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Chile: contra la desigualdad (Velasco, Larroulet y compañía)…

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El pasado 1° de diciembre, Andrés Velasco, ex ministro de Hacienda y actual precandidato presidencial, lanzó su libro “Contra la Desigualdad: el empleo es la clave“. Allí desarrolla in extenso  la tesis, no muy novedosa, de que para disminuir la desigualdad la clave es aumentar la tasa de ocupación. Es decir, generar más y más puestos de trabajo.

No tardó mucho para que desde el actual Gobierno, las autoridades saludasen la propuesta y sacasen – de nuevo – a relucir la copiosa creación de puestos de trabajo de la administración Piñera.

Así, el argumento planteado por Velasco fue defendido (entre otros) por Cristián Larroulet, Ministro Secretario General de la Presidencia, por Hernán Larraín, senador UDI y por Luis Larraín, Director Ejecutivo de Libertad y Desarrollo. Más empleo = menos desigualdad suena también muy similar a la vieja teoría del chorreo económico, – planteada en 1955 por Simon Kuznets -que sostiene que hay una parte del crecimiento económico que se rebalsará hacia la población vía puestos de trabajo y que, como consecuencia de ello, mejorará la distribución de ingresos.

Lamentablemente,  no por repetir mucho una frase, esta se vuelve verdad. Y eso ocurre con esta idea.

En los últimos 20 años en Chile se ha generado más empleo, sin embargo ello no se ha traducido en una mejora en los indicadores de desigualdad. De hecho, durante los últimos 20 meses se han creado 570 mil nuevos puestos de trabajo, la mayoría de muy mala calidad: el 55% es trabajo por cuenta propia (la mayoría de tiempo parcial y baja calificación), familiar no remunerado, personal de servicio doméstico o microempresarios que tienen menos de 5 trabajadores. El 45% restante es trabajo asalariado, pero correspondiente en un 100% a empresas contratistas o subcontratistas.Es importante dejar claro en el debate público que la mala calidad del trabajo anula cualquier efecto positivo que podría tener la creación de empleo sobre la distribución de ingresos. De hecho, tomando las 34 comunas del Gran Santiago, entre junio de 2010 y junio de 2011, habiéndose creado más de 97 mil empleos (según INE, ó 73 mil según U. Chile), la desigualdad en la distribución de ingresos –asociados al trabajo– empeoró en un 32%: el 10% más rico aumentó la brecha respecto al 10% más pobre en un cerca de 1/3. (cálculos Fundación SOL, en base a Encuesta de Empleo y Desempleo Universidad de Chile e INE).

Por otro lado, si bien existen países como los nórdicos, que han logrado la combinación perfecta de altas tasas de empleo (esto es, una gran cantidad de personas trabajando) y bajos niveles de desigualdad, también es cierto que existen muchísimos países de África Subsahariana que, con tasas de empleo y participación inclusive mayores que los escandinavos (pues gran parte de los trabajos son precarios, como lo que está pasando en Chile), siguen subsumidos en la desigualdad. Basta con ver las tasas de ocupación de Angola (64,4%), Ruanda (85,3%), Etiopía (79,5%) y Sierra Leona (65,3%) Todos ellos son países pobres y desiguales, pero altamente participativos en términos de tasas de ocupación, inclusive más que la de los países escandinavos: Noruega (63,5%), Dinamarca (59,8%), Finlandia (55,2%) y Suecia (58,4%). (Datos tomados de Key Indicators of the Labour Market de la OIT de 2010 KILM-OIT).

Estos casos muestran que, contra lo planteado por Velasco, Larroulet y compañía, “contra la desigualdad” el empleo por sí solo, no es la clave. ¿Por qué?

Parte importante de la respuesta tiene que ver con otros conductores de la desigualdad, que necesariamente deben ponerse en la balanza (informe “Growing Unequal (2008)” de la OECD). Uno de ellos es el poder de negociación que tienen los trabajadores. Descuidar la distribución inducida por sindicatos y negociación colectiva, puede no solamente esterilizar lo que se logre con más empleos, sino también empeorar la distribución, como ha ocurrido en los últimos años en Chile, donde se han generado empleos, el país ha crecido  económicamente, pero la desigualdad no ha mejorado.

