectivo de la aplicación de la capacitación del personal. (Por ejemplo, la India).
Lo que estamos tratando es un diseño militar mundial cuidadosamente coordinado controlado por el Pentágono, con la participación de las fuerzas armadas combinadas de más de cuarenta países. Este despliegue militar multinacional mundial es, con mucho, el mayor despliegue de sistemas de armas avanzados de la historia.
A su vez, los EE.UU. y sus aliados han establecido nuevas bases militares en diferentes partes del mundo. “La superficie de la Tierra está estructurada como un enorme campo de batalla” . (Ver Jules Dufour, The Worldwide Network of US Military Bases, Investigación Global, 01 de julio 2007).
El Comando Unificado de la estructura geográfica dividida en comandos de combate se basa en una estrategia de militarización a nivel global. “Los militares EE.UU. tiene bases en 63 países. Marcas de nuevas bases militares han sido construidas a partir de 11 de septiembre 2001 en siete países. En total, hay 255.065 militares desplegados de EE.UU. en todo el mundo.” (Ver Jules Dufour, The Worldwide Network of US Military Bases, Investigación Global, 01 de julio 2007.
Escenario de la III Guerra Mundial
Este despliegue militar se produce en varias regiones al mismo tiempo bajo la coordinación de los comandos regionales de EE.UU., con la participación en el almacenamiento de los arsenales de EE.UU. por los aliados de Estados Unidos, algunos de los cuales son antiguos enemigos, incluyendo Vietnam y Japón.
El contexto actual se caracteriza por una acumulacipón militar global controlada por una superpotencia mundial que está utilizando a sus aliados para desencadenar numerosas guerras regionales.
La diferencia con la Segunda Guerra Mundial, que fue también una conjunción de distintas salas de una guerra regional, es que con la tecnología de comunicaciones y sistemas de armas de la década de 1940, no había estrategia en “tiempo real” para coordinación en las acciones militares entre grandes regiones geográficas.
La guerra mundial se basa en el despliegue coordinado de una sola potencia militar dominante, que supervisa las acciones de sus aliados y socios.
Con la excepción de Hiroshima y Nagasaki, la Segunda Guerra Mundial se caracterizó por el uso de armas convencionales. La planificación de una guerra mundial se basa en la militarización del espacio ultraterrestre.
Si una guerra contra Irán se inicia, no sólo el uso de armas nucleares, sino toda la gama de nuevos sistemas de armas avanzadas, incluso armas electrométricas y las técnicas de modificación ambiental (ENMOD) se utilizarían.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
El Consejo de Seguridad aprobó a principios de junio una cuarta ronda de sanciones de amplio alcance contra la República Islámica de Irán, que incluyen el embargo de armas, y “controles financieros más estrictos”.
En una amarga ironía, esta resolución fue aprobada pocos días después de la negativa pura y dura del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para adoptar una moción de condena a Israel por su ataque a la Flotilla por la Libertad de Gaza en aguas internacionales.
Tanto China como Rusia, presionados por los EE.UU., han apoyado el régimen de sanciones del CSNU, en su propio perjuicio. Su decisión en el Consejo de Seguridad contribuye a debilitar su propia alianza militar, la organización de Cooperación de Shanghai (OCS), en la que Irán tiene estatuto de observador. La resolución del Consejo de Seguridad congela los respectivos acuerdos de cooperación militar y económica de China y Rusia con Irán. Esto tiene repercusiones graves en el sistema de defensa aérea de Irán que en parte depende de la tecnología y la experiencia de Rusia.
La Resolucion del Consejo de Seguridad otorga, de hecho, “luz verde” para librar una guerra preventiva contra Irán.
La inquisición estadounidense: la construcción de un consenso político para la guerra
En coro, los medios occidentales han calificado a Irán como una amenaza a la seguridad mundial en vista de su supuesto (inexistente) programa de armas nucleares. Haciéndose eco de las declaraciones oficiales, los medios de comunicación ahora están exigiendo la aplicación de los bombardeos punitivos dirigidos contra Irán a fin de salvaguardar la seguridad de Israel.
Los medios de comunicación occidentales hacen sonar los tambores de guerra. El propósito es inculcar tácitamente en la conciencia interna de las personas, a través de repetir informes en los medios hasta la saciedad, la idea de que la amenaza iraní es real y que la república islámica debe ser “expulsada”.
El proceso de creación de consenso para hacer la guerra es similar a la Inquisición española. Se requiere y se exige la sumisión a la idea de que la guerra es una labor humanitaria.
Conocida y documentada, la verdadera amenaza a la seguridad global emana de la alianza Estados Unidos-OTAN-Israel; sin embargo, la realidad en un ambiente inquisitorial es al revés: los belicistas están comprometidos con la paz, las víctimas de la guerra se presentan como los protagonistas de la guerra.
Considerando que en 2006, casi dos tercios de los estadounidenses se oponían a la acción militar contra Irán, según un reciente Reuter-Zogby 02 en 2010 la encuesta indica que el 56% de los estadounidenses están a favor de una acción militar de la OTAN contra Irán.
La construcción de un consenso político que se basa en una mentira no puede, sin embargo, confiar únicamente en la posición oficial de aquellos que son la fuente de la mentira.
Los movimientos contra la guerra en los EE.UU., que en parte han sido infiltrados y cooptados, han asumido una posición débil con respecto a Irán. El movimiento contra la guerra está dividido. El énfasis se pone en guerras que ya se han producido (Afganistán e Iraq) en lugar de oponerse con fuerza a guerras que se están preparando y que se encuentran actualmente en el tablero de dibujo del Pentágono.
Desde la inauguración de la administración Obama, el movimiento contra la guerra ha perdido parte de su ímpetu.
Por otra parte, aquellos que se oponen activamente a las guerras en Afganistán e Iraq, no necesariamente se oponen a la realización de “bombardeos punitivos”, dirigidos a Irán, ni entran en la categoría de estos atentados como un acto de guerra, la que podría ser el preludio de la Tercera Guerra Mundial.
La escala de la protesta contra la guerra en relación a Irán ha sido mínima en comparación con las manifestaciones masivas que precedieron a los bombardeos de 2003 y la invasión de Iraq.
La verdadera amenaza a la seguridad global emana de la alianza Estados Unidos – OTAN – Israel.
La operación Irán no se opuso en el ámbito diplomático por parte de China y Rusia, sino que cuenta con el apoyo de los gobiernos de los estados árabes de primera línea que están integrados en el diálogo OTAN-Mediterráneo. También cuenta con el apoyo tácito de la opinión pública occidental.
Hacemos un llamamiento a la gente de todos los países, en América, Europa Occidental, Israel, Turquía y en todo el mundo, A levantarse en contra de este proyecto militar, en contra de sus gobiernos que apoyan la acción militar contra Irán, contra los medios de comunicación que sirven para camuflar las devastadoras consecuencias de una guerra contra Irán.
Esta guerra es una locura.
La III Guerra Mundial es terminal. Albert Einstein entendía los peligros de la guerra nuclear y la extinción de la vida en la Tierra, que ya ha comenzado con la contaminación radiactiva resultante de uranio empobrecido. “No sé con qué armas se luchará en la III Guerra Mundial, pero en la IV Guerra Mundial se peleará con palos y piedras” .
Los medios de comunicación, los intelectuales, los científicos y los políticos, a coro, ofuscan la verdad no contada, a saber, que la guerra que utiliza cabezas nucleares destruye a la humanidad, y que este complejo proceso de destrucción gradual ya ha comenzado.
Cuando la mentira se convierte en la verdad, ya no hay vuelta atrás.
Cuando la guerra se mantiene como una labor humanitaria, la justicia y todo el sistema jurídico internacional son todo lo contrario: el pacifismo y el movimiento contra la guerra son criminalizados. Oponerse a la guerra se convierte en un acto criminal.
La mentira debe ser expuesta como lo que es y hace.
Sanciona la matanza indiscriminada de hombres, mujeres y niños.
Destruye familias y personas. Destruye el compromiso de las personas hacia sus semejantes.
Impide a las personas expresar su solidaridad por los que sufren. Defiende la guerra y el estado policial como la única vía.
Destruye el internacionalismo.
Romper la mentira significa romper un proyecto criminal de destrucción global, en ella la búsqueda del beneficio es la fuerza primordial.