La importancia de estos factores queda en evidencia al responder la siguiente pregunta ¿quién gana cuando aumenta el ingreso promedio? Tomando los datos de Estados Unidos, Emmanuel Sáez de la Universidad de California, concluye que para el período 2000-2007, el 100% del crecimiento de los ingresos de ese país cayó en bolsillos del 10% más rico. Replicando la metodología de Sáez, y haciendo uso de la encuesta Casen, tenemos que, durante el período 2000-2006 -al igual que en Estados Unidos- en Chile todo el crecimiento de los ingresos cayó en las manos del 10% más rico, en manos de la aristocracia trabajadora.

Esa realidad no se revierte sólo con más empleo.

Teóricamente suena lógico y didáctico plantear que si antes trabajaba una persona en la casa y ahora lo hacen dos, la distribución de ingresos tiene que mejorar: hay más ingresos en el hogar. Pero descuidar el “excedente productivo no remunerado” puede provocar que aún cuando trabajen dos personas, la distribución termine siendo igual, o incluso peor. Ello, como consecuencia de que las dos personas del tramo más rico se han adueñado de parte relevante de las remuneraciones que correspondían a las dos personas del tramo más pobre.

Así ocurre en Chile. En el período comprendido entre 1990 y 2009, nuestro país presenta una creciente disociación entre la productividad y las remuneraciones. En los últimos 20 años, si la productividad creció en un 90%, las remuneraciones solo lo hicieron en un 20% (tomando datos de la Encuesta Suplementaria de Ingresos del INE y para productividad datos del Banco Central de Chile). Esta brecha es el “excedente productivo no remunerado”, la productividad que debiendo ser pagada al factor trabajo, fue apropiada por los empresarios abultando su tasa de ganancia.

Preocuparse primero de crecer y de la distribución después, ha sido un concepto equivocado que el propio Banco Mundial ya lo ha señalado.

Contra la desigualdad, un elemento clave es la negociación colectiva de alta cobertura, que aumente las remuneraciones y disminuya el excedente productivo no remunerado.

Un reciente estudio de la Fundación SOL, concluye que aumentar en 10 puntos porcentuales la sindicalización mejora el Gini en un 4,3% y que aumentar el grado de centralización de la negociación colectiva (el mismo que se degradó al mínimo durante la primera etapa de la dictadura, y nunca más se tocó), mejora la distribución de ingresos en un 7,1%. También muestra que hay distintas formas de organizar la negociación colectiva y que la que tenemos en Chile es la menos eficaz en términos de mejorar la distribución de ingresos. (Para más detalles, ver propuesta de Fundación SOL).

Crear y crear más puestos de empleo sin tener una solución sincera al imperfecto sistema de negociación, puede llevarnos al desastre que viven varios de los países del “Black Africa“: pleno empleo y enorme desigualdades. De hecho hoy avanzamos por esa senda siguiendo el lugar común que el ex ministro Velasco desempolva en su último libro.

Contra la desigualdad: Velasco, Larroulet y compañía – El Mostrador.

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¿Por qué perdieron las izquierdas en Suecia?

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La relevancia para España y América Latina

Vicenç Navarro, Sistema Digital

Las políticas públicas de la socialdemocracia sueca durante la mayoría del periodo post II Guerra Mundial en el que gobernó, bien sólo, bien en alianza con el Partido Comunista, el Partido Verde, y también el Partido Agrícola (el partido de los agricultores), se caracterizaron por la expansión de los derechos sociales y laborales, basados en la universalización de tales derechos. Es decir, el objetivo de tales políticas era garantizar que todos los ciudadanos y residentes en Suecia tuvieran tales derechos. Ello requería unos elevados ingresos al estado que se conseguían a base de tener una carga fiscal elevada, un elevado porcentaje de la población trabajando y pagando impuestos, y una elevada progresividad en su fiscalidad.

Para conseguir un incremento en el número de personas que pagaran impuestos, la socialdemocracia sueca estimuló y facilitó la integración de la mujer al mercado de trabajo a través de un amplio desarrollo de los servicios de ayuda a las familias (como escuelas de infancia y servicios domiciliarios a las personas con dependencia) que facilitaran tal integración. Al revés de lo que ocurre en los países del Sur de Europa (donde las derechas son fuertes y las izquierdas débiles), Suecia palió la escasez de mano de obra a base de facilitar la integración de la mujer al mercado de trabajo en lugar de resolver tal escasez mediante la inmigración. Suecia, durante el periodo socialdemócrata, tuvo unas políticas de inmigración muy restrictivas. Y durante muchos años los inmigrantes procedían de Finlandia, un país próximo en su cultura a la sueca (donde, además, parte de aquel país, Finlandia, también se habla sueco). El multiculturalismo no fue alentado en Suecia. Resultado de una elevada protección social y una afinidad cultural del inmigrante no hubo problemas con la inmigración en aquel país

Tres cambios han ocurrido desde entonces. Uno, fueron las políticas del gobierno conservador-liberal que convirtieron algunos programas universales en programas asistenciales, cuyo criterio de acceso a tales derechos estaba basado en los niveles de renta de los ciudadanos. Muchos de estos servicios pasaban a estar disponibles sólo a los más pobres, con lo cual los inmigrantes pasaron a tener preferencia en el acceso a tales beneficios sobre los nativos

Esta política, fue acompañada con una apertura de las fronteras y un cambio substancial en el carácter cultural y étnico de la inmigración, pasando a ser una inmigración multicultural. Algunos, como los musulmanes, eran portadores de culturas muy distintas a la cultura sueca. Y el tercer cambio fue el aumento del desempleo y la inseguridad, resultado de la crisis mundial

El resultado de estos tres cambios era predecible. Sectores de la clase trabajadora se sintieron amenazados por los inmigrantes con los cuales competían por puestos de trabajo, vivienda social, servicios sociales y frecuentemente perdían derechos adquiridos como consecuencia de las políticas estatales que dejaron de ser universales para ser asistenciales. Y, como consecuencia, sólo los más pobres se beneficiaron de ello. Y éstos eran los inmigrantes. De ahí el surgimiento del movimiento anti-inmigrante de clase obrera, hecho que capitalizó un partido ultraderechista (llamado el Partido Demócrata Sueco) cuyo único punto en su programa era el de reducir la inmigración, incluso a base de expulsarla del país. Tal partido ultraderechista fundado en 1988, había sido totalmente marginal por su identificación con el nazismo y su estilo militar, con cabezas rapadas incluidas. En 2001, cambiaron y abandonaron toda la parafernalia nazi, uniformes militares y discurso nazi, centrándose en presentar una cara amable para los suecos y de gran hostilidad hacia los inmigrantes, criticando el criterio asistencial que beneficia primordialmente a los inmigrantes, y ridiculizando el multiculturalismo que habían promocionado los partidos de izquierda como mecanismo de tolerancia necesaria para mantener a las clases populares unidas. Cuando los cambios citados anteriormente ocurrieron, se sembró el caldo de cultivo para que este mensaje fuera exitoso electoralmente. Y así ganaron suficientes votos para tener representación parlamentaria. Muchos de estos votos procedían anteriormente de votantes del partido socialdemócrata y otros partidos de izquierda.

RELEVANCIA PARA ESPAÑA

España tiene una situación explosiva en sus manos, debido a la confluencia de varios factores. Uno, es el bajo desarrollo de programas universales en una situación de escasa protección social. España continúa estando a la cola del gasto público social por habitante en la UE-15. Gran número de programas sociales, como vivienda social, ayuda escolar y otros, son programas asistenciales para las personas con mayores dificultades, que suelen ser los inmigrantes

La otra confluencia es que la falta de mano de obra se ha llenado a base de la inmigración en lugar de facilitar la integración de la mujer al mercado de trabajo. Esta inmigración ha contribuido a la bajada del nivel salarial, pues los inmigrantes, por su condición de inmigrantes, han aceptado salarios más bajos

Y la tercera novedad es el cambio del lugar de origen, con un aumento sustancial del número de inmigrantes de países musulmanes y del Norte de África. La confluencia de estos factores, junto con el enorme crecimiento de la inmigración ha sido una situación que puede llegar a ser explosiva en este momento de crisis. De ahí que la derecha española, y muy en concreto, el Partido Popular esté movilizando a la clase obrera con un mensaje antiinmigrante, xenófobo, que alcanza incluso dimensiones violentas. El mensaje de la sra. Camacho, dirigente del PP en Cataluña, presentado en un videojuego, mostraba a tal candidata eliminando físicamente a los inmigrantes. El hecho de que no haya aparecido un partido ultraderechista xenófobo con representación parlamentaria en España se debe a que tal voto lo canaliza el PP. La experiencia en Europa muestra que los partidos de ultraderecha aparecen cuando los partidos de derecha de tradición democrática, no favorecen la promoción de posturas ultraderechistas. Tal como he señalado en otros textos, la derecha española, no es homologable a la derecha europea, pues tiene una cultura, heredada del régimen dictatorial anterior, que incluye elementos claramente antidemocráticos y xenófobos.