Este beneficio impulsando la agenda militar destruye los valores humanos y transforma a la gente en zombis inconscientes.
Vamos a invertir la marea.
Desafío a los criminales de guerra en los altos cargos y a las poderosas corporaciones y grupos de presión que los apoyan.
Fin de la inquisición estadounidense.
Fin de la cruzada militar de Estados Unidos – OTAN – Israel.
Cierre de las fábricas de armas y de las bases militares.
Retirada de las tropas.
Los miembros de las Fuerzas Armadas deben desobedecer las órdenes y negarse a participar en una guerra criminal.
Michel Chossudovsky es un laureado autor, profesor (emérito) de Economía de la Universidad de Ottawa y director del Centro para la Investigación sobre la Globalización (CRG), Montreal. Es autor de La Globalización de la Pobreza y el Nuevo Orden Mundial (2003) y de La guerra de América contra el terrorismo (2005). También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Sus escritos han sido publicados en más de veinte idiomas.
Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=20403
Traducido por Ziberán en Huelga General
¿Hasta cuándo la impunidad de Israel?
Alain Gresh, Le Monde Diplomatique
El asalto realizado por el ejército israelí en la madrugada del 31 de mayo a la flotilla de buques que transportaba ayuda humanitaria a Gaza habría provocado una veintena de muertos. El ataque se produjo en aguas internacionales y ha suscitado numerosas condenas, incluyendo las de los países europeos y las del gobierno francés. Bernard Kouchner ha declarado que "nada puede justificar el uso de semejante violencia, que condenamos". Varios países, entre ellos Suecia, España, Turquía y Francia, han llamado a consultas al embajador israelí. Grecia ha suspendido unas maniobras aéreas que tenía previsto desarrollar con Israel y ha cancelado una visita del jefe de la Fuerza Aérea Israelí.
Por supuesto, estas condenas son bienvenidas. Sin embargo todavía hay algunas personas que se atreven a buscar justificaciones a la acción israelí. Así, el portavoz de la UMP, el inefable Frédéric Lefebvre ha dicho, según AFP, que su partido "lamenta" los muertos, pero ha denunciado las “provocaciones” de “quienes se llaman amigos de los palestinos”.
La víspera del ataque militar, haciendo gala de una clarividencia que forma parte de sus innumerables cualidades, Bernard-Henri Levy dijo en Tel Aviv: "Nunca he visto un ejército tan democrático y que se plantee tantas cuestiones morales”. (Haaretz.com, 31 de mayo). Es cierto que durante la guerra de Gaza nuestro filósofo, encaramado a lomos de un tanque israelí, entró pavoneándose en territorio gazatí. En respuesta al ataque de hoy, Levy lo ha calificado, según refiere AFP, como "estúpido", porque amenaza con empañar la imagen de Israel. Ni una sola palabra de condena, ni una palabra de condolencia por los muertos…
La única pregunta pertinente ahora es qué precio deberá pagar el gobierno israelí por su crimen. Durante años la ONU ha adoptado decenas de resoluciones ("Resoluciones de la ONU que Israel no ha respetado”, Le Monde diplomatique, febrero de 2009), la Unión Europea ha votado infinidad de textos exhortando a Israel a cumplir el derecho internacional, o simplemente la legislación humanitaria, levantando, por ejemplo, el bloqueo de Gaza. Estos textos no tienen nunca ninguna consecuencia práctica. En lugar de ello, la Unión Europea y los Estados Unidos recompensan a Israel.
Esto quedó demostrado la semana pasada con la admisión de Israel en la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), y con la visita a Francia del Primer Ministro israelí Netanyahu para asistir a la entronización de su país. Como señaló un comunicado de la Asociación Solidaridad Franco-Palestina (AFPS) del 30 de abril ("¿Israel en la OCDE? Un duro golpe contra la paz!"), esta adhesión equivale a aceptar la inclusión de Cisjordania y los Altos del Golán en el "perímetro" de Israel. El hecho de que a los pocos días Israel se haya permitido atacar a la Flotilla de la Paz confirma que ese Estado interpreta esos gestos de cortesía como una carta blanca para sus acciones.