¿QUÉ DEBERÍA HACERSE?

La respuesta preventiva de esta explosión pasa por toda una serie de intervenciones, incluida la universalización de los derechos sociales y laborales, eliminando su carácter asistencial. Ello implica un aumento considerable del gasto público social, que requeriría reformas fiscales progresivas, corrigiendo la gran regresividad del sistema fiscal español. Otra medida es la regulación de la inmigración, reduciendo la dependencia de la inmigración para resolver la escasez de recursos humanos, y facilitar, en su lugar, la integración de la mujer al mercado de trabajo. La actitud de las fuerzas de izquierda suecas frente a la inmigración es “sí al inmigrante, no a la inmigración”. Hay que defender que toda persona que vive y trabaja en el país tenga los mismos derechos, pues, en caso contrario, el mundo empresarial utilizará la discriminación como manera de dividir a la clase trabajadora. El mundo empresarial es el que siempre ha facilitado la inmigración y sobretodo la ilegal pues permite una explotación de clase. Por otra parte, la escasez de recursos humanos, no puede resolverse automáticamente a base de facilitar la inmigración. Tal facilidad puede reproducir una baja productividad, con escasa inversión que aumente tal productividad. Es enormemente importante favorecer la integración de inmigrantes repartiendo los costes sociales de tal integración entre todas las clases sociales del país. Y la tercera intervención es impedir los bajos salarios. El clásico argumento de que “es bueno que haya inmigrantes porque hacen los trabajos que los españoles no desean” ignora que no debería haber trabajos que los españoles no desearan. El pensamiento de la postura que sostiene tal frase es profundamente negativo, pues perpetúa la existencia de sectores de baja productividad y salarios bajos. No es aconsejable, desde el punto de vista de eficiencia económica, permitir que los empresarios (sean públicos o privados) paguen salarios bajos. Ello perpetúa sectores de baja productividad y salarios bajos. Y el caso de España es un ejemplo de ello.

Putas cuentas: mercado y nuevas formas de prostitución en Chile…

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Sexo por pago de servicios básicos

Regalan su cuerpo y a cambio reciben dinero para la universidad, la luz y el gas. Son estudiantes que “se ofrecen” a cambio de inéditas retribuciones. Según el testimonio de los jóvenes, este contrato sexual cuesta mucho más de lo que parece.

"Profesional, buen nivel social y económico, ofrece ayuda económica a cambio de sexo. Las prefiero de cuerpo normal o delgadas. Abstenerse trabajadoras sexuales. Valor de la ayuda a conversar. Interesadas, por favor, contactarse".

"Soy joven de 24 años, ardiente y complaciente, sólo por una pequeña ayuda económica o de acuerdo a la satisfacción del hombre. No me interesa el estado civil. Disfrutaremos mucho".

Estos son avisos reales. Aparecen en internet escritos por anónimos oferentes jóvenes y adultos que no revelan su edad. Ofrecen sexo sin límites por el pago de alguna cuenta. Quienes ven en esta práctica una forma de vivir dicen que después de la primera vez ya no se puede volver atrás.

Marisa tiene 45 años, el pelo rubio ondulado y curvas prominentes. Recuerda que a los 14 años, cuando vivía en Talca, no había hombre que no se diera vuelta a mirarla. Sus vecinos la llamaban "la Miss Chile", pero su belleza fue a la vez su maldición. A los 15 aprendió a fingir en el amor y se casó con un profesor de 27 años para arrancar de las peleas con su madre. Ese mismo año tuvo a su hija, diez meses antes de terminar su matrimonio. Sola, y nada más que con el cuarto medio bajo el brazo, intentó probar suerte en Santiago. "Acá encontré un trabajo de secretaria en una notaría; mi jefe tenía 53 años, me trataba como un padre y con el tiempo le empecé a gustar, comenzó a conquistarme con cosas materiales y plata", recuerda Marisa. Esa fue la primera de varias oportunidades en que vendió su cuerpo por dinero. Después de ese encuentro vino un reloj de oro, plata para los pañales de su hija y para comprarse los pasajes a Talca cada vez que quisiera visitar a su familia. Así pasaron un par de años, hasta que la amistad y el dinero se acabaron. Ya había palpado el mundo del intercambio de sexo por ayuda económica.

Ella recuerda que cuando quedó cesante fueron esos "amigos sexuales" quienes le regalaban hasta un millón de pesos para pagar la cuenta de la luz, la comida y los cheques sin fondo que le quitaban el sueño. Hoy intenta una reflexión acerca de lo que vivió: "Los tipos creen que una se acuesta con ellos por amor y a veces eso es algo insoportable, debes pagar y tener sexo con esos ‘amigos’, a quienes les pides todo ‘prestado’, bien sumisa para que no se sientan tan utilizados", recuerda Marisa. Además, asegura que con el tiempo se acostumbró a los viajes, el gimnasio y la manicure francesa. Sabe que ya no retrocederá, menos ahora que "tiene" un norteamericano de 60 años que le paga las cuentas "El otro día me ofrecieron un puesto en un AFP, pero no lo acepté, no me alcanzaría la plata para el nivel de vida que tengo", asegura.

El estudio de prostitución juvenil urbana, realizado por el Instituto Nacional de la Juventud (Injuv) en el año 2000, califica este hecho como "prostitución invisible". Allí define este tipo de comercio sexual como una relación que tiene como principal característica que quienes la realizan no lo reconocen así, encubriéndola con otras acciones como salir juntos, participar en una cena de amigos, o una "relación".

En el informe, además, se señala que este tipo de prostitución puede estar presente en todos los estratos socioeconómicos, y que esta "ayuda económica" incorpora fundamentalmente el pago de cuentas o el pago de la universidad en el caso de niñas jóvenes. El mismo documento acusa que en sectores menos acomodados también son comunes las ayudas y regalos de hombres mayores y casados.

ALERTA EN LA RED

Andrés Góngora, subcomisario de Investigaciones, señala que los avisos de internet pueden tratarse de una forma de promoción del comercio sexual, aunque quien firma el mensaje sea mayor de edad. "En uno de los avisos se indica a colegialas que podría corresponder a personas menores", asegura. Para el subcomisario, el tenor del aviso de "ayuda económica a cambio de sexo" da la idea que éste va dirigido de manera encubierta a una persona menor de edad, puesto que la colaboración económica de esta naturaleza se le ofrece a personas menores y no así a una mujer trabajadora. Según el subcomisario, en el artículo 367 del Código Penal se sanciona a quien promueva o facilite la prostitución de menores de edad para satisfacer los deseos de otro. La pena puede ir de los tres años y un día a los cinco años, o bien de los cinco años y un día a los veinte años. Góngora agrega que si se llega a contactar a una persona mayor de 14 años y menor de 18 puede configurarse el delito de estupro porque se están aprovechando de una situación de vulnerabilidad del menor.

Yedra García, abogada española que realizó estudios sobre los tipos de prostitución femenina y trata de blancas en Chile, señala que la existencia de la prostitución tiene su origen en un sinnúmero de factores, entre ellos la cultura sexista de los países. García es enfática al explicar que todo tipo de comercio sexual existe porque para las mujeres el acceso al trabajo es mucho más limitado que para los hombres y, en ese sentido, las mujeres aún cuentan con menos formación académica. Yedra quien además quedó sorprendida del "fenómeno café con piernas" en Chile señala que lo primero que hay que evitar frente a cualquier tipo de prostitución es la estigmatización. Para ella, detrás de este tipo de prácticas, siempre hay una familia monoparental, una mujer sola con hijos y mucha necesidad económica "La mujer que tiene que mantener a sus hijos es vulnerable a este tipo de prostitución; vender el cuerpo de la forma que sea no es una elección", asegura.

Cristián estudia diseño y es garzón. Tiene 27 años y recuerda que el año pasado conoció a un hombre mayor en el restaurante donde trabaja. "Era un gringo de 45 años que trabajaba en Chile en el negocio del outsourcing". Él fue su salvación económica. Primero se pasearon por bares de Bellavista, y cuando el maduro galán quiso intimar con él, Cristián aceptó, pero con una condición: el pago del arriendo del departamento. "Sí, es una relación por interés, pero si los tipos te pasaran la plata directamente, de verdad serías puto; es mejor que te paguen de cuentas", asegura Cristián, y agrega que la práctica es más frecuente de lo que parece. "Entre los jóvenes gays es común salir con tipos más viejos para que te paguen las cuentas, es una relación entre comillas, los chicos viajan, les sacan hasta el último peso y terminan cuando están estables económicamente", asegura el joven.