Ese fue el caso en diciembre de 2008. Entonces fue la Unión Europea la que decidió "aumentar" las relaciones bilaterales con Israel, otorgando a ese Estado privilegios de los que hasta entonces sólo disfrutaban unas pocas grandes potencias. Pocos días después los tanques israelíes se lanzaron al asalto de Gaza y cometieron con total impunidad "crímenes de guerra" y "crímenes contra la humanidad".
Richard Falk, enviado especial de la ONU para los Territorios Ocupados, escribió en Le Monde Diplomatique (marzo 2009) un texto titulado "Hay que llevar al banquillo a los responsables de la agresión contra Gaza". Unos meses más tarde, la Comisión de la ONU presidida por el juez sudafricano Richard Goldstone entregó sus conclusiones. Resultaron devastadoras para Israel, aunque tampoco eximían a Hamás. El texto del informe Goldstone confirma que fue efectivamente el ejército israelí el que rompió el alto el fuego, y arrojó luz sobre los crímenes cometidos. Este texto confirmó muchos de los informes ya publicados por Amnistía Internacional y Human Rights Watch.
Estos textos no han dado lugar a ninguna sanción contra el Gobierno israelí. Uno de los argumentos esgrimidos para justificar esta inacción es que los hechos denunciados han sido objeto de investigaciones serias por parte de Israel, extremo que desmintió de forma argumentada el abogado Sharon Weill en Le Monde Diplomatique (septiembre 2009, "Desde Gaza a Madrid: el asesinato selectivo de Salah Shehadeh”).
Además se está desarrollando en Israel una ofensiva sin precedentes contra las organizaciones defensoras de los derechos humanos, tanto internacionales como israelíes, consideradas ahora como una amenaza estratégica para el Estado israelí a la que sólo supera en importancia la amenaza de Irán, Hamas e Hizbulá. Una auténtica campaña de deslegitimación de esas organizaciones se está llevando a cabo a través de grupos apoyados por el Gobierno y la extrema derecha israelíes, tales como NGO Monitor (Monitor de ONG). Paralelamente, se está librando una guerra de propaganda para justificar lo injustificable (véase Dominique Vidal, "Cuanto más grande es la mentira…”, Le Monde Diplomatique, febrero de 2009). En semejante contexto apenas sorprende que los soldados israelíes consideren a los militantes que transportan suministros a Gaza como "terroristas" y los traten como a tales.
¿La impunidad continuará, o algunos gobiernos se atreverán a adoptar medidas para sancionar a Israel, para hacer comprender a su Gobierno (y a su gente) que su política tiene un precio, que la represión tiene un precio y que la ocupación tiene un precio?
Dentro de la Unión Europea París podría sugerir a sus socios suspender el Acuerdo de Asociación en virtud del artículo 2, que establece explícitamente que Israel está obligado a garantizar la protección de los derechos humanos (léase Isabelle Avran, "Los retrasos de la UE con respecto a Israel”, La Valija diplomática, 25 de junio de 2009).
Francia podría adoptar tres medidas desde ahora mismo, sin esperar a llegar a un acuerdo con sus socios europeos:
- En primer lugar –y en estricto cumplimiento de la legalidad y de las decisiones de la Unión Europea–, iniciar una campaña para determinar el origen de los productos israelíes exportados a Francia, y prohibir (no sólo gravar) la importación de productos procedentes de los asentamientos;
- En segundo lugar, declarar que la instalación de colonos en los territorios palestinos ocupados es inaceptable y que tales colonos quedarán sujetos a un régimen de visado si desean viajar a Francia, una medida muy fácil de aplicar a partir de las direcciones de las personas que desean visitar nuestro país;
- Por último, decretar que los ciudadanos franceses que hagan su servicio militar en Israel no están autorizados a servir en los territorios ocupados, y que si colaboran con las acciones de un ejército de ocupación pueden sufrir consecuencias penales.
Bernard Kouchner ha anunciado que no hay ningún ciudadano francés entre los muertos de la flotilla humanitaria. Pero ¿sabe acaso si hay ciudadanos franceses entre los responsables de ese crimen?
Traducido para Rebelión por LB
Fuente: http://blog.mondediplo.net/2010-05-31-Israel-l-impunite-jusqu-a-quand