EL CICLÓN MILLONARIO

Mientras habla para la entrevista, Carla, de 28 años y un cuerpo a punta de gimnasio, se prepara para la rinoplastia. Faltan 12 horas para la operación. En su bolso guarda la ropa interior y su perfume que llevará a la clínica. Vivía en Antofagasta y allá dejó a su único amor: su hija de siete años. Allá en el norte, sus padres cuidan a su niña y ella manda el dinero para que la eduquen. A pesar de su edad y de su apariencia madura, con su buzo blanco, pantuflas de Hello Kitty y el pelo recogido, parece una niña. Ella cree que su aire infantil es un plus a la hora de enfrentarse a hombres mayores, que ven en esto un encanto, incluso desde su adolescencia, cuando ya cazaba hombres con dinero. Esos "amigos especiales" le compraron perfumes, ropa y joyas a su antojo. En ese momento se dio cuenta que el sexo era su gallina de los huevos de oro.

Hoy sigue especializándose en danza en una academia de Providencia, y dice que aunque viene de una familia de clase media, ella siempre quiso más. Asegura que para "sacar plata" hay que tener un cierto nivel cultural. Ella habla inglés. "Esto no es para ‘rotas’, a lo hombres les gusta lucirte y hay que tener experiencia. Así fui desde niña con mis pololos y cuando cumplí los veinte ‘reventaba’ a los tipos que andaban conmigo", recuerda con una sonrisa maliciosa.

Hoy, los cinco "amigos" que ostenta tienen entre 30 y 45 años, y no pasa de esa edad porque dice que "entre más viejos, más mañosos". Asegura que aceptar los regalos, ropa y dinero para pagar sus cuentas, no la hace oficialmente una prostituta. Cuando sale a comer con ellos a los restaurantes de Borde Río, se pone nerviosa con los arrumacos y los besos largos, porque en un restaurante lleno de gente prefiere que piensen que esos señores maduros con los que va a comer son sus "tíos" o su papá. "¿Quién dijo que era plata fácil?, porque para sacarles cada peso hay que engañarlos y manipularlos como una profesional. He ‘matado’ y he llorado por mi abuelita diez veces para que me den plata. Y la verdad es que los hombres pueden ser bien huevones", asegura Carla. Recuerda que la suma de dinero más alta que cayó en sus sábanas fue un millón de pesos en efectivo. En esa ocasión su "amigo" le dijo que jugaran al "ciclón millonario": él lanzó los billetes al aire y ella atrapó con los brazos todos los billetes de 20 que pudo.

Carla cambia el tema y confiesa que esa felicidad se acaba de golpe con los gritos, los tironeos y las humillantes peticiones sexuales. Sus "amigos", tarde o temprano, se ponen posesivos y maltratadores con ella, y eso nadie lo sabe. Todos se creen su dueño. "Es difícil, tienes que tener sexo con un tipo que no te gusta, que siempre te saca en cara un ‘no se te olvide que yo soy el que pago’, una tiene que quedarse calladita y eso te va dañando sicológicamente. En un restaurante, a veces tienes que pedirles permiso hasta para ir al baño y te contestan con un ‘no, siéntate, ya fuiste muchas veces’, o te meten la mano en público. Esto no es amor, son sólo tipos a los que exprimes y luego dejas", asegura Carla. "Así es la vida", continúa, para convencerse a sí misma que no hay otra forma de tener lo que tiene: un departamento en Providencia, su celular rosado, busto de silicona y una liposucción. Vuelve a la risa para contar su última adquisición: un par de anteojos Armani que le sacó a su "amigo" de 45 años. "Con un puchero le dije que necesitaba unos lentes grandes, grandes, para taparme las ojeras que me quedarían después de la operación. Cuando quiero algo pongo cara de pena, lloro, me seco las lágrimas y les pregunto: ‘¿Pero la plata me la va a pasar ahora?’".

LA NACION.CL

Written by Eduardo Aquevedo

16 abril, 2010 at 4:08